Sep 25, 2020 Last Updated 4:44 PM, Sep 24, 2020

Escribe Graciela Calderón, secretaria adjunta Suteba La Matanza

La suspensión de clases y la cuarentena de los docentes fue una verdadera pelea que tuvimos que dar para defender la salud de los niños, docentes, auxiliares y millones de familias. No bien se conocieron datos de la pandemia, Izquierda Socialista y los compañeros de Docentes en Marcha comenzamos a exigir que se suspendieran las clases para evitar la posibilidad de contagios masivos. Mientras, impulsamos que donde no se garantizaran insumos e infraestructura escolar necesaria, definiéramos con las familias el cierre provisorio de la escuela. La negativa del gobierno fue apoyada por la burocracia de Ctera y Suteba en la voz de Roberto Baradel: “Por dos muertos no vamos a suspender las clases en todo el país”, dijo.

Días después, el ministro de Educación Trotta decretó la suspensión de clases, pero “con los maestros asistiendo a las escuelas”. Este absurdo fue repudiado por la docencia que, apoyada por los sindicatos combativos, con diferentes medidas, evitó arriesgar su salud. Finalmente, se declaró la cuarentena social para todos. Pero el gobierno insiste en que los docentes tengamos que romper la cuarentena.

Muchos gobernadores, respaldados por la burocracia Celeste y algunas agrupaciones, piden que los docentes (y auxiliares) vayamos “voluntariamente” a realizar diferentes tareas con las escuelas abiertas, como armar bolsones de comida o de materiales escolares, o hacer listados. Larreta, por ejemplo, aprovecha la pandemia para declarar la educación como “servicio esencial” para después ir contra el derecho de huelga. Y obliga a los docentes tercerizados de jornada extendida a que vayan a colaborar a los hoteles donde familias deben hacer cuarentenas por el coronavirus y, si no van, no cobran. También Kicillof, aprovechando que casi 30.000 docentes no pudieron tomar cargos porque se suspendieron los ofrecimientos por la cuarentena y no cobran nada, lanzó un programa que dará a estos docentes $10.000 míseros, con la condición de que vayan a “tareas en las escuelas”, rompiendo la cuarentena. Se los quiere enviar a armar bolsones de comida y repartirlos en las escuelas a centenares de familias que van a retirarlos, sin insumos de seguridad ni aislamiento. Así, además de arriesgar su salud y la de su familia, se compromete la de las madres y padres que se amontonan en las escuelas. Encima, una fuerte denuncia de docentes y padres es que en general los bolsones son minúsculos y no alcanzan para las familias que van, generando mucho malestar.

Izquierda Socialista, Docentes en Marcha, Ademys, los Suteba Multicolores y el sindicalismo combativo hemos rechazado que los gobiernos quieran usar a los docentes para tareas no educativas, arriesgando su salud. Entendemos y compartimos el sentimiento de solidaridad de la docencia para con sus alumnos y familias. Por eso reclamamos que sea el gobierno, provincial o municipal, quien reparta los bolsones, casa por casa, garantizando los materiales de seguridad para los que lo realicen. Y exigimos que se aumente el número de bolsones y la calidad y cantidad de insumos y alimentos de cada uno para que alcance para evitar el hambre en cada familia mientras dure la cuarentena.

El gobierno es el responsable de la salud, la seguridad, el cobro de salarios, ayuda social y la alimentación de todos, los docentes, los trabajadores y el pueblo y las familias. Con el fondo de emergencia, con la plata de los empresarios y de la deuda externa lo tiene que garantizar.

 

Desde la Juventud de Izquierda Socialista criticamos cómo, ante la pandemia, las autoridades universitarias lanzaron un fallido, inconsulto e improvisado sistema de “clases virtuales”. Señalamos qué requisitos son necesarios para pensar algún tipo de “normalización” cuando el retroceso de la pandemia así lo permita; y nuestra propuesta de que del fondo de emergencia económica que nuestro país necesita para enfrentar la crisis del coronavirus también se contemple una partida de emergencia para el sistema universitario.

El gobierno nacional, a través de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), recomendó a las universidades aplazar la fecha de inicio de las clases del 13 de abril, generando en algunas un corrimiento de las clases presenciales hasta al menos junio. Las resoluciones adoptadas nada dicen sobre cómo se va a garantizar una cursada con condiciones de seguridad e higiene para reunir a miles de estudiantes en pleno otoño e invierno y con la pandemia del coronavirus azotando a nuestro país y el mundo como prevén los especialistas.

Flexibilización laboral solapada

Paralelamente se observa la pretensión de avanzar en la flexibilidad laboral de la mano del “teletrabajo” que veneran el gobierno, las patronales, la Federación Universitaria Argentina (FUA, dirigida por la UCR) y las gremiales docentes conducidas por el oficialismo peronista. Como Feduba de la Conadu que sacó un infograma dando los “pasos” para disfrutar del trabajo desde la casa a sus afiliadxs.

Las primeras semanas de dicho cursado virtual han sido en gran medida fatídicas. Desde la UNC, por ejemplo, surgen numerosas denuncias del colapso de las “aulas virtuales”, reclamos de estudiantes por la dificultad de cumplir con las tareas domiciliarias dispuestas, así como también las amenazas de perder la regularidad por dificultades para conectarse en los horarios requeridos. Por su parte, lxs docentes señalan que se ven obligadxs a estar 24 horas pendientes de las consultas. En la UNLP también ocurrieron hechos como la expulsión y abandono a su suerte de lxs estudiantes que vivían en el Albergue Universitario.

Necesitamos soluciones de fondo

La SPU sugiere dictar los dos cuatrimestres entre junio de 2020 y marzo de 2021. Reiteramos que, más que poner fechas de “normalización” que nadie sabe si van a poder cumplirse, las universidades deberían estar preocupadas por acompañar los reclamos que emergen del sistema de salud. En lo que hace al ciclo lectivo, decimos que deben prorrogarse vencimientos de materias y finales, regularidades, inscripciones y todos los trámites burocráticos que tienen las universidades.

Por otro lado, señalamos que no puede ocurrir ningún tipo de normalización de la cursada sin acuerdo y debate democrático con la comunidad de cada una de las universidades, y hasta que las condiciones de preservación ante la pandemia así lo permitan. También afirmamos que es necesaria una partida presupuestaria extraordinaria para garantizar un aumento de las becas, en su cantidad y monto; también partidas extraordinarias para garantizar las condiciones de infraestructura, recursos higiénicos, presencia de profesionales de la salud, y demás recursos necesarios para preservar a la comunidad universitaria.

Dichos recursos deberían salir, como proponen Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda- Unidad, de un fondo de emergencia construido en base a impuestos a las grandes empresas y multimillonarios, así como también del cese del pago de la deuda externa que el gobierno de Alberto Fernández ha sostenido incluso en medio de la cuarentena.

Juventud de Izquierda Socialista

 

 

El gobierno corre detrás de la situación y toma medidas improvisadas e insuficientes, como la suspensión por quince días de las clases. Es necesaria una partida presupuestaria de emergencia para las escuelas, para atacar el dengue y evitar que el coronavirus haga estragos.

Escribe Guillermo Sánchez Porta, coordinador nacional de Docentes en Marcha

Fernández pasó del “no esperaba que el coronavirus llegara tan rápido” del ministro de Salud Ginés González, a la suspensión de clases por quince días, cierre de fronteras y otras medidas improvisadas. Horas antes el ministro de Educación Trotta declaraba que “los especialistas sanitarios nos indicaron que suspender las clases no es una medida necesaria. Cuando nos digan lo contrario, lo podremos resolver”. Al día siguiente anunció la suspensión, “por presión de los docentes y la sociedad”. Efectivamente, los docentes en todo el país planteábamos, con razón, cómo era posible que el gobierno cerrara estadios de fútbol, teatros, cines, lugares con más de 20 personas, y dejara abiertas las escuelas. Finalmente la presión de la sensatez logró la suspensión de clases, pero como medida improvisada, a medias e insuficiente.

Las escuelas, una bomba de tiempo sanitaria por abandono gubernamental

La suspensión era indispensable, porque hasta en las escuelas más chicas van más de 200 alumnos y decenas de docentes. Con que hubiera un portador del coronavirus, en pocos días tendríamos centenares de familias contagiadas. Fernández y Trotta no sabían esto? Sí, pero especulaban con que “no había chicos con coronavirus”, aunque nadie sabía si podían ser portadores sanos. Una irresponsabilidad tremenda. No sólo los docentes, sino que las familias, asustadas por los noticieros y la situación, empezaban a reclamar la suspensión.

Mientras, el gobierno publicitaba “medidas de prevención” individuales, lavar con lavandina, jabón, alcohol en gel, toallitas de papel, etcétera. Nada de esto se podía hacer exitosamente en las escuelas públicas. Los pocos insumos que existen son comprados, a cuenta gotas, por los docentes, las familias y las cooperadoras. El abandono de los gobiernos nacional, provinciales y municipales es tremendo. Además, muchas escuelas tienen sus baños en estados deplorables, sin agua, con aguas servidas, sin luz, sin bancos suficientes y un gran etcétera. Y con pastos crecidos en sus patios y alrededor de las escuelas. Por eso, además del peligro del coronavirus, ya hay miles de casos de alumnos y docentes con dengue en todo el país. Ellos, además del peligro del dengue en sí, si se contagian de coronavirus con defensas bajas, están en riesgo de vida.  

Que fue una medida improvisada y arrancada al gobierno lo confirma que lo hicieron casi a medianoche del domingo… y que querían que los docentes asistiéramos igual a cumplir horario, sin alumnos. La presión de los gobernadores, autoridades y funcionarios para que asistiéramos a las escuelas fue vergonzosa. Si no fuera porque hubo una verdadera rebelión contra los gobiernos de las maestras que se negaban a ir, que hicieron asambleas en las escuelas, de los sindicatos combativos que presionaron a autoridades, hasta hoy el casi millón de docentes del país estaríamos viajando en transporte público, juntándonos en las escuelas para “cumplir horario”, porque la suspensión era “sólo para los chicos”. Un absurdo.

Partida de emergencia presupuestaria ya

La crisis sanitaria desnuda también la tremenda crisis del sistema educativo, que viene de hace décadas, con gobiernos militares, peronistas, radicales, de Cambiemos. Todos, sin excepción han ido hundiendo a la mundialmente reconocida escuela pública argentina. No sólo los salarios miserables por debajo de la línea de pobreza y la destrucción del sistema de formación docente. Han despedazado la escuela para avanzar en la privatización del sistema, impulsando la educación privada paga que, además, es subsidiada mientras no hay presupuesto para las estatales. Han privatizado los servicios de educación, limpieza, comida, cursos, materiales, todo para liquidar el derecho social a la educación pública, estatal y gratuita y permitir el negocio. Han liquidado el sistema nacional de educación, atomizándolo por provincia.

Sin medidas de fondo, los quince días de suspensión no servirán más que para demorar la crisis sanitaria escolar. Debemos exigir que ya se haga una partida presupuestaria de emergencia para hacer las inversiones inmediatas necesarias en las escuelas. Que se arreglen las aulas, los baños, agua, luz, patios. Que se construyan las aulas y escuelas faltantes, para que no haya chicos hacinados. Que se entreguen ya los insumos sanitarios y de limpieza para que no falten en ningún lugar. Que se otorgue un aumento salarial de emergencia a todos los docentes del país para que el salario inicial no sea por debajo de la línea de pobreza, sino igual a la canasta familiar. Que se garanticen libros y útiles gratuitos a todos los estudiantes y docentes. Estas son algunas de las medidas de emergencia que debemos exigir a Fernández y a los gobernadores. Que el dinero salga de no pagar la deuda externa y terminar con los subsidios a las escuelas privadas.
Sin medidas de emergencia e insumos, no debemos volver a las escuelas después del 31 de marzo. Los dirigentes de Ctera y demás sindicatos, deben romper su alianza con el gobierno y ponerse al frente de estos reclamos.

Miles de docentes y millones de trabajadores creyeron en las promesas electorales de Fernández y el Frente de Todos que “no van a pagar la deuda con el sufrimiento del pueblo” o “la deuda es con el pueblo”, etcétera. Pero, además del ajuste a los jubilados, las paritarias docentes demuestran que no cumplen: priorizan pagar la deuda externa ajustando la educación pública y el salario docente.

Escribe Jorge Adaro, secretario adjunto Ademys

La propuesta paritaria salarial nacional se oficializó sólo 4 días antes del inicio de clases y en las provincias fue después, pese a que desde febrero estamos en las escuelas. Es una propuesta vergonzosa: “sube” el piso salarial a la miseria de 23mil pesos, 1/3 de la canasta familiar (sólo 6 provincias tenían salario más bajo) y Nación entrega un bono de 1.250 pesos hasta julio. Los gobiernos provinciales “mejoraron” esa “oferta”: salvo Neuquén, en el resto sacaron la cláusula gatillo y propusieron bonos o aumentos entre 2000 a 4000 pesos hasta julio. O sea, se consolida la enorme pérdida salarial que tuvimos en 2019 con el macrismo y se ofrece un salario a la baja en 2020! Además, no hay mejora real en construcción de aulas y escuelas, obras sociales y demás necesidades. Mientras, Fernández, Kicillof y los gobernadores, no dudaron en pagar cash millones a los bonistas por la deuda externa… Aunque no les guste “la palabrita”, esto es un brutal ajuste al salario docente y a la educación pública.

Las burocracias capitulan, las bases rechazan

Ctera y los gremios nacionales (CEA, UDA, AMET, Sadop) aceptaron esta burla. Yasky y Baradel dijeron que la cláusula gatillo es “inflacionaria” y que había que apoyar al nuevo gobierno. No les fue fácil imponer ese acuerdo en las provincias. En Amsafe Santa Fe, de donde es Alesso la secretaria general de Ctera, resolvieron no iniciar con 48horas y otras 48horas de paro, igual que en Neuquén, Santa Cruz y Catamarca. Hay 72hs en Entre Ríos y Chubut. En Formosa, Misiones, Jujuy, 24horas de paro. En CABA, mientras UTE y otros sindicatos se negaban a luchar, Ademys llamó al paro y movilización, en unidad con los Sutebas Multicolores de Buenos Aires, mientras Baradel, Petroccini y Díaz del FUDB llamaban a trabajar. En Salta y Tucumán se retoman procesos de rebelión y autoconvocatorias, con paros y movilizaciones por fuera de los gremios. En La Rioja también se están autoconvocando. Córdoba no está de huelga sólo porque Monserrat de UEPC, insólitamente, se negó a presentar la oferta de Schiaretti y a que se vote el paro.

El “normal inicio de clases” ponderado por Fernández y el ministro Trotta, es una ficción. Sólo la nueva capitulación de la burocracia evita un fuerte plan de lucha nacional.
Plata para educación, no para la deuda y el FMI

La salida para los reclamos docentes por un salario igual a la canasta familiar, blanqueo y cláusula gatillo y la defensa de las obras sociales, la escuela pública y las jubilaciones, es que aumente el presupuesto educativo en base al no pago de la deuda externa y el quite de subsidios a la educación privada. Para lograrlo es fundamental arrancarle a Ctera el paro nacional. Y avanzar con la coordinación de las provincias en lucha para romper su aislamiento. Llamamos a todos los docentes, trabajadores y estudiantes, a apoyar la lucha por un salario digno y en defensa de la escuela pública.


Ademys y Sutebas multicolores se movilizaron al ministerio de Educación

Mariana Scayola (secretaria general de Ademys): “Larreta ofreció un aumento del 13%, 126 pesos en negro por día. Además hay miles de estudiantes que no tienen vacantes. Y las condiciones en las escuelas son tremendas. Dicen que no hay plata, igual que el gobierno nacional. Mientras subsidian con millones a la educación privada, dándole más que todo el presupuesto de La Matanza. Lo vergonzoso es que UTE, junto a los sindicatos oficialistas de CABA, agachó la cabeza y aceptó esta miseria haciéndole el juego a Larreta. Con Ademys estuvimos de paro y marchamos junto con los Sutebas Multicolores al ministerio de Educación. E impulsamos la coordinación nacional de todas las provincias en lucha que no estén dispuestas a aceptar el pacto de Ctera y Fernández”.
Graciela Calderón (secretaria adjunta Suteba La Matanza): “la oferta de Kicillof es una verdadera miseria, indefendible, al punto que la FEB y Udocba tuvieron que “rechazarla”, mientras el híper kirchnerista Baradel y Suteba Celeste la aprobaron. Pero todos unidos en el FUDB decidieron darle una tregua a Kicillof y no hacer paro. Los Sutebas Multicolores la rechazamos y La Matanza, Escobar y Ensenada votamos parar y movilizarnos junto a Ademys, porque no podemos proponer no hacer nada ante este brutal atropello.”



Neuquén: “defender la actualización trimestral para todo el 2020 y una recomposición salarial”

Angélica Lagunas: “ATEN tiene dos semanas de 48 horas de paro. Guagliardo y la conducción TEP están siendo arrastrados a las medidas y no pusieron fecha de nuevas asambleas. Hay una alta adhesión, superior al 90%. Las actualizaciones salariales cada tres meses se realizan sobre el básico, producto de la gran conquista que logramos en el 2018 con la rebelión docente. El gobierno de Gutiérrez nos propone actualizarla sólo hasta junio. Peleamos por sostenerla todo el año y por recuperar el poder adquisitivo perdido durante todos estos años. También defendiendo las condiciones jubilatorias.”


Santa Fe: “defender la cláusula gatillo, el salario igual a la canasta familiar con aumentos al básico”

Daniela Vergara (secretaria de cultura, Amsafe Rosario): El paro de Amsafe, con una masiva votación provincial, fue contundente.  El gobernador Perotti ofreció un miserable 3%, eliminando la cláusula gatillo y con sumas en negro, perjudicando a las y los jubilados. Conjuntamente paran ATE y Siprus (sindicato de médicos provinciales), que no fueron llamados aún a paritarias. En Rosario la movilización  fue multitudinaria, desbordó la Plaza San Martín de cara a la casa de gobierno. El plan de lucha continúa con paro de 48 horas los días 11 y 12 y marcha a la ciudad de Santa Fe. En el marco del paro internacional de la mujer en Amsafe Rosario, resolvimos  parar y movilizar.


Santa Cruz: inmediata reincorporación de los docentes cesanteados por parar

Daniela Pérez (secretaria general Adosac Pico Truncado): “El Congreso de Adosac realizado el pasado viernes 28 rechazó los 2000 pesos de aumento que ofreció el gobierno de Alicia Kirchner y resolvió un No Inicio de clases con 48 horas de paro. El fin de semana Alicia decretó la conciliación obligatoria, medida repudiable que ataca el derecho de huelga”. Adosac no fue notificado oficialmente hasta el lunes, mantuvo la huelga y llamó a congreso provincial. Pero el gobierno, además, sacó una resolución que despide a todos los docentes recién nombrados que hayan adherido al paro.Este es un brutal ataque al derecho de huelga, a la autonomía de los sindicatos y a las leyes laborales. Cuyo único objetivo es quebrar la lucha por justos reclamos de la docencia santacruceña a través de represión, persecución y despidos.Llamamos a que la CGT, CTA, Ctera, todos los gremios docentes y dirigentes y agrupaciones, repudien estas medidas represivas y exijan el levantamiento de la conciliación obligatoria y la inmediata reincorporación de todos los docentes cesanteados.


Entre Ríos: “paritarias, sin cifras en negro”

Cesar Baudino: “En Entre Ríos arrancamos las 72 horas de paro con alta adhesión, desbordando a la conducción de Agmer. En Paraná hicimos una importante marcha a casa de gobierno y un acto frente a la CGE. Hay bronca en la docencia por la “mentira de la paritaria nacional” y los “montos en negro” vía sumas fijas y Fonid, que no llegan a los jubilados. Por la intención del gobernador Bordet de modificar la Ley de Jubilaciones y porque se convoca a paritaria el 6 de marzo”.


Rebelión en Salta y Tucumán

En Tucumán a mediados de enero se inició un proceso de autoconvocatorias muy fuerte. El disparador ahora fue que el gobierno de Manzur no pagó la cláusula gatillo y sólo ofreció 1.800 pesos. Y amenazó con descuentos al que parara. Se movilizaron miles, por fuera de las estructuras sindicales. También hay conflictos en salud y se está tratando de coordinar un Frente de lucha. En Salta también se reiniciaron las autoconvocatorias en el interior de la provincia. En muchas ciudades se votó el paro, a pesar de que los sindicatos oficialistas resolvieron empezar.

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

Comenzamos otro año de lucha, con tres días de paro nacional docente con altísima adhesión el 6, 7 y 8 de marzo y una importante movilización a Plaza de Mayo. Y, mientras la burocracia kirchnerista de Ctera decidió que volvamos a las aulas sin nada, otras provincias como Santa Cruz, Chaco, Salta, siguieron de paro. En Salta una verdadera rebelión está derrotando el plan de ajuste de Urtubey.

Lo que prima en las escuelas es la enorme bronca contra el ajuste del gobierno de Macri, el FMI y los gobernadores. El salario no alcanza. Las escuelas siguen en pésimo estado, faltan docentes, aulas y escuelas. Situación que se agravó porque se suman cientos de miles de pibes que iban a escuelas privadas y regresan a la pública. Y el gobierno sigue recortando el cupo de comida para desayunos, meriendas y almuerzos en las escuelas. Crece la miseria y el ausentismo de los chicos. Macri y los gobernadores repiten que “plata no hay”, que “hay que llegar al déficit cero comprometido con el FMI” y achicar aún más el presupuesto educativo, incluso tratando de cerrar escuelas, cursos y docentes.

Ante este brutal ataque a la docencia y a la educación pública, se requiere una respuesta acorde, una lucha firme y consecuente, para frenarlo y lograr que la plata que va a la deuda externa, el FMI y los subsidios a la educación privada, vaya para salarios y educación.

Hay que hacer como Salta 

Luego del paro nacional, los docentes salteños desoyeron a los burócratas de ADP-Ctera, UDA, AMET, Sadop, que firmaron un acuerdo con Urtubey de un 23% de aumento, cuando en todo el 2018 sólo habían recibido un 10%. “Fue el mejor acuerdo posible, por la situación de la provincia” dijeron.
Harta de tantas traiciones, la docencia se autoconvocó, eligiendo delegados por escuelas y por turnos, realizaron asambleas en cada localidad, votaron mandatos y sus representantes se unieron provincialmente en asambleas masivas, de miles, donde definieron largar un paro por tiempo indeterminado por fuera de los sindicatos burocráticos. Hicieron movilizaciones multitudinarias provinciales y locales, cortes de ruta, actos, incluso echando de ellos a personajes nefastos y oportunistas como el diputado Olmedo.  Y, luego de recibir varias ofertas “superadoras”, en asamblea aprobaron aceptar un aumento del 40% en tres cuotas, más 5.000 pesos de bonificación. Este verdadero triunfo contra el ajuste de Urtubey (y la complicidad de las burocracias) se vio confirmado en que, al momento de cerrar este artículo y cuando la docencia festejó y volvió a las escuelas,  gobierno y burocracia quieren cuestionarlo porque “no podemos dejar el precedente de firmarlo con autoconvocados sin personería gremial”. Si Urtubey niega el propio acuerdo que firmó, la docencia volverá a las calles.
 
Ctera y los gremios provinciales deben retomar el plan de lucha ya

Los dirigentes de Ctera (Alesso, Baradel, López, Monserrat, etcétera) vuelven a replegarse, sin un plan de lucha como la mayoría  de la docencia exigía. Y plantean que la salida es votar a Cristina en octubre. Sabíamos que no alcanzaría sólo con 72 horas para derrotar la política salarial de ajuste de Macri y los gobernadores. Es necesario continuar la pelea para obligarlos a reconocer lo perdido en el 2018 y romper el techo del 23%. Salta coloca el monto del 2019 en un 40%, y cláusula gatillo automática si la inflación lo supera. ¡Hay que exigir en Ctera y en todos los gremios docentes hacer como en Salta! Y en octubre, contra Cambiemos, la salida es votar al Frente de Izquierda, no al kirchnerismo ni a otra variante del peronismo, que hoy nos ajustan brutalmente en Santa Cruz y en otras provincias que gobiernan.

En Santa Cruz hay un plan de lucha por salarios, contra el presentismo,  los ofrecimientos con listados truchos, las sanciones a representantes docentes de las Juntas.  En el Chaco están hace 3 semanas en huelga, con grandes  movilizaciones en toda la provincia. ¡El Gobierno del peronista Peppo ofreció un 22%, luego de tener en todo el 2018 sólo un 10% de aumento!

Ante el desentendimiento de la Ctera, este lunes 19, el sindicalismo docente combativo, encabezado por Ademys y los Suteba Multicolores, marchó en CABA a la Casa de la provincia de Chaco para apoyar y exigirle a la Ctera  el paro nacional y plan de lucha. Debemos profundizar la coordinación provincial allí donde se pueda (como con los Suteba Multicolores en Buenos Aires) y la coordinación nacional, como insistimos desde Ademys.
 

 

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