Oct 20, 2020 Last Updated 8:03 PM, Oct 20, 2020

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

Otro año donde Macri y los gobernadores empujan a la docencia a no iniciar las clases. Desde Menem, y continuado por De la Rúa, Néstor, Cristina y Macri, el Estado nacional abandonó el sostenimiento salarial y de infraestructura de las escuelas públicas, pasándoselo a las provincias. Miseria salarial, ataque a los derechos laborales y desatención de las escuelas públicas, principales causas de la lucha docente.

Todos los años el inicio de clases cruza el mismo debate. El gobierno miente descaradamente con frases altisonantes, que se preocupa por la educación de los pibes; que los docentes nos merecemos el mejor salario y que hace todo el esfuerzo posible, pero no hay plata; que ha invertido millones en arreglar miles de escuelas. Después ataca a los dirigentes sindicales docentes como Baradel, Yasky o Alesso, que son bastante repudiados por los docentes y la población en general, y acusa que los paros “son políticos”. Para, finalmente, denunciar que a los docentes no nos interesan los alumnos ni la educación pública, que quienes hagamos paro sufriremos descuentos y sanciones, aclarando que, igualmente “ningún docente va a sumarse a los paros”. ¿Cuál es la verdad?  

Los salarios y la escuela pública se caen a pedazos. ¡Plata para educación, no para el FMI!

Como denunciamos en la reunión nacional de sindicatos docentes combativos que organizamos desde la directiva del sindicato Ademys de CABA, “la educación pública y el salario docente están atravesando un ajuste de características históricas. El salario está en su peor nivel, siendo catalogado entre los peores del mundo, con grandes diferencias entre las provincias y deteriorado producto de una inflación creciente, que alimentan los tarifazos, la devaluación de la moneda y la crisis económica, que el gobierno de Macri, los gobernadores y el FMI descargan sobre los trabajadores. A nivel nacional pérdidas  superiores al 15%, con diferencias provinciales, con cláusulas que consolidan un salario de pobreza se presentan como una provocación que debemos responder”. “La crisis en la infraestructura escolar, el avance sobre ramas enteras de la educación, las reformas contenidas en el Plan Maestr@, la secundaria 2030, los ataques a la formación docente terciaria, completan el cuadro de ataque que en cada provincia se aplican de forma ininterrumpida”.

En síntesis, Macri y los gobernadores, para cumplir el ajuste del FMI, recortan salarios e inversión en la escuela pública. Atacan derechos laborales y dejan caer los edificios escolares, mientras mantienen subsidios a escuelas privadas y privatizan servicios y funciones educativas que son responsabilidad del Estado, como los cursos de formación docente, el mantenimiento, etcétera. Además, atacan las jubilaciones y las obras sociales y cierran escuelas de adultos, profesorados y cursos y aulas de escuelas públicas.

Persiguen y sancionan a directores y docentes que luchan por defender la escuela pública. Esto lo hacen Macri y todos los gobernadores, sin distinción de partidos políticos, Vidal, Larreta, el “socialista” Lifschitz de Santa Fe, los radicales Morales o Cornejo, los peronistas Urtubey (que reprimió docentes), Schiaretti, Bertone o Alicia Kirchner. Y todos le mienten a la gente. Plata hay. Que se suspendan los pagos de la deuda externa al FMI, se apliquen fuertes impuestos a las multinacionales y se anulen los subsidios a la educación privada. Así habrá fondos para salarios y educación pública.


Reclamamos continuidad y plan de lucha

En la reunión en Ademys, donde participaron la mayoría de los sindicatos y agrupaciones opositoras del país (dirigentes de Ademys, Suteba Multicolores, SUTE Mendoza, Adosac Santa Cruz, GDA Formosa, etcétera) definimos que “la dirección Celeste de la Ctera actúa… como parte de la tregua que el conjunto de las centrales sindicales le han otorgado al gobierno… Las provincias luchan aisladas enfrentando represión, como en Salta, o boicots y repudios como en Santa Cruz”.

“Desde los sindicatos, seccionales y agrupaciones combativas impulsamos el no inicio de clases con paro el 6, 7 y 8M –en el marco del paro internacional de la mujer trabajadora– y la continuidad del plan de lucha para derrotar el ajuste. Con exigencia a la Ctera de organizar paros con continuidad y un verdadero plan de lucha definido en asambleas con mandato de escuelas. En esta perspectiva nos encontraremos el próximo 6 de marzo, para darle impulso a las medidas y concretar una agenda de lucha común”.

Aunque el gobierno diga lo contrario, el 6, 7 y 8M los paros y movilizaciones serán masivos. Ya lo muestran los docentes de Santa Cruz que iniciaron con paros y tomas suspendiendo los ofrecimientos de cargos con padrones truchos. En Córdoba, rechazando masivamente la propuesta que habían acordado Schiaretti y la burocracia de Monserrat e imponiendo el paro de 72 horas. Lo mismo ocurrirá en Buenos Aires, CABA, Santa Fe y el grueso de las provincias, que aún no firmaron acuerdos paritarios.

No podemos confiar en las conducciones burocráticas kirchneristas de Baradel, Yasky, Alesso, Monserrat y demás de la Celeste. Ellos, como declaró Yasky, solo buscan posicionarse electoralmente para ayudar a un triunfo de Cristina en octubre, sin importarles frenar ya el ajuste. Por eso es clave que la docencia tome la lucha en sus manos, con asambleas donde se decida la continuidad, como impulsamos en Ademys o los Suteba Multicolores.

Llamamos a los trabajadores y estudiantes a apoyar nuestra lucha, porque somos los docentes los únicos interesados en defender la escuela pública para los hijos de los trabajadores, los salarios, la infraestructura escolar y los derechos laborales.

El martes 26 de febrero los docentes de Lomas de Zamora nos movilizamos a un año de la muerte de nuestra compañera Gabriela Ciuffarella, paciente oncológica que IOMA abandonó. Exigimos justicia. Basta de abandono. Vidal es responsable.

Llega el inicio de clases y, como hace años, los docentes estamos en alerta porque siguen los ajustes salariales, educativos y las pésimas condiciones edilicias. Macri y los gobernadores dilatan respuestas, niegan soluciones e intentan enfrentar a los docentes contra las familias. Llamamos a los trabajadores a apoyar la lucha docente por salarios y la escuela pública.

Escribe Guillermo Sánchez Porta

Volvemos a las escuelas con la situación económica, social y educativa cada día peor. Macri y los gobernadores no cesan en su política de ajuste antipopular para cumplir con el acuerdo con el FMI. Los docentes, como todos los trabajadores, sufrimos los tarifazos astronómicos de luz, agua y gas, aumentos en el transporte, la comida, con una inflación que no para. Crecen la pobreza, la miseria y la marginación social, que golpean a nuestros alumnos. Pero los salarios siguen congelados, perdiendo brutalmente el poder adquisitivo.
Macri no llama a paritarias nacionales docentes y los gobernadores postergan las provinciales. Ninguno ofrece aumento salarial ni recuperar entre el 15% y el 25% que perdieron nuestros salarios según la provincia, ante una inflación de 47% en 2018. La “gran oferta” que hacen provincias como Buenos Aires, CABA, Mendoza, etcétera, es ir devolviendo en cuotas las pérdidas que suframos con la inflación de 2019. Así, lo que perdamos en tres meses, lo “devolverían” trimestralmente, ya devaluado. ¡O sea, ni recuperación de las pérdidas de 2018, ni aumento salarial para 2019!
Además, Macri congela el llamado “incentivo” (el único aporte que hacía Nación a las provincias) hasta que desaparezca. En Santiago el salario inicial docente será de 8.000 pesos, por debajo de la línea de pobreza. ¡En Santa Cruz Alicia Kirchner no solo no ofrece aumento ni recomposición, sino que sigue pagando el sueldo en dos o tres cuotas mensuales!
 
También atacan la escuela pública y los derechos docentes

Quisieron cerrar los profesorados y las escuelas nocturnas en CABA. Instalaron el presentismo en Mendoza y en Santa Cruz para prohibir los paros. Hay centenares de docentes y directivos sumariados por luchar. Reemplazan el sistema educativo oficial por programas de menor calidad educativa y con docentes con contratos basura (SIGO, PROA, Fines, etcétera). Cerraron los equipos de formación docente gratuita para profundizar el negocio de los cursos pagos. Demostrando su desprecio por la vida de Sandra y Rubén en Moreno y por la integridad física de millones de alumnos, siguen los desastres en los edificios escolares. Y, junto con decenas de medidas de ajuste, vuelven a la carga con la reforma jubilatoria. Por eso los docentes debemos salir a luchar y los trabajadores tienen que apoyarnos, sin caer en las mentiras de los gobiernos. Plata hay. El gobierno la usa para pagar la deuda externa al FMI. De allí, de las enormes ganancias de las multinacionales y los subsidios a la educación privada, deben salir los fondos para los salarios y la educación pública.
 
Ctera y los sindicatos deben llamar ya al no inicio y plan de lucha

El gobierno larga una fuerte campaña mediática contra los reclamos docentes, convoca a mesas con punteros de Cambiemos para repudiar los paros y quiere prohibir las huelgas docentes. Ya vivimos en 2018 el significado tramposo de “negociar con los chicos en las aulas”. Lamentablemente la burocracia Celeste de Alesso, Baradel, López, Monserrat de Ctera y sus aliados, Petroccini de FEB, Díaz de Udocba, AMET, Sadop, le hicieron el juego a esa política y parecen repetir lo mismo que en 2019. Yasky, de Ctera-CTA, dijo que este año “no tenemos que hacer paros porque es hacerle el juego electoral a Macri”, y el objetivo es “que Cristina gane las elecciones”. ¡Vergonzoso! Hay que exigirles que convoquen a plenarios de delegados para votar no iniciar las clases con un plan de lucha arrancando el 6 y el 7, y el 8M por el paro mundial de mujeres, y siguiendo con paros progresivos.
Los docentes neuquinos que lograron en 2018 un aumento salarial de casi 50% y los de CABA que, encabezados por Ademys, evitaron el cierre de las escuelas nocturnas, muestran que se puede ganar. Plan de lucha, movilización y asambleas masivas y democráticas son la fórmula para torcerle el brazo al ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI. 

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

La resolución 4.055 firmada por el jefe de Gobierno Larreta y su ministra Acuña que habilitaba el cierre de 14 escuelas nocturnas de modalidad comercial y la fusión de secciones en colegios y liceos también nocturnos, fue derogada el 30 de enero. Sucedió tras 47 días de vigencia en que la docencia de CABA se puso en pie de guerra contra esta medida de ajuste, que afectaba no solo a miles de horas de trabajo, sino que dejaba a aquellos estudiantes, trabajadores o con actividades de cuidado de familiares durante el día, sin la posibilidad de seguir escolarizados. Contábamos en ediciones anteriores de El Socialista, el sinfín de medidas de lucha realizadas por los docentes y estudiantes en este mes y medio: semaforazos, agitaciones en espacios públicos, paros, movilizaciones, ocupación de establecimientos para impedir los actos públicos que intentaban dejar cesantes a los docentes, inscripción de alumnos y escraches al propio Larreta, principal responsable político del ajuste en la Ciudad, entre otras actividades discutidas y decididas democráticamente. 

La aprobación de la ley de creación de la Unicaba en noviembre fue un punto de inflexión. Si bien el gobierno logró aprobarla en absoluta soledad, quedó sin ningún tipo de crédito político ante la población en general, y el intento de liquidar estas escuelas nocturnas generó, una verdadera rebelión educativa. Las medidas fueron consecuencia de asambleas democráticas, acciones surgidas desde la base docente y tomadas por la conducción de Ademys.

El macrismo terminó haciendo un gran papelón gastando fortunas para mentir descaradamente a la opinión pública, diciendo que no se cerraban las escuelas, sino que, al contrario “estaban abriendo nuevos establecimientos”, para terminar admitiendo que dejaban sin efecto durante 2019 el cierre de las escuelas. Lo hizo planteando la conformación de “comisiones de trabajo” para tratar diversos aspectos del funcionamiento y los planes de estudios de estos establecimientos. Vamos a seguir en estado de alerta porque ya quedó claro que no vamos a permitir que en esas mesas se trate de maquillar el ajuste a los secundarios, ni el cierre de una sola sección.

Sin ninguna duda este triunfo nos ubica en mejores condiciones para seguir enfrentando las medidas del gobierno contra la educación pública. Ahora con más fuerza vamos a seguir la pelea contra el traslado arbitrario de la Escuela de Cerámica de Almagro, contra la venta de los terrenos donde funciona el Instituto de Educación Física Romero Brest, para seguir luchando contra la Unicaba, en defensa de los 29 profesorados y contra el cierre del lactario del hospital Ramos Mejía y fundamentalmente para dar la gran pelea por la recuperación de nuestros salarios junto al resto de la docencia de todo el país en las próximas semanas, preparando el no inicio del ciclo lectivo para lograr nuestras demandas. 

Este triunfo demuestra que no tenemos que esperar a octubre, como plantea el kirchnerismo, ya que a la política de ajuste de Macri y Larreta la podemos derrotar con los trabajadores movilizados en las calles, impulsando asambleas y organizando planes de lucha con el protagonismo de la base. Esa es la gran tarea del sindicalismo combativo.

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

El cierre de las escuelas comerciales del turno noche ha abierto una verdadera rebelión docente rechazando de plano la decisión de Larreta y su ministra de Educación Acuña en el marco del ajuste educativo que vienen llevando adelante con Macri. Es innegable que el gobierno ha sufrido un golpe y su consecuente desgaste, sobre todo por parte de la ministra Acuña, al punto que para revertir no solo el descontento docente-estudiantil sino el repudio de amplios sectores del periodismo y la opinión pública, entre gallos y medianoche logró que la Defensoría del Pueblo realizara una convocatoria a los sindicatos el viernes 4 de enero para abrir un proceso de mediación y negociación que intentó ser capitalizado por el gobierno para mejorar su imagen y de esta manera iniciar una ronda de reuniones para garantizar que no hubiera despidos, pero sin derogar la resolución 4.055/18 que ordena los cierres.

Esta convocatoria fue presentada ante la prensa como un principio de acuerdo entre las partes. Nada más alejado de la realidad, porque si bien Acuña contó con el aval de los sindicatos parásitos de CABA, Ademys y UTE rechazaron cualquier tipo de negociación que no sea sobre la base de la derogación de la resolución. Esta maniobra se le volvió en contra al gobierno ya que se multiplicaron, no solo las voces de rechazo sino también las acciones y asambleas de docentes en pleno período de vacaciones.

La docencia está firme en no permitir que siga avanzando el ajuste y se encamina al no inicio del ciclo lectivo 2019, no solo por el cierre de los comerciales sino además contra la implementación de la Unicaba, el traslado compulsivo de la Escuela de Cerámica Nº 1, la venta de los terrenos donde funciona el Profesorado de Educación Física Romero Brest y centralmente por la recuperación salarial habida cuenta de que en 2018 la inflación superó al menos en un 12 % al aumento otorgado unilateralmente por Larreta.

Es necesario que impulsemos asambleas unitarias de la docencia de la CABA para refrendar el no inicio, discutir y votar un plan de lucha que permita derrotar la política de aniquilación de la educación pública que lleva adelante el gobiernos de Larreta-Acuña y Macri.

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