Algunas de las personalidades, artistas, feministas que están apoyando

Diana Maffía
Doctora en Filosofía. Feminista

Muriel Santa Ana
Actriz

Thelma Fardín
Actriz

Patricia Walsh
Diputada nacional (mc), hija del periodista desaparecido Rodolfo Walsh

Sara Hebe
Cantante y compositora

Escribe José Castillo
Sergio Massa y Unión por la Patria tratan de presentarse como la “única alternativa” frente a las opciones patronales de derecha (Bullrich) y ultraderecha (Milei). ¿se trata realmente de una alternativa “progresista”? Veamos.
La primera cuestión es simple: ¿quién está llevando adelante el actual ajuste? ¿Quién firmó el acuerdo vigente con el FMI que nos obligó, entre otras cosas, a la devaluación de agosto pasado y la estampida de precios? La respuesta es contundente, el gobierno de Alberto, Cristina y el actual candidato y ministro de Economía Sergio Massa.
Massa acaba de reconocer en un reportaje que lo que se viene es una renegociación con el FMI, ¡para seguir pagando! “No nos podremos librar del Fondo hasta que hayamos cancelado la deuda”, reconoció el candidato de Unión por la Patria. Lo que no dijo es que, si ese es el panorama, nos esperan muchos años más de ajuste, saqueo de nuestros recursos y exigencias de un FMI que vendrá por las jubilaciones y la flexibilización laboral.
Insaurralde y la fiesta de los corruptos
El pueblo trabajador sufre las consecuencias del ajuste permanente desde hace décadas. Vivimos en una Argentina con un 40% de pobres, número a la vez en ascenso.
Por eso son indignantes los hechos de corrupción que acaban de salir a la luz del ex jefe de gabinete de la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, con sus viajes a Marbella, sus paseos en yate y sus regalos millonarios. Que se suman a otros hechos de corrupción como los de los ñoquis de la legislatura bonaerense con “Chocolate” Rigau; en este último caso, con serias sospechas de que también estarían involucrados dirigentes de Juntos por el Cambio e incluso de La Libertad Avanza. Mientras el pueblo trabajador vive sumido en la pobreza y la indigencia, los políticos patronales roban y se dan la gran vida.
¿Gobierno de “unidad nacional”?
Sergio Massa anunció en los debates presidenciales que en caso de ganar convocará a un gobierno de unidad nacional, invitando a dirigentes de Juntos por el Cambio e incluso de La Libertad Avanza de Milei. No nos llama la atención: los tres partidos comparten programas a favor de las patronales y del FMI. La propuesta de Massa ya había tenido un anticipo un mes atrás, cuando había llevado el mismo planteo nada más ni nada menos que al represor Gerardo Morales. Es que ambos comparten el mismo programa: entregarle el litio a las multinacionales del sector a costa del saqueo de los recursos naturales y la violación de los territorios de los pueblos originarios.
En síntesis: para enfrentar el ajuste, la corrupción, la entrega de nuestros recursos, e incluso a los planteos de la ultraderecha, hay una sola alternativa: la del Frente de Izquierda y los Trabajadores, con la candidatura de Myriam Bregman. La única fuerza que se opone al FMI y a las políticas pro-patronales, que no tiene complicidades con la corrupción y propone un programa de emergencia, obrero y popular, que priorice las reales necesidades del pueblo trabajador.

Escribe José Castillo
Frente a la inflación creciente, Javier Milei creó expectativas en muchos con su propuesta de dolarización. Hay quienes tal vez crean que es mejor ganar en billetes verdes antes que en los pesos devaluados. Pero si prestamos atención a los dichos del candidato ultraderechista veremos que ya ni disimula que su planteo es primero pulverizar a niveles de hambruna los salarios y las jubilaciones, para recién después dolarizar. “Cuanto más alto esté el dólar mejor”, dijo la semana pasada. Un informe de Bull Market, la consultora de Ramiro Marra, el candidato a jefe de gobierno de Milei en CABA, reconoció que su plan, en caso de ganar, consiste en provocar una hiperinflación la primera semana de gobierno. Así, los salarios y jubilaciones “dolarizados” serán de menos de diez dólares por mes, en niveles de inanición.
En el segundo debate Milei volvió sobre una de sus propuestas más horripilantes, que se puedan vender órganos, lo que llevó a un repudio del propio Incucai. Terminar con la salud y la educación gratuita, privatizar absolutamente todo, quitarle todo derecho al pueblo trabajador: ese es el auténtico programa de Javier Milei. Como lo definió Myriam Bregman, se hace el “león” para atacar los derechos populares, pero no es otra cosa que un “gatito mimoso” del poder económico.
Negacionista de los crímenes de la dictadura y del cambio climático
Javier Milei repitió en el primer debate lo que ya habíamos escuchado de boca de su candidata a vicepresidente, la defensora de Videla Victoria Villarruel. Sostuvo que lo que sucedió en la época de la dictadura fue “una guerra”, que no existió un genocidio planificado sino a lo sumo “excesos”, y negó la cifra de los 30.000 desaparecidos. Su discurso, párrafo a párrafo, fue calcado de la defensa del dictador Emilio Massera en el juicio a las Juntas de 1985.
Los planteos de ultraderecha de Milei no terminan ahí. En el segundo debate directamente negó la existencia de la crisis ambiental y se pronunció en contra de cualquier política para enfrentarla. “Es un invento del marxismo cultural” dijo increíblemente.
Milei y la Libertad Avanza ya se pronunciaron contra la ESI (“aprendan viendo porno”, dijo Ramiro Marra), por la derogación del aborto legal, y proponen el cierre de la ESMA y otros lugares de memoria.
Se alió con Barrionuevo (lo peor de la burocracia sindical) e invita a Macri a sumarse a su espacio. Por todo esto, no te confundas. Entendemos y compartimos tu bronca con todos los políticos patronales que nos hundieron los últimos años, pero Milei no tiene nada de nuevo. Reivindica a Menem y a Cavallo. Como explicó Myriam Bregman no es más que parte de la vieja derecha, sólo que “despeinada”. Lo verdaderamente nuevo, es que gobiernen los que nunca lo hicieron, las y los trabajadores y la izquierda.
Escribe Adolfo Santos
Patricia Bullrich ya gobernó junto a Macri, dejando el país en una brutal crisis. Pretende volver defendiendo propuestas reaccionarias, que atacan los derechos de las y los trabajadores y sectores populares.
Quiere gobernar al servicio de los grandes empresarios, a quienes promete bajarles impuestos mientras llama a votar en contra de eliminar el impuesto al salario. Además de un fuerte ajuste, propone una reforma laboral para sacar derechos. Es la misma que en 2001, como ministra de Trabajo le recortó 13% a las y los jubilados.
Entrevistada por Fantino, propuso grabar las conversaciones de los abogados con sus defendidos, una medida ilegal que no puede extrañarnos viniendo de parte de quien ya organizó redes de espionaje.
Bullrich propone construir cárceles, no escuelas ni hospitales. Quiere ser la mano dura de un sistema capitalista en crisis. Es la candidata de Macri, que endeudó al país en 45 mil millones de dólares para salvar banqueros corruptos y que ahora nos quieren hacer pagar a todos.
En los dos debates presidenciales sólo Myriam Bregman se pronunció claramente en defensa de las y los trabajadores, los derechos de las mujeres y el ambiente. Cuando Javier Milei realizó su horrorosa afirmación negacionista de los crímenes de la dictadura, sólo ella lo enfrentó: “fue un genocidio; y son 30.000”.
Myriam se plantó frente a los cuatro candidatos patronales, diciendo que todos están a favor de seguir ajustando tal como reclama el FMI y pagando la deuda externa. Y denunció que todas sus propuestas pasan por quitarle derechos a las y los trabajadores.
Desnudó el planteo de Milei, diciendo que su propuesta consiste en “indemnizaciones por despido ¡afuera!, vacaciones ¡afuera!, horas extras ¡afuera!”. Pero a la vez también denunció a Massa, el ejecutor del actual ajuste, preguntándole “si podía vivir con los 124.000 pesos que cobran las y los jubilados”.
La candidata a presidenta del FIT Unidad no dejó tampoco de denunciar los planteos de “mano dura” de Patricia Bullrich, recordando su responsabilidad en los asesinatos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. Myriam Bregman, en los dos debates, fue la única voz que, orgullosamente, defendió las conquistas del movimiento de mujeres y planteó seguir movilizadas para sostenerlas. Lo mismo sucedió con la defensa del ambiente, mientras los demás candidatos hablaban maravillas del extraccionismo y Milei directamente se declaraba negacionista del cambio climático. “Es muy importante que votes por tus valores y convicciones”, culminó Bregman su intervención en el segundo debate, “que sirva para unir a los de abajo, para pelear por una sociedad sin opresión ni explotación, donde gobiernen los que nunca gobernaron: los trabajadores y las trabajadoras”, explicando la importancia, además, de que haya más diputadas y diputados del Frente de Izquierda, los únicos que no se van a vender y, sin duda, van a enfrentar el ajuste que se viene.