Nov 28, 2020 Last Updated 9:11 PM, Nov 27, 2020

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

El cierre de las escuelas comerciales del turno noche ha abierto una verdadera rebelión docente rechazando de plano la decisión de Larreta y su ministra de Educación Acuña en el marco del ajuste educativo que vienen llevando adelante con Macri. Es innegable que el gobierno ha sufrido un golpe y su consecuente desgaste, sobre todo por parte de la ministra Acuña, al punto que para revertir no solo el descontento docente-estudiantil sino el repudio de amplios sectores del periodismo y la opinión pública, entre gallos y medianoche logró que la Defensoría del Pueblo realizara una convocatoria a los sindicatos el viernes 4 de enero para abrir un proceso de mediación y negociación que intentó ser capitalizado por el gobierno para mejorar su imagen y de esta manera iniciar una ronda de reuniones para garantizar que no hubiera despidos, pero sin derogar la resolución 4.055/18 que ordena los cierres.

Esta convocatoria fue presentada ante la prensa como un principio de acuerdo entre las partes. Nada más alejado de la realidad, porque si bien Acuña contó con el aval de los sindicatos parásitos de CABA, Ademys y UTE rechazaron cualquier tipo de negociación que no sea sobre la base de la derogación de la resolución. Esta maniobra se le volvió en contra al gobierno ya que se multiplicaron, no solo las voces de rechazo sino también las acciones y asambleas de docentes en pleno período de vacaciones.

La docencia está firme en no permitir que siga avanzando el ajuste y se encamina al no inicio del ciclo lectivo 2019, no solo por el cierre de los comerciales sino además contra la implementación de la Unicaba, el traslado compulsivo de la Escuela de Cerámica Nº 1, la venta de los terrenos donde funciona el Profesorado de Educación Física Romero Brest y centralmente por la recuperación salarial habida cuenta de que en 2018 la inflación superó al menos en un 12 % al aumento otorgado unilateralmente por Larreta.

Es necesario que impulsemos asambleas unitarias de la docencia de la CABA para refrendar el no inicio, discutir y votar un plan de lucha que permita derrotar la política de aniquilación de la educación pública que lleva adelante el gobiernos de Larreta-Acuña y Macri.

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

El gobierno de Larreta logró aprobar el proyecto de creación de la Unicaba con su mayoría automática de 34 legisladores, pero sin poder traccionar el voto de ningún legislador de la oposición patronal. Aprobaron la ley en absoluta soledad política, con una Legislatura totalmente militarizada y con represión hacia los docentes y estudiantes que nos opusimos durante un año de intensa lucha.

La jornada del 22 de noviembre fue el corolario de dos días de intensa movilización, que comenzó el martes 20 con una multitudinaria marcha desde Palacio Pizzurno hasta la Legislatura, con la presencia de los sindicatos docentes (Ademys y UTE, que realizamos un paro el propio 22), los rectores nucleados en el CESGE y los estudiantes referenciados en la CET. La movilización del 20 concluyó con un acto y un acampe hasta la mañana del 22, cuando se realizó un “abrazo educativo” de docentes de Ademys y estudiantes para intentar impedir el ingreso de los legisladores a la escandalosa sesión. Lamentablemente la UTE trató de desmovilizar y desarticular las medidas, dando por perdida la pelea de antemano, al punto que primero convocó a un acto simbólico a las 13, luego del inicio de la sesión. Pero frente a la presión del activismo, tuvo que adelantar su convocatoria a las 10, pero siempre evitando ser parte del abrazo educativo convocado por Ademys. El colmo de esta posición fue la acción de la legisladora kirchnerista Lorena Pokoik que, junto con sus asesores, atacaron a los docentes y estudiantes que realizábamos el abrazo educativo para romperlo y buscar que actúe la represión policial contra los manifestantes.

En este marco fue muy importante el papel jugado por Ademys durante todo el conflicto, ubicándose a la cabeza del mismo junto al movimiento estudiantil, siendo reconocidos por toda la comunidad educativa, y atacados a la vez por la ministra de Educación Acuña y otros funcionarios, que trataron de deslegitimar nuestro protagonismo. Les duele el crecimiento del sindicalismo combativo y el rechazo que logramos a la ley de “coexistencia”, que desde el gobierno buscaron pactar con los otros sindicatos. También tuvo amplia repercusión la presencia de Nora Cortiñas junto a Ademys, quien se acercó para solidarizarse con los docentes y estudiantes reprimidos.

El gobierno intentó primero hacer pasar su proyecto inicial con la directa desaparición de los 29 profesorados y luego, frente a una lucha masiva, con su nuevo proyecto llamado de “coexistencia” que implica el cierre “paulatino” de los institutos, obligados a “competir” por la matrícula estudiantil y los recursos presupuestarios con la Unicaba. El gobierno se equivocó al creer que con su nuevo proyecto iba a romper la unidad que se opone a la Unicaba, ya que la fuerte movilización impidió que pudiesen cooptar a los sectores más vacilantes. Algunos medios llegaron a hablar de un triunfo “pírrico” del macrismo.

El gobierno se volverá a equivocar si supone que la aprobación de la ley cierra el conflicto en el nivel terciario. Dimos pelea hasta el último minuto para evitar la aprobación, no aceptando ninguna “derrota digna” como quería imponer la burocracia sindical. Ahora se abre la lucha para impedir la implementación de la ley y evitar que la Unicaba se ponga en funcionamiento en 2020. Es necesario seguir coordinando entre todos los sectores para continuar dando de manera unitaria y consecuente esta pelea, generando mecanismos asamblearios abiertos para derrotar el proyecto del gobierno. La desconcentración del mismo 22 fue con una importante marcha de miles de estudiantes y docentes, que llegó a la sede de la Dirección de Educación Superior. Esa marcha final demostró que el movimiento de lucha sigue en pie y dispuesto a dar la pelea durante el próximo año. Incluso sectores estudiantiles, acompañados por la Juventud de Izquierda Socialista, desbordaron a la conducción kirchnerista de la CET y fueron a realizar un corte de la avenida 9 de Julio en el Obelisco esa misma tarde.
Es de destacar también el rol jugado por todos los legisladores porteños del FIT. Laura Marrone, de Izquierda Socialista, desde fines de 2017 denunció el proyecto de la Unicaba, con numerosos artículos y charlas, y junto a Gabriel Solano, Patricio Del Corro y Myriam Bregman apoyaron cada medida de lucha en defensa de los 29 profesorados.

Luego de aprobada la ley, supervisores de todos los niveles educativos firmaron un repudio a la Unicaba, lo que demuestra la enorme fuerza que tiene nuestra lucha. Ahora es necesario plantear la coordinación nacional de la docencia y los estudiantes para enfrentar el cierre de los profesorados en todo el país. Prácticamente en simultáneo con la aprobación de la Unicaba, se daba a conocer el recorte y cierre de muchas carreras en los profesorados bonaerenses para el año próximo, dejando en claro que el ajuste educativo es de carácter nacional, tiene a Macri como el principal responsable y a los gobernadores como cómplices de este brutal ajuste exigido por los organismos internacionales.

Escribe Jorge Adaro • Secretario general de Ademys

El viernes 16 de noviembre el gobierno porteño de Larreta rodeó de vallas, con un fuerte operativo policial, toda la Legislatura para sacar el dictamen de comisión del proyecto de creación de la Unicaba. El martes 20 miles y miles de estudiantes y docentes de los 29 profesorados junto a toda la comunidad educativa nos volvimos a movilizar contra este proyecto reaccionario y acampamos 48 horas hasta la sesión legislativa. El jueves 22 el macrismo intenta aprobar la ley con represión, ya que no consiguió el apoyo de ninguno de los bloques legislativos de la oposición patronal y hay un masivo rechazo.

Es que la lucha educativa puso contra las cuerdas al gobierno porteño, que fracasó en la llamada “coexistencia” y en sus intentos de lograr “consensos” para imponer esta reforma educativa privatizadora. Para el 22, desde Ademys estamos llamando a un paro docente de todos los niveles, al que también ha adherido la UTE, y desde la primera hora del día realizaremos un “abrazo educativo” a la Legislatura para impedir que se apruebe este flagelo macrista llamado Unicaba. Como dijimos: “34 legisladores no podrán quebrar la voluntad de lucha de miles y miles de docentes y estudiantes que defendemos los 29 profesorados”. ¡La Unicaba no pasará!

Escribe: Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

El gobierno de Rodríguez Larreta y su ministra de Educación Soledad Acuña ha decidido avanzar definitivamente en el vaciamiento y liquidación de los profesorados de la Ciudad al forzar la creación de la Unicaba.

El próximo jueves 22 de noviembre presentan el proyecto en el recinto legislativo para su aprobación en absoluta soledad, con el apoyo del bloque oficialista de PRO y sin contar con el voto favorable de otro sector de la oposición.

Intentan avanzar con la Unicaba a pesar del indiscutido rechazo de toda la comunidad educativa en CABA que se expresó en multitudinarias movilizaciones, como hacía muchos años no se daban en el nivel terciario, y que contó con la coordinación de sindicatos docentes, centros nucleados en CET (Centro de Estudiantes Terciarios) y los rectores del CESGE exigiendo el retiro del proyecto. Esta coordinación resistió varios intentos, tanto de funcionarios como legisladores, que buscaba dividir a este movimiento de lucha. La creación de la Unicaba ha generado tanto rechazo, que hasta la propia ministra Acuña trató de hacerse la desentendida durante la presentación del presupuesto 2019, no mencionando siquiera la palabra Unicaba durante toda su exposición, que terminó con su retiro bochornoso de la Comisión de Educación.

El rechazo se manifestará nuevamente el 22, luego de una movilización y vigilia en la Legislatura cuando miles de docentes y estudiantes nos volquemos a las calles para impedir que el proyecto de aniquilación de los terciarios se convierta en ley. El 22 los principales sindicatos de la Ciudad (Ademys y UTE) llamamos a un paro de actividades en todos los niveles para garantizar la masividad de la movilización y reiterar el rechazo a la política privatizadora y antieducativa del gobierno de Macri y Larreta al servicio de los requerimientos de los organismos internacionales y como parte del ajuste educativo que el macrismo y los distintos gobernadores vienen aplicando en todo el país de la mano del FMI. La Unicaba no pasará.

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys y candidato a secretario general de la CTA Autónoma por la Lista 6 Multicolor

La docencia de CABA cumplió masivamente con dos jornadas de paro el lunes 30 y martes 31 de julio, no iniciando las clases luego del receso escolar. Este paro fue votado el 11 de julio en la asamblea unificada convocada por Ademys. UTE en principio había anunciado una medida de solo 24 horas, pero luego tuvo que extenderlo y unificarlo en 48 horas por la presión de la base docente.

El gobierno porteño de Rodríguez Larreta sigue negándose a realizar en el ámbito de la mesa salarial una nueva propuesta que permita frenar la depreciación del salario actual. En una carta que la ministra Acuña envió a los docentes días antes del paro, ratificó el 15% otorgando un adelanto de dos cuotas faltantes e introdujo, para quienes desarrollan la misma tarea, un “plus” por título y capacitación, agregando de este modo el salario diferenciado, es decir el salario por mérito. Esto generó más bronca aún entre los docentes y garantizó la contundencia de la medida de 48 horas.

El lunes 30 fuimos parte de la concentración convocada por UTE, ATE Capital y AGTSyP (Subte), entre otros sindicatos porteños donde nuevamente la burocracia Celeste de UTE se negó a que Ademys pudiera hacer uso de la palabra. Ahí no se anunció ninguna medida de fuerza que garantice la continuidad de la pelea contra el ajuste salarial para las próximas semanas, y sólo se convocó a ir a San Cayetano el próximo 7 de agosto. La intervención de Eduardo López de UTE tampoco hizo mención a la pelea que están dando las mujeres por lograr el próximo 8 de agosto que el Senado vote la ley del aborto legal, seguro y gratuito.

Al finalizar la concentración desde Ademys realizamos una asamblea abierta en la calle donde 300 docentes dieron respuesta a estas dos cuestiones. Se votó por unanimidad un nuevo paro de 48 horas para los días 8 y 9 de agosto, para continuar la lucha por romper el techo salarial y al mismo tiempo aportar a ser millones el 8A en las calles con el movimiento de mujeres.

El martes 31 Ctera convocó a una nueva movilización desde Congreso a Palacio Pizzurno para exigir la paritaria nacional. Pero ahí nuevamente estuvo ausente el anuncio de un nuevo paro nacional y plan de lucha en todo el país. Se limitó a convocar a San Cayetano y a concentrar el 8 en el Congreso sin llamar a medida alguna.

Es necesario que las centrales docentes dejen de dar tregua al gobierno y hagan una consulta a la docencia para profundizar las medidas de fuerza para lograr el aumento salarial. Ya Neuquén demostró que con una dirección combativa y pegada a la base, impulsando las decisiones en asambleas, se puede quebrar el techo salarial. Deben ser además parte de la exigencia a la CGT y CTA para que convoquen a un nuevo paro nacional de 36 horas con plan de lucha y de esta manera derrotar la política económica que viene azotando a todos los trabajadores y sectores populares.

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