Sep 24, 2020 Last Updated 12:54 AM, Sep 24, 2020

Escribe Juan Carlos Giordano, Diputado electo Izquierda Socialista/FIT

La titular del FMI llega al país este 21 de julio. Distintas organizaciones sociales, de derechos humanos y la izquierda marchamos en repudio este sábado 21, a las 12, desde Pueyrredón y Las Heras.

 “Ante la presencia en nuestro país del Fondo Monetario Internacional, nos movilizamos por la anulación del acuerdo Macri-FMI, el no pago de la deuda fraudulenta y el fin de las políticas del FMI y el G20 en la Argentina y nuestra América”. Así arranca la convocatoria a la marcha unitaria que haremos este sábado 21 contra Lagarde y el FMI. También promueve “un bloque independiente de pueblos y países por el no pago”, atento a que las imposiciones del FMI son globales y la pelea requiere de un frente de países deudores.

Christine Lagarde viene a apoyar al gobierno de Macri para que profundice el ajuste pactado con ese organismo. También aspira a reunirse con el peronismo. Lagarde está interesada en reunirse con la oposición patronal a Macri, es decir, con el peronismo. Quiere tener certeza de que los gobernadores le van a dar un guiño para que se apruebe el presupuesto del ajuste 2019, ya que el acuerdo abarcará al próximo gobierno, sea con Macri o no. Dirigentes de la CGT y del kirchnerismo, entre otros, le han enviado una carta (ver recuadro), proponiendo que al acuerdo lo debata el Congreso.

La marcha unitaria fue acordada entre centenares de organizaciones sociales, de derechos humanos, sindicales y de la izquierda. La convocan el Serpaj (Servicio Paz y Justicia), Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, Correpi, ATE, Attac, Barrios de Pie, Cemida, CTA Autónoma, Centro Cultural Alejandro Olmos, CEPA, Comité Argentino de Solidaridad con el pueblo Palestino, Diálogo 2000, Foro Argentino de la Deuda Externa, FeTeRa-CTA, Foro Hídrico Lomas y Lanús, La Alameda, Izquierda Socialista, CTEP, Libres del Sur, MST, MTL, PCR, PRML, PSTU, entre tantas otras. El Frente de Izquierda va a participar con una declaración que dará a conocer a la brevedad.

Que salga una marcha unitaria contra la visita de Largarde, el ajuste perpetuo y para que Argentina deje de pagar la ilegítima, usurera y fraudulenta deuda externa, es de mucha importancia.

Llamamos a movilizar este 21 contra Lagarde, toda la comitiva del FMI y los funcionarios del G20. Es una gran oportunidad para hacer sentir el repudio que ya concita el acuerdo con el FMI entre el pueblo trabajador. Una encuesta reveló que la gran mayoría rechaza el pacto Macri-FMI.
La marcha del sábado debe ser puesta al servicio de impulsar un gran movimiento nacional para derrotar este pacto. Sobran motivos para repudiar a la representante colonialista que nos visita en nombre del capitalismo saqueador. Nuestro partido se compromete a impulsarla, luchando por ¡fuera el FMI de Argentina! Abajo el ajuste de Macri, paro de 36 horas CGT-CTA y no al pago de la deuda.


Una carta a Lagarde

Distintos dirigentes políticos -esencialmente ligados al kirchnerismo- y miembros del triunvirato de la CGT, le han enviado una carta a la titular del FMI. Los firmantes van desde Daer y Schmid (CGT), pasando por Yasky, Pablo Moyano, Baradel, Zaffaroni, Milagro Sala, Máximo Kirchner, Kicillof, Pino Solanas, Filmus y Solá.

La carta correctamente “repudia el acuerdo firmado” con Macri y denuncia que el mismo “no cuenta con legitimidad jurídica, política ni social”. Pero a la vez señala que el pacto debería pasar por el Congreso (sembrando expectativas en que un Congreso patronal que vino avalando todos los pactos con el FMI lo podría rechazar), solo denuncia el endeudamiento de Macri (convalidando todo el anterior que viene de la dictadura) y dice que el pacto Macri-FMI “ante un cambio de gobierno, será puesto en crisis”, es decir, que podría ser revisado. Esto último da por seguro que un supuesto gobierno del peronismo en 2019 lo pueda anular, cuando muchos de sus principales referentes y presidenciables (Schiaretti, Urtubey o los gobernadores) dicen que están de acuerdo en rebajar el déficit que ordena el FMI. Es más, Macri se ha reunido con 13 gobernadores, entre ellos Alicia Kirchner a tal fin, y Pichetto dijo que sería una mala señal para el FMI “que no se apruebe el presupuesto 2019”.

Pero si de algo pecan los firmantes de la carta es que no dicen nada en que hay que movilizar ahora para derrotar el ajuste de Macri y el FMI, no esperar a 2019. La misiva es firmada por dos miembros del actual triunvirato de la CGT, los mismos que se niegan a darle continuidad al paro general con otro de 36 horas, como reclaman el sindicalismo combativo y la izquierda.

Conclusión: estos dirigentes políticos y sindicales hacen críticas al acuerdo pero no atacan el problema de fondo. Desde el Frente de Izquierda planteamos que hay que luchar ahora para derrotarlo e impulsar medidas de fondo, como el no pago de toda la deuda, cosa que no hacen los firmantes.


Entrega y algo más

El pacto con el FMI va ligado a una política de saqueo de nuestras riquezas. Días atrás hubo una marcha en Neuquén repudiando la instalación de una base militar yanqui para “cuidar” los negocios capitalistas en Vaca Muerta. Quieren hacer lo mismo en Misiones (Triple Frontera) con el verso de combatir al narcotráfico. El gobierno del PJ de Ushuaia aceptó instalaciones extranjeras. En Malvinas ya hay una base inglesa y de la OTAN. Disponen fuerzas represivas para que las multinacionales se queden con el litio, las reservas petroleras, el acuífero guaraní, la riqueza minera cordillerana y reforzar los latifundios. A tal punto que el acuerdo con el FMI dispone… ¡la “venta de tierras”!


Tropas yanquis para el G20

Tropas especiales del ejército norteamericano llegarán al país para entrenar a policías y gendarmes en vistas a garantizar el operativo de seguridad de la Cumbre de Líderes del G20 de noviembre (El Cronista, 12/7). Fueron pedidas por Macri y Patricia Bullrich. Van a cuidar a Donald Trump, Putin, Ángela Merkel y Xi Jinping.

“La capacitación ayudará a perfeccionar técnicas y tácticas que permitirán a ambas fuerzas adquirir nuevas destrezas para el cumplimiento de sus respectivas misiones, fortaleciendo los lazos de amistad entre ambos países”, dijo un parte oficial. Repudiable.

Escribe José Castillo

Se conoció la letra chica del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Si antes se rumoreaba que significaría un recorte de 200.000 millones de pesos en 2019, ahora se confirmó que será peor aún: 300.000 millones de ajuste el año próximo. Todo al servicio de garantizar los vencimientos de deuda externa.

Finalmente se hizo público el informe técnico del FMI para la aprobación del préstamo a la Argentina. Esto obligó al ministro de Hacienda Nicolás Dujovne a mostrar los verdaderos números del ajuste.

¿De dónde se va a recortar? El informe del Fondo nos da las precisiones al respecto. 150.000 millones de pesos saldrán de achicar el gasto en el Estado nacional. Se reducirán los subsidios a la energía y el transporte, por lo que continuarán los tarifazos.

Además, el documento del FMI dice textualmente: “Avanzar en la reducción del salario real de los trabajadores públicos, fijando un techo nominal para los incrementos del 8% hasta junio de 2019”. Y, más adelante, “reducir la nómina salarial ajustando el empleo público a través del recorte sostenido de empleados no prioritarios en 2018 y congelando las contrataciones en la administración federal”. Será un recorte con miles de despedidos en todo el sector público y con un virtual congelamiento salarial para los que queden.

A esto hay que sumarle que la obra pública nacional prácticamente se paralizará. Son cientos las obras necesarias que quedarán por la mitad o directamente no se realizarán, lo que acarrareá un aumento enorme de la desocupación en la industria de la construcción. El gasto en “bienes y servicios” del estado también se achicará: tendremos menos insumos para hospitales, escuelas, instituciones de ciencia y técnica y un deterioro en toda la infraestructura estatal. Además se reducirán las transferencias a las empresas públicas, con el consecuente vaciamiento y desinversión como en Aerolíneas Argentinas o los ferrocarriles.
Claro que todo esto es sólo la mitad del ajuste. La otra mitad caerá sobre las provincias: 67.500 millones de pesos este año y más de 150.000 el año próximo. Se achicarán los servicios esenciales, fundamentalmente educación y salud. Veremos entonces deteriorarse hasta el extremo de caerse a pedazos a las escuelas y hospitales, con docentes y trabajadores de la salud con salarios de hambre y congelados.

Y además de todo esto, el plan del FMI prevé ajustar utilizando el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses. Este fondo, que es el acumulado que viene desde la estatización de las AFJP, es la única garantía de pago de las futuras jubilaciones y los juicios de los actuales jubilados. Se estará hipotecando el futuro de los jubilados.

Pero el acuerdo con el Fondo no ocasionará sólo este superajuste en 2018 y 2019. Es un plan que alcanza hasta 2021, por lo que pretenden que sigamos achicándonos hasta un monto mayor a los 500.000 millones de pesos.

Todo esto no será para “reactivar la economía” como nos quieren hacer creer desde el gobierno. De hecho el propio informe del FMI admite que muy probablemente este plan esté acompañado por recesión y más inflación. El único objetivo será dar garantías a los especuladores internacionales de que la Argentina seguirá pagando los vencimientos de deuda externa. ¡Un verdadero plan de hambre y saqueo para que los pulpos de las finanzas internacionales sigan haciendo sus superganancias! No podemos permitirlo, salgamos ya mismo a enfrentarlo, oponiéndole otro programa que, partiendo de desconocer la ilegítima, ilegal e impagable deuda externa, ponga todos nuestros recursos al servicio de resolver las más urgentes necesidades populares de trabajo, salario, educación, salud y vivienda.

Escribe José Castillo

La Corte del distrito Sur de Nueva York acaba de fallar en contra de la Argentina. Un fondo buitre presentó una demanda contra nuestro país exigiendo 3.000 millones de dólares por la expropiación de YPF. El dictamen de la Corte yanqui establece que el juicio tiene que seguir tramitándose en los Estados Unidos por lo que, con los antecedentes de los fallos del juez Griesa anteriores, todos podemos imaginar cómo terminará: se condenará a nuestro país a pagar los 3.000 millones más intereses, lo que culminará haciendo un monto de cerca de 5.000 millones de dólares.

¿De qué se trata todo esto? Es una larga historia en la que está involucrado el kirchnerismo. Entre 2008 y 2011, el gobierno de Cristina Kirchner promovió la entrada del Grupo Petersen, de la familia Eskenazi, en el capital accionario de YPF, entonces controlada por Repsol. La excusa fue avanzar en la “argentinización” de la empresa. El empresario kirchnerista nunca pagó nada por esa compra de una parte de YPF: la abonó con “ganancias” posteriores de la propia empresa.

Sucede que cuando se produjo la estatización de YPF, el Grupo Petersen demandó al Estado por su 25%, acusándolo de haber violado “leyes de oferta pública en los Estados Unidos”. ¡Los famosos empresarios “para la argentinización de YPF”, amigos del kirchnerismo, terminaron demandando en Estados Unidos al propio Estado argentino por la estatización!

La historia no termina ahí. Posteriormente el Grupo Petersen le “vendió” la demanda al fondo buitre Burford Capital, que es el que acaba de ganar este fallo ante la Justicia norteamericana.

De todo este enredo saldrá, muy probablemente, más deuda a pagar a los buitres. Este es sólo un ejemplo más de cómo, ladrillo a ladrillo, se va ampliando el fraude descomunal de la deuda externa. Justamente por esto decimos que es ilegal, inmoral y fraudulenta, además de impagable.

Se conocieron los datos oficiales de la inflación de junio: según el Indec, el índice de Precios al Consumidor de todo el país creció 3,7%. Es el número más alto de toda la era Macri. La zona geográfica donde se dio la suba de precios más elevada fue el Gran Buenos Aires, con el 3,9%. Lo que más aumentó fue el rubro “transporte” (5,9%), seguido por “alimentos y bebidas” (5,2%). Dos cosas de la que el trabajador no puede prescindir: la comida y el pasaje de tren, colectivo o subte para ir a su fábrica u oficina. Con estos números la inflación anual ya acumula un 16%. En apenas seis meses ya los precios subieron tanto como el techo salarial para todo el año con el que se firmaron la mayoría de las paritarias. El 15% y en cuotas terminó siendo la mejor vía para la pulverización de los salarios. A esto nos llevó el gobierno que decía que su “prioridad” era bajar la inflación y que para eso tenía al “mejor equipo de los últimos 50 años”.

Mientras los trabajadores, los jubilados y los que perciben planes sociales ven cómo lo que cobran no les alcanza para nada, con el consecuente aumento de la pobreza, del otro lado están los que “siguen de fiesta”: la devaluación de mayo le generó a los banqueros una ganancia muy superior a todos los meses anteriores: 13.000 millones de pesos en un solo mes. Los otros grandes ganadores fueron los acreedores de nuestra deuda externa: en los primeros cinco meses del año se llevaron por intereses de deuda 145.371 millones de pesos, mientras que por todos los sueldos del Estado sólo se pagó 115.211 millones. Para esto sí que sirvió el equipo de CEOs de Macri ¡Y después dicen que no hay plata para maestros o trabajadores de la salud!

Los salarios a la baja, los despidos actuales y el aumento de la pobreza no son más que el inicio del nuevo plan de ajuste. Todavía falta el grueso de las consecuencias del acuerdo de Macri con el FMI, con más cesantías, mayor pérdida salarial, más recesión y miseria. Para “certificar” que todo esto se llevará adelante es que este fin de semana viene a la Argentina la mismísima Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional.

Mientras se lleva adelante todo este plan de hambre, la burocracia de la CGT sigue con las idas y venidas de su interna, sin mover un dedo para salir a enfrentar el ajuste. Mientras en la clase trabajadora crece la bronca, con miles preguntándose cómo la seguimos después del enorme paro del 25 de junio. En muchos lugares se dan luchas parciales. Así, por ejemplo, en varios distritos los docentes han votado no iniciar las clases tras las vacaciones de invierno. ¡Este es el camino para derrotar al ajuste de Macri y el FMI! Exigiendo que se reabran todas las paritarias que se cerraron con el 15% en cuotas. Peleando por un aumento de emergencia que lleve a que ningún trabajador gane menos de 30.000 pesos, para que las paritarias que todavía no se cerraron se hagan con un incremento que cubra todo lo que se perdió con la inflación y con cláusulas de ajuste salarial mensual de acuerdo a la suba del costo de vida. Luchando también contra los despidos y por el reajuste de los montos miserables en que quedaron todos los planes sociales y la AUH. Para lograrlo tenemos que unir todas las luchas de la clase trabajadora y los demás sectores populares. Esto es lo que tenemos que discutir en todas las fábricas, oficinas, barrios, escuelas y facultades. Haciendo asambleas y sacando pronunciamientos de los cuerpos de delegados, exigiéndole a la CGT y a las CTA un paro de 36 horas y su continuidad con un plan de lucha para parar este plan de hambre, miseria y entrega.

Por eso, y como parte de toda esta pelea, este sábado tenemos que ser miles repudiando la presencia en nuestro país de Christine Lagarde. Exigiendo que la plata deje de ir al FMI, a los acreedores, a las ganancias de los banqueros o de los monopolios exportadores de soja. Para que se deje de pagar la deuda externa y ese dinero se destine a resolver las más urgentes necesidades populares de trabajo, salario, educación, salud y vivienda.

En los doce años de gobierno de Néstor y Cristina Kirchner se pagaron 200.000 millones de dólares en concepto de deuda externa. Cristina se autoelogiaba diciendo que era una “pagadora serial”. Esto deja en falsa escuadra la campaña que enarboló el gobierno anterior diciendo que nos estábamos desendeudando.
El Argentinazo de 2001 impuso el no pago. La rebelión popular obligó a que el efímero ex presidente Rodríguez Saá, en sus escasos ocho días de gobierno, anunciara la decisión. Sin embargo, al asumir Eduardo Duhalde (PJ) en 2002, se reanudó el acuerdo con el FMI que venía de antes, el cual se mantuvo al asumir Néstor Kirchner en 2003.


El kirchnerismo podría haber aprovechado el no pago del Argentinazo para desconocer esa deuda fraudulenta que venía de la dictadura. Contaba también a favor con el fallo del juez Ballesteros, que en un juicio histórico declaró a la deuda “ilegítima y fraudulenta”. A pesar de esos antecedentes, el kirchnerismo reanudó los pagos. 
En 2005 convocó a todos los bonistas en default. Les propuso una “quita”, que fue aceptada: entre no cobrar nada y cobrar con quita, bienvenido sea, dijeron. Además, les “regaló” el Cupón PBI, un “extra” automático que se cobra cada vez que la Argentina crece más de 3,2% anual.
“Nuestra deuda en cesación de pagos ha quedado reestructurada como resultado del proceso de canje. Se trata de la remoción de uno de los más importantes obstáculos estructurales que enfrentaba nuestra recuperación”, dijo el ex presidente Néstor Kirchner al anunciar ante gobernadores y empresarios los resultados del canje. 
Posteriormente, en enero de 2006, Kirchner le pagó de contado y a decretazo limpio toda la deuda al FMI: 9.810 millones de dólares. Días antes había hecho lo mismo Lula en Brasil. ¿Qué más quería el FMI, que lo consideren “acreedor” y le paguen de contado? Sueño cumplido. 
En mayo de 2014 Argentina la acordó pagar la deuda por 9.700 millones de dólares al Club de París (principales países imperialistas). Fue una exigencia del entonces enviado de Bush, Thomas Shannon, de visita por nuestro país. Se trata de “una de las deudas más genuinas”, dijo Cristina. Christine Lagarde, por entonces ya titular del FMI, apoyó el acuerdo. Ayuda a “normalizar” la situación del país, dijo. 
Finalmente, si bien el kirchnerismo dijo que “no iba a negociar con los fondos buitre” (el 7% restante de los bonistas que no entró en los canjes), inició conversaciones para pagarles. La negociación se trabó y dio motivo al juicio del juez Griesa. Pero cuando asumió Macri, el Congreso aprobó una ley para pagarles 10.000 millones de dólares de contado a los buitres (con el voto del Frente para la Victoria en el Senado). En Diputados, Kicillof y el Frente para la Victoria se opusieron… ¡pero presentaron una ley para pagarles, aunque un poco menos de aquella cifra! Quiere decir que la campaña del kirchnerismo “patria o buitres” fue falsa.

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