Sep 25, 2020 Last Updated 4:44 PM, Sep 24, 2020

Escribe Laura Marrone • Legisladora electa de Izquierda Socialista en el FIT

El miércoles 9 de mayo alrededor de 25.000 docentes y estudiantes realizaron la segunda e histórica marcha de los terciarios contra el proyecto de Unicaba de PRO para eliminar los 29 profesorados públicos de la Ciudad de Buenos Aires. La marcha fue convocada por la CET (Coordinadora de Estudiantes Terciarios), el Cesge (los 29 rectores nucleados en el Consejo de Educación Superior de Gestión Estatal), los sindicatos docentes Ademys y UTE, los estudiantes de la CEB (coordinadora de estudiantes secundarios), la FUBA (federación de estudiantes universitarios) y la AGD (gremial de docentes universitarios).

Partió del Ministerio de Educación de la Nación, que es el responsable del Plan Maestro a nivel nacional, y terminó en la Legislatura porteña donde se está tratando el proyecto de ley. Pese a que el macrismo tiene la mayoría automática de 34 legisladores, desde diciembre pasado, en que presentaron este proyecto, no han podido aprobarlo por el enorme repudio de toda la comunidad educativa, que viene enfrentando la Unicaba con una gran lucha. Cada profesorado fue con sus propias banderas, carteles y hasta disfraces. El clamor era uno: retiro del proyecto de la Unicaba.

En el marco de una marcha enorme y unitaria existió un debate con la dirección de la CET, que no dejó hablar a Ademys con el argumento de que “hay muchos sindicatos”. El trasfondo de esta mordaza antidemocrática es que si hablaba Ademys debía hacerlo la UTE (sindicato de base de Ctera, dirigido por el kirchnerismo). La UTE está sumida en un debate interno debido a que su principal dirigente, Eduardo López, sostuvo en medios de prensa el apoyo a una negociación con PRO de un proyecto alternativo de “coexistencia” de los 29 profesorados con la Unicaba. En realidad, la directiva de UTE venía intentando hacer pasar esta propuesta conciliadora desde el inicio del conflicto, pero la fuerza de la lucha contra el proyecto Unicaba desde las bases se lo impidió. Desde el principio alertamos que la “coexistencia” llevaría a la muerte lenta de los 29 profesorados, ya que el gobierno los terminaría asfixiando presupuestariamente, cerrando carreras y profesorados enteros. Además, de acuerdo a las recetas del Banco Mundial sobre la reforma en formación docente, para acondicionarla a la reforma laboral, se puede presumir incluso que la Unicaba terminaría siendo la institución encargada de acreditar los títulos, con lo cual los profesorados serían condicionados en sus programas y vaciados lentamente. Eduardo López no fue a ninguna marcha ni debate público por la defensa de los 29 profesorados. Pasó a integrar la lista de los sindicalistas que solo hablan por los medios. En el único plenario de UTE por este tema el viernes 11, la dirección de UTE dijo que los medios habían tergiversado las palabras de López, pero se negaron a sacar una denuncia pública al respecto. La dirección de la CET, compuesta por agrupaciones como La Mella-Patria Grande y Nuevo Encuentro, tiene afinidad política con la UTE por su pertenencia al kirchnerismo. Los convocamos a revisar esta actitud antidemocrática de silenciar a Ademys y a continuar unidos en la lucha junto con el conjunto de la docencia y los estudiantes contra el proyecto alternativo de la “coexistencia” y a favor de la derrota definitiva del proyecto Unicaba.Con la unidad en la lucha podemos derrotar al macrismo.

 

Escribe Laura Marrone Legisladora electa por la Ciudad de Buenos Aires, Izquierda Socialista/FIT

Al crecimiento invisible de la producción y la no menos invisible reducción de la pobreza de casi dos millones de personas, ahora se sumaría “la mejora en lengua y ciencias” de nuestros alumnos. Así lo manifestó el presidente Macri cuando presentó el resultado del Operativo Aprender 2017 en marzo pasado. “Tenemos que mejorar en matemáticas”, concluyó.

 El Operativo Aprender consiste en una evaluación “externa” (no la realizan los docentes de la escuela), censal (a todos los alumnos del país) de sexto grado de la primaria y de quinto año del secundario, que impuso Cambiemos en 2016 y repitió en 2017. Según el informe oficial, el último abarcó a 900.000 alumnos y 29.000 escuelas. El resultado dio que, en lengua, en las escuelas medias estatales se duplicó el número de alumnos que logró el nivel más alto pasando de 15,2% a 29,6% y el más bajo se redujo a la mitad, 19,7% a 9,9%. En matemáticas, en cambio, estaríamos peor: bajamos de 16,1% en 2013 a 14,2% en 2016 y a 11,4% en 2017.

Quienes trabajamos frente a alumnos sabemos que no existieron cambios profundos que puedan dar credibilidad a ninguno de los dos resultados. No hubo prácticas, recursos, capacitaciones o medidas que expliquen uno u otro. Y menos para las dos materias en el mismo tiempo. Aun estadísticamente, estos resultados no son confiables. Por eso nosotros y decenas de sindicatos docentes combativos los rechazamos.
 
Las evaluaciones externas no sirven

En educación tenemos problemas, pero son centralmente políticos y no pedagógicos. Estas evaluaciones son una pérdida de tiempo y de recursos cuyo único propósito es culpar a la docencia de los problemas de nuestra educación. El fundamento del gobierno de que son necesarias para un diagnóstico de la situación se cae, pues para ello alcanzaría una simple muestra en lugar de hacerla censal, o sea a todos. En aquellos países donde se realizan desde la década del ´90, como Estados Unidos, condujeron a que la docencia se centre en el “entrenamiento” de sus alumnos para responder a esas pruebas estándares, por miedo a ver reducido su salario o perder la estabilidad en el cargo, en lugar de desarrollar el pensamiento, la creatividad y el trabajo en equipo.  En México o Brasil las usan para la selección de alumnos que podrían seguir estudios superiores y cuáles no.

Lo determinante para el deterioro de nuestro sistema educativo son las causales externas. La diferencia entre las públicas y las privadas se debe a que las primeras concentran en porcentajes aun mayores al promedio nacional de 47% de niños y adolescentes pobres. Y encima las subvenciones estatales a la educación privada favorecen a una mayor desigualdad. El propio informe revela este condicionante por fuera de la escuela.
 
Cómo mejorar la educación

Hay que destinar el 10% del PBI y nacionalizar el financiamiento para que se haga cargo el Estado nacional, en lugar de pagar intereses de la deuda externa al doble de lo que se destina a educación. Hay que suprimir los subsidios a la educación privada. Hay que reformular la jornada laboral como en Finlandia, para que, con un salario digno, la docencia dedique un tercio de la semana laboral a tareas  extraclase de preparación, capacitación y reflexión entre pares, entre otras medidas. En vez de cerrar los profesorados hay que implementar un plan de actualización de la formación docente todos los años de la carrera, dentro de la jornada laboral, entre otras medidas.


La docencia combativa resistió y reclama su derogación

Las familias y estudiantes acompañaron el llamado a no asistir a las evaluaciones en aquellas jurisdicciones donde el sindicalismo combativo tiene influencia. La participación de alumnos en las escuelas estatales medias fue de 28,8% en Neuquén (ATEN), 22,7% en Santa Cruz (Adosac), 46,5% en Buenos Aires (Sutebas Multicolores), 49,3% en Santa Fe (Amsafe Rosario), y 53,1% en Capital (Ademys). La media nacional fue de 59%. Vale señalar que con menos del 50% los datos no se deben considerar a los fines estadísticos. La resistencia fue posible gracias a un esfuerzo asambleario con las familias y los estudiantes por parte del sindicalismo combativo. Cuestión que no hizo Ctera, ni los sindicatos nacionales como UDA, AMET o Sadop.

Ese cuerpo a cuerpo tuvo sus frutos. El llamado será de nuevo este año, hasta que derrotemos la farsa de estas evaluaciones.

Escribe Laura Marrone Legisladora electa de la Ciudad de Buenos Aires por Izquierda Socialista/FIT

El 13 de marzo la Corte Suprema falló contra el reclamo de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subterráneos y Premetro (AGTSyP), dejando en la indefinición el reconocimiento de su personería gremial, lo que favorece a la burocracia sindical de la UTA. La Corte Suprema, la misma que hizo el vergonzoso fallo del 2x1 para liberar a los genocidas, ahora contra el derecho democrático de los trabajadores a organizarse libremente.

La burocracia de la UTA es minoritaria entre los trabajadores del subterráneo desde hace décadas. En 2008 los activistas se organizaron masivamente en un nuevo sindicato, la AGTSyP, con delegados de base y democracia sindical, luego de luchas destacadas como el logro de la jornada laboral de 6 horas por la insalubridad y el pase a planta de la mayoría de los trabajadores tercerizados. En 2015 obtuvieron la personería gremial, medida que el gobierno de Macri pretendió desconocer.

La conducción de la UTA a cargo de Roberto Fernández, en cambio, ha sido y es una correa de transmisión vergonzante de los intereses de la empresa Metrovías y de los sucesivos gobiernos. Fernández es uno de los clásicos burócratas sindicales de este país, que desde 1984 no trabaja en un colectivo de línea, pero en cambio se sube a todos los gobiernos de turno. El 19 de diciembre pasado se negó a parar, cuando la CGT llamó tímidamente al paro general luego de la represión del 18 con la que aprobaron la reforma previsional. En febrero la UTA fue uno de los primeros sindicatos en firmar una vergonzosa paritaria de 15% en tres tramos, el último a cobrar en enero de 2019 y sin ningún tipo de cláusula gatillo. Cuando hubo reclamos en el subte por insalubridad o por los accidentes de trabajo que se cobraron la vida de 5 trabajadores del subte en los últimos años, Fernández y su gente siempre se pusieron del lado de la empresa Metrovías que maneja Benito Roggio.

Disciplinar a los sindicatos que no le responden, especialmente, el caso de los de transporte, es vital para el gobierno de Macri. En noviembre de 2017 el impresentable ministro de Trabajo Jorge Triaca, el mismo que viola las leyes de trabajo teniendo personal en negro, anunció que iría contra la personería de 450 sindicatos. La proximidad de la licitación abierta a empresas privadas internacionales de la nueva concesión de Subterráneos de Buenos Aires por 30 años refuerza el interés del gobierno para intentar derrotar la organización genuina de los trabajadores. Todas las conquistas obtenidas en sus condiciones de trabajo podrían estar cuestionadas por los posibles nuevos empresarios privados. Por eso desde el FIT presentamos un proyecto para reestatizar el Subte bajo control de los trabajadores y usuarios. (Ver El Socialista Nº 351)

La semana próxima se abrirían las negociaciones paritarias en el subterráneo y por la denuncia de la existencia de los coches con asbesto (material cancerígero). La comisión directiva de AGTSyP llama a desconocer el fallo de la Corte y reclama su derecho a sentarse en la mesa de negociaciones con la empresa Metrovías y SBASE, a la vez que denuncia el atropello de que se acepte a la UTA en su lugar. Además, presentarán reclamos ante la OIT y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Su decisión es seguir representando gremialmente a los trabajadores del subterráneo, tal como sus compañeros así lo respaldan. Desde Izquierda Socialista les damos todo nuestro apoyo.
Los trabajadores son los únicos que pueden decidir quién los representa y quién no. El gobierno pretende interferir en las organizaciones obreras. El sindicalismo combativo se solidariza con los metrodelegados y se suma a la denuncia de esta inaceptable injerencia del Estado sobre el derecho de los trabajadores a organizarse y a elegir libremente sus representantes. Nos preparamos para apoyar las medidas de lucha que definan democráticamente los trabajadores.

A LA MEMORIA DE TANTOS AMIGOS, COMPAÑEROS, LUCHADORES, VÍCTIMAS DEL CHACAL MENÉNDEZ

Durante más de 10 años fue dueño y señor de la vida de quienes habitábamos las provincias correspondientes al Tercer Cuerpo de Ejército que abarcaba desde Córdoba hasta Tucumán. Comenzó su macabra obra con Isabel Perón quien le entregó el control de la lucha "antisubversiva" en 1974 y siguió durante toda la dictadura militar hasta su caída en 1983. Recién a los 90 años, había recibido 13 condenas a cadenas perpetuas por sus miles de crímenes.

Al recibir la noticia de su muerte, ruedan en mi mente imágenes de tantos compañeros y compañeras secuestrados, desaparecidos, torturados. Pienso en su juventud, sus ilusiones, sus risas frente algún fogón, la generosidad de sus militancias políticas y sociales. En esa década del 70, de tantos sueños por la revolución socialista.

Pienso en las madres de algunos de ellos con quienes compartí la cárcel del Buen Pastor, prisioneras con el solo fin de castigar a sus hijos. En mis propios padre y madre, golpeando puertas y sufriendo maltrato por parte no solo del ejército, sino de una iglesia cómplice con su siniestro Arzobispo Primatesta. En los miles echados de sus trabajos por sus posibles lazos con la militancia de izquierda y peronista. En tantos niños a los que les arrancaron sus padres y crecieron bajo el miedo y la amenaza constante. En las y los valientes abogados que en Córdoba y Tucumán dieron años de su vida trabajando para lograr las recientes sentencias de condena a este asesino y a sus cómplices, mientras los diferentes gobiernos durante estos 40 años retacearon los archivos y mantuvieron líneas de mando que ocultaron información.

Pienso en Sonia Torres, la abuela que aun busca su nieto, cuyo destino secreto este carnicero se llevó a la tumba.Y en las monjas que entregaban los bebés de las parturientas y silencian aun hoy a sus apropiadores. En todos ellos pienso, con un dejo de tristeza y bronca. Por todos ustedes compañeros y compañeras, seguiremos luchando por justicia, y también por un mundo socialista, sin miserias, opresión ni explotación.

Laura Marrone
Presa política del PST en el Tercer Cuerpo y del Poder Ejecutivo Nacional desde marzo de 1976 hasta abril de 1979. Hoy Dirigente Nacional de Izquierda Socialista – FIT.

Buenos Aires, 27 de febrero de 2018

Desde Izquierda Socialista en el FIT nos movilizamos hoy 28 de diciembre a la CancilleríaDesde Izquierda Socialista en el FIT nos movilizamos hoy 28 de diciembre a la Cancillería junto a la Federación de Entidades Argentino Palestinas, la APDH, Pañuelos en Rebeldía, entre otras entidades. Lo hicimos para repudiar la postura vergonzante y genuflexa del gobierno argentino que se abstuvo en la votación de la asamblea general del las naciones unidas en la que se buscaba condenar la decisión del gobierno de Donald Trump de mudar su embajada a Jerusalén.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

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