Escribe Francisco Moreira
Así titulaba la contratapa de “Solidaridad Socialista”, semanario del MAS (antecesor de Izquierda Socialista) del 8/12/1983. Era un llamado a los trabajadores que habían votado a Alfonsín a reflexionar juntos, arrancando de la pregunta: “¿qué podemos esperar del nuevo gobierno?”.
“El doctor Alfonsín ha dicho que gobernará para todos y en unidad nacional con todos. ¿Es posible? [...] aunque el gobierno tuviera la honesta intención de gobernar para todos, siempre resultaremos embromados los trabajadores, porque no se puede confiar en la oligarquía ni el imperialismo. El que se une a ellos, termina sirviéndoles. [...] Unido, desgraciadamente, a ellos, sólo podemos esperar que el nuevo gobierno continúe o agrave la miseria, los tarifazos y la superexplotación. Y unido, como está, al Fondo Monetario Internacional, sólo podemos esperar que nos mantenga convertidos en una virtual colonia de Estados Unidos. […] Tenemos un país gravemente enfermo, que a su vez forma parte de un mundo capitalista totalmente en crisis, dónde también crece la miseria y se extiende la desocupación. No hay otra alternativa que quitarles las propiedades y la riqueza a la oligarquía y al imperialismo. Eso es lo que proponemos los socialistas. Eso es el socialismo. […] La única unidad que nos sirve es la de los trabajadores y el pueblo, en nuestro país y en el mundo, para enfrentar y expropiar a los grandes capitalistas, las multinacionales y los terratenientes. […] La lucha del pueblo argentino derribó (es decir, obligó a dar elecciones e irse) a la dictadura militar. Y antes de ello le arrancó derechos democráticos que Videla y Martínez de Hoz habían pisoteado. [...] La miseria, los tarifazos, el hambre, los desalojos, la explotación y la enfermedad no esperan. [...] Luchemos y organicémonos desde abajo, para reclamar por nuestras necesidades más apremiantes.”
El 2 de noviembre, en una emotiva ceremonia, fueron enterrados en el Cementerio de Ezpeleta los restos de Carlos Agustín Falcón, militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), detenido desaparecido desde el 27 de marzo de 1976, secuestrado en Bernal a solo tres días del golpe militar genocida.
En la época, el compañero Carlos Falcón tenía 31 años y se desempeñaba como electricista en la fábrica metalúrgica Sampi, donde era delegado. Su cuerpo fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense luego que fuera hallado como NN en el Cementerio de Moreno.
Durante el homenaje realizado en el cementerio, su hijo Luis, que al momento del secuestro de su padre tenía apenas un año expresó: “Hoy es un día muy importante, tanto a nivel familiar como ciudadano,[...] con este acto se cierra un poco la herida de una democracia denostada en aquellos años nefastos de la historia argentina. Carlos Agustín fue un joven delegado que luchaba por los derechos de sus compañeros, padre de cinco hijos y sustento de su hogar. El cual fue secuestrado, torturado y asesinado, para luego dejarlo en una fosa común”.
A continuación reproducimos un extracto de la declaración de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI). Se puede ver completa en uit-ci.org y en izquierdasocialista.org.ar
En este momento Israel está ejecutando, con el respaldo incondicional del imperialismo norteamericano y de la Unión Europea, un genocidio brutal contra el pueblo palestino concentrado en Gaza, la cárcel a cielo abierto más grande del mundo. Al momento de escribir esta declaración ya habían sido asesinadas 8.525 personas de las cuales 3.542 son niños y niñas y 2.187 mujeres, es decir que un 68% de los asesinados son menores y mujeres, 21.500 heridos […]
Estos números aumentan constantemente con la intensificación de los bombardeos y el ingreso por tierra del ejército sionista a la franja. Mientras que en Cisjordania ocupada, el ejército israelí intensificó la represión, asesinando a 180 palestinos, tras la huelga general masiva del 1 de noviembre exigiendo el cese de la masacre en Gaza.
Más de 2 millones de habitantes de la franja están siendo bombardeados por cielo, mar y aire. Violando todas las leyes internacionales, Israel cortó el suministro de agua, electricidad, combustible y alimentos, sometiendo al pueblo gazatí a un suplicio inimaginable. Incluso bombardeó el paso fronterizo de Rafah con Egipto, por donde a duras penas ingresan camiones con comida e insumos médicos. Previamente Israel había cortado las comunicaciones telefónicas y de internet, aislando a la franja del mundo exterior.
Después de cuatro intentos fallidos, el pasado viernes la ONU con el voto de 120 países, salió de la inacción que la caracteriza, y aprobó el alto el fuego para permitir el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza, así como para exigirle a Israel que anule su orden de evacuar el norte de la franja, y el traslado de la población al sur. No obstante, Estados Unidos vetó la decisión adoptada.
El director de la Oficina de Nueva York del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Craig Mokhiber renunció a su cargo en protesta por la incapacidad de la organización de frenar el genocidio en Gaza.
Las contradicciones en el seno de la ONU reflejan la gran crisis que se produce al interior de las instituciones del capitalismo-imperialista mundial, las cuales se agudizan en la medida que se muestran en los medios de comunicación y en las redes sociales la salvaje matanza que ejecuta el ejército sionista en Gaza, lo que a su vez está incentivando las protestas masivas en todo el mundo.
Expresiones de la crisis que se desarrolla en las instituciones del capitalismo mundial son las declaraciones de Philippe Lazzarini, director de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos, (UNRWA), quien acusó a Israel de aplicar un “castigo colectivo” contra los palestinos. Otras organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, el Consejo Noruego de Refugiados, Human Rights Watch y Médicos Sin Fronteras han denunciado que Israel comete crímenes de guerra.
Cada vez queda más en evidencia que Israel está llevando adelante un genocidio con intenciones de profundizar la limpieza étnica que ejecuta desde hace 75 años. Está avanzando en una nueva Nakba (catástrofe), como conocen los palestinos la matanza y desplazamiento de casi un millón de personas de sus tierras en 1947-48, previo al establecimiento del Estado de Israel.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI) decimos: ¡Alto a los bombardeos criminales a Gaza! ¡Basta de cerco genocida! Damos nuestro respaldo a la resistencia palestina pero sin darle apoyo político a Hamás, quien hoy encabeza la lucha contra el ocupante sionista, pero con quien tenemos grandes diferencias políticas en la medida que es una organización burguesa-islámica, procapitalista, que quiere reemplazar el estado de apartheid sionista por un estado teocrático islámico. La UIT-CI lucha por un estado único palestino, laico, no racista y democrático, en el territorio histórico de Palestina, a donde puedan regresar los refugiados a sus tierras, y convivan árabes, judíos, cristianos y otras religiones, o no religiosos. Asimismo denunciamos la traición de la Autoridad Nacional Palestina, dirigida por Al Fatah-OLP y Mahmoud Abbas, que ejerce labores de policía y control sobre los palestinos en Cisjordania ocupada, en acuerdo con Israel.
Para derrotar la agresión sionista apoyada por el imperialismo, hay que seguir profundizando la movilización de los pueblos del mundo. Y en esa tarea pone toda su energía la UIT-CI, en los países donde tenemos presencia. Exigiendo a todos los gobiernos la ruptura de relaciones diplomáticas, económicas, comerciales y culturales con Israel. Ya el gobierno boliviano rompió relaciones con la entidad sionista; el gobierno chileno y el de Colombia llamaron a consultas a sus embajadores, ¡los pueblos de ambos países deben exigir que rompan relaciones! Que cese el envío de armas y ayuda financiera de Estados Unidos a la entidad sionista. Hay que seguir el ejemplo de los sindicatos de Bélgica que bloquearán el envío de armamento a Israel; que se retire la flota norteamericana del medio oriente.
¡Alto ya a los bombardeos criminales a Gaza! ¡Basta de cerco genocida!
¡Ruptura de relaciones con Israel!
¡Liberación de las y los presos palestinos!
¡Fuera el ejército sionista de la franja de Gaza
¡Todo el apoyo a la resistencia palestina!
1 de noviembre de 2023
Las movilizaciones populares de solidaridad con Palestina se están haciendo cada vez más masivas en muchos países. En los últimos días dos millones de personas se concentraron en Yakarta, Indonesia, y 300.000 en Washington, Estados Unidos el 4 de noviembre.
También se hicieron grandes actos en Turquía y en todos los países árabes, como Jordania, Egipto, Yemen, Marruecos, en casi todos los países asiáticos y en Sudáfrica.
En las principales ciudades europeas: decenas de miles se han manifestado en Londres, Madrid, Barcelona, Roma, incluso en Alemania y Francia, países en los que miles de personas desafían la prohibición de manifestarse a favor de los palestinos.
Grandes movilizaciones en Canadá y Estados Unidos en las principales ciudades. En New York, ya hubo grandes marchas la semana pasada y más de 200 judíos antisionistas tomaron la emblemática estación central exigiendo el alto al fuego y con la consigna “no en nuestro nombre”.
También en Latinoamérica: San Pablo, Buenos Aires, Santiago de Chile, Caracas, La Paz, México, Bogotá, Lima, Guayaquil, Quito, Montevideo y otras ciudades latinoamericanas hubo marchas en solidaridad con el pueblo palestino.
En Tel Aviv las protestas son diarias. Familiares de los rehenes en poder de Hamás, cuestionan duramente al gobierno de Netanyahu, lo responsabilizan de la situación y exigen el retorno de los rehenes. Incluso en Jerusalén se han movilizado judíos ortodoxos que se oponen al sionismo con banderas palestinas, siendo reprimidos por la policía israelí.
Desde la UIT-CI llamamos a continuar con estas movilizaciones solidarias con Palestina para detener el genocidio, exigiendo a todos los gobiernos la ruptura de relaciones con Israel, como lo exigimos desde Izquierda Socialista en Argentina. Y en el caso de Estados Unidos y Europa que cese de inmediato el envío de armas a Israel.

Estados Unidos- Nueva York
INDONESIA - Yakarta

México-D.F.

FRANCIA-París

AUSTRALIA-Melbourne

Sri Lanka

Estado Español-Madrid

ESTADOS UNIDOS-Washington D.C.

JORDANIA
Escribe Adolfo Santos
En momentos en que asistimos al terrible genocidio de las tropas sionistas sobre la población palestina en Gaza y Cisjordania, nos enteramos del secuestro de la joven activista palestina Ahed Tamimi a quien además le destruyeron su casa en la aldea Nabi Saleh al noroeste de Ramallah. Su crimen: ser activista de la causa de su pueblo y publicar en redes sociales opiniones relacionadas con la lucha Palestina.
Tamimi, quedó mundialmente conocida como la temeraria niña que a los catorce años llegó a morder a un soldado israelí para evitar el arresto de su hermano, quien tenía un brazo enyesado e inmovilizado. Después de eso, fue detenida y llevada a prisión en 2017, cuando solo contaba con dieciséis años, por manifestarse contra el asesinato de su primo de apenas dieciséis años a manos del ejército sionista. Otra de las brutalidades del sionismo contra niñas y niños palestinos que gracias a la acción de Ahed Tamimi atrajo la atención mundial y generó solidaridad internacional.
Este nuevo ataque contra la joven activista palestina se dio una semana después de que su padre, Basem Tamimi, fuera detenido por las autoridades israelíes mientras intentaba viajar a Jordania. Ahed, como tantos otros jóvenes palestinos, forma parte de una familia con larga tradición de lucha contra la ocupación de su país. Condenamos esta nueva acción del criminal gobierno de Netanyahu y desde Izquierda Socialista y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta Internacional (UIT-CI) nos sumamos a la campaña mundial por la inmediata libertad de Ahed Tamimi.