Aborto legal: logramos la media sanción

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LOGRAMOS LA MEDIA SANCIONEscribe Mercedes Trimarchi Diputada electa Izquierda Socialista y dirigente de Isadora

En una jornada histórica, miles de mujeres logramos que la Cámara de Diputados vote la media sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Muchos diputados se dieron vuelta a favor del sí ante la marea verde que rodeó el Congreso. El Frente de Izquierda es el único bloque que votó por unanimidad la ley y sin fisuras. Desde Isadora e Izquierda Socialista compartimos algunas conclusiones de esta gran jornada y llamamos a seguir movilizadas para que el aborto sea ley.

"Estamos haciendo historia”, “vine con todas mis compañeras del colegio, no me lo quería perder”, “estoy con mi mamá y mi hija”. Estas frases circulaban frente al Congreso en la jornada del 13J que quedará grabada en la memoria de cada una de nosotras y que marcó un hito para la lucha de las mujeres de la Argentina y el mundo. Luego de décadas de pelea, el derecho al aborto obtuvo media sanción en Diputados y pasó al Senado. Una gesta que recibió el más amplio apoyo internacional (ver recuadro). Desde Isadora e Izquierda Socialista, como parte de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, nos jugamos desde un primer momento a impulsar la movilización en las calles para conquistar el aborto legal, seguro y gratuito. ¡Y lo logramos!
Entre abrazos, alegría y llantos, festejamos la votación final en la mañana del jueves 14 y no lo podíamos creer. Es que la pelea por imponer el derecho al aborto legal fue muy larga, sacrificada y tenía un final incierto. Hasta último momento no se sabía cómo iba a ser la votación. Estaban quienes se pronunciaban a favor o en contra, quienes se daban vuelta, y los famosos indecisos que fueron variando minuto a minuto. Con mucho agite y siendo miles, presionamos desde afuera y logramos torcer la votación que venía desfavorable.

 

“Ya no hay vuelta atrás”

A pesar de que Macri y gran parte de su gabinete se habían pronunciado en contra, al igual que diputados del PJ y del FpV, logramos imponer que se apruebe nuestro proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. Esto se dio por la inmensa movilización y rebelión de las mujeres.
La Iglesia Católica y todas las religiones (beneficiadas por todos los gobiernos) hicieron lobby hasta último momento por el voto en contra. El plan les fracasó. La propia Plaza del Congreso, donde solo era masivo el lado repleto de mujeres en apoyo a la ley (comparado con la parte escuálida donde estaban los antiderechos y la Iglesia), auguraba de antemano el triunfo. La diferencia en la movilización fue aplastante.
Días previos, en las audiencias del Congreso, también se ganó el debate. Artistas, profesionales de la salud y activistas de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto defendimos de manera contundente, y en algunos casos brillantes, las razones de nuestra pelea. Contestamos a cada una de las barbaridades que los sectores antiderechos impulsaron, empezando por la falsedad de la defensa de las “dos vidas”. Ellos usaron argumentos religiosos y de ninguna comprobación científica, cuando está claro que se trata de un tema de salud pública y del derecho de las mujeres a decidir sobre el propio cuerpo. Son los mismos sectores que se oponen a la educación sexual en las escuelas y los responsables de que el aborto sea clandestino. Logramos que en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana se ganara el debate y, fundamentalmente, copamos las calles. Por eso en esta pelea ya no hay vuelta atrás y la tenemos que ganar también en el Senado.

 

Hay que seguir movilizadas

La cara sepulcral de Carrió, al final de la votación, fue el símbolo de la derrota de los antiderechos. Son estos supuestamente “republicanos” que con hipocresía y una doble moral se opusieron hasta el final. Quedarán marcados para siempre quienes votaron en contra, dándole la espalda a las mujeres, oponiéndose a este derecho fundamental y humano que ya fue conquistado en la mayoría de los países del mundo. Todos los partidos patronales tuvieron diputadas y diputados que votaron en contra (Cambiemos -PRO-UCR-Coalición Cívica-), el Frente para la Victoria, el Frente Renovador de Massa y otras variantes del peronismo, el PS de Santa Fe, el MPN de Neuquén, etcétera. Solo el Frente de Izquierda viene batallando consecuentemente por este derecho, lo tiene en su programa y todos sus diputados votaron a favor.
Siempre dijimos que si Macri habilitó el debate fue por la gran movilización de las mujeres. Los pañuelazos en los colegios y en las plazas de todo el país sumaron fuerza al reclamo. Seguramente el presidente buscará canalizarlo electoralmente como si fuera una dádiva suya. Pero las mujeres sabemos que todo lo que hemos conquistado en la historia fue porque salimos a pelearlo. Por eso, debemos seguir en las calles hasta arrancarle al Senado finalmente la ley porque, cada día que se dilate, más mujeres sufrirán las consecuencias del aborto clandestino.
Debemos sacar todas las conclusiones de esta heroica lucha que estamos llevando adelante y darle continuidad a la movilización para lograr no solo el derecho al aborto legal, seguro y gratuito sino todos nuestros derechos. Desde Isadora e Izquierda Socialista seguiremos aportando nuestro compromiso militante para dar esta pelea.

 


Qué dice el proyecto aprobado

La marea verde logró que el proyecto que se votó fuera el del aborto legal, seguro y gratuito. Cuando el histórico pañuelazo del 19 de febrero le arrancó al gobierno que se tratara el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, los partidos patronales, que se venían negando sistemáticamente a discutirlo, buscaron la manera de modificarlo. Otros nuevos proyectos fueron parte de las deliberaciones en la plenaria de las comisiones.
El primer triunfo que se dio fue que el proyecto aprobado plantea la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14, contra los intentos de que fuera sólo de despenalización. Esto va acompañado por la gratuidad de la práctica en todo el sistema de salud, tanto público como a través de las obras sociales y prepagas, incluyéndola como parte del Programa Médico Obligatorio (PMO). Por otra parte, en relación con el consentimiento de las niñas y adolescentes de entre 13 y 16 años, si bien se modificó el artículo original y se toma en consideración el artículo 26 del Código Civil y Comercial y la Convención de los Derechos de los Niños, se aclara que “debe respetarse el interés superior del/a niño/a o adolescente y su derecho a ser oído”.
Uno de los puntos controversiales de la iniciativa, que refleja la presión de la Iglesia Católica, es la inclusión de la objeción de conciencia de los profesionales, que implica que pueden negarse a realizar la práctica por creencias personales. La objeción es individual y se incluirá en un registro, pero no institucional.
Más allá de esto, el proyecto aprobado es sin dudas un claro triunfo del movimiento de mujeres.