El Socialista

El Socialista es una publicación de Izquierda Socialista

Compartir esta nota en


Escribe:
Jose Castillo

Cumbre de las Américas

El Mercosur no es alternativa al ALCA

Los Estados Unidos fracasaron en su intento de imponer el ALCA. Pero el MERCOSUR, e incluso el MERCOSUR + Venezuela, no es la salida para los pueblos latinoamericanos. Se trata de una “integración” que más allá de la retórica, solo garantiza negocios para las transnacionales de la región. La salida real pasa por la unidad antiimperialista de toda América Latina comenzando por un Frente de Países Deudores que declare el No pago de la Deuda Externa.

Trabajadores brasileños repudiando a Bush y al ALCA

Trabajadores brasileños repudiando a Bush y al ALCA

En el debate de esta Cumbre se dio de hecho un bloque entre los países del Mercosur y Venezuela, contra los que querían reiniciar ya las negociaciones del ALCA. Surge lógicamente entonces la duda desde muchos luchadores populares y antiimperialistas: ¿Será el Mercosur una alternativa para empezar a construir una América Latina distinta e independiente?

Una historia de negociados

Desde su creación a principios de los 90, el Mercosur ha sido un espacio para que algunos pocos grupos económicos hicieran inmensos negocios, con nulo beneficio para los pueblos. Fue utilizado como “plataforma” para todas las grandes multinacionales automotrices, que aprovecharon las exenciones impositivas para instalarse en la región, produciendo indistintamente en Buenos Aires, Córdoba, San Pablo o Manaos, según donde le resultara más barato. También fue el espacio que permitió que las transnacionales siderúrgicas y del complejo sojero (llámense Techint, Compañía Siderúrgica Nacional de Brasil, Cargill o Dreyfus) hicieran millonadas con sus negocios. El comercio entre la región se multiplicó, así como los movimientos financieros. ¿Qué le quedó a los pueblos? Absolutamente nada. Hoy, a quince años del Mercosur, un trabajador paraguayo o uruguayo que viene a trabajar a la Argentina o al Brasil sigue siendo tan “ilegal” como antes. Ni siquiera se acepta que los ciudadanos del bloque tengan automáticamente ciudadanía y permiso de trabajo. Los trabajadores sólo conocen el Mercosur cuando, ante un reclamo de aumento salarial en una empresa importante de la región, escuchan la conocida respuesta: “no podemos, y si nos molestan, levantamos todo y nos vamos a Brasil, donde conseguimos mano de obra más barata”. O cuando las firmas argentinas despiden personal, aduciendo que no pueden contra “la competencia brasilera”.

El rol de gendarme

La Argentina y el Brasil, los países “grandes” del Bloque, cuando utilizaron su liderazgo regional, lo hicieron para correr tras el pedido del gobierno norteamericano de garantizar “la gobernabilidad regional”. El MERCOSUR funcionó a pleno cuando las Cancillerías de Argentina y Brasil fueron juntas a Bolivia para apagar la insurrección que tiró a Sanchez de Losada. El Mercosur también sirvió para que tropas “conjuntas” de Argentina y Brasil hagan de gendarmes en Haití. Y, más de una vez, el Mercosur ha servido incluso para “enfriar” o “moderar” al propio Chávez, a pedido de los Estados Unidos.

El espejismo de un Mercosur unido batallando contra el ALCA, se diluyó al día siguiente de la Cumbre de Mar del Plata, cuando Bush y Lula firmaron en Brasilia un acuerdo que dice textualmente “proseguir los esfuerzos para promover la liberalización del comercio, reafirmando el compromiso con el proceso del ALCA, basado en la cumbre de Miami y manifestando la expectativa por la oportuna reanudación de las negociaciones”.

¿Y el Mercosur ampliado?

Mucho se habla de la fórmula Mercosur más Venezuela. Acá caben dos aclaraciones. El Mercosur ya se “amplió” dos veces. Una hacia Bolivia: sólo sirvió, además de la intervención “diplomática” ya mencionada, para que Petrobrás y Repsol profundizaran su política de saqueo sobre el petróleo y el gas boliviano. La segunda ampliación fue hacia Chile: facilitó algunas incursiones de transnacionales chilenas en la compra de empresas de servicios públicos argentinos –de nefastas consecuencias para nosotros - y no impidió que Chile firmara un acuerdo “particular” de libre comercio con los Estados Unidos y que hoy sea uno de los principales fogoneros del ALCA.

¿Con la Venezuela de Chávez es distinto? Nosotros somos fervorosos defensores de cualquier acuerdo que sirva para defender a Venezuela de los ataques del imperialismo. Pero nos remitimos a los hechos: hasta ahora, la “integración” con Venezuela sólo sirvió para los negocios de Techint, para la creación de una fantasmagórica Petrosur (donde por Argentina nadie plantea quitarle los negocios a Repsol) y para que Chávez “bendijera” el Canje de deuda argentina comprando bonos para el Tesoro Venezolano.

La verdadera integración Latinoamericana

Los pueblos de Latinoamérica necesitamos integrarnos política y económicamente. Es nuestra única opción de independencia. Pero ello sólo será posible a partir de una clara política antiimperialista, sin medias tintas. Comenzando por cortar el nudo con que hoy se expresa más claramente el sometimiento: la deuda externa regional. Así, desde las luchas obreras, campesinas, indígenas y populares de la región, imponiendo un gran Frente de países Deudores Latinoamericanos, recuperando nuestros recursos naturales hoy en manos de los pulpos del Norte, comenzará a ser posible cambiar la realidad del subcontinente eliminando la pobreza y la desocupación.


Te pedimos un aporte para seguir apoyando las luchas de los trabajadores.

IS

Izquierda Socialista en Internet:
www.izquierdasocialista.org.ar - www.nahuelmoreno.org - www.uit-ci.org
El Socialista Registro de propiedad intelectual: Nº 596282.
Director: Juan Carlos Giordano. Hipólito Yrigoyen 1115 Capital Federal

- Tel.:(+54) 11-4381-4240