|
|
|
|
|
|
|
|
|
Compartir esta nota en
|
|
Nahuel Moreno en el Comité de HuelgaEn Avellaneda y en algunas fábricas de Capital, fue muy grande el peso de los militantes trotskistas. Esto dio lugar a que tuvieran mayoría en el Comité de Huelga de cinco miembros, y que uno de los dos asesores que participaban de todas sus reuniones fuese el fundador de nuestro partido, Nahuel Moreno, fallecido en 1987. En un reportaje realizado en Avanzada Socialista (9/5/1973), éste decía: “NM: [La huelga metalúrgica] es quizá el hecho más importante del período, con efectos positivos y negativos. Entre los primeros, levanta al movimiento obrero, enfrentando a la dictadura con una vanguardia capaz, dinámica y esclarecida, recupera los sindicatos y posteriormente la CGT. En lo negativo aborta el surgimiento de la más poderosa vanguardia que hubo en el país. “¿Cómo se origina ese proceso contradictorio? “NM: […] Miles de activistas exigen el reconocimiento de delegados ante las intervenciones. Estas se ven cada vez más debilitadas, por otro lado, distintos sectores burgueses tienen roces con el gobierno. […]Aramburu llama a elección de paritarias. Surgen grandes dirigentes como Masmún en La Matanza, nos imponemos en Avellaneda y nos fortalecemos en casi todos los lugares, pero los compañeros más firmes no pueden actuar por estar impugnados por la intervención. [En el congreso metalúrgico del 15/11/56] nosotros éramos mayoría. Sosteníamos que no se podía ir aisladamente a la huelga, pero había otros a los que no les interesaba la normalización del gremio: estaban en la conspiración [con Bengoa] y por eso querían la huelga. Vandor fue su visible sostenedor. Actuó como provocador, insultó repetidamente al interventor, pretendiendo demostrar que controlaba el gremio. Nuestros compañeros, por inexperiencia, ceden. El interventor clausura el Congreso, decidiendo seguir él como dirección. A la salida del Congreso, en la misma calle, se declara la huelga. Fuimos mayoría en el Comité de Huelga, paralizamos un cuarto del país, editamos volantes en la clandestinidad y aguantamos muchos días. El gobierno, temeroso de un golpe militar, aceptó negociar y transó en todas las condiciones. Pero entonces se produjo el “golpe de los generales”, del cual salió bien parado el gobierno. Entonces, sin problema político a la vista, Aramburu decidió seguir enfrentando la huelga, que finalmente se perdió. Sobre la derrota, con los activistas presos o despedidos, Vandor se hará fuerte.” |
|
|
|
|
|
Izquierda Socialista en Internet: |
|