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11 de diciembre: elecciones en ChileUn “modelo” de injusticia capitalistaEl próximo 11 de diciembre hay elecciones presidenciales en Chile. Para sorpresa de muchos que elogiaban al “modelo chileno”, eso es precisamente lo que está en el centro de la discusión electoral. La mayoría de la población lo considera un modelo socialmente injusto.
En nuestro país, desde Menem hasta Chacho Alvarez, pasando por López Murphy, Cavallo y casi todos los economistas de derecha o de centroizquierda, han elogiado durante décadas al modelo chileno. Pero en el primer debate electoral, el candidato de la izquierda, Tomás Hirsch, del pacto Juntos Podemos, calificó de vergüenza que Chile encabece a los países de mayor desigualdad social en el mundo y culpó tanto al gobierno como a la posición de extrema derecha. Y los otros candidatos, la socialista Michelle Bachellet, y los derechistas Sebastián Piñero y Joaquin Lavín, dijeron que sí, que el “modelo” (del cual son corresponsables) estaba mal. Por supuesto que esta afirmación es pura demagogia electoral. Tratan de adaptarse a lo que opina la mayor parte del pueblo. Un reciente sondeo de Collect- Enfoques marca que el 60% de la población se siente perjudicada por el modelo y que el 87% considera que los grupos económicos y políticos se favorecen mutuamente. El modelo de Pinochet y los Chicago boys El actual modelo fue impuesto a sangre y fuego por Pinochet a partir del golpe de 1973. Chile se convirtió en el campo de pruebas privilegiado de los Chicago boys, los economistas que en la década de los setenta formularon los conceptos básicos del llamado neoliberalismo impuesto desde Estados Unidos y los centros imperialistas. Básicamente una ofensiva sobre todas las conquistas de los trabajadores, privatizaciones de empresas públicas y apertura de mercados. El objetivo fue recuperar las altas tasas de ganancias capitalistas. A diferencia de Argentina, adonde la dictadura tuvo que entregar el poder en desbandada, en Chile el pinochetismo impuso su propia Constitución en 1980 y pactó con la oposición del Partido Socialista y la Democracia Cristiana, na transición “sin traumas”. Los militares quedaron impunes y Pinochet fue durante años senador vitalicio. En 1990, las primeras elecciones las ganó la Concertación, una alianza de demócrata cristianos y socialistas, que gobernó al país hasta hoy. Esa alianza mantuvo el modelo económico prácticamente sin cambios. El “socialista” Lagos, más de lo mismo El presidente Lagos, supuestamente “socialista”, no hizo ni una tímida reforma a favor de los trabajadores. ¡Al contrario! Hoy la economía se basa en la exportación de productos básicos, pesca, minería, madera y agricultura, con muchas multinacionales que ni pagan impuestos por depredar el suelo y las riquezas del país. Lagos hizo una apertura absoluta a los capitales extranjeros al firmar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, además se manifestó partidario abierto del ALCA. El derecho de huelga está totalmente limitado y los trabajadores del campo no tienen, por ley, derecho a la representación colectiva. Según un estudio realizado recientemente por el Banco de Inversión UBS Warburg, los trabajadores chilenos son los que más horas trabajan en el mundo, a un promedio de 2.244 al año. En la última década, los multimillonarios chilenos ascendieron a la lista de los super ricos del mundo. Pero el 50% de los trabajadores tiene un sueldo inferior a los 161.000 pesos chilenos (Fundación Terram) y la canasta familiar es calculada por la Universidad en 300 mil pesos chilenos. Las desigualdades socioeconómicas se profundizaron, ya que el 5% más rico de la población recibe ingresos 209 veces más altos que el 5% más pobre, mientras que en 1990 esa diferencia llegaba a 130. La universidad tiene aranceles prohibitivos para los estudiantes de familias trabajadores. Y las escuelas están municipalizadas, con lo cual, las ubicadas en los municipios de zonas obreras, tienen una situación escolar miserable. Los jubilados, por lo que fue la primera jubilación privatizada de Latinoamérica, cobran jubilaciones de hambre. El “modelo” chileno fue aplicado en toda Latinoamérica. Es el levantamiento de los trabajadores y pueblos pobres los que enfrentan este modelo de injusticia social. Lo mismo comienza a manifestar el pueblo de Chile, con su descontento, con movilizaciones como la realizada a fines del 2004 de 50.000 personas contra la visita de Bush, las huelgas estudiantiles universitarias contra el arancel el pasado mayo, las huelgas de trabajadores del cobre, especialmente la de los 5000 trabajadores del complejo La Escondida en Antofagasta en junio. Muestran que también en Chile se está incubando la rebelión contra el modelo de Pinochet y sus continuadores. |
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