Sep 18, 2021 Last Updated 6:39 PM, Sep 18, 2021

La conducción del cuerpo de delegados del Sarmiento se sigue consolidando como la referencia más importante del sindicalismo combativo con su dirigente Pollo Sobrero a la cabeza. Un ejemplo de lucha contra la empresa, los distintos gobiernos y la burocracia entreguista de la Verde, antes comandada por Pedraza y hoy por Sasia.

Los ferroviarios encabezados por Sobrero, Edgardo Reynoso, Mónica Schlotthauer, “Café” Ruiz Díaz y decenas de aguerridos delegados y activistas, desde hace años vienen triunfando en las elecciones a delegados como muestra de un amplio reconocimiento de la base ferroviaria por las peleas que se dieron en defensa del salario, contra los despidos, la entrega del ferrocarril, los subsidios millonarios y la privatización corrupta que llevó a la masacre de Once, a pesar de que desde 2003 a 2011 los delegados presentaron más de 300 denuncias por fallas de seguridad y mantenimiento.

La pelea por la reestatización de los trenes bajo control de trabajadores y usuarios llevó a que se presentara un proyecto de ley en el Congreso Nacional a tal fin a través de los diputados del Frente de Izquierda.

La Bordó denunció incansablemente los negociados de Cirigliano en el ferrocarril y los delegados acompañaron a los familiares de las víctimas, asistiendo a los heridos el propio día de los 52 muertos.

El gobierno kirchnerista encarceló a Sobrero en 2011 acusándolo falsamente de “quemar trenes”. Macri también intentó criminalizarlo en 2016. No pudieron.

En 2010 la burocracia de la Verde ordenó el asesinato de Mariano Ferreyra con una patota. La Bordó llamó al paro en repudio y luego no paró cuando esta burocracia convocó a esa medida para pedir por la libertad del asesino José Pedraza, condenado por autor intelectual del crimen, aún hoy preso.

En estos años se ha destacado la lucha de la mujer ferroviaria por el cupo femenino, conquistando 400 puestos para las compañeras en tareas solo reservadas para los varones. Este año se logró la primera mujer mecánica como parte de la pelea de la agrupación “Mujer Bonita es la que lucha”, y con “La Casa que Abraza” se empezó a combatir la violencia de género.

La Bordó se desarrolló en estos años con destacados dirigentes y activistas en el Belgrano Norte, Mitre, Roca, NCA y otros ferrocarriles con el mismo perfil combativo y democrático.

Sobrero y la Bordó fomentan la unidad en el ferrocarril, el apoyo a las luchas justas de otros gremios, los paros generales y la coordinación genuina para fortalecer al sindicalismo combativo junto a otros espacios antiburocráticos. La Bordó practica un modelo sindical opuesto al de la burocracia de todos los colores, donde todo se decide en asamblea. Un sindicalismo sin privilegios para los dirigentes, contrapuesto al de “dirigentes ricos y trabajadores pobres”.

En el Sarmiento se pelea por “un sindicato para los trabajadores y un ferrocarril para el pueblo”, con dirigentes  antiburocráticos y combativos independientes de los gobiernos de turno, en pos de batallar por una nueva dirección del movimiento obrero.

El 7 de noviembre se realizarán elecciones de cuerpos de delegados en la Unión Ferroviaria. En el Sarmiento a la disputa de la lista Bordó encabezada por Rubén “Pollo” Sobrero contra la patronal y la burocracia Verde de Sasia y Pedraza, se agrega la aparición de un agrupamiento divisionista, Encuentro Ferroviario lista Negra.

Escribe Gabriel Massa

La lista Negra, conformada por PO, MST, PTS y algunos ex delegados de Emfer, acusa a la Bordó de ser una conducción burocrática al igual que la Verde y una de las responsables de dejar pasar el ajuste en el ferrocarril. Aunque parezca ridículo escuchar estas afirmaciones, en su primer volante dicen: “Creemos en otro modelo sindical distinto al de estas conducciones gremiales que dejan pasar el ajuste y hacen oídos sordos al reclamo de la base” (volante Encuentro Ferroviario). Mientras que el PO reafirma esta conclusión al referirse a la lista Negra: “Se basa en una clara delimitación de la Bordó que dirige la seccional, en relación a su política de adaptación a la burocracia central en torno al convenio flexible, al rescate de la paritaria a la baja de Sassia” (Prensa Obrera, 18/10/18).

Estas acusaciones son absolutamente falsas. No coinciden con el accionar del cuerpo de delegados de la Bordó y su trayectoria de lucha contra los distintos gobiernos, las patronales y las traiciones de la Verde que lo han ubicado como una de las principales referencias del sindicalismo combativo. La prueba está en que mientras en el resto del gremio ferroviario se han sufrido más de 2.000 cesantías en los últimos años, en el Sarmiento prácticamente no ha habido despidos. A esto se suman los permanentes reclamos que hace sistemáticamente la Bordó exigiendo la reapertura de paritarias en defensa del salario y contra la entrega del convenio por la conducción de la Unión Ferroviaria. También hay que recordar el apoyo a la lucha contra el cierre de Emfer y la pelea por incorporar al Sarmiento a sus trabajadores manteniendo sus categorías (ya que pertenecían al convenio metalúrgico y pasaron al ferroviario) que se dio cuando se perdió el conflicto y cerró la fábrica. Algo totalmente distinto de lo que sufrieron los compañeros en otros ferrocarriles. Párrafo para destacar merece la lucha de las mujeres de la Bordó que se viene fortaleciendo con el logro de la primera mujer mecánica de trenes, como parte de una pelea más general por el cupo femenino y por la igualdad laboral. Así, de 18 mujeres que había en el Sarmiento cuando empezó la lucha, ya llegamos a casi 400. La Bordó viene dando una gran pelea contra la privatización del ferrocarril. Votó en asambleas masivas el proyecto de reestatización bajo gestión de los trabajadores presentado en el Congreso por el FIT. Además, denunció los subsidios que recibía Cirigliano del gobierno kirchnerista y el desfinanciamiento que provocó la masacre de Once, jugando junto a los familiares un rol central en la exigencia de cárcel a los culpables. Y cuando se produjo el asesinato de Mariano Ferreyra fue el único ramal que paró contra Pedraza.

Otra de las mentiras de la lista Negra es que la Bordó es “antidemocrática” porque supuestamente avalaría el método de elección de delegados por “listas sábana”, cuando es el tramposo estatuto de la Unión Ferroviaria el que impone ese mecanismo, contra el que la Bordó lucha, reclamando la democratización del gremio.
Los integrantes de la lista Negra, consecuentes con el razonamiento de que la Bordó es igual que la burocracia, en ningún momento estuvieron dispuestos a hacer una lista común. Así lo afirman, también, en su primer volante: “No pretendemos ´apertura de listas´, roscas por cargos o falsas discusiones” (volante Encuentro Ferroviario). Por eso nunca tomaron contacto con la conducción de la Bordó, ni tampoco plantearon el tema en las reuniones del sindicalismo combativo, donde participan la mayoría de las corrientes de izquierda que participan de la Negra. Lo que queda claro es que en ningún momento quisieron ser parte o apoyar el proceso de lucha que viene llevando adelante la Bordó desde hace varios años en el único ferrocarril que dirige una lista combativa. Por eso, desde el primer momento se apresuraron a lanzar su “lista sábana” tratando de confundir que habían elegido a sus candidatos en la base con volantes donde se ataca más a la Bordó que a la patronal y a la Verde.
PO, MST, PTS y algunos ex delegados de Emfer, en vez de apuntalar y ayudar al desarrollo de la Bordó, referente nacional en la lucha contra la burocracia sindical y por una nueva conducción democrática y combativa, dividen a los luchadores ya que la igualan con la burocracia de la Verde. Se trata de una política divisionista que sólo favorece a la burocracia sindical, a la patronal y al gobierno.

Es llamativa la incoherencia de estas agrupaciones políticas cuyos militantes integran este agrupamiento contra la Bordó en el Sarmiento, pero conforman listas comunes con la Bordó en el Mitre y en el Belgrano Norte. Y también es contradictorio con lo que el plenario del sindicalismo combativo pretende realizar: una coordinación genuina y unitaria para desarrollar una nueva dirección de la clase trabajadora junto al cuerpo de delegados encabezado por Sobrero y la Bordó, el Sutna, Ademys y otras representaciones combativas como referencias nacionales ante la traición de la burocracia sindical.
Las consecuencias de políticas divisionistas de este tipo ya se vieron anteriormente en el gremio ferroviario. Por ejemplo, la seccional del Mitre (Victoria) se perdió hace años a manos de la burocracia Verde cuando el MST rompió la lista del sindicalismo combativo para presentarse con su propio agrupamiento.

Posiciones divisionistas similares las hemos combatido junto con PO y MST, tal el caso de docentes en Neuquén, donde el PTS rompió con la lista Multicolor, pretendiendo debilitar a la combativa seccional Capital y la lucha contra la burocracia Celeste kirchnerista en la disputa por la dirección de ATEN provincial. Sin embargo, en el caso del Sarmiento, tanto el PO como el MST terminan en una posición divisionista similar.
Llamamos a todos los sindicatos y cuerpos de delegados combativos y opositores, como el Sutna, los Suteba Multicolores y AGD UBA, entre otros, a repudiar estas políticas divisionistas y mezquinas, que privilegian los intereses de aparato de las distintas organizaciones por encima de las necesidades de los trabajadores. La realidad ha demostrado que donde el sindicalismo combativo se une, respetando la representatividad de las distintas corrientes y dirigentes, se logran grandes avances en la lucha contra la patronal y la burocracia y en la construcción de la nueva dirección que necesitamos los trabajadores.

¿Cuál es la realidad que hoy se vive en los lugares de trabajo?

–Lo que se ve es bronca, una bronca inmensa. Porque la plata no alcanza. Las paritarias quedaron lejísimo de lo que se viven en la góndola del supermercado. A eso sumale que en muchos lugares se vive el drama de los despidos y de las suspensiones. Pero la bronca aumenta cuando a esto se le agrega que la dirección de la CGT no hace nada. Están metidos en su interna, o pensando en el 2019. Miran para otro lado. Nosotros, al revés, decimos que tenemos que dar respuesta a los compañeros: hay que dar aumentos de emergencia, reabrir las paritarias, exigir que se prohíban los despidos.

En muchos lugares hay luchas, pero son aisladas

–¡Claro! Y vos fíjate que así no vamos a parar el ajuste. Mirá lo que es la fuerza de la clase trabajadora cuando aparece unida: ahí tenés el parazo del 25 de septiembre. Incluso la enorme marcha a Plaza de Mayo del día anterior. ¡Ese es el camino! Por eso nosotros, desde el sindicalismo combativo exigimos retomarlo, ahora con un paro de 48 horas con movilización y con un plan de lucha. Eso es lo que estamos exigiendo los que peleamos por una nueva conducción para el movimiento obrero, democrática y combativa, y que damos pasos concretos para crearla, fortalecerla y coordinarla, como venimos haciendo todos los que construimos el Plenario de Lanús desde junio pasado.

¿Cómo está la situación en el gremio ferroviario?

–Igual que en todas partes, lo que prima es la bronca. En nuestro caso, se reabrió la paritaria y la burocracia de Sassia terminó acordando un reajuste que es directamente lo que quiere el gobierno. Por supuesto, como nos tiene acostumbrado, sin ningún tipo de consulta a la base. Por eso nosotros tenemos un nuevo desafío, un nuevo jalón en la construcción de una dirección alternativa, democrática y combativa: el próximo 7 de noviembre están convocadas las elecciones de cuerpos de delegados en todo el ferrocarril. Y nosotros, como lista Bordó una vez más vamos por renovar el mandato que nos dieron los compañeros: un cuerpo de delegados pegado a la base, donde siempre se consulte a los compañeros y donde las decisiones fundamentales se tomen convocando a asamblea, como lo venimos haciendo en todos estos años. Y para, de esa manera, seguir siendo una referencia para el sindicalismo combativo.

¿Cuáles son los desafíos para los próximos días?

–Ahora tenemos una gran pelea contra el presupuesto del FMI. Es el presupuesto del ajuste. Te doy un solo ejemplo, que va directamente contra nuestro salario: ahí está escrito que a los trabajadores estatales se les dará un 8% de aumento el año que viene, contra una inflación proyectada de 34%. Después van a querer extender esa pauta a todo el movimiento obrero. Por eso tenemos que movilizarnos con todo, pelear contra este presupuesto. Los ferroviarios del Sarmiento y todo el sindicalismo combativo allá estaremos el 24 en el Congreso. Pero reclamamos que vayan todos, la CGT, Moyano, las CTA. Nadie puede hacerse el distraído ante esto.

Al triunvirato de la CGT le molestaron las críticas que le hice la semana pasada en el programa de Novaresio. Héctor Daer dijo que mis planteos “eran funcionales a la derecha”.
Pero, ¿quién le hace el juego a quién? Porque lo concreto es que nos vienen reventando el salario y despidiendo compañeros en todos los gremios. Nosotros luchamos contra eso. Y el triunvirato de la CGT, desde el comienzo mismo del gobierno de Macri, le viene dando tregua y dejando pasar el ajuste. Ahora terminaron llamando al paro general cuando la presión desde abajo se les tornó inaguantable. Pero, tal como pasó después de los paros anteriores, no le dan ninguna continuidad. Daer no responde la pregunta elemental que se hacen todos los compañeros: ¿Cómo la seguimos? ¿Cómo enfrentamos un ajuste que viene a llevarse puestos nuestros salarios y los puestos de trabajo?

Nosotros, desde el sindicalismo combativo, hacemos lo que corresponde: defender a los compañeros. Peleamos por un aumento de emergencia para todos que cubra lo que nos comió la inflación. Exigimos que se reabran las paritarias, que los aumentos cubran el valor real de la canasta familiar y que se ajusten automáticamente por la inflación. Así de simple. Salimos a la calle y nos ponemos a disposición incondicionalmente ahí donde se producen despidos. A los dirigentes de la CGT, en cambio, no se los vio una sola vez en ninguno de esos conflictos. Firmaron acuerdos a la baja en la inmensa mayoría de los gremios, y dejaron aislados a los que luchan.

Por eso decimos que para enfrentar el ajuste, para ganar los conflictos, se necesitan nuevos dirigentes. Los ferroviarios del Sarmiento, junto a los trabajadores del Neumático, a los Suteba multicolores, a Ademys, a ATEN Capital, a varias comisiones internas de ATE, como la de Economía, nos hacemos presentes en todas las luchas, llevamos a todas partes los reclamos de los compañeros, sean por salario, ante los despidos o por cualquier otra causa. Tratamos de darle voz, buscamos coordinarlos para que sus conflictos se conozcan y puedan ganar. ¡Porque se pueden ganar! Así lo demostraron los docentes de ATEN que tras 43 días de paro consiguieron romper el techo salarial y lograron un aumento reajustable automáticamente por la inflación.

Peleamos por un nuevo modelo sindical, democrático y combativo, donde todo se consulte en la base, en asamblea, donde los delegados lleven mandatos de sus compañeros. Donde los dirigentes nos pongamos a disposición de todas las peleas.
A los dirigentes de la CGT les hacemos un planteo concreto: para enfrentar el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI tenemos que seguirla, después del parazo de la semana pasada, con una nueva medida de fuerza, ahora por 48 horas, con una movilización unitaria de la CGT y las CTA a Plaza de Mayo y todas las plazas del país, y que esto sea parte de un plan de lucha. Porque la pelea es ahora y no en 2019.

Entrevistamos al principal referente del sindicalismo combativo a días del paro y marcha de las CTA a Plaza de Mayo del lunes 24 y del paro general del 25. El Pollo Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria de Oeste y dirigente de Izquierda Socialista, nos recibe con un mate en el local de la Seccional Haedo. Está apasionado con el paro y reclama un plan de lucha. “Hay que derrotar el ajuste ahora”, dice.

Se viene otro paro general…
–Claro. Es “nuestro” paro. De los que peleamos todos los días, del sindicalismo combativo que lo reclamó desde el mismo día del paro anterior, hace tres meses. La CGT estuvo obligada a convocarlo. Se lo arrancamos a pura presión desde las bases. Tenemos que jugarnos con todo para que sea un parazo que le dé un verdadero mazazo al ajuste de Macri patrocinado por el FMI.

¿Ustedes pidieron que sea de 36 horas?


–Desde el mismo día del paro general anterior del 25 de junio dijimos que había que darle continuidad con otro de 36 horas y una gran movilización a Plaza de Mayo. No se nos escuchó. Pero la CTA Yasky y Micheli llamaron a una marcha el 24 con paro de sus gremios a la que se sumaron Moyano y camioneros, entre otros. Bienvenido sea. La CGT debería sumarse a esa marcha y convocar a parar desde ese día. Ahí estarían las 36 horas. Pero más allá de lo que haga la CGT el paro está, es un hecho y va a ser contundente.

¿Por qué el paro va a ser contundente?
–Porque la situación no se aguanta más. Estamos ante un gobierno antiobrero y propatronal. No van más los despidos, que nos roben impunemente los salarios. El paro va a ser total porque se va a unificar todo el movimiento obrero contra el ajuste. Los estatales y docentes, que están a la vanguardia, con el movimiento obrero industrial, que sufre los despidos y el miedo a salir a luchar ante una burocracia que les mete miedo.
¿Se van a sumar otros sectores, como los estudiantes? 
–Los estudiantes secundarios y universitarios se sumaron y son parte de la lucha. Y si sumamos al movimiento de mujeres somos millones quienes de alguna manera cuestionamos el ajuste y las políticas del gobierno.

¿Los ferroviarios del Sarmiento llaman a asamblea?
–Este miércoles. Como siempre hacemos. Nunca damos un paso sin consultar a los compañeros. No tenemos ninguna duda que se votará marchar y parar masivamente. Aportaremos una nutrida columna en la marcha del 24 junto al sindicalismo combativo se reunió en el plenario de Lanús, que llama a concurrir con una columna independiente. Y al parazo del 25 con los actos y cortes que se hagan.

¿Este será un paro más? 
–No tiene que serlo. No solo por la continuidad que tiene que haber, sino porque la situación de desesperación nos obliga a discutir qué hacemos ante el ajuste, el aumento de la pobreza, la embestida contra los convenios, la continuidad de los despidos que no tiene fin, la inflación, el robo del FMI. Es tremendo lo que está pasando. El paro tiene que ser para repudiar el ajuste y también imponer medidas de emergencia como un aumento salarial ya y que reabran las paritarias. El ajuste y la crisis nos obligan a que los dirigentes demos respuestas de fondo. Los compañeros nos preguntan cuál es la salida y como lo venimos diciendo desde hace años hay que decirles que si se sigue pagando la deuda nos vamos a seguir hundiendo.

¿Te escuché decir que hay que seguirla con 48 horas? 
–Con un nuevo paro de 48 horas, con un plan de lucha nacional, con otra movilización a Plaza de Mayo. Eso exigimos a la CGT y a las CTA. Al plan de ajuste lo vamos a derrotar con un auténtico y verdadero plan de lucha. Es lo mismo que pasa en un gremio, con una marcha no se logran muchas cosas. Pero si hay un plan de lucha… ¡Mirá los docentes de Neuquén! Con varios meses de pelea lograron la indexación trimestral del salario. Si la inflación es del 42% le van a tener que dar ese aumento. Si ellos lo lograron por qué no el conjunto de los trabajadores. O mirá el Astillero, son un ejemplo.

¿Por qué no se logran más triunfos?
Porque los dirigentes burocráticos pactan, acuerdan con las patronales y meten miedo. Son los que firmaron paritarias por el 15%. Por eso estamos construyendo un nuevo sindicalismo que pelea, no se vende y con democracia sindical marca un camino para poder ganar. Por eso batallamos por una nueva dirección antiburocrática y combativa. Es lo que impulsamos con el plenario de Lanús que estamos haciendo en las provincias.

Palabras finales… 
–Hay que hacer asambleas en los lugares de trabajo, sacar pronunciamientos de los cuerpos de delegados, organizarse desde ahora para marchar, parar y reclamar la continuidad de la pelea. Es la oportunidad para darle un duro revés al ajuste.

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