Tucumán Repudio al fraude, a la represión y por elecciones limpias
La violenta represión de la policía tucumana y patotas de civil de inteligencia contra miles que se movilizaban pacíficamente contra el fraude, muestra hasta dónde puede llegar el gobierno kirchnerista de Alperovich-Manzur-Scioli para mantenerse en el poder y convalidar el fraude electoral.
Escribe José Castillo

Escribe José Castillo
La elección de Tucumán resultó un nuevo escándalo, y la brutal represión, otro tanto (ver página 3). El “triunfo” del Frente para la Victoria con el ex ministro Manzur -apoyado por Cristina y Scioli-, estuvo teñido de todos los condimentos: patotas de la interna del PJ gobernante robándose y quemando urnas, tiros, periodistas golpeados por filmar entregas de bolsones, y el más puro clientelismo K pagando para que la gente los vaya a votar. En muchas localidades hubo más de cien boletas en el cuarto oscuro, 25.000 candidatos y decenas de fiscales tipo patotas del PJ. La represión desatada indica hasta dónde puede llegar el kirchnerismo para mantenerse en el poder.






