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¡No a un pacto con Trump para profundizar la entrega del petróleo y nuestros recursos! ¡Fuera Trump de América Latina y el Caribe!

Escribe PSL (Partido Socialismo y Libertad), sección venezolana de la UIT-CI (Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional)

El pasado 3 de enero el gobierno del ultraderechista Donald Trump ejecutó un ataque criminal contra nuestro país. Como resultado del operativo militar fue secuestrado Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, hecho que repudiamos. Aquel día se produjo una verdadera masacre. Más de 100 muertos, entre ellos algunos civiles, y un número similar de heridos, aunque las cifras pueden aumentar en los próximos días. La acción criminal del imperialismo estadounidense venía siendo aupada y promovida desde hacía meses por María Corina Machado y otros representantes de la oposición patronal venezolana.

Con sus primeras declaraciones tras la invasión a Venezuela, ha quedado claro que a Trump solo le interesa el petróleo y demás recursos del país. El descomunal despliegue naval y los bombardeos en el Caribe y el Pacífico nunca fueron realmente por el narcotráfico. A Estados Unidos no le interesan las libertades democráticas, ni la libertad de los presos políticos, como tampoco los salarios ni las condiciones de vida del pueblo venezolano.

Este ataque es la expresión de una contraofensiva global desplegada por Trump que intenta revertir la crisis económica y de dominación hegemónica de los Estados Unidos, en el contexto de la crisis global del capitalismo imperialista. El ultraderechista Trump persigue hacer nuevamente a “América grande”, como dijo en su alocución de ascenso al poder en enero del pasado año, lo que hasta ahora no ha podido concretar.

Después de la intervención militar en Venezuela, Trump dijo que podría haber un segundo ataque a nuestro país, si el gobierno venezolano encabezado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, no acataba sus exigencias. Dijo que ahora controlaba el país y que iba a dirigir el comercio de su petróleo. Simultáneamente también amenazó a Cuba, Colombia, México y Groenlandia.

Desde el Partido Socialismo y Libertad rechazamos el plan de Estados Unidos de recolonizar a nuestro país y controlar la explotación y comercialización del petróleo, en el marco del reflotamiento de la Doctrina Monroe y su Corolario Trump. El pasado viernes fue vergonzoso ver a los principales CEO de las transnacionales petroleras reunidas con Trump en la Casa Blanca, definiendo el destino de nuestro petróleo.

Advertimos sobre el peligro de un pacto entre Trump y el gobierno venezolano

No tenemos ninguna confianza en el actual gobierno presidido por Delcy Rodríguez, como no lo teníamos antes con Maduro ni con Chávez. Lo que estamos observando son señales claras de que el actual gobierno chavista está dispuesto a acatar las exigencias de Trump. Poco después que Trump anunciara que Venezuela le entregaría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, Pdvsa hizo público que está en negociaciones con Estados Unidos para venderle “volúmenes de petróleo”, algo que estaría en consonancia con lo afirmado por Trump. Por otra parte, ya se están dando pasos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos cuando lo que correspondería sería romper toda relación con EE.UU y la afectación de sus intereses en Venezuela. A tan solo 6 días del brutal ataque de Estados Unidos, arribó al país una delegación de funcionarios norteamericanos que se dirigió a la embajada en la capital venezolana. Incluso ha trascendido que existe la posibilidad de que Delcy Rodríguez se reúna con Trump.

Lo que está en juego ahora ante el peligro de un pacto del gobierno con Trump es un mayor control y sujeción de Estados Unidos sobre el petróleo venezolano. En palabras del mismo Trump el plan es aumentar la producción para que baje el precio del petróleo en el mercado, un precio que ya venia en bajada. Por ello rechazamos cualquier pacto con Trump. Debemos ser categóricos, si se pacta con el imperialismo va a haber más miseria y expoliación de nuestros recursos y ningún beneficio para el pueblo trabajador.

Nadie puede tener expectativas positivas con esta agresión imperialista, y con los planes de dominación colonial sobre Venezuela. Hay una larga historia de intervenciones militares de Estados Unidos en nuestro continente y en otras regiones, que solo han dejado una estela de muertos, destrucción y mayor sujeción al imperialismo y a sus grandes empresas. No van a haber beneficios ni mejores salarios con Estados Unidos y sus transnacionales. A estas poco le importan las necesidades del pueblo trabajador. No son Trump, un ultraderechista, ni las empresas transnacionales petroleras las que van a solucionar nuestros problemas, por el contrario, vendrían a profundizar la explotación y la destrucción de nuestros bienes comunes naturales. Solo con nuestra organización paciente, nuestra lucha y movilización en cada sitio de trabajo, de estudio y en las comunidades podremos recuperar nuestros derechos y darle respuesta a nuestros principales reclamos.

El chavismo siempre pactó con las transnacionales

Es importante recordar que las empresas transnacionales nunca se fueron de Venezuela. En el año 2007 Chávez asoció a las transnacionales petroleras a Pdvsa a través de la figura de las empresas mixtas. En ese acuerdo entraron Chevron, Repsol, Shell, Total, China National Petroleum, Petrobras, luego ingresarían al esquema Mitsubishi, Lukoil, Gazprom y Rosneft. Las únicas empresas que no entraron en el acurdo de empresas mixtas fueron Exxon Mobil y Conoco Phillips, porque decidieron irse. En el 2010 Chávez otorgó a las transnacionales varios bloques de la Faja Petrolífera del Orinoco, la reserva de crudo más grande del mundo, profundizando así la entrega de nuestro petróleo.

Los acuerdos se concretaron en otros sectores económicos como alimentación, telecomunicaciones y bancario, incluyendo a empresas como Nestlé, Coca Cola, Movistar, DHL, Citibank, y a grandes empresarios nacionales, como el Grupo Cisneros.

Venezuela recibió entre 1999 y 2014 más de 960 mil millones de dólares por exportaciones petroleras. Muy poco de esa gran cantidad de recursos llegó a los trabajadores y sectores populares. Solo algunas políticas asistencialistas y las Misiones, que con el tiempo se fueron diluyendo. La mayor parte de ese dinero fue a negociados turbios y la corrupción, a compras de armas y contratos con grandes transnacionales. Todo esto lo planteamos en un libro que publicamos en el año 2018 titulado “¿Por qué fracaso el chavismo? Un balance desde la oposición de izquierda”, que puede consultarse en la página web: nahuelmoreno.org

El PSL y nuestra corriente socialista revolucionaria encabezada por Orlando Chirino y José Bodas, protagonistas de la lucha contra el golpe de Estado y el paro patronal contra el presidente Chávez en el 2002, siempre se opuso a esta política y luchamos por petróleo 100 % estatal bajo gestión y control obrero, y dimos la pelea por una verdadera salida socialista y un gobierno de las y los trabajadores y el pueblo.

Esta demanda se mantuvo con Maduro quien siempre estuvo de acuerdo en acordar con los Estados Unidos y sus transnacionales. De hecho, en más de una ocasión se dirigió al gobierno estadounidense e incluso a inversionistas de otras zonas del mundo, ofreciéndole nuestras riquezas petroleras.

En junio de 2024, Nicolás Maduro invitó a empresarios extranjeros a invertir en el sector petrolero. En aquella ocasión dijo: "Deben saber los inversionistas de Estados Unidos, de Asia, de África, de toda América Latina y el Caribe, de todo el mundo, que Venezuela es el sitio de las oportunidades y que las inversiones están garantizadas para crecer y darle garantías y seguridad energética al mercado internacional".

Llamamos a rechazar cualquier pacto con el imperialismo norteamericano

Hay que movilizarse por un aumento de salarios y pensiones de emergencia, igual a la canasta básica. ¡Basta de ajuste al pueblo trabajador! ¡Basta de bonificación salarial!; que se discutan las contrataciones colectivas; por el derecho a huelga y la libertad sindical; por la libertad plena de los presos políticos, incluso para las y los que ya han sido excarcelados, libertad para las personas apresadas en el marco de las protestas contra el fraude electoral en julio de 2024. Que se acelere la libertad de los presos anunciada por Jorge Rodríguez. Especialmente exigimos la libertad de las trabajadoras y trabajadores detenidos por luchar, por denunciar la corrupción o por razones políticas, como es el caso de más de 120 petroleros que permanecen detenidos, y que sean restituidos en sus cargos. Reenganche inmediato de los despedidos con pago de salarios caídos. Que cese la represión y la persecución ¡Levantamiento inmediato del decreto de conmoción externa!. Que se abran los medios de comunicación que fueron cerrados. Plenos derechos políticos para el pueblo trabajador. Que se legalicen los partidos políticos de izquierda y democráticos. Reclamamos petróleo 100% estatal, sin empresas mixtas ni transnacionales; impuestos progresivos para todas las empresas transnacionales y grandes empresas nacionales, y que todo este dinero se destine para aumentos de salarios, para salud, educación y producción de alimentos y medicamentos.

Llamamos a rechazar cualquier pacto con el imperialismo norteamericano. Que el gobierno de Delcy Rodríguez en vez de negociar con EE.UU. convoque a los presidentes Petro de Colombia, Lula de Brasil y Sheinbaum de México a impulsar una gran movilización continental y mundial contra los intentos de Trump de imponer un plan de sujeción y control a Venezuela, y seguir el ejemplo de muchos países donde se han producido movilizaciones de rechazo a la invasión norteamericana y en solidaridad con Venezuela.

Caracas, 10 de enero de 2026