Oct 28, 2021 Last Updated 3:19 PM, Oct 28, 2021

Izquierda Socialista

La plata no alcanza. Esa es la principal preocupación del pueblo trabajador. Hace por lo menos cuatro años (los dos últimos del macrismo y los dos que ya lleva el actual gobierno peronista de Alberto Fernández), que salarios y jubilaciones le vienen corriendo de atrás a la inflación. En 2021, esta se instaló cómodamente arriba del 3% mensual (más de 50% anual). El gobierno del  Frente de Todos viene prometiendo desde hace meses que iba a empezar a descender. Pero pasó al revés: en septiembre los precios se dispararon más que nunca, y el índice oficial dio 3,5%.

Frente a esta realidad, y desesperado ante la derrota electoral en las PASO, el gobierno de Alberto Fernández buscó tomar medidas de efecto netamente electoralistas. De hecho, el nuevo secretario de Comercio, Roberto Feletti del Frente de Todos, no tuvo más remedio que reconocer lo que se sabe desde siempre: los precios suben por los abusos y márgenes de superganancias de los grandes grupos monopólicos, productores de los bienes que componen la canasta familiar (Arcor, Molinos, Coca-Cola, Quilmes, Procter & Gamble, Unilever), y las grandes cadenas de supermercados como Coto, Día, Jumbo o La Anónima.

Hoy, en medio de la campaña electoral, gobierno y cámaras empresarias se cruzan mensajes de uno y otro lado. Pero se trata de las mismas patronales que se venían reuniendo con el gobierno desde que éste asumió, y a los que se les garantizaron siempre todos sus privilegios. Ahora se congelaron los precios de 1.432 productos hasta el 7 de enero. Una medida absolutamente insuficiente, aunque los empresarios pongan el grito en el cielo (entre otras cosas para asegurarse que no se les tocarán sus márgenes de ganancia ni se los sancionará). Hablamos de la insuficiencia de la medida centralmente porque los trabajadores siguen teniendo salarios absolutamente por debajo del costo de la canasta familiar. El promedio en nuestro país apenas si supera los 50.000 pesos (con millones de trabajadores precarizados que ganan mucho menos), mientras el propio índice oficial señala que la línea de pobreza está en 70.500 pesos, y los trabajadores de ATE-Indec calculan ese valor en 112.243 pesos. Ahí está el gran y primer problema. En cómo el pueblo trabajador recupera el valor perdido de sus salarios. Cómo, de verdad, y no discursivamente, se le pone “plata en el bolsillo a la gente”.

Solo el Frente de Izquierda Unidad tiene un programa alternativo para dar respuesta a estas y todas las necesidades más urgentes del pueblo trabajador. Principalmente, plantea un aumento salarial de emergencia para que nadie gane menos que el valor de la canasta familiar, actualizado por la inflación, y que, a partir de allí, se reabran todas las paritarias. Del mismo modo, el FIT Unidad propone un incremento de emergencia para todos los jubilados, que lleve la mínima a 75.500 pesos (la canasta de la Tercera Edad calculada por la Defensoría del  mismo nombre), así como tambíen el otorgamiento de un IFE de emergencia de 40.000 pesos para todo aquel que lo necesite.
A esto tenemos que sumarle un verdadero congelamiento de precios de los productos de la canasta familiar, con sanciones reales y efectivas para las grandes empresas que no lo cumplan. En ese caso, debería aplicar la ley de Abastecimiento y castigar con multas, clausuras y hasta expropiaciones a las empresas infractoras. Se trata, en síntesis, de que la crisis la paguen quienes la provocaron y se beneficiaron con ella, atacando las superganancias de los monopolios capitalistas.

A esto hay que agregarle el otro gran tema central: el acuerdo con el FMI y los pagos de deuda externa. Porque evidentemente no habrá salida para los trabajadores y el pueblo después del 14 de noviembre si se firma dicho acuerdo. Esto implicará, sin duda, mayores sacrificios para el pueblo trabajador, vía más ajuste y saqueos de nuestras riquezas. Todo para “ahorrar” los dólares necesarios para cumplir con los pagos de deuda externa. Desde el Frente de Izquierda Unidad somos los únicos que planteamos que hay que romper con el FMI y dejar inmediatamente de pagar la usurera deuda externa. Solo así tendremos el dinero para financiar el programa alternativo que proponemos. Sólo así, sumado a un auténtico impuesto a los bancos y las grandes empresas monopólicas, estarán los recursos para resolver el drama del desempleo por medio de un gran plan de viviendas. Este plan, además de resolver el déficit habitacional, generaría millones de puestos de trabajo genuino. Estas son algunas de las propuestas concretas del FIT Unidad, totalmente distintas a las de los partidos patronales que acuerdan en apoyar el plan de ajuste que nos exigirá el Fondo Monetario.

El gobierno del Frente de Todos está preocupado. Tal como se vio en las PASO y se refleja en las encuestas, pero, por sobre todo, se palpa en la calle, crece el apoyo al FIT Unidad en una franja de los barrios populares de las grandes ciudades. El fin de semana pasado el Frente de Izquierda volvió a repetir una gran elección en Neuquén Capital, con el 8,87% de los votos, obteniendo un nuevo concejal. Por eso, faltando poco más de dos semanas de campaña, debemos redoblar los esfuerzos. Tenemos que seguir llevando nuestra propuesta a los lugares de trabajo, de estudio y a cada barriada, a nuestros grupos de amigas, amigos y familiares, convenciéndolos de que voten al FIT Unidad. Que, a su vez, ellos convenzan a otros, creando una auténtica cadena del voto. Que se conformen comités de apoyo al FIT Unidad, sumando compañeras y compañeros para que se anoten como fiscales, para cuidar nuestros votos el día de la elección. Este 14 de noviembre podemos hacer realidad la continuidad de las bancas de diputadas y diputados de izquierda en el Congreso Nacional y las legislaturas provinciales.

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1) Porque los demás ya gobernaron, y lo hicieron ajustando al pueblo trabajador

Peronistas de todos los colores, radicales, macristas, todos, absolutamente todos son responsables del desastre de las últimas décadas. Incluso Milei y Espert, que se quieren mostrar como “lo nuevo”, pero reinvindican a Menem y Cavallo. Todos estos gobiernos ajustaron al pueblo y saquearon nuestras riquezas, provocando un incremento histórico de la miseria y la desocupación. En un acto de campaña, la vicepresidenta Cristina Fernández afirmó: “todos somos responsables, porque todos, en un momento u otro gobernamos”. Corregimos a Cristina: nosotros, la izquierda, no. Somos los que nunca gobernamos, los que nos opusimos sistemáticamente a todas y cada una de las medidas de entrega y ajuste. Por eso decimos que es hora de jugarse por el Frente de Izquierda Unidad, para fortalecer una nueva alternativa política. La que postula que, de una vez por todas, gobiernen los trabajadores, las mujeres y la juventud, en vez de los candidatos de los partidos patronales de siempre.

2) Porque somos los únicos que siempre, en las calles y en el Congreso, llevamos la voz de los reclamos populares

Desde las bancas del FIT Unidad nos hemos expresando, oponiéndonos y denunciando, la mayoría de las veces en soledad, a todos y cada uno de los negociados de los gobiernos, las entregas del patrimonio nacional y los ajustes contra el pueblo trabajador. Somos los que denunciamos las represiones que llevan adelante los gobiernos nacionales y provinciales contra trabajadores, mujeres, jóvenes, disidencias, militantes ambientalistas y pueblos originarios. No sólo lo hacemos en el recinto del Congreso, también llevamos nuestro grito a las calles, poniéndonos a la cabeza de innumerables movilizaciones por cada una de estas temáticas.

3) Porque estamos presentes y apoyamos todas las luchas

No hay lucha, conflicto o reivindicación, nacional o local que no cuente con el apoyo incondicional de las diputadas y diputados del Frente de Izquierda Unidad. Nos solidarizamos, nos hacemos presentes, vamos a las marchas, cortes y movilizaciones, aportamos a los fondos de lucha y nos ponemos a disposición para lo que se necesite a fin de que las luchas triunfen. Ahí estuvimos, apoyando a los trabajadores en sus peleas salariales y contra los despidos; al movimiento de mujeres en cada movilización por sus derechos; a los jóvenes; a las disidencias sexo-genéricas; a los que pelean contra el saqueo ambiental; a los que pelean por la vivienda; a los pueblos originarios.

4) Porque tenemos un programa alternativo

Somos los únicos que vamos a votar contra el inminente plan de ajuste que el gobierno acordará con el FMI, y que será refrendado con el voto del Frente de Todos, Juntos por el Cambio y la bancada que conformen Milei y Espert. Porque partiendo de allí, de la inmediata suspensión de los pagos de la deuda externa y de una verdadero impuesto a las grandes riquezas, proponemos un programa alternativo que resuelva las más urgentes necesidades del pueblo trabajador. Que otorgue un inmediato aumento de salarios, para que nadie gane menos de 112.243 pesos (el valor de la canasta familiar calculado por los trabajadores de ATE-Indec), ajustable por la inflación y seguido por la reapertura de las paritarias. Que dé un incremento de urgencia a los jubilados, para llevar la mínima a 75.500 pesos (valor de la canasta de la Tercera Edad, calculada por la Defensoría del mismo nombre), aplicando a partir de allí el 82% móvil. Que instaure un IFE de emergencia de 40.000 pesos para todo el que lo necesite. Y que ponga en marcha un plan de construcción de 500.000 viviendas populares, creando así dos millones de puestos de trabajo inmediatos para atacar el problema de la desocupación, a la vez que el déficit habitacional.


Escribe Graciela Calderón, candidata a diputada provincial Buenos Aires por Izquierda Socialista/FIT Unidad

Las dos últimas semanas se produjeron los debates de candidatas a diputadas y diputados nacionales de CABA y provincia de Buenos Aires en la señal de noticias de TN. Las conclusiones fueron contundentes: sólo Myriam Bregman, en el debate CABA, y Nicolás Del Caño, en provincia de Buenos Aires, plantearon la salida que necesitan el pueblo trabajador, las mujeres, la juventud, las y los jubilados y quienes defienden el ambiente contra el saqueo y la destrucción ambiental. Por eso es tan necesario que la izquierda siga en el Congreso, y fortaleciéndose como alternativa política.

Quedó claro en el debate que, sin la izquierda, hubiera sido otra cosa. ¿Quién planteaba que hace falta un inmediato aumento de salario y jubilaciones sino el Frente de Izquierda? Que hay que terminar con la precarización laboral y levantar la guardia contra la reforma laboral. Que el problema del hambre y la pobreza es la deuda externa y el FMI y que solo el FIT Unidad propone dejar de pagar ¿Quién hubiese dicho claramente no a la megaminería ,y postulado la defensa de los humedales sino el FIT Unidad?

Tolosa Paz dijo en un momento “todos ven que estamos saliendo”. Salvo los cinco millones de votantes que le dieron la espalda en las PASO, podríamos agregar nosotros. Ella, y Leandro Santoro en CABA, tuvieron la misión imposible de demostrar que el gobierno no está ajustando. Por contraposición, tanto Vidal como Santilli hablaron como si no fueran parte del macrismo que gobernó con tarifazos, endeudamiento serial y que lo sigue haciendo en CABA, donde crece el negocio inmobiliario y la gente en situación de calle. Tanto el Frente de Todos como el macrismo de Juntos se la pasaron acusándose mutuamente, pero la realidad es que son los que vienen gobernando hace años y son los responsables del crecimiento del hambre y la pobreza.

Tanto Bregman como Del Caño fueron los únicos que salieron a enfrentar y desenmascarar los discursos ultrarreaccionarios de Milei y Espert. Ambos “libertarios”, acostumbrados a ir a la televisión a que los entrevisten sus periodistas amigos, fueron claramente derrotados ante las denuncias y refutaciones que les hacían los candidatos del FIT Unidad.

En el mano a mano, Del Caño polemizó con Espert y terminó igual que Milei contra Bregman. Ambos libertarios mostraron que su “libertad” es solo para defender a los de arriba. Milei, desubicado y autoritario, mostró su imagen habitual. Espert hizo méritos para parecérsele cuando llegó al planteo cavernícola de eliminar la ESI.

El debate pasó. Los analistas hacen referencia a “lo mejor y peor” de cada candidato. Nosotros nos fuimos con una convicción, que “ganó el Frente de Izquierda Unidad” al ser los únicos que repudiamos al FMI, decimos que la plata tiene que ir a salario y trabajo, defendemos la salud y educación públicas, a los pibes flexibilizados. Somos quienes decimos ni un paso atrás en el derecho al aborto legal, y tantos otros temas. Solo la izquierda tiene una propuesta de fondo para combatir los graves problemas del pueblo trabajador, que no es más que un gobierno de las y los trabajadores y el socialismo.



Escribe Mercedes Trimarchi, candidata a legisladora porteña, por Izquierda Socialista/FIT Unidad

Las mujeres y disidencias somos las más afectadas por la crisis económica y social capitalista que se profundizó con la pandemia del Covid-19. Los datos aparecen hasta en el texto que presentó el Poder Ejecutivo al Congreso que acompaña el presupuesto 2022. Allí reconocen que: “Antes de la pandemia, 5 de cada 10 mujeres participaban en el mercado de trabajo. Ese número descendió a 4 de cada 10 en el segundo trimestre de 2020”. Y luego agregan que: “Durante la pandemia las mujeres perdieron más de 1.230.000 puestos de trabajo, de los cuales al menos la cuarta parte no se ha recuperado hasta el momento”. Este dato sólo incluye al trabajo registrado, es decir que el número de desempleadas es aún mayor. Sobre todo teniendo en cuenta que las mujeres y disidencias somos la mayoría de quienes realizamos los trabajos informales o no registrados. Lo cierto es que más allá del diagnóstico, el gobierno no da respuesta frente a esta terrible situación. De hecho, el presupuesto 2022 es un mayor ajuste a la clase trabajadora y en particular, a las mujeres y disidencias. Por eso, en las próximas elecciones, no da lo mismo si la izquierda está o no en el Congreso y las Legislaturas. Porque las bancas del Frente de Izquierda están al servicio de los reclamos populares y las luchas. Y también son las únicas que denuncian el acuerdo entre oficialistas del Frente de Todos y la oposición patromal del macrismo de Juntos, Milei, Espert y otros, que a la hora de votar en el Congreso apoyan por igual las leyes de ajuste que nos afectan profundamente a las mujeres y disidencias.

Al mismo tiempo, es importante señalar que en los últimos años el movimiento feminista viene dando importantes pasos en la movilización callejera. El #NiUnaMenos contra la violencia machista y la #MareaVerde, que conquistó el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en diciembre del año pasado son parte de ese fenómeno. Que Alberto Fernández haya anunciado el fin del patriarcado en febrero de este año mientras crecen los femicidios y trans-travesticidios fue, como mínimo, poco felíz. Lo mismo con la designación de Mnzur como jefe de gabinete, un reconocido antiderechos que en la provincia de Tucumán, metió presa a “Belén” (2014) por un aborto espontáneo y obligó a “Lucía” (2019), una niña de once años violada, a parir. Una verdadera provocación.

Por eso, quienes nos reivindicamos y somos parte de la lucha de las mujeres y disidencias, no podemos dejar en manos de los antiderechos el futuro de nuestras conquistas. Debemos estar más alertas que nunca frente a cualquier intento de oscurantismo y retroceso. Para fortalecer la lucha feminista e independiente de los gobiernos te invitamos a votar por el Frente de Izquierda Unidad en las próximas elecciones del 14 de noviembre. Con tu voto podremos lograr que la voz de la izquierda siga estando en el Congreso para fortalecer la única alternativa feminista y socialista que siempre acompaña tus reclamos en las calles.


Escribe Liliana Olivero, candidata a diputada nacional Córdoba por Izquierda Socialista/FIT Unidad

La campaña electoral rumbo al 14 de noviembre está demostrando la fragilidad de los partidos patronales que nos gobiernan desde hace décadas. El descontento y la desconfianza demostrada en las PASO los deja a la defensiva, limitándolos a falsas promesas. Los candidatos de Juntos por el Cambio de Macri/Juez, de Hacemos por Córdoba de Schiaretti y del Frente de Todos de los Fernández, principal derrotado en septiembre, no tienen propuestas de fondo para resolver la grave crisis que afecta a los trabajadores y sectores populares.

Por esa razón se han negado sistemáticamente a participar de debates públicos, algo que venimos exigiendo desde el FIT Unidad. Recientemente, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas convocó a un debate como tradicionalmente lo hace frente a cada elección. Lamentablemente las sillas de Rodrigo de Loredo de Cambiando Juntos, de Natalia de la Sota (la candidata de Schiaretti), y de Martín Gill del Frente de Todos permanecieron vacías, demostrando que los candidatos de los partidos tradicionales no tienen nada para decirle al electorado cordobés más necesitado.

Por eso vienen limitando sus propuestas a slogans vacíos, planteando generalidades en millonarias campañas publicitarias con promesas que nunca cumplieron cuando fueron gobierno. Se pelean para ver quien se posiciona más a la derecha.  Hacemos por Córdoba y Juntos por el Cambio defienden al agronegocio y a los grandes empresarios, pidiendo la liberación del cupo de la carne y de las retenciones, mientras el Frente de Todos insiste con la reglamentación de la ley de Hidrocarburos que favorece a sectores patronales cordobeses.

No es casual que compañeras que tradicionalmente votaban al peronismo kirchnerista nos han manifestado que esta vez no lo harán. Son expresiones fundamentalmente de compañeras ligadas a la lucha por los derechos de la mujer, que se niegan a apoyar una fuerza que coloca en el comando del gabinete nacional a un anti-derechos como el empresario Juan Manzur. Además hay una bronca creciente de sectores populares por la suba permanente de los precios que se devoran los miserables salarios. Y no han hecho nada para impedir el cierre de la Volkswagen por cincuenta días, lo que genera incertidumbres entre los compañeros del Smata y es una amenaza para los trabajadores metalúrgicos por el rebote de esta medida entre las autopartistas.  

Desde el Frente de Izquierda Unidad continuamos desarrollando una intensa campaña militante, llevando nuestras propuestas a los trabajadores, los jóvenes y las mujeres con muy buena receptividad. Recorremos ciudades y barrios dialogando con las vecinas y vecinos, vamos a la puerta de empresas como EPEC, de fábricas y colegios denunciando las políticas de los partidos patronales que defienden los intereses empresariales mientras quieren acabar con derechos laborales como la indemnización, una medida de la que Luis Juez es uno de sus abanderados.

Ellos se unen a favor de un acuerdo con el FMI que traerá más ajustes, que afectará el salario, la educación y la salud pública y provocará más miseria y desocupación. No hay salida con esos partidos patronales. Llamamos a los trabajadores, las mujeres y los jóvenes cordobeses a unirse en la lucha contra esas políticas y a sumarse a la campaña del FIT-Unidad. Para ampliar la excelente votación que hicimos en las PASO y fortalecer un polo capaz de impedir que se continúe pagando una deuda externa ilegal y fraudulenta. Para que se destinen esos fondos a resolver las acuciantes necesidades de las mayorías populares. Para ello, votá al FIT Unidad.
 

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