María Meza, dirigenta de Izquierda Socialista Tierra del Fuego, denunció que en la madrugada del 21 de enero la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPN) dependiente del gobierno de Milei intervino el puerto de Ushuaia con el ingreso de gendarmería y de la policía Por resolución 2026/4, en forma autoritaria la ANPN dispuso la suspensión de la habilitación del puerto por doce meses, prorrogables a discreción de la misma Agencia. En la fecha ha cerrado el ingreso al conjunto de los trabajadores y solo habilitado el ingreso de 20 personas.
Esta intervención pretende fundarse en la necesidad de evitar desvíos de fondos por parte del gobierno provincial para en cambio dedicarlos a mejorar las instalaciones, actualmente deficitarias y con escaso mantenimiento frente a una mayor demanda por crecimiento de la afluencia de cruceros turísticos hacia la Antártida. Tales argumentos esconden otras intenciones. El puerto es superavitario. Tiene ingresos propios que conforman un fondo que, en manos de Milei no servirían para el mejoramiento de las instalaciones, sino que irían a parar al agujero negro del pago de los intereses de la deuda externa como ya viene ocurriendo con el ajuste del presupuesto a salud, educación, discapacidades, ciencia, y el remate de las empresas del estado.
Pero, además, la privatización del puerto o su progresiva destrucción es crónica de una amenaza anunciada de apetitos empresariales y geopolíticos de las grandes potencias imperialistas. Caputo, dueño de Mirgor, quiere construir un puerto privado con los fondos del Fondos de Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP). EEUU quiere instalar una base militar en la isla para controlar el Atlántico sur. China quiso construir un puerto propio. En tanto el gobierno provincial peronista de Melella, actual administrador del puerto que tiene tercerizado su funcionamiento a las empresas privadas Sealand y Navalia, ha sido incapaz de poner los fondos propios del puerto para la mejora de su infraestructura y funcionamiento adecuado a las actuales necesidades.
Desde Izquierda socialista Tierra del Fuego reclamamos: A la ANPN del gobierno de Milei el cese inmediato de la intervención del puerto. el retiro de las fuerzas represivas del puerto y habilitación urgente del ingreso de todos los trabajadores del puerto a sus puestos de trabajo. Al gobierno de Melella y a la legislatura provincial la inmediata publicación de los libros de los fondos del puerto, un balance de lo actuado, un plan de mejoras de la infraestructura y el cese de la tercerización a empresas privadas de su funcionamiento, que deberá pasar a la ejecución y control total del estado provincial, con trabajadores estatales bajo régimen de planta permanente.
La urgente conformación de un nuevo directorio provincial con mayoría de los trabajadores del puerto, elegidos democráticamente, para su administración. Dicho directorio deberá dar a publicidad todos sus actos y poner en marcha un plan de mejora de la infraestructura del puerto, dar cumplimiento a los derechos postergados de sus trabajadores a un salario y jubilaciones dignas, así como estabilidad laboral para los estibadores.