Escribe Atilio Salusso, Izquierda Socialista/ FIT Unidad
El trapo con la frase “Las Malvinas son argentinas” tuvo un impacto colosal. Estaba claro, este no iba a ser un partido más. No lo fue aquel de 1986 con el Diego como estandarte, ni con este seleccionado comandado por once titanes al mando del “viejo” Lionel Messi.
Bastó un aerosol para que hinchas de Villa Luro escriban la consigna en una sábana de hotel que luego tiraron al campo de juego y lo recogió Lo Celso, quien junto al “Licha”, el “Cuty” y varios jugadores más la mostraron al mundo. Un verdadero gesto de valentía, compromiso y dignidad, desafiando a la FIFA que lo prohibía. Mostrando lo que puede un pueblo que no olvida ni perdona. Que defiende lo suyo, lo nuestro, denunciando al colonialismo que perdura en pleno siglo XXI, en este caso por parte del Reino Unido. Los piratas que nos robaron las islas en 1833, luego de dos invasiones que el pueblo argentino derrotó.
El valioso gesto se unió al coro “el que no salta es un inglés”, gritado tanto en las canchas de Estados Unidos como en las calles de países que fueron sometidos por Inglaterra, como Bangladesh, Irlanda, India, hasta hubo fiesta en Escocia ante el triunfo de “La Scaloneta”. Ni que hablar del Obelisco y en cada ciudad o pueblo a lo largo del país.
Ya la referencia a los “chicos de Malvinas” estaba en la letra del himno popular de Qatar 2022. Ahora volvió a resurgir. Como la causa Palestina, con banderas flameando en solidaridad, condenando el genocidio del sionismo israelí.
La ministra de “inseguridad” de Milei y sucesora de la represora Patricia Bullrich, Alejandra Monteoliva, encendió la mecha el día anterior diciendo que no había que hacer gestos de provocación mostrando “el mapita” de las islas. Provocó un boomerang. ¿Habla de provocación mientras el ultraderechista Milei idolatra a la Margaret Thatcher, la que hundió el Manuel Belgrano provocando la muerte de 323 héroes patrios? Qué desatino.
Lo impactante es que a partir de este gesto mundialista cientos de miles de jóvenes hicieron explotar Google haciendo crecer en un 2.400 por ciento las búsquedas sobre Malvinas, un récord histórico. Nuevas generaciones exultantes por indagar sobre el despojo de las islas, la guerra y la gesta heroica de nuestros soldados por enfrentar al imperialismo inglés a pesar de la dictadura asesina de entonces. O ahora, para indagar las barbaridades de Milei, un gobierno que ha quedado descolocado teniendo que decir cínicamente que es “el que más hizo por Malvinas”. Batalla que perdió en las redes por goleada, el 70% lo repudió. Porque además de elogiar reiteradamente a la Thatcher, Milei había dicho que estaba por el derecho a la autodeterminación de los kelpers (una población implantada); le abrió la puerta a la petrolera británica Challenger Energy Group para iniciar la prospección en el Mar Argentino tras un acuerdo firmado con el Reino Unido; es cómplice de que la petrolera israelí Navitas comenzara las obras en las islas para empezar las perforaciones en 2027; no dice nada de la entrega de la Cuenca Norte de las Islas para el saqueo petrolero offshore del Atlántico Sur; entrega nuestros recursos naturales y bienes comunes con el extractivismo mega minero, el litio, oro, cobre, a través del Rigi y el Súper Rigi e intentó hacer votar este jueves tras el triunfo argentino sobre la selección inglesa la ley de extranjerización de las tierras (algo que le fracasó por ahora), además de someternos al FMI y pagar una deuda usurera que el pueblo no contrajo.
El impacto de masas solidario con Malvinas, a su vez, obligó a que el ultraderechista Donald Trump, representante del imperialismo norteamericano que apoyó a los ingleses en la guerra, defienda a los jugadores argentinos diciendo que tenían el derecho de hacer uso de la “libertad de expresión” que reina en Estados Unidos. ¡Repugnante! Como si Trump no fuera el que sigue bombardeando Irán y hambrea y reprime al propio pueblo norteamericano.
Este digno gesto mundialista solidario con Malvinas les ha dado un revés a todos ellos. Dejando claro que la causa Malvinas seguirá presente, alimentada por quienes la mantienen en lo alto ante cada hecho y circunstancia. Messi, por su parte, dijo que está orgulloso por darle una alegría a tanta gente “que no llega a fin de mes y no tiene trabajo”.
Desde nuestro partido Izquierda Socialista/FIT Unidad, seguiremos levantando la consigna “las Malvinas son argentinas”, reivindicando a quienes dieron la vida por recuperarlas, nuestros heroicos soldados y excombatientes, en pos de liberar a nuestra patria de todo sometimiento, coloniaje y explotación imperialista de la mano de los gobiernos entreguistas y vendepatrias. ¡Fuera ingleses de Malvinas! ¡Fuera yanquis de América Latina!
Han pasado tres semanas del trágico doble terremoto que estremeció a Venezuela. Casi 5000 personas fallecidas. Una cantidad que lamentablemente se incrementará. Además, hay más de 20.000 personas en refugios y un número similar de damnificados. Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores, el Partido Socialismo y Libertad, la Iniciativa feminista Mujeres y Disidencias en lucha junto a voluntarias y activistas, venimos impulsando una campaña de solidaridad.
El jueves 16 de Julio amanecimos con la triste noticia del fallecimiento de nuestro compañero Pablo “Maza” Bernat, a sus 74 años. Pablo vivió en Gerli, Lanús, siendo parte de la Regional Sur donde militó toda su vida. Fanático de River, fue muy querido en el barrio y por sus compañeros de trabajo.
Inicio su militancia a los 19 años en 1973 en nuestra corriente morenista cuando siendo obrero metalúrgico en Técnica Toledo ingresó al glorioso PST. En el velatorio su amigo y compañero de toda la vida, Reynaldo Saccone, relató que cuando Maza entró al partido “lo hizo sin dudarlo, sabía la decisión de vida que estaba tomando y solo puso una condición: los sábados son para mi compañera Lucía (madre de su único hijo Pablito), todos los otros días los entregó a la militancia”.
Militó en el local de Pompeya donde le tocó enfrentar a la burocracia sindical de Lorenzo Miguel, fue electo delegado en su fábrica y siempre contaba anécdotas muy educativas para las nuevas generaciones. Una es que cuando pidió la palabra en un plenario de delegados de la UOM de Capital lo encañonaron con un arma por la espalda obligándolo a bajar la mano. O cuando en 1974 le tocó viajar a Villa Constitución para llevar el dinero recaudado por el PST en las fábricas de la UOM para el fondo de lucha.
Nuestro dirigente nacional de Izquierda Socialista y de la UIT-CI Miguel Sorans, también amigo personal de Pablo, contó en el homenaje de despedida que “a los seis días del golpe militar de Videla lo fue a buscar a Maza a la fábrica y a su casa y estaba en un hospital porque lo habían operado de las amígdalas y al darle aviso escapó por la ventana de un baño y se salvó de ser secuestrado por la represión”.
Fueron años muy difíciles, donde Maza tuvo que cambiar de casa y trabajo varias veces. Trabajó en la alimenticia Canale de La Boca y en la automotriz Perdriel en Parque Patricios, siempre siendo referente de los reclamos sindicales de las y los trabajadores.
Bajo el gobierno de Alfonsín fue parte del MAS, ingresando a trabajar en la fábrica química Cognis, multinacional alemana donde fue delegado general por más de 20 años, ganando elecciones anuales y perdiendo solo en 3 mandatos.
En el 2001 fue electo concejal de Lanús por Izquierda Unida pero su banca fue robada mediante fraude por el intendente peronista Quindimil. Fue candidato a intendente y a concejal por Lanús en varias oportunidades por el Frente de Izquierda.
En 2002 junto a su compañera Lucía de toda la vida impulsó la lucha por justicia para Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, militando con Mabel Ruiz, mamá de Maxi.
Ya jubilado, Maza colaboró en las actividades del sindicato Cicop, impulsó los reclamos vecinales y siguió apoyando las huelgas.
Despedimos a un compañerazo, un tipo entrañable, siempre solidario, de una gran sensibilidad, muy querido y de mil anécdotas. Volvemos a abrazar a su hijo Pablito, quien brindó palabras muy emotivas en la despedida, a sus dos nietos, a toda su familia, amistades, vecinas y vecinos de Gerli, compañeras y compañeros de militancia de más de cincuenta años de lucha revolucionaria. Con los puños apretados gritamos: ¡Pablo “Maza” Bernat hasta el socialismo siempre!
Escribe Amparo Morales, psiquiatra
El Hospital Kamal Adwan quedó fuera de servicio luego del asalto perpetrado por tanques israelíes del 27 de diciembre de 2024. Ese día fue detenido por los atacantes el Dr. Hussam Abu Safiya, médico pediatra y neonatólogo que se negaba a abandonar a sus pacientes. El establecimiento, único de alta complejidad del norte de Gaza, venía sufriendo ataques repetidos desde octubre de 2023 como otras infraestructuras sanitarias de la Franja.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas denunció que Israel había cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad en sus ataques “implacables” y “deliberados” contra personal e instalaciones en Gaza. Se documentaron más de 1700 trabajadores de equipo de salud asesinado, y más de 300 detenidos, según fuentes palestinas. Entre estos últimos, el Dr. Safiya.
Su abogado y numerosas organizaciones defensoras de los derechos humanos han denunciado que su vida está en peligro por los malos tratos, golpes y tortura a la que se lo sometió a lo largo de 18 meses. Aislado de su familia y detenido sin cargos desde entonces, el 2 de julio pasado su abogado lo encontró con signos visibles de golpes y dificultad para respirar y hablar. Pudo manifestarle a su letrado: “Esta es la última vez que me verás …Me trajeron aquí para matarme. No me veo sobreviviendo. Este es el final”.
Exigimos la libertad del Dr. Hussam Abu Safiya convocamos a las organizaciones y sindicatos que agrupan a los integrantes del equipo de salud a desarrollar una campaña por su libertad y la del resto de trabajadores sanitarios presos en las mazmorras sionistas.
Repudiamos presencia imperialista y sionista en nuestro país
Escribe Partido Socialismo y Libertad (PSL)
Caracas, 7 de Julio de 2026.- El Partido Socialismo y Libertad (PSL) reitera su solidaridad con todo el pueblo venezolano, golpeado por los terremotos del pasado miércoles 24 de junio de 2026, que hasta ahora han dejado un saldo de 3.535 fallecidos, 16.740 heridos, más de 5.000 familias damnificadas y un número indeterminado de desaparecidos que, según la ONU, podrían llegar a 50.000 personas.
Sabemos y lo hemos denunciado durante años que el sufrimiento no golpea a todos por igual: son las barriadas populares, las mujeres y los trabajadores, que ya soportaban el brutal ajuste capitalista aplicado por el gobierno, los que hoy enfrentan con mayor rigor las consecuencias del terremoto y las continuas réplicas.
Los movimientos telúricos del 24 de junio revelaron con toda su crudeza el rostro de un gobierno que, tras años de ajuste capitalista, liquidación del salario, desregulación laboral, desinversión sistemática y corrupción generalizada, había demolido la capacidad del país para responder a cualquier emergencia.
Antes del sismo ya existía la catástrofe: la destrucción de los sistemas de agua potable, el colapso del sistema eléctrico, la escasez de gas doméstico, la precariedad del transporte público y el limitado acceso a la gasolina, todo producto de un modelo que favorece al capital privado nacional y a las transnacionales, facilitando el enriquecimiento de una minoría por encima de la vida del pueblo venezolano.
Ahora que estamos ante esta catástrofe socio natural, denunciamos la respuesta improvisada en el establecimiento de llamados campamentos transitorios y la incertidumbre ante una política habitacional que garantice la construcción de viviendas para las familias damnificadas.
Hasta ahora el gobierno no ha presentado un plan claro de reconstrucción ni de reubicación de las familias afectadas; por el contrario, ha optado por el desarraigo, enviando a muchos damnificados al interior del país con pasajes gratuitos y bonos de miseria, como solución propagandística que evade el verdadero problema de fondo. No se resuelve una crisis habitacional “exportando” a los pobres fuera de la vista de las cámaras.
Repudiamos la presencia militar estadounidense e israelí
Repudiamos la masiva presencia de militares y agentes del gobierno ultraderechista de Donald Trump en nuestro país. En este momento hay más de 2.000 militares y funcionarios estadounidenses en Venezuela, entre ellos unos 900 marines, que controlan operaciones en sitios estratégicos como el aeropuerto de Maiquetía y el puerto de La Guaira.
El Comando Sur de Estados Unidos anunció el despliegue de drones, helicópteros de combate, el buque de transporte anfibio USS Fort Lauderdale (LPD 28), el buque de combate litoral USS Billings (LCS 15), además de aeronaves de transporte estratégico C-17 Globemaster y C-130 Hercules, aeronaves de ala rotatoria MV-22 Osprey y helicópteros UH-1Y Venom, todos del Cuerpo de Marines, y helicópteros CH-47 Chinook del ejército de EE. UU.
Consideramos que una presencia militar de tal magnitud en un país que acaba de sufrir un doble terremoto impone riesgos políticos y operativos. La situación amerita una respuesta civil coordinada ante la grave situación social y económica de miles de damnificados, numerosos heridos y personas fallecidas.
Esta supuesta ayuda humanitaria de Estados Unidos puede ser un intento de avanzar en un mayor control político y económico de nuestro país, tal como ocurrió con Haití después del terremoto de 2010.
Rechazamos igualmente la llegada a suelo venezolano de delegaciones de Israel, como el Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Magen, Ready for Rescue, SmartAID y Zaka. No se trata de ayuda humanitaria desinteresada; más bien, es una operación propagandística diseñada para lavar la imagen de genocidas que imponen en Palestina un régimen racista de apartheid.
Una entidad que bombardea hospitales, escuelas y campos de refugiados en Gaza no tiene autoridad moral ni legitimidad para presentarse como salvadora en Venezuela. Aceptar a sus delegaciones militares bajo fachada humanitaria es permitir que el aparato de guerra sionista use el dolor de nuestro pueblo como vitrina de relaciones públicas.
Nada de esto es casual. La presencia militar desproporcionada de Israel y Estados Unidos es consecuencia del pacto entreguista del gobierno de Delcy Rodríguez con el imperialismo estadounidense, mediante el cual no solo se cede el petróleo y demás riquezas del país, sino también la soberanía territorial y el control de activos estratégicos altamente sensibles.
Repudiamos a los sectores patronales que convalidan la injerencia imperialista
Desde el Partido Socialismo y Libertad denunciamos a los sectores de la oposición patronal que han naturalizado la agresión y la presencia imperialista, y convalidan este entreguismo. María Corina Machado, Leopoldo López, Antonio Ledezma, Elsa Solórzano, Carlos Ortega, entre otros dirigentes, son responsables de haber pedido intervención extranjera durante años y hoy guardan un silencio funcional ante la entrega de la soberanía nacional, porque coincide con su propia agenda de sometimiento al capital transnacional.
De la misma forma, denunciamos a sectores que, desde el movimiento sindical, actúan como operadores políticos de estas agendas, como es el caso de la Coalición Sindical, quienes pretenden cabalgar sobre la tragedia para pedir que EE. UU. les organice unas elecciones y producir lo que denominan un cambio político, en un momento en el que el pueblo venezolano está abocado a rescatar a sus familiares y a atender la grave crisis humanitaria que estamos atravesando.
Emplazamos con la misma firmeza a las direcciones sindicales tradicionales y, en especial, al Acuerdo Nacional Unitario. Su silencio cómplice ante la instalación de delegaciones militares extranjeras y la negociación secreta con Washington los convierte en garantes pasivos de la entrega de la soberanía. La clase trabajadora requiere de una dirección sindical independiente de los patronos privados y del gobierno, de los partidos burgueses y del imperialismo, que ponga en el centro los intereses de la clase trabajadora y del pueblo pobre, y que rompa con los sectores patronales que quieren poner a las y los trabajadores a la cola de sus intereses.
Hay que poner todos los recursos al servicio de los afectados por la tragedia
En ese marco, exigimos:
El PSL llama a los sindicatos clasistas y a las organizaciones populares, de mujeres y disidencias, así como a la juventud en general, a organizar de manera independiente centros de acopio y distribución que escapen a la corrupción de la burocracia estatal y garanticen que la ayuda llegue efectivamente a quienes la necesitan. La solidaridad de clase se construye desde abajo; no se decreta desde los despachos.
Julio de 2026