Print this page

Neuquén / El niño M, de una vez, con su mamá

Julieta Ocampo, diputada provincial de Neuquén por Izquierda Socialista FITU

Hace seis años que Alexandra Sabio sufre todo tipo de violencia por parte de Claude Staicos, progenitor de su hijo M. Staicos ejerce esta violencia desde una posición de gran poder político como integrante del ejecutivo provincial, dueño de los medios de prensa en Neuquén y amparado por fallos aberrantes de una justicia dirigida políticamente por el gobernador Rolando Figueroa. Con el agravante que el propio perito judicial, que en su momento peritó la conducta de Staicos, lo calificó como psicópata.
Tras varios juicios contra Alexandra, donde ella ofrecía la tenencia compartida y nunca impidió el vínculo, mientras Staicos no asistía a los encuentros con su hijo porque quería la tenencia unilateral, la jueza de Cámara, Partricia Clerici, otorgó en el 2025, la tenencia unilateral del niño por un año a Staicos. Esa sentencia aberrante empezó a cumplirse el 20 de agosto del 2025 cuando la policía armada ingresó al Jardín 65, junto a jueces, fiscales y defensores y secuestró violentamente al niño M. con solo 5 años de edad. Y todo esto transcurre a pesar de que un tribunal de Impugnación había sentenciado por unanimidad, que Alexandra nunca impidió el vínculo con el progenitor y que además era una madre protectora. Luego de transcurrido un año de aquel episodio en el Jardin 65, de extrema violencia y crueldad, a partir del 20 de agosto de este año, la madre no tiene ningún impedimento para encontrarse con Milo, pero el padre no se lo permite y la justicia lo avala..


Reclamo frente al Tribunal Superior de Justicia

Así se llega a la tarde del 31 de agosto de este año, cuando Alexandra fue a retirar a su hijo del Colegio Privado Millaray, en Neuquén Capital. Colegio que no solo tiene negociados con el funcionario Claude Staicos, sino que además debe su fundación al aparato político del MPN y del gobierno provincial. Desde el 20 de agosto, Alexandra no tiene ninguna restricción para encontrarse con su hijo; sin embargo las autoridades escolares le impidieron retirarlo. Por eso este 31 de agosto, junto con otras madres, amigas, organizaciones sindicales, sociales nos hicimos presentes para darle nuestro apoyo y nos apostamos pacíficamente en las puertas del colegio. El progenitor, Staicos, se hizo presente por la puerta trasera de emergencia por donde suele sacar a M a escondidas pero al ver que había gente, se retiró de forma cobarde.

Desde ese momento en adelante, el niño M fue retenido de manera ilegal por el colegio Millaray, se retiraron directivos, autoridades, seguridad del edificio dejando a M con una “acompañante terapéutica”, una locura total nunca antes vista. La madre estaba presente para retirarlo, su progenitor “desapareció”, aún así, tanto el colegio como el padre y el gobierno decidieron retenerlo por 27 hs encerrado en la institución. Pasamos la noche y la madrugada del 1° de Septiembre en las puertas de la escuela. Camionetas polarizadas pasaban a gran velocidad, se estacionaban, nos filmaban, aceleraban. Se acercó un grupo de hombres que se apostó en la plaza frente al colegio para generar miedo. Mientras un oficial de la policía nos confirmaba que M estaba dentro de la escuela, nos llegaba una notificación del defensor corrupto Arévalo pidiendo que nos retiráramos del lugar tanto la madre y los que estábamos acompañándola. No nos retiramos e insistimos en que no existía ningún impedimento legal para que la madre pudiera retirar a su hijo.
Pasamos toda la noche en las puertas del colegio y el niño M dentro de la institución, sin poder constatar en qué estado se encontraba, si había comido, tomado agua o si tenía sueño. Una violacion aberrante y extrema de los derechos de las niñeces y de la Ley provincial 2302. El abandono fue total, por parte de la escuela, del progenitor, y del estado.

Al día siguiente se dispuso todo un operativo para sacar al niño del colegio. La jueza Luna fijó una audiencia y prometió sacar al niño disponiendo de dos autos, en uno viajaría M, y en el otro Alexandra. Todo acordado con el Juez Sepulveda y la directora de la 2302, cuidando que la salida no fuera traumática para el niño M. Sin embargo, como ya lo hicieron en reiteradas ocasiones desde hace cinco años, la Justicia Neuquina volvió a demostrar que prioriza la impunidad y los caprichos de Staicos; porque minutos después de ese diálogo, un auto con la jueza Luna a bordo retiró al niño a escondidas por la puerta trasera del establecimiento. La gente, al advertir el movimiento, frenó el auto. Así impedimos una verdadera provocación a la vista de todos los presentes. Impedimos un nuevo secuestro del niño. Logramos hacer que Alexandra se subiera al auto con su hijo y fueran trasladados juntos hasta el Tribunal Superior de Justicia. Un momento de reencuentro, luego de más de un año de no poder verlo, hizo que todas las que seguimos y acompañamos la lucha de Alexandra estallamos en alegría. Sin embargo, una vez en el Tribunal SJ, permanecimos varias horas durante las negociaciones. Alexandra y su abogado Virgilio Sánchez exigiendo que se acuerde una revinculación y un cuidado compartido del niño por ambos progenitores. La propuesta de los abogados de Claude Staicos era solo por videollamadas. Tras más de 6 horas de permanencia con corte de calle, en los que nuevamente el progenitor y la Justicia quisieron burlar a Alexandra, se pudo llegar a un acuerdo en el que el niño M, se fuera con Staicos, y a Alexandra se le otorgaron días de vinculación con su hijo. Cerca de las 23hs, Alexandra salió con los papeles firmados, con días exactos de vinculación con su hijo. Luchar sirve, y también sabemos que esta lucha no terminó pero que ha sido un gran triunfo no solo de Alex, sino de todo el movimiento de mujeres y de madres protectoras. Escuchar la voluntad del niño es primordial, respetar los derechos de las niñeces es urgente.



*Foto de Alexandra en portada de @Monnefotografia (Instagram)