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La iglesia contra los pobres

Publicado en El Socialista N° 484
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Escribe Claudio Funes

Las tierras en Guernica estuvieron ocupadas varios meses, en ese período la Iglesia Católica no emitió un solo comunicado a favor del pueblo sin techo.

Midiendo cuidadosamente los tiempos para conocer el desenlace y no quedar descolocada, a través de la Conferencia Episcopal Argentina, conformada entre otros por monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro, y el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, por fin se animó a emitir un documento haciendo pública su postura: “La Iglesia no avala las tomas”.

Con el timing que la caracteriza, de inmediato se ubicó en sintonía con el discurso del gobierno, la oposición patronal y su prensa. La Iglesia Católica argentina, la misma que colaboró con la dictadura genocida, justificó la represión y el desalojo en defensa de la propiedad privada, algo mucho más importante que su amor por los pobres que solo querían un techo.

“Nada justifica la intrusión y la violencia a costa de la vida y los derechos de los demás”. Miente la Iglesia. El único que ejerció la violencia fue el gobierno de Kicillof con Berni y miles de policías quemando casillas. Respecto de los “derechos de los demás”, no existen títulos que avalen el dominio de esas tierras. Una vez más esta arcaica y reaccionaria institución muestra su verdadero rostro. Siempre con el César.