Escribe: Simón Abreu
Luego de varias postergaciones, finalmente se acordó la realización de la Marcha Federal, convocada por la kirchnerista CTA-Yasky, entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre. La marcha repudiará el ajuste, el tarifazo y los despidos. Imitando la marcha realizada en la década del 90 contra el gobierno de Menem, dicen, se realizarán movilizaciones el 31 de agosto en Jujuy, Mendoza, Patagonia y el noroeste. Habrá actos en Rosario y Córdoba el 1 de septiembre, y el 2 desde Avellaneda y La Matanza partirán las movilizaciones que confluirán en la Plaza de Mayo. El mayor peso de la convocatoria recae en la dirigencia de Ctera y en organizaciones sociales kirchneristas. También se plegó la Corriente Federal de la CGT (bancarios y otros).
El 24 de agosto se realizará un paro nacional docente. Convocado por Ctera y demás sindicatos docentes nacionales, el paro reflejará la bronca por los tarifazos, la inflación y el retraso salarial. Hay que darle continuidad con un plan de lucha nacional que siga el 2 de septiembre.
El fallo de la Corte sobre el tarifazo tiene varias lecturas. La primera es que fue un duro revés político para el gobierno.
Macri quería aplicar el aumentazo en el gas del 400% retroactivo a febrero y ahora tiene que llamar a audiencias públicas y postergarlo para más adelante. También quería que no se debata el precio del gas en boca de pozo (con el aumento fallido las gasíferas se iban a quedar con 2.800 millones de dólares, con el argumento oficial de que las tarifas estaban al valor de una pizza), cosa que el fallo no convalidó.
El 11 de agosto un tren que se dirigía a Once descarriló al pasar por un cruce de vías en Liniers, dejando a 18 usuarios heridos. Este lamentable accidente confirma que los ferroviarios tenían razón cuando en el paro del 28 de julio advertían sobre la falta de seguridad. Las vidas de los usuarios y los trabajadores ferroviarios siguen en riesgo debido a la falta de inversión del kirchnerismo y el gobierno macrista.
Escribe: Simón Abreu
El ajuste no da tregua. Esta semana se conoció que hay un 32% de pobres, un 57% de trabajadores que lo hacen con algún grado de precariedad laboral y desde que asumió este gobierno ya hubo 200.000 despidos. Según el Instituto de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires la suba anual de precios está en un 47%, mientras la mayoría de las paritarias se han firmado por un 30% promedio y los jubilados han recibido, en dos aumentos anuales, solo el 30% de aumento. ¡Un robo sideral!