Escriben Agustín Gigli (Izquierda Socialista y Ambiente en Lucha) y Nicolás Núñez (por la Dirección Nacional de Izquierda Socialista y Ambiente en Lucha)
Lamentablemente, referentes del PO de Santa Cruz presentaron un proyecto de ley provincial de “Aporte extraordinario de la minería metalífera” que va en contra de las conclusiones que viene forjando el movimiento socioambiental, y a su vez, el propio programa del Frente de Izquierda de Trabajadores Unidad (FITU).
A través de sus referentes locales, el Partido Obrero salió a anunciar en los medios provinciales un proyecto de ley que perfectamente podría haber sido presentado por partidarios del peronismo o de Juan Grabois. Basta leer las dos carillas y medias del proyecto para ver que, como mínimo, las consideraciones del proyecto no articulan con los debates que se realizan en las distintas asambleas del movimiento ambiental que recorre el país y sus instancias de coordinación.
Tampoco han tomado en cuenta el debate que ya habíamos mantenido en 2023 cuando equivocadamente la propuesta de PO (y PTS) era mantener la explotación megaminera de litio en los salares del norte argentino para apropiarse su renta como forma de solucionar la crisis económica y habitacional de Jujuy. Recomendamos leer los artículos Litio: un debate en la izquierda (https://www.ael.ar/debates/litio-un-debate-en-la-izquierda/) y Debates: el Litio, el PO y el acto divisionista del 17 de junio (https://www.ael.ar/debates/debates-el-po-el-litio-y-el-acto-divisionista-del-17-de-junio/). Y en general, recomendamos basarse en las opiniones por escrito de las corrientes y no presumir posiciones partidarias cómo ha hecho el PTS ante este nuevo debate a partir del proyecto santacruceño.
¿Un proyecto para el gobernador Vidal?
Es muy llamativo ver que la fundamentación del proyecto presentado se basa en el proyecto de Presupuesto 2026 del gobernador Claudio Vidal. No se hace eje en denunciar que se trata de rechazar de conjunto un presupuesto que es de ajuste, que es solidario con la motosierra de Milei, sino que se señala su inaplicabilidad por falta de ingresos al decaer la actividad petrolífera y la suspensión de la construcción de las represas hidroeléctricas, esas represas que afectarán, entre otras cosas al glaciar Perito Moreno. El proyecto no denuncia el presupuesto, sino que busca la forma de que sea viable. Un error colosal. Nos preguntamos ¿si se aprobara este proyecto, habría que manifestarse de acuerdo con el presupuesto 2026 de Vidal? Para que se entienda más claramente aún, ¿acaso Néstor Pitrola presentaría por el PO un proyecto en el Congreso de la Nación para pagar con regalías de megaminería las leyes de discapacidad y Financiamiento Universitario? Entendemos, por la declaración que han terminado por escribir lxs compañerxs del PO a través de Juan García, que la respuesta a esta pregunta es negativa.
Desde la izquierda y las asambleas ambientales denunciamos al código minero vigente desde el menemismo y las demás leyes que configuran el saqueo megaminero, entre otros aspectos, por el bajo porcentaje de regalías que deja la actividad. Pero no lo hacemos para luchar por un aumento de esas regalías, sino como parte de la denuncia global al saqueo. No hay controles estatales, no hay estudios de impacto ambiental científicos, no hay debates democráticos con poder resolutivo (audiencias públicas reales, libres y democráticas), no hay consulta a los pueblos originarios ni a las comunidades con poder de veto. Tampoco hay aportes a las economías regionales o nacional tanto por generación de trabajo, adquisición de insumos ni pagos de regalías, es más, hay competencia (eliminación) con otras actividades económicas.
Una desviación parlamentarista
Otro error de este proyecto está vinculado al rol que debemos cumplir lxs militantes revolucionarios del FITU en los distintos cargos parlamentarios que con tanto esfuerzo militante logramos conquistar. Desde Izquierda Socialista creemos que no accedemos a estos cargos para proponerle a los diputados patronales como hacer “viables” sus planes de ajuste, ni tras el posibilismo de rebajar nuestro programa en pos de proyectos que sean “votables” por los partidos burgueses (mayoritarios en los parlamentos).
Como lo hacen nuestros compañeros Juan Carlos Giordano, Mónica Schlotthauer, Mercedes de Mendieta y tantos más ocupando bancas nacionales, provinciales o municipales, tomamos el compromiso de luchar junto a los trabajadores contra el ajuste capitalista, denunciando que la única salida es la construcción colectiva de la movilización y de una herramienta política con independencia de clase. Esto lo hacemos desde las bancas. Pero acá los referentes del PO presentan su proyecto de ley sin tener ningún diputado en la provincia. No lo tiene PO ni lo tiene ninguno de los integrantes del FITU. Es decir, que PO presenta el proyecto de ley para que, en el mejor de los casos, lo discutan los partidarios de Vidal, Milei y lxs Kirchner, sin tener ni un sólo diputado que pueda defender en la cámara el proyecto. Es una desviación parlamentarista grande, que lleva a los trabajadores a confiar no solo en la legislatura, sino en los bloques patronales. Lo que hay que hacer es enfrentar en las calles, exigiendo a la CGT y a las CTA que implementen un plan de lucha para derrotar a la motosierra de Milei y Vidal, no buscar fondos para que el gobernador pueda garantizar la aplicación de su presupuesto.
La “crisis” provincial
Los fundamentos del proyecto plantean que existe una “crisis” en la provincia y por eso se comenzó a pagar en forma escalonada los salarios, hay desocupación y los salarios no alcanzan para la canasta básica. Lo dice claro: “la crisis del estado provincial se debe a un recorte en los ingresos que el estado provincial percibía en cuanto a coparticipación federal de impuestos, a lo que se agrega la crisis planteada con la caída de la producción petrolera y la consiguiente merma de los ingresos por regalías hidrocarburíferas”. Nada del pago de la fraudulenta, ilegítima, ilegal e impagable deuda externa. Nada de la motosierra del propio Vidal. La crisis no es solo por políticas nacionales y por la caída de la producción petrolera, sino también por la propia política de ajuste de Vidal: las motosierras provinciales también son responsables de empujar a las economías locales al estancamiento, el desempleo, la caída del consumo y de los ingresos populares.
¿Qué debemos hacer con la megaminería?
Frenarla. La pregunta es cuál es la política correcta, ubicada en cada situación concreta, para avanzar en ese camino.
En Santa Cruz la megaminería está instalada a diferencia de otras provincias como Chubut que se la viene bloqueando desde 2002/2003, y en Mendoza con el gobernador Alfredo Cornejo (UCR), donde la pelea está ahora mismo en curso y con pronóstico abierto. Pulseadas que se enmarcan hoy en el orden nacional con el proyecto de Milei de modificar la Ley de Glaciares. El proyecto en cuestión nada dice contra la modificación de la Ley de Glaciares ni de la avanzada extractivista extrema que comenzó el gobierno peronista y profundizó Milei. Ni que hablar que omite el contexto de criminalización de la lucha contra la megaminería con un tendal de procesadxs, cárcel de activistas como Naum y Damián en Chubut, y recurrentes allanamientos y desalojos de comunidades.
En primer lugar, el proyecto pero también el debate posterior que suscitó, adolecen de no diferenciar entre minería y megaminería, ni entre los proyectos en curso y los que podrían desplegarse si se modifican la Ley de Glaciares y/o aprovechando el RIGI. Sumado a un revoleo de chicanas inconducentes, han dificultado que del error -para nada minimizable- de la presentación de este proyecto en Santa Cruz el FITU pueda aprender y corregir hacia adelante. Es necesario clarificar, ante lxs miles que en el país ven a nuestro frente como una alternativa política, cuál es el programa de transición hacia dejar atrás y para siempre no solo al extractivismo como forma de depredación inseparable del capitalismo, sino también a las distintas técnicas que como la megaminería y el fracking son en sí intrínsecamente insostenibles, por ser destructivas de los territorios.
Tenemos que partir de que la izquierda socialista y revolucionaria no puede tributar a la ideología profundamente capitalista de que el antagonismo de clase resulta morigerable por la vía de una mayor destrucción de la naturaleza. No podemos sostener como una salida ante la crisis pagar salarios contaminando ríos. Nuestra perspectiva socialista implica pelear por un desarrollo armónico entre los polos que mediados por la técnica componen las fuerzas productivas: la naturaleza y la humanidad. De allí que buscamos que la reorganización de la sociedad que impulse un gobierno de lxs trabajadorxs y el pueblo abandone completamente técnicas que representan lo que el propio Marx dejó pistas para pensar como “fuerzas destructivas”.
En ese camino, el conjunto de las propuestas y consignas que levantemos son tácticas y dependerán de su potencial para desarrollar la movilización y clarificar sobre la necesidad de esa salida de fondo. Por eso, resulta sumamente correcto que basado en un sinfín de luchas y asambleas territoriales -y por más que ahora el PO pareciera renegar de eso- el programa de constitución del Frente de Izquierda sostenga desde el 2011 el rechazo a la megaminería, el fracking y la prohibición de distintas prácticas contaminantes.
El PO hoy rechaza estos planteos porque “la prohibición no es una salida en sí misma” si no está llevada adelante por un gobierno revolucionario. Como señalamos ya en el debate en torno al litio, este criterio es profundamente equivocado: niega la posibilidad de que aún bajo gobiernos capitalistas lxs trabajadorxs, asambleas y comunidades locales puedan obtener triunfos por la vía de la movilización. Los 22 años de freno a la megaminería en Chubut no son una “salida en sí misma” pero sí un triunfo popular enorme, y de ahí los recurrentes intentos de distintos gobiernos patronales por enterrar el triunfo del 2003. Lo propio podemos decir de la Ley 7.722 en Mendoza. Estos logros han protegido por décadas al agua de las comunidades locales de la depredación extractivista y mostraron el camino para derrotar a las multinacionales.
Citamos lo que ya señalamos en el debate del 2023:
“Nunca va a dejar de ser cierto que aisladamente, la estatización de los minerales estratégicos bajo control de sus trabajadores y las comunidades, no resulta en sí una salida definitiva, ni ante el problema económico, ni ante la transición energética. Ahora, lo propio podríamos plantear ante cualquier problemática (ambiental, económica, salarial, de derechos democráticos, etcétera, todas), que nunca va a poder resolverse en sí misma y definitivamente mientras no terminemos con el poder político de la burguesía. Y por eso, siempre nuestros programas y campañas electorales deben tener la consigna del gobierno de lxs trabajadores y la izquierda. Ahora bien, si fuéramos hasta el final con el planteo de PO, no habría ninguna consigna intermedia, ninguna consigna transicional, en vez de buscar puntos de movilización junto a la clase trabajadora, los movimientos de lucha, las asambleas territoriales, y las comunidades, deberíamos únicamente hacer agitación del gobierno de trabajadores, porque ninguna otra consigna en sí misma resulta una ‘salida”.”
¿Qué hacer?
Ante lo que plantea Juan García por parte del PO nacional, frente al hecho de que en Santa Cruz “no ha habido grandes movilizaciones contra sus consecuencias ambientales y en general existe una adaptación de un gran sector de la población a este tipo de explotación”, creemos que hay que ratificar el camino de haber buscado en los últimos meses llevar al seno del movimiento obrero y sus organizaciones las problemáticas ambientales, en particular, impulsando las campañas contra el RIGI y ahora contra la modificación de la Ley de Glaciares tal como se ha impulsado desde la nueva conducción combativa de Adosac (Asociación de Docentes de Santa Cruz). De la mano de eso, tenemos que explicar pacientemente porqué estamos por el fin de la megaminería, y que incluso ante conflictos salariales muy duros, criminalizados, reprimidos y extendidos por meses sin respuesta de los gobiernos, hay que rechazar el “atajo” de buscar sacar una tajada de la destrucción de los territorios, lo cual no representa ni siquiera pan para hoy y si es falta de agua para mañana. Para todo eso, entendemos desde Izquierda Socialista, que sería pedagógico que sea retirado el proyecto de regalías presentado en la legislatura provincial.
Hacer confluir a las organizaciones de la clase trabajadora con los espacios de defensa territorial socioambiental, más allá de los episodios puntuales de estallidos populares como el “Chubutazo” del 2021, se ha demostrado una tarea compleja, trabajosa y lenta, pero que resulta hoy más necesaria que nunca. Tener enfrente un proyecto de ultraderecha de motosierra y extractivismo extremo que a todas luces tiene en su ADN al mismo tiempo reventar los territorios y reventar los derechos laborales nos tiene que, al menos, ayudar a que cada vez más sectores saquen la conclusión de que la lucha anti-extractivista y la lucha de la clase trabajadora son una sola. Que, como se ha dicho del otro lado del Atlántico: “el fin del mundo y el fin de mes son la misma pelea”. Hoy son una y la misma lucha la pelea contra la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares y todos los esfuerzos del FITU deben estar al servicio de ganar esa batalla.
El FITU presentó un proyecto de ley alternativo a la propuesta de reforma laboral esclavista de Milei, las patronales y el FMI. Con la firma de Juan Carlos Giordano, Mercedes de Mendieta, Vilma Ripoll, Christian Castillo y Alejandro Vilca, el texto, en vez de quitar derechos, propone garantizarlos y ampliarlos para el conjunto del pueblo trabajador.
Comienza declarando la Emergencia Laboral Nacional y de la Promoción del Empleo Formal. Durante ese período, se deberá garantizar empleo estable, formal y con derechos. Para eso se derogaran todas las normas que hayan profundizado la precarización laboral, entre ellas el DNU 70/23 y todas sus disposiciones en materia laboral, así como las leyes y decretos de flexibilización dictados durante la última dictadura militar.
Se prohíben los despidos sin justa causa y las suspensiones, tanto en el sector público como en el privado. También se dispone el pase a planta permanente de la totalidad de trabajadores precarizados, contratados, tercerizados, becarios y monotributistas.
El proyecto propone, además, la creación de un Plan Nacional de Obras Públicas, Vivienda y Urbanización Popular, para generar trabajo genuino, mejorar la infraestructura, urbanizar villas y asentamientos y construir 500 mil viviendas populares, creando más de dos millones de nuevos puestos de trabajo. Plantea además la puesta en marcha del Programa de Primer Empleo Joven sin Precarización, dirigido a trabajadoras y trabajadores de 18 a 25 años.
Para financiar este proyecto se propone la creación de un impuesto extraordinario y permanente a la renta financiera, a las grandes fortunas, bancos, multinacionales y terratenientes. Estos fondos se incrementan con la suspensión de todo pago de la deuda externa. Los recursos obtenidos se destinarán a los gastos derivados de esta iniciativa.
El proyecto de ley establece, asimismo, una jornada laboral máxima de seis horas diarias o treinta semanales, sin reducción salarial.
También plantea un aumento general de salarios, jubilaciones y programas sociales llevándolos al valor de la canasta familiar, con actualización automática mensual según el índice de inflación. El Salario Mínimo, Vital y Móvil, por su parte, no podrá ser inferior al costo total de la canasta familiar publicada mensualmente por las y los trabajadores y técnicos de ATE-Indec.
En relación con las jubilaciones, se exige la restitución de la totalidad de los aportes patronales a la seguridad social eliminados por gobiernos anteriores. A su vez, se establece la movilidad jubilatoria al 82% móvil real y se dispone que todos los fondos y sistemas previsionales sean administrados bajo control de jubilados y trabajadores, mediante comisiones de representantes electas democráticamente.
Para las y los trabajadores de plataformas digitales, se reconoce la relación laboral de dependencia entre las empresas y sus trabajadoras y trabajadores. Se establecen derechos básicos, como la jornada máxima de seis horas diarias o treinta semanales, la exigencia de la provisión por parte de las empresas de todos los elementos de trabajo, el derecho a vacaciones, licencias por enfermedad y accidentes, la cobertura previsional y el derecho a sindicalización reconocido por las empresas.
Finalmente, se prohíbe al Poder Ejecutivo interferir en la actividad de las organizaciones sindicales y en las formas de organización que elijan libremente las y los trabajadores. Tampoco se podrá regimentar el derecho de huelga ni la participación en la vida sindical.
Escribe Gabriel Schwerdt, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
Desde hace algunos meses que el PTS viene planteando en distintos ámbitos de la izquierda y las y los luchadores que quieren debatir la posibilidad de confluir en un Partido de Trabajadores (PT). Nuestro compañero Nicolás Núñez publicó una primera respuesta en el artículo “Debate con el PTS sobre nuestras tareas en la coyuntura actual” del 30/08/2025.1 Retomamos el debate porque desde el PTS insisten con el planteo.
Sus argumentos están desarrollados en el artículo “Las vías para la construcción de un gran partido de la clase trabajadora” del dirigente Fredy Lizarrague (26/07/2025). Señalan “la posibilidad de un Partido de Trabajadores para abrir un debate amplio con toda organización y el activismo que se considere independiente de los partidos patronales”. Y que “Hoy, por la crisis del peronismo, está abierta la posibilidad de que surjan sectores en los sindicatos que vean con simpatía construir su propia ´herramienta política´. Esto implica que emerjan nuevos dirigentes ya que los viejos ´caciques sindicales´ tienen un enorme repudio en los sectores populares y entre la propia base obrera”. Y dan como ejemplo al “sector agrupado en el Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios que organizó una marcha contra Sturzenegger, critica el colaboracionismo de la CGT y al menos anuncia mayor disposición a la lucha, encabezado por Schmid (de la CATT), Yofra (de Aceiteros), las dos CTA (Cachorro Godoy y Hugo Yasky, alineado con Kicillof), la UOM, Aeronavegantes y otros gremios.”
Este frente burocrático que hizo la marcha que señala el PTS no convocó a ninguna nueva acción y en las elecciones de octubre llamaron a votar al peronismo.
Esta es la principal diferencia con la propuesta del PTS. ¿Es realista hoy esperar que sectores de la burocracia sindical rompan con la cúpula de la CGT y se dispongan a conformar una alternativa política independiente del peronismo? Categóricamente no.
Los ejemplos dónde se conformó un PT
Para aclarar el debate ayuda repasar un par de ejemplos dónde se avanzó en la conformación de un PT y en qué contextos se dieron. En nuestro país, cuando justamente hace pocos días se cumplieron 80 años, se dio la experiencia del Partido Laborista en los años del ascenso que dio lugar al surgimiento del peronismo. Encabezado por Cipriano Reyes dirigente del gremio de la carne, el telefónico Luis Gay, los ferroviarios Luis Monzalvo y Ramón Tejada, del vidrio Vicente Garófalo junto a intelectuales y artistas formaron el Partido Laborista que contribuyó al primer triunfo electoral del peronismo en febrero de 1946. Fue el propio Perón el que luego disolvió el Partido Laborista encarcelando a sus principales dirigentes ya que el laborismo no era su proyecto.2
El PT de Brasil es otro ejemplo. En 1978 se dio una oleada de huelgas en la industria y en las principales automotrices del área metropolitana de San Pablo que se enfrentaron directamente contra la dictadura, a pesar de las detenciones de sus principales dirigentes, empezando por el propio Lula. A partir de ese proceso se comenzó a discutir en la vanguardia obrera metalúrgica la necesidad de un Partido de Trabajadores. El 1° de mayo de 1979, el proyecto del pre-PT proclamó que “el Partido de los Trabajadores es un partido sin patrones”. La formación del PT se oficializó a comienzos de febrero de 1980, agrupando a casi 1.200 personas, de las que se calculan 400 delegados elegidos en una veintena de estados. Gran parte de la izquierda brasileña fue parte de este proceso, incluída la corriente morenista Convergencia Socialista. Como sabemos el PT brasilero dirigido por Lula terminó abandonando el programa de sus orígenes adaptándose completamente al régimen burgués.
Estos ejemplos muestran dos aspectos, por un lado, que se dieron en el marco de un gran ascenso de luchas obreras; y por otro, que dirigentes de sindicatos y agrupaciones sindicales rompieron con la burocracia y los partidos patronales y avanzaron en desarrollar un movimiento político de los trabajadores independiente de la burguesía.
Volviendo a nuestra polémica con el PTS esto es lo que hoy no pasa en nuestro país, por eso es equivocado sembrar expectativas en que se pueda dar a corto plazo. ¿Se podrá dar en el futuro? Veremos. Pero hoy no hay ningún indicio de que puedan surgir esas corrientes de la CGT o las CTA, más allá de que eventualmente puedan verse obligados a lanzar movilizaciones o paros, pero para que haya posibilidades de que surja un PT tienen que romper con el Partido Justicialista, cosa que no sucede por el momento.
Una vez más proponemos dar pasos para constituir al FIT-U en un frente único revolucionario
El PTS nos tiene acostumbrados cada tanto a proponernos iniciativas que abandonan o que directamente no llevan a ningún lado como el caso del actual PT.
En diciembre de 2018 propusieron al Frente de Izquierda3 abrir el debate sobre la posibilidad de constituir “un partido unificado de la izquierda revolucionaria y socialista” en nuestro país. Desde Izquierda Socialista respondimos positivamente al debate proponiendo dar pasos en la conformación del FIT en un frente único revolucionario.4 En aquel momento dijimos: “El primer objetivo concreto que les proponemos es constituir al FIT en un frente único revolucionario con un comité de coordinación o enlace y tener un boletín de discusión sobre temas a pautar en común hacia una clarificación política. Que juntos definamos un tiempo de funcionamiento como frente único revolucionario y al finalizar ese período evaluemos, entre los tres componentes, si se han creado las condiciones para pasar a ser un partido unificado con centralismo democrático […]” “[…] La forma transitoria que proponemos es la de constituir al FIT en un frente único revolucionario. Un frente único revolucionario es superior a un frente único obrero o sindical, a un frente político-electoral o a cualquier unidad de acción por puntos reivindicativos. Esto significaría que el FIT deje de ser un frente meramente electoral y de acuerdos esporádicos por una declaración o una marcha cada tanto. Sino que el FIT empiece a funcionar cotidianamente para responder en común a todos ante todos los hechos de la lucha de clases, sean políticos, sindicales de las mujeres o populares. Preparando el terreno para responder con una política común revolucionaria de movilización de las masas ante la agudización de la crisis del sistema, del régimen y de los gobiernos. O sea, no puede haber huelga general, por sector, listas sindicales o estudiantiles y políticas dónde los tres partidos se sienten a discutir para llevar adelante políticas y tácticas comunes. De esta forma proponemos testear y explorar si vamos avanzando hacia un partido unificado.”
El PTS congeló este debate y años después nos salen con esta iniciativa de explorar la conformación de un PT que como venimos explicando no tiene asidero en la realidad.
Por nuestra parte insistimos una vez más que lo que está planteado y es viable para avanzar es que el FIT Unidad empiece a dar pasos en transformarse en un partido unificado de la izquierda socialista y revolucionaria en la Argentina. Somos conscientes de que no es una tarea fácil, sería un proceso que habría que encararlo con paciencia y de a poco. Tenemos un programa de base que es el del FIT-U que desde ya se puede mejorar. Y las diferencias que existen entre los partidos que integramos el Frente de Izquierda Unidad sobre cuestiones de la situación nacional e internacional se irán discutiendo según una agenda que se establezca en común. Así se podría ir avanzando en algo superador al actual FIT-U que sería muy bien recibido por la vanguardia de izquierda en Argentina y en todo el mundo. Esperamos que el PTS por fin se decida a dar pasos seriamente en este sentido.
Y en este camino hace falta también apoyar decididamente las experiencias de organización sindical combativa que se están dando en distintos sindicatos y de los cuáles los integrantes del FIT Unidad somos parte fundamental. En agosto en el exitoso plenario de la facultad de Sociales dimos un paso cualitativo al retomar la construcción de la coordinación nacional que es el Plenario Nacional del Sindicalismo Combativo, junto a organizaciones sociales y de jubiladas y jubilados. Lamentablemente no vemos la misma predisposición del PTS en apoyar esta coordinación, lo cual es equivocado porque las nuevas conducciones combativas que surgen necesitan coordinar para luchar y responder los ataques de la burocracia, la patronal y el gobierno que las quieren aislar y derrotar. Compañeras y compañeros del PTS esperamos que reflexionen y modifiquen su actitud hacia el Plenario del sindicalismo combativo, piqueteros independientes y jubiladas y jubilados en lucha y pasen a apoyarlo claramente para que estemos en mejores condiciones de que se siga fortaleciendo y desarrollando.
1. Ver nota completa en www.izquierdasocialista.org
2. Ver nota alusiva en El Socialista N° 615 del 29/10/2025
3. A PO e Izquierda Socialista. El MST se integró en 2019 con la conformación del FIT-U
4. Ver carta completa “Hacia un partido unificado: demos el paso para constituir al FIT en un frente único revolucionario” en El Socialista N° 413 (13/12/2018).
El Frente de Izquierda Unidad presentó un proyecto de ley alternativo a la propuesta de reforma laboral esclavista impulsada por Javier Milei y sus cómplices. En el mismo postula medidas de fondo para garantizar los derechos de las y los trabajadores, empleo registrado, trabajo genuino y salarios y jubilaciones dignas.
Ante la grave situación de desocupación, informalidad, precarización y pérdida de derechos laborales, el proyecto declara la Emergencia Laboral Nacional y Promoción del Empleo Formal. Durante ese período, el Poder Ejecutivo Nacional deberá garantizar empleo estable, formal y con derechos. Para eso debe derogar todas las normas que hayan profundizado la precarización laboral. Se anula el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 y todas sus disposiciones en materia laboral, así como las leyes y decretos de flexibilización dictados durante la última dictadura militar.
Durante la vigencia de esta ley se prohíben los despidos sin justa causa y las suspensiones, tanto en el sector público como en el privado. También se dispone el pase inmediato a planta permanente de la totalidad de trabajadores precarizados, contratados, tercerizados, becarios y monotributistas.
Para generar empleo, el proyecto propone la creación de un Plan Nacional de Obras Públicas, Vivienda y Urbanización Popular, con el objetivo de generar trabajo genuino, mejorar la infraestructura, urbanizar villas y asentamientos y construir 500 mil viviendas populares, lo que permitiría crear más de dos millones de nuevos puestos de trabajo. Impulsa además el Programa de Primer Empleo Joven sin Precarización, dirigido a trabajadoras y trabajadores de 18 a 25 años, y establece una jornada laboral máxima de seis horas diarias o treinta semanales, sin reducción salarial.
El proyecto del Frente de Izquierda Unidad también plantea un aumento general de salarios, jubilaciones y programas sociales para equipararlos al valor de la canasta familiar, con actualización automática mensual según el índice de inflación. El Salario Mínimo, Vital y Móvil no podrá ser inferior al costo total de la canasta familiar publicada mensualmente por las y los trabajadores y técnicos de ATE-Indec.
En relación con las jubilaciones, entre otras medidas, se exige la restitución de la totalidad de los aportes patronales a la seguridad social eliminados por gobiernos anteriores. A su vez, se establece la movilidad jubilatoria al 82% móvil real y se dispone que todos los fondos y sistemas previsionales sean administrados bajo el estricto control de jubilados y trabajadores, mediante comisiones de representantes electas democráticamente.
Para las y los trabajadores de plataformas digitales, se reconoce la relación laboral de dependencia entre las empresas y sus trabajadoras y trabajadores. Se establecen derechos básicos: jornada máxima de seis horas diarias o treinta semanales, provisión empresarial de todos los elementos de trabajo, derecho a vacaciones, licencias por enfermedad y accidentes, cobertura previsional y sindicalización reconocida por las empresas.
Para financiar este proyecto se propone la creación de un impuesto extraordinario y permanente a la renta financiera, a las grandes fortunas, bancos, multinacionales y terratenientes. Estos fondos se incrementan con la suspensión de todo pago de la deuda externa. Los recursos obtenidos se destinarán a los gastos derivados de esta iniciativa.
Finalmente, se prohíbe al Poder Ejecutivo interferir en la actividad de las organizaciones sindicales y en las formas de organización que elijan libremente las y los trabajadores. Tampoco podrá regimentar el derecho de huelga ni la participación en la vida sindical.
El proyecto lleva la firma de los cinco diputados nacionales del FIT-U: Juan Carlos Giordano, Mercedes de Mendieta, Vilma Ripoll, Christian Castillo y Alejandro Vilca.
Ver texto completo del Proyecto de Ley en www.izquierdasocialista.org.ar
Viernes 5 de diciembre a las 16hs
av. Rivadavia 1841, anexo A (sala 1)
Invitan diputadas y diputados del Frente de Izquierda Unidad
Desde el Frente de Izquierda – Unidad te invitamos a participar de la Audiencia Pública contra la reforma laboral esclavista que el gobierno de Milei y sus cómplices quieren imponer.
Completá el formulario acá ?https://forms.gle/SaZDwh8PYPdjUzTG7
Fecha: viernes 5 de diciembre? Hora: 16 hs ? Lugar: Congreso Nacional – Anexo A, Sala 1
Esta reforma, disfrazada de “modernización”, es en realidad un ataque brutal a nuestros derechos:
Alarga la jornada laboral.
Facilita los despidos.
Recorta indemnizaciones.
Ataca gravemente el derecho a huelga.
Tu voz es clave Necesitamos que te inscribas para participar y sumarte a esta pelea.