Aug 12, 2026 Last Updated 6:45 PM, Aug 12, 2026

El gobierno ultraderechista de Javier Milei, que prometía allá por principios de marzo “el parlamento más reformista de la historia” y que luego se empantanó durante cuatro meses con el escándalo de Manuel Adorni, sufrió una fuerte derrota, nada más y nada menos que cuando creía que se “relanzaba” con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, en particular, con la modificación de la Ley de Tierras, que daba vía libre a la extranjerización. 

Tuvo que dar marcha atrás, ¡y de qué manera! Se veía venir, con el crecimiento del sentimiento popular antiimperialista de los últimos días del Mundial y el reverdecer de la consigna “Las Malvinas son argentinas”. Después de posponer varias veces la reunión en el Senado, cuando se notaba que se venía una movilización multitudinaria, tuvo que retirar, el día anterior, todo el capítulo de la Ley de Tierras. Pero no solo eso. En plena sesión, ante el riesgo cierto de perder aun así, terminó quitando también otro capítulo entreguista de la ley, el que planteaba la eliminación de restricciones sobre tierras que habían sufrido incendios.  

El gobierno salió golpeado. Incluso esto le generó una nueva crisis interna, donde el chivo expiatorio esta vez fue Federico Sturzenegger, al que la propia Karina Milei acusó de “no cuidar al presidente”. 

¿Por qué sucedió? La respuesta más estructural se debe al crecimiento, cada vez mayor, de la bronca popular frente al ajuste, la miseria creciente, el saqueo y la respuesta increíblemente cínica del gobierno ante el drama de los endeudados. Todas las encuestas, de cualquier origen, registran la caída de popularidad del gobierno. Sin duda, esto explica en buena medida por qué tantos “aliados” del gobierno hasta ayer nomás, entre ellos varios gobernadores peronistas, ahora “olieron” el cambio de clima, se dieron vuelta y votaron contra el gobierno.

Por supuesto, para que se produjera ese retroceso del gobierno hizo falta otro hecho contundente, la masiva movilización del jueves 6, que se replicó con otras tantas acciones en todo el país. Y que provocó, una vez más, otra feroz represión frente al Congreso, como ya nos tiene acostumbrados el oficialismo. 

Estos hechos también jugaron un papel en ciertos “movimientos” visibles dentro de la principal oposición patronal, el peronismo, que buscó algún tipo de reacomodamiento en medio de un mar de contradicciones. Por eso hubo gobernadores que ordenaron a sus senadores votar contra el gobierno, como los de Tucumán, Salta o Misiones. También sectores como La Cámpora, Axel Kicillof o Juan Grabois se hicieron presentes en la movilización frente al Congreso. Y hasta se dio el hecho, tan comentado periodísticamente, de la “reaparición” de Sergio Massa, influyendo sobre algunos gobernadores y senadores para votar contra el gobierno.

Por supuesto, es el peronismo de siempre, que simplemente busca capturar la bronca y llevar agua para el molino electoral del año que viene. Habla de unidad en un supuesto “frente anti-Milei”, pero al mismo tiempo sigue peleándose internamente en la ya larguísima competencia entre Cristina Fernández y Kicillof. También hay encontronazos donde aparece el gobernador Ricardo Quintela, el mismo que ajusta en su provincia, prometiendo demagógicamente “expropiar” las inversiones que vengan por el RIGI, para recibir como respuesta la inmediata desmentida del gobernador bonaerense, Miguel Ángel Pichetto y otros referentes peronistas. Un Kicillof que, al mismo tiempo, también aplica su propio ajuste provincial y tiene que enfrentarse al conflicto con la docencia.

¿Cómo la seguimos? Es la pregunta de millones que vieron que se le puede parar la mano al gobierno. Por supuesto, lo primero que tenemos que tener en claro es que el gobierno va a seguir intentando dar nuevos pasos con su motosierra. Más allá de las crisis de gabinete, Sturzenegger fue ratificado.
Van a tratar de aprobar en Diputados lo que quedó de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluye nada menos que el violentamente antipopular desalojo exprés para los inquilinos, entre otras cosas. 

También van por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, otra herramienta al servicio del ajuste, el saqueo de la deuda y el sometimiento al FMI. Todavía sigue sin aplicarse la Ley de Financiamiento Universitario. Y hay nuevos tarifazos, como el reciente al transporte, quitando los descuentos en CABA para la gente que viene en tren del Conurbano. La entrega sigue, como con la escandalosa privatización de Metrogas a manos de José Luis Manzano.

No sabemos hoy cuál será el próximo paso de Milei ni qué ley se jugará a sacar primero. Pero es evidente que nos tiene que encontrar preparados para movilizarnos, dándole continuidad a lo del 6 de agosto. Porque el camino es seguir golpeando al gobierno, construyendo nuevas, gigantescas y unitarias movilizaciones. Exigiendo a la CGT que rompa su ya vergonzoso pacto con el gobierno y llame a un paro nacional y a un plan de lucha. Y articulando con todas y cada una de las iniciativas de movilización.

En ese marco, desde Izquierda Socialista participaremos en la convocatoria realizada por Myriam Bregman el 12 de agosto en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA para organizar una “marcha de la bronca”. Esta y otras iniciativas tienen que confluir en una nueva gran movilización unitaria que le dé continuidad a la lucha en las calles. ¡Manos a la obra!

Foto de portada: La bronca contra el gobierno entreguista se expresó en una masiva movilización en el Congreso


Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad

El gran repudio popular contra la extranjerización de la tierra hizo retroceder al gobierno mostrando que se pueden derrotar sus políticas de saqueo y motosierra con decisión y lucha. Javier Milei, Patricia Bullrich y el “coloso” con pies de barro Federico Sturzenegger sufrieron un verdadero cachetazo.
 
“Semana trágica para el gobierno”. Así graficaron algunos medios lo sucedido. El duro revés arrancó el lunes con un paro nacional de la docencia, la siguió con el triunfo de los prácticos portuarios con un paro que inmovilizó a 140 buques de carga archivando el proyecto de desregulación antiobrero, y terminó con la caída del capítulo de extranjerización de la tierra y la modificación de la Ley de Manejo al Fuego que pretendía fomentar los incendios para cambiar el uso de la tierra. Un traspié importante en momentos en que el gobierno quería recuperar la iniciativa tras la renuncia de Adorni en vistas a su reelección.

Ya Milei mostró su debilidad adelantando su viaje al exterior para reunirse con los derechistas Noboa de Ecuador y Abelardo de la Espriella de Colombia con el fin de que su vice Villarruel quede al mando del Poder Ejecutivo y no del Senado, para evitar que vote contra la ley en caso de empate.

El pase de facturas ante la derrota es total. Bullrich dijo que habían fracasado porque a la ley la tendrían que haber votado antes del Mundial, otros porque no explicaron bien el proyecto. ¿Pero qué van a explicar bien el proyecto si su objetivo era lo que reconoció el canciller Pablo Quirno cuando dijo que era para que un extranjero pueda comprar un pueblo o una provincia si así lo desea? Una confesión de sumisión imperialista que seguramente quiso vender para mostrar que este gobierno puede hacer lo que quiere, ambición que quedó hecha trizas.

Quedan de la ley disposiciones muy perjudiciales, como los desalojos exprés tanto urbanos como rurales que afectarán a miles de inquilinos y a pueblos originarios y la que dificulta la posibilidad de expropiación por parte del Estado al poner más exigencias para declarar de utilidad pública a empresas privatizadas, por ejemplo, entre otras. Por eso dijimos “Cayó la extranjerización, que ahora caiga toda la ley”. Una pelea que tendrá nuevos rounds como el que se prepara cuando el proyecto se trate en Diputados, si es que el gobierno insiste.

La tremenda presión popular obligó a que las y los senadores de gobernadores que vienen acompañando al gobierno, entre ellos muchos peronistas, en esta oportunidad no lo hagan, como Jaldo (Tucumán), Sáenz (Salta), Jalil (Catamarca), Vidal (Santa Cruz), Figueroa (Neuquén)y Passalacqua (Misiones), recordando a la marea verde que conquistó el aborto legal, seguro y gratuito. Al gobierno que le gusta “acelerar en las curvas”, como dice, esta vez derrapó y mal.
 
¿Cómo se gestó el repudio popular?

Hay que partir inevitablemente del valiente y digno gesto de los jugadores de la selección mostrando al mundo el trapo de Malvinas. Desde allí se desató un genuino sentimiento de que hay que defender lo nuestro, la soberanía (la llamada “fiebre nacionalista”) que asoció el despojo histórico de nuestras islas con el actual saqueo de las tierras por capitales foráneos. 

 Las encuestas muestran que el 93% avala la frase “Las Malvinas son argentinas”, el 82% aprueba que se haya desplegado la bandera en la cancha y el 66% cree que Milei no es patriota. Contundente.

 La lluvia y el viento, como diría una vieja canción del cantante Donald, no impidieron la masiva concentración frente al Congreso para gritar que la tierra no se vende, ni se incendia, ni se desaloja. Fue una convocatoria unitaria que decenas de miles la tomaron en sus manos. Se dio una gesta que recuerda a la que se vivió en apoyo al Garrahan o en defensa de las universidades, entre otras.

Se destacó la participación y organización de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, el Plenario del Sindicalismo Combativo, el Frente de Izquierda Unidad y el resto de la izquierda, La Cámpora y sectores del peronismo, las CTA y miles que fueron con sus centros de estudiantes y gremios, como la docencia, donde se destacó la masiva columna del recién recuperado Suteba La Matanza, las y los ferroviarios del Sarmiento, el Sutna, Ademys, entre un gran conglomerado obrero, popular y juvenil, además de miles que fueron por su cuenta.

Lali Espósito estuvo presente, convocaron el “Licha” Martínez, apoyó Antonella Roccuzzo y se fueron sumando voces de artistas, deportistas, intelectuales, dirigentes políticos, culturales, sociales, entre tantos otros sectores. Repudio que se alimentó de un hartazgo más general contra el gobierno que, cuando se puede expresar, genera estas cosas. Esto contrastó con el rol vergonzoso de la CGT. A la mañana difundió un comunicado diciendo que ante la retirada de parte del proyecto se iba a limitar a una “presencia testimonial”.
 
Plan de lucha hasta derrotar la ley y toda la motosierra de Milei

Se demostró que el gobierno no es imbatible y que se le puede torcer el brazo. Milei perdió varios rounds de esta pelea porque crece el repudio popular contra su gobierno y la lucha logró quebrar la complicidad que le viene brindando la oposición patronal. A pesar de la feroz represión (ver recuadro) y la detención de decenas de manifestantes, no pudieron frenarnos. La lucha continúa.

La caída de parte del proyecto fue un gran paso. La CGT tiene que dejar de hacer acciones testimoniales y convocar a un paro general y a un plan de lucha nacional para unir al conjunto del pueblo trabajador que permita derrotar el plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI, exigencia que tiene que crecer desde abajo hasta imponerlo. Ahora es cuándo, no el 2027. Mientras tanto, la lucha continúa, con el ejemplo de la gran jornada del pasado 6 de agosto.
 


Escribe Adolfo Santos

El jueves 6, el Frente de Izquierda se movilizó frente al Congreso junto a la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, el Observatorio de Tierras, la Unión de Trabajadores de la Tierra, el Plenario del Sindicalismo Combativo, organizaciones de jubiladas y jubilados y una importante presencia de la juventud representada por sus centros de estudiantes. 

En horas de la tarde realizó un acto unitario para manifestar el repudio al megaproyecto del gobierno que, originalmente, contenía un capítulo sobre la extranjerización de la tierra. Hablaron Celeste Fierro por el MST, Romina del Plá en nombre del PO, Juan Carlos “Gringo” Giordano por Izquierda Socialista y Myriam Bregman del PTS fue la última oradora por parte de los partidos del Frente de Izquierda. Giordano, quien estuvo acompañado por la diputada bonaerense y delegada ferroviaria Mónica Schlotthauer y la secretaria general de Ademys Soledad Mosquera resaltó que la caída del capítulo de extranjerización de la tierra fue gracias a la gran movilización realizada en todo el país. Llamó a continuar la lucha hasta derrotar el conjunto de la ley y exigió a la CGT que convoque un paro y plan de lucha para derrotar al gobierno. “Para defender a la patria hay que romper con el FMI, con Donald Trump y dejar de pagar la deuda externa” finalizó. , para dar lugar a un festival y demás referentes de las organizaciones convocantes.

Antes de que el acto y el festival preparado por las organizaciones convocantes fuera interrumpido por la brutal represión, fue el turno de las organizaciones ambientalistas. Nicolás Núñez, dirigente de Izquierda Socialista y de Ambiente en Lucha dijo: “La fuerza construida a través de la unidad produjo la caída de una parte de esta ley”. Denunció la violenta represión y pidió “mantener la unidad en la lucha para resistir e impedir que este proyecto sea aprobado en Diputados” [...] “Vamos a pelear por un futuro distinto, donde la tierra no sea de los oligarcas de la Sociedad Rural que apoyan esta ley, sino de los que la trabajan y donde las riquezas que se generan en nuestro país, no se la lleve el FMI ni los pagos de una deuda externa fraudulenta”.



Foto de portada: Senador Joaquín Benegas Lynch

Escribe Camila Urquiza

Los Benegas Lynch no llegaron a la política con Javier Milei. La familia arrastra más de un siglo de vínculos con el poder económico, el conservadurismo y la gran propiedad. Entre sus antepasados aparecen Tiburcio Benegas Ortiz, gobernador de Mendoza y fundador de Trapiche, y Robustiano Patrón Costas, empresario azucarero, senador conservador y candidato presidencial en 1943. Alberto Benegas Lynch, abuelo de los actuales legisladores, fue empresario vitivinícola y difusor de las ideas liberales en la Argentina.

La tradición continuó con su hijo, Alberto Benegas Lynch (h), economista al que Milei reivindica como referente intelectual. Dos de sus hijos ocupan bancas por La Libertad Avanza. Alberto “Bertie” Benegas Lynch es diputado nacional y Joaquín Benegas Lynch, senador por Entre Ríos. En el caso de Joaquín, el vínculo con la tierra es también su negocio.

Joaquín es fundador y director de Glocal Terra, empresa dedicada a captar inversiones, intermediar en operaciones inmobiliarias rurales, valuar propiedades y administrar campos. La compañía asegura haber participado en transacciones por más de tres millones de hectáreas en América Latina y valuado más de 400 mil hectáreas. Su cartera incluye campos agrícolas, ganaderos y forestales, extensiones destinadas a conservación y propiedades de lujo.

Glocal Terra trabaja en Argentina y otros países de la región con propietarios e inversores. Benegas Lynch defendió su intervención en el debate parlamentario pese a las acusaciones de conflicto de intereses y comparó su situación con la de un médico que vota una ley sanitaria.

Ahí aparece el punto central. Joaquín Benegas Lynch ocupa una banca en el Senado mientras dirige una empresa cuyo negocio gira alrededor de la compraventa y administración de grandes extensiones rurales. La discusión sobre la extranjerización de la tierra toca intereses mucho más cercanos de lo que el discurso libertario pretende mostrar.

Escribe Camila Urquiza

Aunque el Gobierno tuvo que retirar los apartados sobre extranjerización de tierras y Manejo del Fuego, el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, mantuvo uno de sus capítulos más graves: el que acelera los desalojos de viviendas que recorta las posibilidades de defensa de millones de familias inquilinas. 

El proyecto establece que los juicios de desalojo se tramiten de forma sumarísima. Ante una deuda, el propietario puede intimar al inquilino y darle al menos diez días para pagar. Pero durante el juicio el proyecto permite que un juez ordene la restitución del inmueble antes de una sentencia definitiva. El violento operativo de desalojo este lunes 10 de una comunidad originaria de Santa Rosa, en Humahuaca, con varios heridos por las fuerzas represivas, prueba que no se necesita endurecer la ley cuando ya se cuenta con una justicia patronal.

Gervasio Muñoz, de Inquilinos Agrupados y presidente de la Federación de Inquilinos Nacional, lo resumió así: “primero se desaloja, después te defendés”. La organización denuncia que, en determinadas situaciones, una declaración del propietario podría terminar en una orden de restitución en 72 horas, antes de resolverse el fondo del conflicto. 

La ley llega en medio de una crisis habitacional enorme. La Encuesta Nacional Inquilina de junio, realizada sobre 808 hogares de 16 provincias, muestra que más del 70% de los hogares que alquilan arrastra deudas. Entre los endeudados, un 55% recurrió a créditos para comprar alimentos y un 37% para pagar el alquiler. Cerca del 30% se encuentra en emergencia habitacional.

Es sobre esas familias que el Gobierno pretende acelerar los desalojos. Trabajadoras y trabajadores que pierden poder adquisitivo, se endeudan para comer o llegan con dificultad a fin de mes pueden quedar expuestos a mecanismos cada vez más rápidos para perder su vivienda. La ley transforma una crisis social provocada por los bajos salarios, el ajuste y los alquileres impagables en un problema que se resuelve expulsando al inquilino.

Hay que seguir peleando para impedir que Diputados convierta este proyecto en ley. Desde Izquierda Socialista planteamos un plan nacional de viviendas populares, créditos accesibles, impuestos progresivos a las grandes propiedades ociosas y el uso de tierras públicas para resolver las necesidades habitacionales. Los recursos tienen que salir de dejar de pagar la deuda externa y de afectar los grandes negocios inmobiliarios, garantizando el derecho a una vivienda digna para el pueblo trabajador.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa

Más Leídos

¡Este jueves 6 al Congreso! ¡Cayó la extranjerización de la tierra! ¡Ahora que caiga toda la ley!

¡Este jueves 6 al Congreso! ¡Cay…

05 Ago 2026 COMUNICADOS DE PRENSA

El 6 de agosto marchamos al Congreso / No a la extranjerización de la Tierra

El 6 de agosto marchamos al Congres…

29 Jul 2026 El Socialista N° 632

Toda la docencia al paro nacional del 3 de agosto

Toda la docencia al paro nacional d…

29 Jul 2026 El Socialista N° 632