Sep 21, 2021 Last Updated 6:39 PM, Sep 18, 2021

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

Otro año donde Macri y los gobernadores empujan a la docencia a no iniciar las clases. Desde Menem, y continuado por De la Rúa, Néstor, Cristina y Macri, el Estado nacional abandonó el sostenimiento salarial y de infraestructura de las escuelas públicas, pasándoselo a las provincias. Miseria salarial, ataque a los derechos laborales y desatención de las escuelas públicas, principales causas de la lucha docente.

Todos los años el inicio de clases cruza el mismo debate. El gobierno miente descaradamente con frases altisonantes, que se preocupa por la educación de los pibes; que los docentes nos merecemos el mejor salario y que hace todo el esfuerzo posible, pero no hay plata; que ha invertido millones en arreglar miles de escuelas. Después ataca a los dirigentes sindicales docentes como Baradel, Yasky o Alesso, que son bastante repudiados por los docentes y la población en general, y acusa que los paros “son políticos”. Para, finalmente, denunciar que a los docentes no nos interesan los alumnos ni la educación pública, que quienes hagamos paro sufriremos descuentos y sanciones, aclarando que, igualmente “ningún docente va a sumarse a los paros”. ¿Cuál es la verdad?  

Los salarios y la escuela pública se caen a pedazos. ¡Plata para educación, no para el FMI!

Como denunciamos en la reunión nacional de sindicatos docentes combativos que organizamos desde la directiva del sindicato Ademys de CABA, “la educación pública y el salario docente están atravesando un ajuste de características históricas. El salario está en su peor nivel, siendo catalogado entre los peores del mundo, con grandes diferencias entre las provincias y deteriorado producto de una inflación creciente, que alimentan los tarifazos, la devaluación de la moneda y la crisis económica, que el gobierno de Macri, los gobernadores y el FMI descargan sobre los trabajadores. A nivel nacional pérdidas  superiores al 15%, con diferencias provinciales, con cláusulas que consolidan un salario de pobreza se presentan como una provocación que debemos responder”. “La crisis en la infraestructura escolar, el avance sobre ramas enteras de la educación, las reformas contenidas en el Plan Maestr@, la secundaria 2030, los ataques a la formación docente terciaria, completan el cuadro de ataque que en cada provincia se aplican de forma ininterrumpida”.

En síntesis, Macri y los gobernadores, para cumplir el ajuste del FMI, recortan salarios e inversión en la escuela pública. Atacan derechos laborales y dejan caer los edificios escolares, mientras mantienen subsidios a escuelas privadas y privatizan servicios y funciones educativas que son responsabilidad del Estado, como los cursos de formación docente, el mantenimiento, etcétera. Además, atacan las jubilaciones y las obras sociales y cierran escuelas de adultos, profesorados y cursos y aulas de escuelas públicas.

Persiguen y sancionan a directores y docentes que luchan por defender la escuela pública. Esto lo hacen Macri y todos los gobernadores, sin distinción de partidos políticos, Vidal, Larreta, el “socialista” Lifschitz de Santa Fe, los radicales Morales o Cornejo, los peronistas Urtubey (que reprimió docentes), Schiaretti, Bertone o Alicia Kirchner. Y todos le mienten a la gente. Plata hay. Que se suspendan los pagos de la deuda externa al FMI, se apliquen fuertes impuestos a las multinacionales y se anulen los subsidios a la educación privada. Así habrá fondos para salarios y educación pública.


Reclamamos continuidad y plan de lucha

En la reunión en Ademys, donde participaron la mayoría de los sindicatos y agrupaciones opositoras del país (dirigentes de Ademys, Suteba Multicolores, SUTE Mendoza, Adosac Santa Cruz, GDA Formosa, etcétera) definimos que “la dirección Celeste de la Ctera actúa… como parte de la tregua que el conjunto de las centrales sindicales le han otorgado al gobierno… Las provincias luchan aisladas enfrentando represión, como en Salta, o boicots y repudios como en Santa Cruz”.

“Desde los sindicatos, seccionales y agrupaciones combativas impulsamos el no inicio de clases con paro el 6, 7 y 8M –en el marco del paro internacional de la mujer trabajadora– y la continuidad del plan de lucha para derrotar el ajuste. Con exigencia a la Ctera de organizar paros con continuidad y un verdadero plan de lucha definido en asambleas con mandato de escuelas. En esta perspectiva nos encontraremos el próximo 6 de marzo, para darle impulso a las medidas y concretar una agenda de lucha común”.

Aunque el gobierno diga lo contrario, el 6, 7 y 8M los paros y movilizaciones serán masivos. Ya lo muestran los docentes de Santa Cruz que iniciaron con paros y tomas suspendiendo los ofrecimientos de cargos con padrones truchos. En Córdoba, rechazando masivamente la propuesta que habían acordado Schiaretti y la burocracia de Monserrat e imponiendo el paro de 72 horas. Lo mismo ocurrirá en Buenos Aires, CABA, Santa Fe y el grueso de las provincias, que aún no firmaron acuerdos paritarios.

No podemos confiar en las conducciones burocráticas kirchneristas de Baradel, Yasky, Alesso, Monserrat y demás de la Celeste. Ellos, como declaró Yasky, solo buscan posicionarse electoralmente para ayudar a un triunfo de Cristina en octubre, sin importarles frenar ya el ajuste. Por eso es clave que la docencia tome la lucha en sus manos, con asambleas donde se decida la continuidad, como impulsamos en Ademys o los Suteba Multicolores.

Llamamos a los trabajadores y estudiantes a apoyar nuestra lucha, porque somos los docentes los únicos interesados en defender la escuela pública para los hijos de los trabajadores, los salarios, la infraestructura escolar y los derechos laborales.

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

La resolución 4.055 firmada por el jefe de Gobierno Larreta y su ministra Acuña que habilitaba el cierre de 14 escuelas nocturnas de modalidad comercial y la fusión de secciones en colegios y liceos también nocturnos, fue derogada el 30 de enero. Sucedió tras 47 días de vigencia en que la docencia de CABA se puso en pie de guerra contra esta medida de ajuste, que afectaba no solo a miles de horas de trabajo, sino que dejaba a aquellos estudiantes, trabajadores o con actividades de cuidado de familiares durante el día, sin la posibilidad de seguir escolarizados. Contábamos en ediciones anteriores de El Socialista, el sinfín de medidas de lucha realizadas por los docentes y estudiantes en este mes y medio: semaforazos, agitaciones en espacios públicos, paros, movilizaciones, ocupación de establecimientos para impedir los actos públicos que intentaban dejar cesantes a los docentes, inscripción de alumnos y escraches al propio Larreta, principal responsable político del ajuste en la Ciudad, entre otras actividades discutidas y decididas democráticamente. 

La aprobación de la ley de creación de la Unicaba en noviembre fue un punto de inflexión. Si bien el gobierno logró aprobarla en absoluta soledad, quedó sin ningún tipo de crédito político ante la población en general, y el intento de liquidar estas escuelas nocturnas generó, una verdadera rebelión educativa. Las medidas fueron consecuencia de asambleas democráticas, acciones surgidas desde la base docente y tomadas por la conducción de Ademys.

El macrismo terminó haciendo un gran papelón gastando fortunas para mentir descaradamente a la opinión pública, diciendo que no se cerraban las escuelas, sino que, al contrario “estaban abriendo nuevos establecimientos”, para terminar admitiendo que dejaban sin efecto durante 2019 el cierre de las escuelas. Lo hizo planteando la conformación de “comisiones de trabajo” para tratar diversos aspectos del funcionamiento y los planes de estudios de estos establecimientos. Vamos a seguir en estado de alerta porque ya quedó claro que no vamos a permitir que en esas mesas se trate de maquillar el ajuste a los secundarios, ni el cierre de una sola sección.

Sin ninguna duda este triunfo nos ubica en mejores condiciones para seguir enfrentando las medidas del gobierno contra la educación pública. Ahora con más fuerza vamos a seguir la pelea contra el traslado arbitrario de la Escuela de Cerámica de Almagro, contra la venta de los terrenos donde funciona el Instituto de Educación Física Romero Brest, para seguir luchando contra la Unicaba, en defensa de los 29 profesorados y contra el cierre del lactario del hospital Ramos Mejía y fundamentalmente para dar la gran pelea por la recuperación de nuestros salarios junto al resto de la docencia de todo el país en las próximas semanas, preparando el no inicio del ciclo lectivo para lograr nuestras demandas. 

Este triunfo demuestra que no tenemos que esperar a octubre, como plantea el kirchnerismo, ya que a la política de ajuste de Macri y Larreta la podemos derrotar con los trabajadores movilizados en las calles, impulsando asambleas y organizando planes de lucha con el protagonismo de la base. Esa es la gran tarea del sindicalismo combativo.

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

El cierre de las escuelas comerciales del turno noche ha abierto una verdadera rebelión docente rechazando de plano la decisión de Larreta y su ministra de Educación Acuña en el marco del ajuste educativo que vienen llevando adelante con Macri. Es innegable que el gobierno ha sufrido un golpe y su consecuente desgaste, sobre todo por parte de la ministra Acuña, al punto que para revertir no solo el descontento docente-estudiantil sino el repudio de amplios sectores del periodismo y la opinión pública, entre gallos y medianoche logró que la Defensoría del Pueblo realizara una convocatoria a los sindicatos el viernes 4 de enero para abrir un proceso de mediación y negociación que intentó ser capitalizado por el gobierno para mejorar su imagen y de esta manera iniciar una ronda de reuniones para garantizar que no hubiera despidos, pero sin derogar la resolución 4.055/18 que ordena los cierres.

Esta convocatoria fue presentada ante la prensa como un principio de acuerdo entre las partes. Nada más alejado de la realidad, porque si bien Acuña contó con el aval de los sindicatos parásitos de CABA, Ademys y UTE rechazaron cualquier tipo de negociación que no sea sobre la base de la derogación de la resolución. Esta maniobra se le volvió en contra al gobierno ya que se multiplicaron, no solo las voces de rechazo sino también las acciones y asambleas de docentes en pleno período de vacaciones.

La docencia está firme en no permitir que siga avanzando el ajuste y se encamina al no inicio del ciclo lectivo 2019, no solo por el cierre de los comerciales sino además contra la implementación de la Unicaba, el traslado compulsivo de la Escuela de Cerámica Nº 1, la venta de los terrenos donde funciona el Profesorado de Educación Física Romero Brest y centralmente por la recuperación salarial habida cuenta de que en 2018 la inflación superó al menos en un 12 % al aumento otorgado unilateralmente por Larreta.

Es necesario que impulsemos asambleas unitarias de la docencia de la CABA para refrendar el no inicio, discutir y votar un plan de lucha que permita derrotar la política de aniquilación de la educación pública que lleva adelante el gobiernos de Larreta-Acuña y Macri.

Escribe Jorge Adaro, Secretario general de Ademys

El gobierno de Larreta logró aprobar el proyecto de creación de la Unicaba con su mayoría automática de 34 legisladores, pero sin poder traccionar el voto de ningún legislador de la oposición patronal. Aprobaron la ley en absoluta soledad política, con una Legislatura totalmente militarizada y con represión hacia los docentes y estudiantes que nos opusimos durante un año de intensa lucha.

La jornada del 22 de noviembre fue el corolario de dos días de intensa movilización, que comenzó el martes 20 con una multitudinaria marcha desde Palacio Pizzurno hasta la Legislatura, con la presencia de los sindicatos docentes (Ademys y UTE, que realizamos un paro el propio 22), los rectores nucleados en el CESGE y los estudiantes referenciados en la CET. La movilización del 20 concluyó con un acto y un acampe hasta la mañana del 22, cuando se realizó un “abrazo educativo” de docentes de Ademys y estudiantes para intentar impedir el ingreso de los legisladores a la escandalosa sesión. Lamentablemente la UTE trató de desmovilizar y desarticular las medidas, dando por perdida la pelea de antemano, al punto que primero convocó a un acto simbólico a las 13, luego del inicio de la sesión. Pero frente a la presión del activismo, tuvo que adelantar su convocatoria a las 10, pero siempre evitando ser parte del abrazo educativo convocado por Ademys. El colmo de esta posición fue la acción de la legisladora kirchnerista Lorena Pokoik que, junto con sus asesores, atacaron a los docentes y estudiantes que realizábamos el abrazo educativo para romperlo y buscar que actúe la represión policial contra los manifestantes.

En este marco fue muy importante el papel jugado por Ademys durante todo el conflicto, ubicándose a la cabeza del mismo junto al movimiento estudiantil, siendo reconocidos por toda la comunidad educativa, y atacados a la vez por la ministra de Educación Acuña y otros funcionarios, que trataron de deslegitimar nuestro protagonismo. Les duele el crecimiento del sindicalismo combativo y el rechazo que logramos a la ley de “coexistencia”, que desde el gobierno buscaron pactar con los otros sindicatos. También tuvo amplia repercusión la presencia de Nora Cortiñas junto a Ademys, quien se acercó para solidarizarse con los docentes y estudiantes reprimidos.

El gobierno intentó primero hacer pasar su proyecto inicial con la directa desaparición de los 29 profesorados y luego, frente a una lucha masiva, con su nuevo proyecto llamado de “coexistencia” que implica el cierre “paulatino” de los institutos, obligados a “competir” por la matrícula estudiantil y los recursos presupuestarios con la Unicaba. El gobierno se equivocó al creer que con su nuevo proyecto iba a romper la unidad que se opone a la Unicaba, ya que la fuerte movilización impidió que pudiesen cooptar a los sectores más vacilantes. Algunos medios llegaron a hablar de un triunfo “pírrico” del macrismo.

El gobierno se volverá a equivocar si supone que la aprobación de la ley cierra el conflicto en el nivel terciario. Dimos pelea hasta el último minuto para evitar la aprobación, no aceptando ninguna “derrota digna” como quería imponer la burocracia sindical. Ahora se abre la lucha para impedir la implementación de la ley y evitar que la Unicaba se ponga en funcionamiento en 2020. Es necesario seguir coordinando entre todos los sectores para continuar dando de manera unitaria y consecuente esta pelea, generando mecanismos asamblearios abiertos para derrotar el proyecto del gobierno. La desconcentración del mismo 22 fue con una importante marcha de miles de estudiantes y docentes, que llegó a la sede de la Dirección de Educación Superior. Esa marcha final demostró que el movimiento de lucha sigue en pie y dispuesto a dar la pelea durante el próximo año. Incluso sectores estudiantiles, acompañados por la Juventud de Izquierda Socialista, desbordaron a la conducción kirchnerista de la CET y fueron a realizar un corte de la avenida 9 de Julio en el Obelisco esa misma tarde.
Es de destacar también el rol jugado por todos los legisladores porteños del FIT. Laura Marrone, de Izquierda Socialista, desde fines de 2017 denunció el proyecto de la Unicaba, con numerosos artículos y charlas, y junto a Gabriel Solano, Patricio Del Corro y Myriam Bregman apoyaron cada medida de lucha en defensa de los 29 profesorados.

Luego de aprobada la ley, supervisores de todos los niveles educativos firmaron un repudio a la Unicaba, lo que demuestra la enorme fuerza que tiene nuestra lucha. Ahora es necesario plantear la coordinación nacional de la docencia y los estudiantes para enfrentar el cierre de los profesorados en todo el país. Prácticamente en simultáneo con la aprobación de la Unicaba, se daba a conocer el recorte y cierre de muchas carreras en los profesorados bonaerenses para el año próximo, dejando en claro que el ajuste educativo es de carácter nacional, tiene a Macri como el principal responsable y a los gobernadores como cómplices de este brutal ajuste exigido por los organismos internacionales.

Escribe Jorge Adaro • Secretario general de Ademys

El viernes 16 de noviembre el gobierno porteño de Larreta rodeó de vallas, con un fuerte operativo policial, toda la Legislatura para sacar el dictamen de comisión del proyecto de creación de la Unicaba. El martes 20 miles y miles de estudiantes y docentes de los 29 profesorados junto a toda la comunidad educativa nos volvimos a movilizar contra este proyecto reaccionario y acampamos 48 horas hasta la sesión legislativa. El jueves 22 el macrismo intenta aprobar la ley con represión, ya que no consiguió el apoyo de ninguno de los bloques legislativos de la oposición patronal y hay un masivo rechazo.

Es que la lucha educativa puso contra las cuerdas al gobierno porteño, que fracasó en la llamada “coexistencia” y en sus intentos de lograr “consensos” para imponer esta reforma educativa privatizadora. Para el 22, desde Ademys estamos llamando a un paro docente de todos los niveles, al que también ha adherido la UTE, y desde la primera hora del día realizaremos un “abrazo educativo” a la Legislatura para impedir que se apruebe este flagelo macrista llamado Unicaba. Como dijimos: “34 legisladores no podrán quebrar la voluntad de lucha de miles y miles de docentes y estudiantes que defendemos los 29 profesorados”. ¡La Unicaba no pasará!

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