No sirve ni para espiar
Días antes de que Buenos Aires amanezca empapelada con afiches para reclutar espías de la SIDE, Santiago Caputo demostró lo lejos que está de ser un James Bond criollo.
Gendarmería detuvo el auto en el que viajaba en Misiones, horas después de que Flávio Bolsonaro despegara clandestinamente desde Puerto Iguazú. Interceptado sobre la Ruta 12, a la altura de Capioví, Caputo exigió que no le hicieran perder tiempo. Según testimonios policiales, lo acompañaban un funcionario del Ente Binacional Yacyretá y un agente de la DEA estadounidense.
¿Es con todos?
La frase de la campaña peronista de 2019, “es con todos”, parece ponerse nuevamente de moda, según los movimientos políticos del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, durante su viaje a Jujuy. Con 2027 y una posible candidatura presidencial en el horizonte, el exministro de Economía de Cristina Fernández se reunió con su par jujeño, el radical Carlos Sadir. El encuentro tuvo gestos de acercamiento en las críticas a la Nación por el reparto de recursos que afecta a ambas provincias.
Kicillof le confesó su preocupación por una posible suspensión de las PASO de cara a la interna peronista, mientras Sadir aseguró que Milei no tenía los votos para lograrlo. ¿Es con todos? En el Partido Justicialista ya hay de todos los colores. Si se suman los radicales, el cambalache está asegurado, como ocurrió con Alberto Fernández.
El papelón de Libra
La intervención de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas para lograr la apelación del sobreseimiento que obtuvieron Javier y Karina Milei en la causa Libra frenó la sospechosa decisión del juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Eduardo Taiano.
La velocidad con la que eligieron dar marcha atrás en la investigación de la criptoestafa de más de 100 millones de dólares puso a las y los afectados en pie de guerra, y solo fue comparable con la celeridad en la que el Presidente borró el tuit con el que promocionó la divisa digital más polémica de la historia.
La Justicia adepta al poder de turno intentó lavar las culpas de Milei y su hermana sin que paguen por lo que hicieron, pero la presión contra la corrupción libertaria es cada vez más grande.










