Para estas elecciones logramos un gran progreso conformando el Frente de Izquierda-Unidad entre el Frente de Izquierda (Izquierda Socialista, PO y PTS) y el MST. Unidad a la que también se sumaron muchas agrupaciones de izquierda y luchadores de todo el país. De esta forma, la izquierda se presenta nacionalmente en veintidós provincias. Es un gran paso que da respuesta al reclamo de los luchadores, que la izquierda tiene que ir unida para enfrentar a los candidatos patronales.
Mientras el peronista Pichetto se fue con Macri y el kirchnerismo pactó con Alberto Fernández y Sergio Massa en un verdadero festival de políticos panqueques, el FIT-Unidad avanza defendiendo un programa con una salida de fondo, al servicio del pueblo trabajador, mostrando coherencia política y más unidad.
Con el FIT-Unidad estamos más fuertes para enfrentar a Macri y su ajuste. Y para mostrar una única alternativa de izquierda ante el Frente de Todos que postula a Fernández y Cristina como solución, pero ratifica que va a seguir con el FMI y pagando la deuda.
Las listas del FIT-Unidad están llenas de luchadores, mujeres, jóvenes y trabajadores que dan pelea cotidianamente contra los despidos, el robo salarial y los ataques a los jubilados. Por los derechos de las mujeres, por la educación y la salud públicas, contra el gatillo fácil, en defensa del ambiente. Contra la nefasta burocracia sindical, por nuevos dirigentes democráticos y combativos.
Llamamos a apoyar al FIT-Unidad para fortalecer una alternativa política opuesta a la de los candidatos patronales que vienen gobernando para los de arriba. Para dar pelea contra el ajuste del FMI. Para mostrar que somos muchos los que decimos plata para salario y trabajo, no para la deuda. Apoyá a la unidad de la izquierda.
El Frente de Izquierda inscribió su fórmula presidencial con Nicolás Del Caño (PTS) y Romina Del Plá (PO). Los van a acompañar los candidatos de Izquierda Socialista y los compañeros del MST. El FIT se presenta además en veintitrés de las veinticuatro provincias.
Nuestras listas están integradas por compañeras y compañeros luchadores del sindicalismo combativo, el movimiento de mujeres y la juventud. Mientras el peronista Pichetto se fue con Macri y Massa con el kirchnerismo en un verdadero festival de políticos patronales panqueques, el Frente de Izquierda-Unidad postula su coherencia y más unidad de la izquierda para decir que no hay salida para el pueblo trabajador si no se desconoce el pacto con el FMI y se deja de pagar la deuda externa. La única manera para que haya salario, trabajo, salud, educación y se reactive la economía. En estas páginas te presentamos los principales candidatos.




• Nacionalizar la banca y el comercio exterior
• Reestatizar las privatizadas bajo el control de trabajadores y usuarios
• Prohibición de los despidos y las suspensiones
• Aumento de emergencia de salarios y jubilaciones
En este número de El Socialista iniciamos una sección de reportajes a los principales candidatos del Frente de Izquierda-Unidad. La inauguramos entrevistando a nuestro candidato a presidente. Nicolás Del Caño nació hace 39 años en Córdoba. De ahí su afición por Belgrano, el “pirata” cordobés. Vivió muchos años en Mendoza, donde desarrolló una activa militancia. En el año 2013 resultó electo diputado nacional, con una importantísima votación (14,3%) para el Frente de Izquierda en esa provincia. En 2015 encabezó por primera vez la fórmula presidencial del FIT. En 2017 resultó nuevamente electo diputado nacional, esta vez por la provincia de Buenos Aires, donde vive actualmente con su pareja, docente en CABA. Del Caño es miembro de la dirección nacional del PTS, partido que junto con Izquierda Socialista, el Partido Obrero y el MST conforman el Frente de Izquierda-Unidad.
¿Qué diferencia al Frente de Izquierda-Unidad de las fórmulas patronales?
-Bueno, son muchas cosas. Como decíamos el otro día en la conferencia, lo primero que queda en evidencia en el cierre de listas es la coherencia del Frente de Izquierda-Unidad. Es lo opuesto al festival de pases electorales, al “panquequismo” de las fórmulas tradicionales. El ajuste de Macri, con Lagarde y el FMI, ha tenido un apoyo inestimable de Pichetto en el Senado y de Massa en Diputados. También de los gobernadores peronistas y oficialistas, obvio. Ahora vemos que todas las coaliciones que se han armado llevan en sus listas a panqueques y ajustadores. Contra esas listas, además bancadas ahora “formalmente” por las empresas y con candidatos millonarios, le oponemos una lista de luchadores y luchadoras.
La otra cuestión principal que nos diferencia es qué salida proponemos ante una crisis que semana a semana deja un tendal de más pobreza y desocupación. Nuestro Frente se basa en 20 puntos programáticos que apuntan a invertir las prioridades que hoy plantean quienes gobiernan y quienes pretenden gobernar el país. Para nosotros primero están nuestras vidas, las necesidades populares, por eso proponemos que la crisis la paguen los grandes empresarios. Es el único programa que defiende el salario y el empleo, que rechaza los tarifazos y el lucro con los servicios y la nacionalización gestionada por el pueblo trabajador, que se opone al saqueo de la deuda y, además, somos la única lista que tiene en su plataforma la pelea por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.
Alberto Fernández y Cristina Kirchner insisten con que se puede “renegociar” con el FMI. ¿Qué pensás de esto?
-En primer lugar, el Frente de Izquierda ha denunciado este pacto desde el primer momento. Adelantamos sus consecuencias, que ya estamos sintiendo hace tiempo pero lamentablemente creemos que lo peor está por venir. El gobierno que asuma tendrá vencimientos de deuda por más de 160 mil millones de dólares en los próximos cuatro años. En la campaña hay que discutir qué se va a hacer. Nosotros decimos que de la mano del FMI vamos a la catástrofe. Ya lo vimos en nuestra historia, en el ´89 o los ´90. Lo vemos en otros países como Grecia. Macri quiere seguir como si nada y los Fernández hablan de renegociar. Pero la historia demuestra que cuando el Fondo acepta “renegociar” es para seguir cobrando e imponer condiciones incluso peores, como las reformas laborales o nuevas reformas previsionales.
El gobierno de Macri deja un país inviable con semejante deuda, pero la propuesta de “renegociación” de los Fernández es un engaño que tarde o temprano se va a poner en evidencia, no solo en los titulares de los diarios, sino en la vida cotidiana de millones.
Se logró mayor unidad de la izquierda, ¿qué reflexión te merece?
-Creo que es un paso adelante importantísimo. Es la unidad de los sectores que estamos cotidianamente en las calles apoyando a los trabajadores que luchan, peleando por los derechos de las mujeres, enfrentando las políticas de ajuste.
Es la unidad de quienes decimos que no puede continuar la tutela del FMI sobre el país.
Es realmente una pena que Luis Zamora y otras fuerzas políticas no hayan decidido sumarse al Frente de Izquierda-Unidad. Eso hubiera fortalecido aún más nuestras perspectivas políticas tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el resto del país. Pero ya estamos recogiendo la adhesión de miles de compañeras y compañeros en todo el país que valoran este gran paso. Nos hemos presentado en 23 de los 24 distritos y la unidad despertó un gran entusiasmo.
¿Qué perspectivas le ves al Frente de Izquierda-Unidad en estas elecciones?
-Esta unidad es un avance muy importante porque permite fortalecer a la izquierda en un escenario electoral marcado por una fuerte polarización electoral entre fuerzas patronales que van a desplegar, como ya sabemos, una campaña millonaria, bancada por los grandes empresarios.
Vamos a una campaña electoral muy dura, donde vamos a enfrentar fuertes aparatos políticos que cuentan con el apoyo de los grandes medios. Por eso estamos llamando a sumarse activamente al Frente de Izquierda-Unidad. Queremos que los cientos de miles de personas que simpatizan con la izquierda sean parte de esta campaña, sumándose a difundir nuestras ideas, convenciendo a sus familiares de votarnos, debatiendo nuestras propuestas en las redes sociales.
El Frente de Izquierda-Unidad es la única coalición política que expresa verdaderamente los intereses de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Apostamos a que sean todos ellos quienes tomen esta campaña en sus manos para dar una pelea en un escenario electoral complejo.
Durante la última semana la frase “feministas en las listas” fue el lema de una campaña impulsada por diferentes espacios políticos y, en particular, por las militantes mujeres que apoyan la legalización del aborto en las filas del kirchnerismo, el radicalismo y PRO, como Dora Barrancos o Silvia Lospennato. Pretenden lograr el apoyo del movimiento de mujeres para que los dirigentes de sus espacios las incluyan entre las candidaturas. Desde el Frente de Izquierda–Unidad denunciamos que se trata de una maniobra con la que se busca encubrir el rol conciliador de todas las fuerzas políticas patronales con las iglesias.
Los dirigentes de Juntos por el Cambio (Macri-Pichetto) como los del Frente de Todos (Fernández–Cristina) coinciden en que el derecho al aborto no sea parte de su programa político ni de la agenda de discusiones. Por ello, Macri no vaciló en reunirse con la diputada antiderechos de Santa Fe Amalia Granata a pocos días de que ganara una banca. Y tanto Alberto Fernández como Cristina Fernández no pierden oportunidad para reafirmar que no es momento para debatir el tema del aborto y que hay que hacer unidad con las iglesias “juntando a los pañuelos verdes con los celestes”, es decir, bajando la bandera del aborto mientras siguen muriendo en la clandestinidad cientos de mujeres jóvenes y pobres y las niñas son obligadas a parir.
No criticamos porque sí. Durante los doce años de gobierno kirchnerista, mientras el candidato a vicepresidente Pichetto era jefe del bloque oficialista en la Cámara de Senadores y tenía mayoría parlamentaria, no solo no se trató el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, sino que, aun cuando muchas de las firmantes del proyecto pertenecían al entonces bloque oficialista, la presidenta Cristina se empecinó en rechazarlo. Y luego las mismas firmantes de su partido la justificaban. Algo parecido podemos decir del gobierno de Macri, en donde al instante de asumir en el Consejo Nacional de Mujeres Fabiana Túñez decidió bajarse de la pelea por la legalización del aborto, ya que esto “no entraba” en el programa del gobierno.
Por eso, desde el Frente de Izquierda-Unidad afirmamos que no solo basta que haya “referentes feministas” en las listas electorales, sino que necesitamos un programa que de verdad contemple los reclamos históricos del movimiento de mujeres como la legalización del aborto, el presupuesto para la implementación de programas de prevención y atención de las violencias de géneros, o el combate real a las redes de trata, entre otros. Todo ello apoyado en la movilización permanente en las calles, único camino para arrancar nuestros derechos en el Congreso, esa cueva de ladrones y defensores de la Iglesia. El FIT-Unidad es el único que lleva estas propuestas en su plataforma. Sus listas están conformadas íntegramente por luchadoras y luchadores por estos derechos que darán la pelea en la calle y en el Parlamento para que el aborto sea ley y conquistemos todas nuestras reivindicaciones.
El diputado Juan Carlos Giordano, de Izquierda Socialista/FIT, presentó en 2017 un proyecto de ley que en sus fundamentos decía: “El pasado 28 de marzo se produjo el tercer derrame en un año y medio de la mina Veladero, propiedad de la multinacional Barrick Gold. Frente a este nuevo episodio, las asambleas de vecinos de la provincia siguen exigiendo el inmediato cierre de la planta y la remediación de los daños ambientales ocasionados por dicha empresa”.
Y en los artículos del proyecto proponía:
Art. 2°: Procédase a expropiar todos los activos económicos y financieros de Barrick Gold Corporation (la cual ha vendido el 50% de sus acciones en Argentina a la compañía de origen chino Shandong Gold) para que con esos fondos se inicie la remediación ambiental del daño que la multinacional ocasionó.
Art. 3°: La quita de la concesión se llevará a cabo sin pago de indemnización alguna por parte del Estado nacional y provincial argentino, quienes procederán de manera inmediata a embargar e incautar todos los activos de las empresas a fin de reparar el daño causado.
Art. 4°: Créase una empresa 100% estatal a los fines de que se encargue del cierre de Veladero y de la remediación efectiva de los daños económicos y ambientales ocasionados por Barrick Gold, la cual será controlada, administrada y gestionada por los actuales trabajadores de la empresa juntamente con técnicos especializados y las asambleas de vecinos de las localidades afectadas. Los actuales operarios de Barrick Gold pasarán a prestar servicios en la nueva empresa con todos los derechos y salarios actuales, eliminando los contratos y cláusulas de precarización y flexibilización laboral que hubiere en contra de los mismos.
Ver http://www.izquierdasocialista.org.ar/index.php/periodicos-ediciones-anteriores/el-socialista-n-427/8996-la-corte-suprema-declaro-constitucional-la-ley-de-glaciares-un-paso-adelante-contra-la-megamineria