Sep 28, 2020 Last Updated 2:32 PM, Sep 27, 2020

Escribe Guillermo Sánchez Porta

El 17 de septiembre se realizó la jornada nacional de lucha impulsada por el Plenario Nacional del Sindicalismo Combativo (PSC) con diversas acciones adaptadas a las condiciones de la pandemia y del aislamiento social de cada provincia. Hubo actos, radios abiertas, movilizaciones y acciones virtuales por las redes donde no se podía salir. Desde Salta, Tucumán, Entre Ríos, Misiones (en medio de un proceso de rebelión docente y de otros sectores populares), Santa Fe, Córdoba, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego (en Neuquén, además de la pandemia, el clima impidió la realización de un acto callejero) y en varias provincias y ciudades más, como La Plata y otras. En ellas se identificaron los diferentes sectores en lucha de cada provincia y los sindicatos combativos, delegados y luchadores antiburocráticos y corrientes sindicales que integramos el PSC, actuando en una jornada unitaria en todo el país, rechazando los planes de ajuste del gobierno y las patronales, denunciando a la burocracia sindical que sigue pactando a espalda de los trabajadores y proponiendo un plan económico alternativo para que la crisis no la paguemos los trabajadores y el pueblo.

El cierre se realizó en CABA. Con una imponente caravana de autos, con motos y bicicletas, abanderados, encabezada por un camión escenario desde la avenida Belgrano y Jujuy y marchó hasta el Obelisco, mientras a su paso recibía aplausos de los transeúntes y desde los balcones de los edificios. Allí, junto con otros docentes de Ademys y Suteba Matanza, nuestro compañero Jorge Adaro (secretario general adjunto de Ademys) iban leyendo las declaraciones de la convocatoria del PSC y las diferentes adhesiones de sectores en lucha a la jornada.

En el Obelisco, la caravana se encontró con la columna sindical del PSC, encabezada por el Pollo Sobrero, Mónica Schlotthauer y los ferroviarios de la Unión Ferroviaria Oeste y el Sutna, con Alejandro Crespo. Atrás marchaban las columnas de Salud, AGD-UBA y Ademys, delegados de Subte y Madygraf, los Suteba Multicolores de Matanza, Tigre y Ensenada, los estatales del Ministerio de Economía y agrupaciones de ATE. En una segunda fila marchaban los referentes políticos de los partidos de izquierda y del FIT Unidad que apoyaban la jornada, como Juan Carlos Giordano de Izquierda Socialista; Del Caño del PTS; Pitrola del PO, y otros del MST y del Nuevo MAS.

Detrás se sumaron la caravana y los movimientos sociales que integran el PSC, junto con vecinos que están luchando por tierras en Guernica y el Gran Buenos Aires y las columnas partidarias de la izquierda.

El acto de cierre se hizo en Plaza de Mayo. Alejandro Crespo, del Sutna; Mariana Scayola, de Ademys; Guillermo Pacagnini, de Cicop; Dellecarbonara, del Subte; Ileana Celloto, de AGD, y el Pollo Sobrero, de la UF de Haedo, fueron los principales oradores sindicales. También saludaron los movimientos sociales y los principales conflictos en curso, los aeronáuticos de Latam, portuarios, se leyó un saludo de Ortiz, secretario general del MPL (docentes) de Misiones, Madigraf y portuarios.

Alejandro Crespo (Sutna) resaltó que “acabamos de ganar un importante acuerdo paritario, con el 100% del pago del salario a todos los obreros del neumático, estén yendo al trabajo o no por la pandemia”. “Las patronales tuvieron que ceder al reclamo salarial del Sutna. Y si los sindicatos estuvieran en manos de los trabajadores y no de las burocracias de la CGT, en vez de cerrar acuerdos a la baja y con descuento de los salarios, toda la clase trabajadora estaría mejor”.

Por su parte, Mariana Scayola dijo que “nosotros no nos confundimos. No hay una ‘derecha’ que quiere ajustar y un ‘gobierno nacional y popular’ que ‘resiste’ y está siendo presionado por esa derecha. Tanto Larreta, como Fernández, como Alicia Kirchner en Santa Cruz, Arcioni en Chubut y demás gobernantes, sean peronistas o de Cambiemos, están unidos en meter el ajuste que exigen el FMI, los banqueros, las multinacionales y las grandes patronales. Y los burócratas de la CGT y de las CTA pactan con ellos los ajustes, traicionan y abandonan todas las luchas”.

“En Ademys, desde que lo dirige el sindicalismo combativo, organizados por asambleas democráticas, con mandatos de las bases, hemos logrado dar fuertes peleas y derrotar varias veces al ajuste de Larreta. Además, aportamos miles de pesos para las luchas de otros gremios. Para eso sirve ganar sindicatos y un sindicalismo combativo, para organizarse democráticamente para luchar. Para poner los aportes de los afiliados al servicio de las luchas, las propias y las de los otros sectores que luchan. Así es que, mientras los burócratas traicionan, los sindicatos del Plenario del Sindicalismo Combativo pelean y, muchas veces, ganamos”.

El Pollo Sobrero cerró el acto: “Venimos a denunciar que Alberto Fernández prioriza aumentar a la policía de Berni y no a los trabajadores. Los que necesitan un aumento son los médicos y enfermeras, los docentes, estatales, los jubilados. Decimos ¡aumento salarial de emergencia ya! ¡Que se reabran las paritarias! ¡Que se prohíban los despidos, empezando por Falabella y Latam! ¡Por un seguro universal de 40.000 pesos para todo aquel que lo necesite!”

“Desde el sindicalismo combativo y la izquierda decimos que hay que hacer lo opuesto. Hay que dejar de pagar la deuda, romper con el FMI e imponer un verdadero impuesto a las grandes riquezas, a los bancos, a Techint, la Ford, Toyota, los laboratorios, a Mercado Libre, a las petroleras y mineras, como propone el Frente de Izquierda. Para volcar esos fondos a combatir la pandemia del coronavirus y la pandemia social del hambre y la pobreza de este sistema capitalista que nos trae más miseria, saqueo y contaminación del planeta. ¡Convocamos a luchar por esta salida de fondo que venimos a postular hoy!”

 

Escribe Jorge Adaro, secretario adjunto de Ademys

Luego de semanas con movilizaciones, cortes de rutas y asambleas masivas en toda la provincia, los sindicatos en lucha y el movimiento de docentes autoconvocados lograron arrancarle al gobierno provincial un importante porcentaje de incremento al sueldo básico.

Una docente de la provincia de Misiones cobraba un salario inicial de 20.000 pesos, con un básico miserable de 7.000 pesos, el resto en negro. Este enorme retraso salarial, pese al histórico reclamo de recomposición y blanqueo, fue acordado por el gobierno peronista de Ahuad en acuerdo con la burocracia sindical encabezada por la dirección Celeste de la UDPM-Ctera.

Los sindicatos docentes opositores no fueron convocados a las negociaciones con el argumento de “no tener personería” y la docencia en asamblea decidió rechazar el acuerdo y exigir 12.800 pesos de básico y blanqueo salarial.

Así fue que se multiplicaron las acciones con las maestras, realizando bloqueos en las principales rutas de la provincia, 12 y 14, y en los accesos a la ciudad de Posadas, sumándose a estas actividades también sectores indígenas, campesinos y tareeros, con sus propios reclamos.

La docencia explotó contra años de traiciones de parte de la burocracia sindical y así fue como se sumó un sector importante de afiliados al principal sindicato y se integró a la pelea como “autoconvocados”, uniéndose a la lucha de los sindicatos opositores, como el Movimiento Pedagógico de Liberación (MPL), UTEN y Udnam, entre otros.

Finalmente, el gobierno tuvo que sentarse con los sindicatos opositores y autoconvocados, ofreciendo un salario básico de 10.500 pesos y un inicial de 30.000 pesos, oferta aceptada en una masiva asamblea abierta en Posadas. Este aumento, si bien no resuelve el problema salarial de fondo debido al atraso que vienen padeciendo, fue tomado como una victoria por la base docente.

Ademys acompañó desde un primer momento a la docencia misionera con la difusión del conflicto en CABA, en el Plenario Sindical Combativo, en la oposición nacional docente y realizó un aporte de 20.000 pesos de su fondo para apoyar la lucha misionera.

Desde Docentes en Marcha realizamos una campaña nacional de difusión en apoyo a esa pelea. También impulsamos la transmisión de un saludo del secretario general del MPL, Rubén Ortiz, en el acto realizado en Plaza de Mayo por el Plenario del Sindicalismo Combativo. Ortiz denunció claramente la complicidad del gobierno nacional, que impone techos a los salarios en las provincias, y la ausencia de la dirección nacional sindical en el conflicto, sosteniendo de este modo la tregua con los gobiernos que insisten en ajustar a los trabajadores. Es que la docencia misionera no tuvo apoyo de la conducción Celeste de Ctera, de las CTA ni de la CGT. Todas dieron la espalda a esta tremenda lucha.

Insistimos con la exigencia a la Ctera de ponerse a la cabeza de todos los conflictos provinciales por salario y condiciones laborales que se están desarrollando en todo el país, algunos desde hace más de un año, como es el caso de Chubut, a los que se suman los conflictos en La Rioja, Catamarca, CABA y provincia de Buenos Aires, entre otros. Urge la convocatoria a un paro nacional y plan de lucha junto con la mejora inmediata de los presupuestos provinciales y el nacional sobre la base del no pago de la deuda externa y un fondo de emergencia basado en un impuesto a las grandes empresas.

Este triunfo, como el logrado por los trabajadores del neumático del Sutna, demuestra que, con direcciones combativas, con democracia y organización para luchar se puede ganar. Mientras que donde se depende de las conducciones burocráticas, las luchas terminan siendo derrotadas por las patronales y los gobiernos. ¡Sigamos el ejemplo de los docentes y los trabajadores misioneros!

Escribe Martín Fú

Los trabajadores del neumático, representados por el Sutna, han cerrado una nueva paritaria logrando 37% de aumento salarial, más una bonificación de 7.000 pesos para fin de año y una cláusula de emergencia ante la inflación y la revisión en marzo para negociar un próximo acuerdo. El compañero Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, expresó: “Este aumento se ha logrado por la gran lucha que hemos dado por recuperar la capacidad adquisitiva de los trabajadores, que no podía ser frenado por esta pandemia”, reafirmando nuevamente la importancia de los sindicatos recuperados a la burocracia y puestos al servicio de los trabajadores,  que son una herramienta imprescindible de organización del conjunto de los asalariados contra los gobiernos de turno y la avaricia de las patronales. Así lo han hecho los compañeros del Sutna –integrantes de la mesa nacional del Plenario Sindical Combativo– a través de la lucha y movilizados, con piquetes, estados de alerta, consultas por fábricas y sectores. Esta paritaria ha roto el techo pretendido por el gobierno, de 30%, mientras el resto de la burocracia ha cerrado por porcentajes miserables y con rebajas salariales.

El acuerdo se compone de varios tramos: 10% retroactivo desde julio, 7% en octubre, 7% en diciembre, 7% en febrero y 6% en marzo. Las sumas se incorporarán a los salarios básicos de forma remunerativa, 24% en enero y 13% en julio del año próximo. Las horas extras y nocturnas, los adicionales, premios, aguinaldo y licencias también serán impactados por el acuerdo. En marzo se reabrirán nuevamente las negociaciones con las patronales. El bono, que por primera vez se cobrará en el sector, como explicó a El Socialista José Meniño, secretario general de la seccional San Fernando, “es un gran logro, porque queda incorporado al convenio y de ahora en adelante los trabajadores tendrán un ítem más a cobrar y el sindicato lo negociará en cada paritaria”.

Felicitamos a los trabajadores del neumático y a su conducción por este importante paso en defensa de los salarios en medio de la pandemia y las políticas de ajuste del gobierno y las patronales, que contaron con la complicidad de las burocracias sindicales de la CGT y las CTA, con rebajas salariales masivas, despidos y suspensiones. Un sindicato recuperado, combativo y democrático es la alternativa que tenemos todos los trabajadores para organizarnos y pelear por nuestros derechos.

Escribe Jorge Adaro, secretario adjunto Ademys

Semana tras semana, Rodríguez Larreta y la ministra de Educación, Soledad Acuña, hacen alguna propuesta de retorno a las clases presenciales en las escuelas porteñas. Estas sugerencias son tan absurdas y ridículas, tan alejadas de la realidad, que el propio ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, fanático de “protocolos burbujas” para el regreso a clases presenciales, se las tiene que “rechazar” por impracticables.

Trotta ya impuso sus protocolos en San Juan y a la semana se llenaron de casos de Covid-19, tuvieron que cerrar las escuelas y retrotraer el aislamiento social a fases anteriores. Pero Trotta insiste en otras provincias (La Pampa, Córdoba, Santa Cruz, etcétera), por lo que el rechazo a las propuestas de Acuña no es por alguna “interna política contra Larreta”, sino porque lo de Acuña es inaceptable, hasta para Trotta.

El objetivo de Larreta y Acuña no es pensar en los niños y en la continuidad del proceso de enseñanza aprendizaje, como fundamentan. En realidad, ellos saben que sus propuestas son impracticables. Fueron desde los protocolos “burbuja” con niños separados por dos metros, con barbijos, alcohol en gel, pañuelos de papel, baños impecables, lavandina, sin contacto entre ellos ni siquiera fuera del aula, con “salas sanitarias” ante posibles sintomáticos, “trabajo en equipo con sectores de la salud” (que ni siquiera dan abasto en los hospitales). Cuestiones higiénicas que deberían ser cotidianas en cualquier escuela, pero que en las escuelas públicas del país no están garantizadas, ni siquiera el funcionamiento de los baños, agua potable, aulas con vidrios, techos sanos y un gran etcétera que ni antes ni ahora los gobiernos resuelven.

Después, entre otras propuestas, plantearon clases con doble modalidad, con algunos chicos en la escuela y otros en sus casas, de manera virtual. No supieron explicar nunca qué docentes darían las presenciales y al mismo tiempo las virtuales. O si iban a nombrar el doble de docentes para esa tarea doble, algo también absurdo, ya que ni siquiera han nombrado a miles de docentes que quedaron fuera del sistema porque los actos públicos de nombramientos se suspendieron por la cuarentena (dejándolos sin salario), “ahorrándose” el gobierno el presupuesto de salarios.

Hace poco, bajo la supuesta preocupación por miles de niños a los que el gobierno no les está garantizando la educación virtual (por falta de conectividad gratuita o de computadoras), largaron la nueva “brillante” idea: la “escuela ciber”. Ahora, miles de esos niños irían a las escuelas a “estudiar” dos horas, para hacer en las escuelas con las computadoras de las escuelas, las clases virtuales. Saltaron claramente otros problemas, como quiénes llevarían a esos niños (¿los mismos familiares que no garantizan que puedan hacer la virtualidad en la casa?), con qué computadoras (no hay esa cantidad de computadoras en las escuelas), cómo llegarían (muchos viven lejos de sus escuelas), quienes abrirían las escuelas, les darían de comer y un gran etcétera que nunca fue respondido y también cayó en saco roto.

Ahora, la última, son las “escuelas canchas de fútbol”, donde irían los alumnos a canchas de fútbol, básquet, o parques, al aire libre. Esta vez, lo absurdo llevó a decenas de memes, qué pasaría cuando hiciera frío o lloviera, u horas bajo el sol, cómo sería la conexión a internet o de luz, en qué árbol deberían ir las niñas para hacer sus necesidades y a cuál los niños, y los mismos interrogantes anteriores (quiénes darían clases presenciales, quiénes virtuales, cómo llegarían, etcétera) nunca respondidos.

Estos proyectos, además de demostrar que en el gobierno hay gente a cargo de la educación que nunca ha pisado una escuela pública para dar clases, refleja otra cuestión, política.

El objetivo de Larreta y Acuña es buscar ganar políticamente la simpatía de base  social en vistas a consolidar su masa de votantes en la perspectiva de 2021 y con la política de apertura total de la economía a costa y riesgo de los trabajadores y sectores populares y las escuelas como guarderías. Aunque se montan sobre un problema que preocupa a muchísimas familias, sus soluciones son impracticables.

Lo cierto es que todas esas propuestas esquivan la única y necesaria solución para atacar los problemas educativos en plena pandemia: garantizar, con inversión de mayor presupuesto, conectividad y tecnología gratuita para docentes y estudiantes para retomar y profundizar la educación virtual.

Desde el mes de marzo es lo que Ademys y el conjunto de la docencia venimos denunciando, más la falta de trabajo para suplentes al no cubrir cientos de cargos existentes y vacantes en el marco de la profundización del ajuste. Reiteramos los problemas de infraestructura y falta de auxiliares para garantizar la higiene en las escuelas. Esta política de abandono es lo que está profundizando a niveles escandalosos la deserción escolar.

Esto es lo que deben garantizar tanto el gobierno de la Ciudad como el nacional. Seguiremos profundizando el vínculo de los docentes con las familias para resistir los embates de Larreta y Acuña y convocando a todas las medidas de acción necesarias para garantizar que, mientras exista la pandemia, se tomen las medidas necesarias para lograr una educación virtual para todos.

 

 

 

Escribe Pablo Almeida, delegado general ATE Ministerio de Economía

Sobre el cierre de esta edición se concretó la primera reunión paritaria donde se iba a discutir la actualización de los salarios de los estatales nacionales después del congelamiento impuesto en mayo por el gobierno nacional, con el aval de las conducciones burocráticas de ATE y UPCN. La importancia de esta paritaria está dada porque abarca a más de 200.000 estatales nacionales y opera como testigo para varios millones de trabajadores del Estado en todo el país.

La oferta del gobierno nacional, de un incremento de 15% en cuatro cuotas que terminarían de cobrarse en abril de 2021, es un nuevo intento de descargar la  crisis económica que se profundizó con la pandemia del coronavirus sobre las y los trabajadores. Los estatales nacionales hemos sido duramente castigados por el ajuste macrista. La pérdida de poder adquisitivo de nuestros salarios se ubica entre 34% y 40%, sólo computando desde diciembre de 2015 a la fecha. El gobierno de los Fernández en el mes de marzo utilizó la excusa de la pandemia para no aplicar la cláusula de revisión establecida en la paritaria 2020, donde los salarios se “incrementaron” 28% frente a una inflación de 53 por ciento. Y ahora, mientras le aumenta sin chistar a la maldita policía bonaerense y le promete miles de millones de dólares como pago de la fraudulenta deuda externa a los bonistas privados y el FMI, nos quiere seguir ajustando el salario.

Es imprescindible organizar una respuesta frente a este nuevo intento de ajuste. ATE y UPCN no aceptaron la propuesta del gobierno en esta primera instancia, pero se aprestan a seguir las negociaciones sin una sola medida de lucha, en la búsqueda de alguna pequeña mejora de la oferta gubernamental. Desde cada sector de trabajo tenemos que discutir en asambleas (virtuales donde aún no se ha vuelto a la presencialidad), reuniones de activistas u otras instancias democráticas las medidas de acción que visibilicen los reclamos y quiebren la tregua de las conducciones sindicales, en el camino de imponer un plan de lucha hasta lograr una verdadera recomposición salarial.

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