Jan 27, 2021 Last Updated 12:04 PM, Jan 27, 2021

Escribe Pablo Montenegro, cuerpo de delegados del Sarmiento

La Unión Ferroviaria, conducida por la Lista Verde de Sasia, junto con La Fraternidad de Maturano, Señaleros y Apdfa han cerrado la paritaria 2020 sin lograr ningún aumento real para el bolsillo de los ferroviarios. Al  miserable 7% sin retroactivos incorporado al salario a partir de octubre (con lo que se cerró el último trimestre de la paritaria 2019) hay que agregar tres sumas fijas no remunerativas por única vez, a cobrar en febrero (10%), marzo (14%) y abril (18%). Estos porcentajes se aplican sobre el sueldo conformado y se incorporan al básico recién en mayo, pasando todo a formar parte de las negociaciones 2021. Es decir que, en un año en que fuimos declarados trabajadores esenciales en plena pandemia y que tuvo 36% de inflación, los ferroviarios no tuvimos aumento salarial. Nos robaron un año de aumento salarial.

No solo entregan el salario

La Verde de Sasia no sólo pactó con el gobierno y las patronales un año de congelamiento salarial. Hace cuatro años firmaron un convenio colectivo de trabajo también a la baja, que además de flexibilizar las tareas de las y los trabajadores viene sometiendo a las nuevas camadas de ferroviarios, que se han incorporado recientemente, a un año de contrato basura (a prueba), cobrando el 50% de lo que perciben las categorías más bajas. Está claro que Sasia forma parte de las conducciones burocráticas dispuestas a dejar pasar la reforma laboral que pide el FMI.  

Esta terrible entrega de los intereses de los y las ferroviarias por parte de las direcciones nacionales burocráticas de los sindicatos que nunca comunicaron ni consultaron con sus correspondientes bases deja en claro la necesidad de conformar nuevas conducciones combativas y democráticas, como las de la Lista Bordó, del cuerpo de delegados del Sarmiento y de la Seccional Haedo, encabezada por Rubén “Pollo” Sobrero. Venimos denunciando estas entregas y coordinamos distintas acciones con otros sectores lo más ampliamente posible por nuestras reivindicaciones con las líneas Mitre, Roca, Belgrano Norte y San Martín, como con las movilizaciones a Castelar y al Ministerio de Transporte, una de las más grandes del gremio ferroviario de los últimos años, cuando se firmó el miserable 7%, una vergonzosa rebaja salarial. Este es el camino que estamos transitando desde hace tiempo con la Bordó, el cuerpo de delegados del Sarmiento y la Seccional Haedo para pelear por nuestras demandas y para poder barrer a la burocracia sindical de Sasia y la Verde, que deja pasar los planes de ajuste del gobierno del Frente de Todos.

 

La Lista Bordó del ferrocarril Roca denunció la responsabilidad del gobierno nacional, los directivos de la empresa y la complicidad de la Lista Verde, dirigida por  Sergio Sasia, por la trágica muerte por electrocución del ferroviario Roberto Pereira en los talleres de Llavallol, cuando subió al techo de la formación para iniciar su lavado.

La empresa no hace las inversiones necesarias en seguridad y nunca reparó los semáforos que indican si la catenaria tiene corriente o no a pesar de los múltiples reclamos. La Lista Verde se calló privilegiando su acuerdo con la patronal.

También lo hizo ante el pedido de reparación de la iluminación del predio, donde los trabajadores deben hacer sus tareas a oscuras.

La empresa y la Unión Ferroviaria ya salieron a decir que la muerte se debió a una “falla humana”. Justamente, las medidas de seguridad existen para evitar las fallas humanas. Y si solo fue una falla del compañero, ¿por qué la empresa mandó al otro día de su muerte a reparar los semáforos?

El gobierno, la empresa y la Lista Verde desprecian la vida de los ferroviarios. Por ello, desde la Lista Bordó del Roca exigimos la creación de una comisión independiente que investigue el hecho y se castigue  a los responsables.

 

Lista Bordó del Roca

 

Interrogado por una periodista sobre los reclamos de aumento salarial por parte del personal de salud, particularmente de nuestro Hospital, el Ministro de Salud respondió con mentiras y ataques a lxs trabajadorxs. González García afirmó que que "el Garrahan ya tuvo aumento y es un sector del Garrahan el que hace eso [el reclamo], que yo creo que tiene otras intencionalidades, porque tampoco dice la verdad sobre el aumento, que fue mucho mayor de lo que dicen que es" (Declaración de González García).

Las mentiras del ministro son fáciles de refutar, palabra por palabra. En primer lugar, el "aumento" fue un recorte. Entre marzo y octubre de 2020 nuestro salario básico se mantuvo igual. ¿Acaso Ginés González García ignora que la inflación creció sistemáticamente esos meses, mientras nuestro básico estaba congelado? Luego, entre octubre y diciembre se incrementó tan solo un 7%. ¿Realmente cree el ministro que puede engañar a algún trabajador o trabajadora del Hospital respecto del recorte que implica ese 7% en 2020?

Las "cómodas cuotas" de 2021, que suman 18%, no resuelven el problema. Son menores a la inflación pasada, por lo que permanece el recorte. Cuando dice que "el aumento fue mayor" a lo que lxs trabajadorxs denunciamos, parece sumarse a la "contabilidad creativa" del Consejo, que afirma que el incremento fue del 32%. Según las matemáticas vigentes, 18 más 7 es igual a 25. No hay muchas vueltas que darle -salvo que hagan trampa contando alguna suma extra que un mes está y al siguiente no-.

Al Ministro de Salud debería caerse la cara de vergüenza mientras hay profesionales de la salud que arriesgan su vida en una terapia intensiva por salarios que orillan la canasta de pobreza. Sin embargo, elige atacar el reclamo. El acuerdo con el FMI implica considerar un "gasto" el presupuesto de salud. Rebajan los salarios para asegurar el pago de la deuda.

Por último, querer reducir el reclamo a un "sector" con "otra intencionalidad" no es más que tapar el sol con las manos. El reclamo unifica a trabajadores y trabajadoras de los más diversos sectores y tareas. Por eso los paros y movilizaciones fueron masivos e incluyeron a enfermería, planta médica y residentes, técnicos/as, administrativos/as...

El salario y las condiciones de trabajo de la primera línea en la lucha contra la pandemia deberían ser esenciales. El ministro confiesa que sus prioridades son las contrarias y mantiene en pie un ajuste contra la salud pública. Para ello, repite su odio contra lxs trabajadorxs del Garrahan, que fuimos atacados por él en 2005 como "terroristas sanitarios". En aquel entonces, protagonizamos un gran plan de lucha por un reclamo tan elemental como que el salario de una enfermera arrancar en la canasta familiar, cosa que logramos después de muchos meses de pelea. Ahora, nuestra respuesta será la misma: seguir la lucha de lxs trabajadorxs hasta quebrar el ajuste del gobierno y el Consejo. Seguimos en la pelea por :
-50% de aumento. Salario inicial equivalente a la canasta familiar (hoy en $79900 según la Junta Interna del INDEC)
-Régimen CTIAP (insalubridad) para todxs.
-Pago inmediato a residentes de sueldos adeudados
-Pase a planta de contratadxs por la pandemia y de tercerizadxs.   

Junta Interna de ATE del Hospital Garrahan, 7/1/2020

Basta de recortes salariales.

Seguro al desocupado de 30 mil pesos.

Anulación inmediata del impuesto al salario.

Tierra, vivienda y trabajo digno.

Exijamos a la CGT y CTA la ruptura con el gobierno y un Paro nacional y plan de lucha para derrotar el pacto de ajuste del gobierno-FMI
El gobierno de los Fernández acaba de implementar nuevas y más profundas medidas contra los trabajadores. A pesar de los cambios y maquillajes del Senado, la fórmula propuesta por el Gobierno (entre las que figura una nueva reducción de las jubilaciones a partir de la nueva modificación de la Movilidad Jubilatoria), avala la pérdida de los haberes de este año y el derrumbe en la era Macri, donde los jubilados tuvieron una caída del 20% de poder adquisitivo. La movilidad jubilatoria está atada a la recaudación en picada y a un déficit fiscal creciente y desprendida de la actualización por inflación, cuando la estampida de precios es imparable. Además, para que este nuevo ataque a los jubilados pase desapercibido, Diputados lo tratará el mismo día en que en el Senado se debata la legalización del aborto.
El gobierno, también libera tarifas, anula el IFE; siguen los despidos y las paritarias son de hambre, con valores desde el 7% al 23% en la mayoría de los gremios, como las que se implementaron para estatales, ferroviarios y docentes universitarios. Nadie duda que se trata de una señal al FMI.
En este cuadro, según el INDEC, para no ser pobre, en octubre una familia debió ganar $52.000, y si tiene que alquilar, $65.000, cifras que no alcanzan la inmensa mayoría de los trabajadores. Se agrega la represión y persecución de los trabajadores que recuperan tierras, para dar una salida a la cuestión de la vivienda, en su lucha por tierra para vivir, como en Guernica.
La burocracia sindical pacta con la UIA y el gobierno. Impulsemos asambleas y plenarios en todos los lugares que podamos.
Los trabajadores debemos intervenir con nuestra propia salida para que la crisis la paguen los empresarios. Los aprietes del FMI para acordar con el gobierno un nuevo pacto de sumisión, incluyen reducir todos los gastos del Estado, para que se destinen al pago de la deuda usuraria. Por ese motivo, incluso la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), que viene subsidiando los salarios que pagan los patrones, no está contemplada en el presupuesto de ajuste que acaba de aprobar el congreso nacional. Se trata de un subsidio a las patronales que vienen arrebatando los fondos jubilatorios del Anses, lo que rechazamos.
La CGT salió con una solicitada donde se queja del fin de las ATP y hasta de la nueva fórmula de movilidad, pero parece haber quedado conforme con la reposición de los Repro de $9.000 por asalariado para los empresarios, porque no piensan mover un dedo.

Todas las centrales sindicales están en la misma política, la CGT oficial, el moyanismo, la Corriente Federal, las dos CTA. Priorizan el apoyo político al gobierno a la lucha por las reivindicaciones de los trabajadores. Pero los sindicatos no son de las cúpulas burocráticas, son de los trabajadores. Por eso impulsamos asambleas y plenarios de delegados para imponerle a la burocracia que rompa su acuerdo con el gobierno y llame a un plan de lucha.
Exijamos el Paro Nacional y Plan de Lucha

Mientras la burocracia sindical entrega, contiene y negocia, los trabajadores están saliendo a la lucha. Ahí está la histórica huelga de los Aceiteros que lleva 18 días y es un ejemplo para todo el movimiento obrero, paralizando un sector estrategico de la economia capitalista dominado por un puñado de grandes multinacionales agroexportadoras. El Plenario del Sindicalismo Combativo apoya y está a disposición de la lucha aceitera desde el primer momento, ampliando la solidaridad nacional con los trabajadores en lucha. Otro gran proceso de lucha lo expresa el conflicto suscitado por parte de la patronal de Bridgestone (Llavallol, Lomas de Zamora) el pasado martes 22, con el despido de dos trabajadores a menos de 48 horas de Navidad y en el marco de la pandemia, que desató una firme respuesta de los trabajadores, que comenzaron el paro sector por sector hasta frenar completamente la producción con una huelga general de fábrica, sostenida por el SUTNA. Así como la lucha de los trabajadores de Gri Calviño contra la avanzada flexibilizadora de la patronal, las autoconvocatorias de la UOM contra la entrega de Caló, de los trabajadores de la UTA de Rosario, que obligaron a la burocracia del gremio a convocar a paro indeterminado porque apenas cobraron el 20% de los salarios, mientras las patronales siguen cobrando subsidios. Además las huelgas y movilizaciones docentes de todo el país, incluyendo las acciones de los docentes de CABA, con Ademys a la cabeza, contra el ataque fascista de la ministra Acuña; la lucha de los rurales de Río Negro; la lucha de la ALE y las enfermeras autoconvocadas de hospitales por el reconocimiento profesional; el paro de la Federación Portuaria; de los telefónicos; paro nacional de Satsaid (TV, cable e internet) y el paro de la prensa escrita convocado por Sipreba, los paros de la AGD-Uba; la importante movilización de aeronáuticos; los paros del Garrahan, y los paros y movilizaciones de los residentes de Nación y de CABA; las y los trabajadores de La Nirva, que echaron de la fábrica a una patota pagada por la patronal; la movilización convocada por la Unión Ferroviaria Oeste y el Cuerpo de Delegados del Sarmiento contra el acuerdo paritario a la baja firmado por Sasia y el gobierno, la paritaria del 37% del SUTNA, luego de un férreo plan de lucha; el parazo de la salud de CABA con una movilización multitudinaria, de Congreso a Plaza de Mayo. También el paro y la caravana de los judiciales nacionales contra el aumento cero de salarios, la persistente lucha de los trabajadores de LATAM por sus puestos de trabajo; la lucha de los trabajadores tercerizados de Rosario, la importante caravana y paro telefónico; las movilizaciones multitudinarias de las organizaciones piqueteras por salario de emergencia de 30.000 pesos. La rebeliòn en Chubut contra Arcioni y la megaminería, que es continuidad de la gran lucha docente y estatal de este año, y, desde ya, de los trabajadores sin techo por tierra para vivir. Como mostró la contundente respuesta de los vecinos de Guernica al gobierno, con su disposición a seguir en la lucha por su demanda de tierra, vivienda y trabajo digno. El corte masivo del emblemático Puente Pueyrredón el pasado 3/12, rodeados de organizaciones piqueteras, estudiantiles, el Plenario del Sindicalismo Combativo y otros sectores combativos de la clase trabajadora le impusieron al gobierno la convocatoria a una mesa de diálogo. La movilización de los Suteba Multicolores y delegados estatales combativos contra el presupuesto de ajuste de Kicillof y el FMI.
Es momento de exigir a la CGT y las CTA la ruptura de su acuerdo con el gobierno y la convocatoria de plenarios y congresos de delegados para convocar a un paro nacional y un plan de lucha. A la vez que impulsamos y promovemos la coordinación de otros sectores combativos con el PSC.

El Plenario del Sindicalismo Combativo llama a los trabajadores ocupados y desocupados a ganar las calles por:
+ No a la nueva movilidad jubilatoria. Por una fórmula de movilidad trimestral basada en la inflación y la evolución del salario tomando el mejor índice. Por el 82% móvil.
+ Por un bono de emergencia para todos los trabajadores, activos y jubilados de fin de año equivalente al medio aguinaldo y de $15000 para los desocupados o trabajadores informales.
+Por paritarias con mandato y actualización por inflación. Por el fin del impuesto a las ganancias en los salarios.
+ Por la ocupación de toda empresa que cierre o despida y su continuidad bajo gestión de los trabajadores.
+ Por un seguro al desocupado de emergencia de $30.000 pesos.
+ Contra la Reforma Laboral, sea de conjunto o por sector. Defensa de los convenios colectivos. No a la tercerización, por la vigencia del convenio principal.
+ Por tierra, vivienda y trabajo digno, unidad de las filas obreras.
+ Aborto Legal ya. Sin restricciones
+ No al pacto UIA-CGT-Gobierno.
+ No al acuerdo del gobierno con el FMI. No al pago de la deuda.
+ Por un plan de obras públicas bajo control obrero para que haya tierra, vivienda y trabajo para todos.

El Plenario del Sindicalismo Combativo rechaza este nuevo ataque a los jubilados y convoca a una conferencia de prensa el próximo Martes 29 de diciembre, a las 11 horas en Plaza Congreso, cuando se empiece a tratar en diputados la reforma jubilatoria, en repudio a este nuevo ataque a los jubilados.

 

Escribe Guillermo Sánchez Porta

En 2020 el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), encabezado por ferroviarios del Sarmiento del Pollo Sobrero, Sutna, Ademys, AGD, Ceramistas de Neuquén y sectores combativos, fue el único sector sindical que denunció al gobierno por hacer pagar la crisis económica social y la del Covid-19 a los trabajadores. Coordinó e impulsó luchas y presentó propuestas alternativas para que la crisis la paguen las multinacionales, los banqueros y las grandes patronales.

En abril denunció que “el gobierno de Fernández está flexibilizando cada día más la cuarentena. Las ‘excepciones’ crecen, respondiendo a las exigencias de las patronales para mantener sus ganancias y producir, aunque no sean empresas de primera necesidad ni ‘esenciales’. No les importa poner en riesgo la salud de millones”. Lamentablemente, esto se confirmó y la Argentina pasó el millón de contagios y los 40.000 muertos.

 “Crecen los contagios entre trabajadores de salud, la falta de cuidados y de inversión en salud pública, el poliempleo y la explotación de quienes están en la primera línea de atención sin elementos de protección. Sí les llegó ayuda millonaria del gobierno a las patronales, incluyendo grandes empresas y multinacionales. No lo hace cobrando ningún impuesto a la riqueza, sino con plata de la Anses. La CGT acordó con la UIA que pueden reducir el salario un 25 por ciento. ¡El Estado paga el 50% de los salarios y las patronales pueden reducir un 25%, o sea solo pagar el 25% restante de los sueldos! Una estafa y otro golpe a los trabajadores. ¡Otra traición más de la dirección de la CGT! Fernández anunció la prohibición de despidos. Pero decenas de empresas despiden a miles de trabajadores. Tampoco en educación aumentó partidas presupuestarias, no se garantiza conectividad y las familias más empobrecidas no pueden acceder a la educación, con docentes sobrecargados de tareas”.

 El PSC propuso medidas alternativas como “el mantenimiento de la cuarentena sin despidos ni rebajas salariales, con subsidio universal a los monotributistas y desocupados. Que la crisis la paguen los capitalistas, los bancos, multinacionales y grandes empresarios. Eliminación del IVA y no pago de la deuda externa. Nacionalización de hidrocarburos, banca, comercio exterior y todos los recursos estratégicos. Aumento general de salarios con actualización automática de acuerdo al costo de vida. Aumento de emergencia a jubilados y planes sociales. Sistema único de salud estatal, gratuito e igualitario. Abajo la especulación con la comida y los remedios. Castigo a los monopolios formadores de precios.

 El PSC acompañó a los que salieron a enfrentar el ajuste y buscó su coordinación. Denunció que la CGT y las CTA pactaron con el gobierno y las patronales el ajuste antiobrero y se negaron a llamar a una huelga general o apoyar las luchas. El PSC intervino directamente en luchas como la de los ferroviarios del Sarmiento, el Sutna, Cicop y trabajadores de la salud, docentes de Ademys, Suteba Multicolores, Aten Neuquén, AGD y de todas las provincias, estatales y municipales de Chubut, Córdoba, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Tucumán, Santa Fe, Misiones, del frigorífico Penta, ceramistas, choferes y mineros de Neuquén, aeronáuticos y Latam, del Subte, Bed Time, repartidores y precarizados, fábricas recuperadas, cooperativas, colectiveros, textiles, La Nirva, Acindar, Clarín, Parque de la Costa, autoconvocados de la UOM, portuarios, telefónicos, Satsaid, Sipreba, del Garrahan, judiciales, tercerizados de Rosario, aceiteros y decenas que se dieron en este 2020.

Frente a la inacción de la CGT y a pesar de la pandemia, el PSC llamó a jornadas nacionales con acciones y movilizaciones en provincias y un acto en Plaza de Mayo. Además, hizo dos plenarios nacionales virtuales con centenares de dirigentes y delegados y un plenario de la Patagonia Sur (Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut).

 Este año se sumaron a los sindicatos y agrupamientos que fundamos el PSC (como la Corriente Sindical de Izquierda Socialista, la CSC-PO o el Ancla-MST), dirigentes del PTS-MAC que habían estado afuera desde su creación y rectificaron esa política equivocada. Esto generó muchos debates sobre cómo debe funcionar el PSC para seguir fortaleciéndose como el principal polo de coordinación de los sectores de lucha y antiburocráticos. Reafirmamos que es el consenso mayoritario entre las corrientes sindicales y los sindicatos que integramos el PSC, respetando la autonomía y las resoluciones democráticas, el pilar con el que hace años venimos coordinando y avanzando y el camino que seguiremos implementando para defender el PSC de todos los que no quieren una genuina coordinación del sindicalismo combativo.

 Sindicalmente, solo el PSC ha denunciado el robo a los jubilados y, mientras seguimos exigiendo a los dirigentes de la CGT y CTA que rompan su tregua y llamen a la huelga general, llamamos a movilizarnos a la Plaza del Congreso el día que se trate la reforma jubilatoria.

El nuevo año, 2021, impulsará con fuerza la necesidad de coordinación de los sectores sindicales combativos. Izquierda Socialista y los dirigentes que integramos el PSC seguiremos trabajando para su fortalecimiento y extensión nacional, peleando en cada sindicato por listas únicas de oposición para echar a la burocracia sindical y seguir avanzando en la pelea por una nueva dirección democrática, clasista y combativa para el conjunto del movimiento obrero.   

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

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