Feb 26, 2020 Last Updated 3:00 PM, Feb 25, 2020

La dirigente ferroviaria y ex diputada nacional de Izquierda Socialista-FIT participó de la reunión de coordinación nacional de Conlutas, junto a los petroleros que realizan la segunda semana de huelga, contra el intento de privatización del gobierno de Bolsonaro.

Así mismo Schlotthauer dio una charla invitada por Lucha Socialista (sección simpatizante de la UIT-CI) en el sindicato químico de San José Dos Campos en San Pablo. También participó de la charla “Los desafíos de la lucha internacional de las mujeres”, organizada en Río de Janeiro por la CST (sección oficial de la UIT-CI).

Esta visita coincide con que   desde el 1° de febrero los petroleros han estado en huelga contra el cierre de la fábrica de fertilizantes en Paraná, los despidos y la privatización de la empresa estatal.
A pesar de los ataques del gobierno de Bolsonaro, la criminalización del Tribunal Superior del Trabajo (que quiere obligar a los petroleros a mantener el 90% del personal trabajando) y el boicot a los principales medios de comunicación, el movimiento ha crecido en los últimos días con más de 100 unidades paralizadas en todo el país.

Además de la huelga petrolera, está programado para el 18 de marzo, un día nacional de luchas, con paros en educación y en el Servicio Público Federal y huelgas de universitarios.
En estos momentos, de ataques por parte del gobierno de extrema derecha y el corrupto congreso nacional y patronal, es esencial seguir el ejemplo de los petroleros.

La epidemia del coronavirus, que tiene su epicentro en China, es un gran impacto mundial por su gravedad en pérdidas de vida. Pero también por las consecuencias económicas que tendrá para las masas del mundo. También la crisis del coronavirus muestra la realidad social de China y de la dictadura del Partico Comunista chino (PCCH). El régimen censuró las primeras advertencias de un médico y lo acusó de “perturbar severamente el orden social”. Semanas después moría infectado por el virus. Esto demoró la respuesta a la epidemia

Escribe Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista y de la UIT-CI.*

La epidemia comenzó en la ciudad de Wuhan en diciembre, pero las autoridades del gobierno chino recién en enero lo reconocieron. La ciudad de Wuhan tiene 11 millones de habitantes y es la capital de la provincia de Hubei. Allí se está produciendo la cuarentena más grande de la historia, porque en Hubei hay 56 millones de habitantes.

Hasta ahora la epidemia no se ha detenido y ya ha superado los 1.868 muertos en China, según las cifras oficiales del régimen. El promedio de 100 muertos por día en las vísperas pegó un salto el miércoles 12 de febrero, a 242 víctimas fatales. Al 18 de febrero, las autoridades hablan ya de más de 72.500 afectados. […]

Las causas del surgimiento y el desarrollo en China de este tipo de enfermedades, como fue en su momento el SARS (2003), la gripe aviar, y ahora el coronavirus hay que buscarlas en la crisis social que se crece en ese país desde el retorno al capitalismo.

Por datos que se han ido conociendo sobre los posibles orígenes del coronavirus, se puede sospechar que ha surgido en los populosos mercados públicos de Wuhan, en donde se venden animales vivos: desde pollos y cerdos hasta otras aves y reptiles, que en muchos casos son faenados en el momento. También se comercializan zorros, murciélagos y serpientes. Se cree que algunos de estos animales pudieron haber transmitido el virus. Desde el gobierno chino han querido justificar estas prácticas, totalmente insalubres y que están prohibidas en muchas partes del mundo, como una cuestión “cultural”  ancestral. Cuando en realidad este tipo de mercados, que se dan  allí y en otras partes del mundo, son fruto de la miseria y la desigualdad de los pueblos. Una tradición que viene de las miserias y las hambrunas que genera la explotación capitalista.
El surgimiento y el agravamiento de esta epidemia muestran la verdadera cara de la China capitalista actual, que el imperialismo y los medios de prensa burguesa la vienen elogiando como un ejemplo de “modernidad” del capitalismo. Por su parte la mayoría de la izquierda y de la centroizquierda mundiales, entre ellos el chavismo, el lulismo o el castrismo la elogian y reivindican como un ejemplo de un supuesto “socialismo de mercado del siglo XXI”. Cuando en realidad se están desnudando las contradicciones que vive China capitalista actual y sus tremendas desigualdades sociales, con unos 400 millones de ricos y de clases media alta, frente a más de 1.000 millones de trabajadores, mujeres y campesinos que viven explotados, en condiciones de hacinamiento y de misera. […]

El gobierno chino y los medios han querido mostrar “cierta eficacia”, difundiendo que se instaló un hospital en diez días. Cuando solo se trató de una improvisación desesperada buscando contrarrestar el deterioro de la salud pública que, clandestinamente, se está denunciando en China.

Muere por el virus el médico que alertó y fue censurado

La gravedad de la epidemia del coronavirus se pone en evidencia, además, por el manejo represivo y de censura de la dictadura del PCCH. Por eso los datos de fallecimientos e infectados son altamente dudosos. La única fuente de información es la mentirosa dictadura china. Pero cada vez más están trascendiendo denuncias y protestas vía las redes sociales.
El punto más alto que desató el crecimiento de las protestas del pueblo chino, es el caso de censura y represión al médico oftalmólogo Li Wenliang. Ya en diciembre  este médico de 34 años, que trabajaba en el hospital de Wuhan, fue el primero en advertir la presencia y agresividad del virus, y empezó a enviar mensajes a sus colegas alertando la gravedad y los peligros que se estaban desarrollando. El 30 de diciembre fue la primera alerta que no fue tomada en cuenta. Para peor, días después de empezar a conocerse la temprana advertencia, funcionarios de la oficina de seguridad pública (policías) se presentaron para advertirle a este médico que estaba “cometiendo una falta grave”. Lo obligaron a firmar una nota en donde lo acusaban de hacer “comentarios falsos” y de “perturbar severamente el orden social” (Clarín, Argentina 7/02/20). Lamentablemente el médico ya había contraído el virus y terminó falleciendo a mediado de enero, lo que provocó un tremendo impacto. Hoy está siendo considerado un héroe nacional por el pueblo chino a medida que se va conociendo su lucha.
La dictadura, al negar esta advertencia, probablemente profundizó el agravamiento de la epidemia. Tal ha sido la repercusión de estos hechos que el gobierno central tuvo que destituir a la cúpula del Partido Comunista de la provincia de Hubei y la ciudad de Wuha  para tratar de contener el odio popular.

El coronavirus y la negligencia capitalista global

No solo es repudiable la actuación de la dictadura china. Esta es parte de la negligencia del sistema capitalista imperialista  mundial que agrava toda forma de respuesta para que se evite la extensión de la epidemia y las pérdidas de vidas en el mundo.
Existe una disputa entre los distintos países capitalistas, y en particular de las multinacionales de productos farmacéuticos y laboratorios privados, para ser los primeros en descubrir una vacuna por su cuenta y tener una patente y lograr más ganancias con la venta de ese producto. Por ejemplo, “el gigante farmacéutico británico Glaxo Smith Kline (GSK) ya empezó a elaborar un proyecto. La carrera es veloz y el primero se llevará el premio mayor” (Clarín, Argentina, 5/02/20). […]
Más allá del punto pico que llegue a alcanzar la extensión de la epidemia, y ojalá sea el menor posible, habrá un agravamiento de la actual crisis económica capitalista. La gigantesca China está semiparalizada. Se verá afectado el comercio mundial y habrá una nueva caída de la producción. Las multinacionales van a querer hacer pagar ese costo a los pueblos del mundo. Los pueblos deben preparase para seguir enfrentándolos.

*Ver versión completa en www.uit-ci.org y en www.izquierdasocialista.org

Vista del acto en la embajada de Venezuela en nuestro país del 10 de Febrero reclamando la libertad del obrero Rodney Álvarez de Ferrominera Orinoco, falsamente acusado de matar a un trabajador durante una asamblea. Las evidencias apuntan contra directivos sindicales y políticos del PSUV, pero Álvarez está preso por un crimen que no cometió, sin pruebas ni sentencia desde hace ocho años.

De la misma participaron Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista en el FIT Unidad), Razón y Revolución, Comuna Socialista, el dirigente combativo docente de Ademys Jorge Adaro y se leyeron adhesiones de Sobrero y Sutebas Multicolor. También apoyó la UIT-CI. La protesta fue en sintonía con una similar realizada en Venezuela. Giordano repudió la criminalización del gobierno de Maduro y señaló que Álvarez es parte del sindicalismo independiente y combativo, por eso lo tienen preso.

 La dirigente ferroviaria de Izquierda Socialista FIT-Unidad participó del acto en la central de trabajadores Conlutas en Brasil, junto a los petroleros que realizan la segunda semana de huelga, contra el intento de privatización del gobierno de Bolsonaro.

A continuación reproducimos una nota de la Corriente Socialista de Trabajadoras y Trabajadores (CST-PSOL), partido hermano de nuestra organización internacional (UIT-CI), sobre la lucha en curso.

Seguir el ejemplo de los petroleros: ¡Detener los ataques mediante huelgas y movilizaciones!
13 de febrero de 2020 Por combate - Unión

Desde el 1 de febrero, los petroleros han estado en huelga. Una huelga contra el cierre de la fábrica de fertilizantes en Paraná, los despidos y la privatización de la empresa estatal.

A pesar de los ataques del gobierno de Bolsonaro, la criminalización del TST [Tribunal Superior del Trabajo] y el boicot a los principales medios de comunicación, el movimiento ha crecido en los últimos días y hoy tenemos una fuerte huelga petrolera nacional con más de 100 unidades paralizadas en todo el país.

En estos momentos, de ataques por parte del gobierno de extrema derecha y el corrupto congreso nacional y patronal, es esencial seguir el ejemplo de los petroleros. Necesitamos garantizar una solidaridad activa, en el lugar de trabajo, estudio y vivienda, además de visitas a los piquetes, vigilias y asambleas. La lucha de los petroleros es de todos nosotros.

TST ataca el derecho de huelga
La postura del TST frente a la huelga es inaceptable. Debido a una orden judicial preliminar, quiere obligar a los petroleros a mantener el 90% del personal trabajando. Un verdadero absurdo que no solo ataca el derecho de huelga, sino que muestra un sistema judicial vendido que se puso del lado del desmantelamiento de la principal empresa pública en el país.
¡En necesario unificar huelgas y luchas!

Además de la huelga petrolera, hemos programado para principios de marzo una huelga en la oficina de correos y para el 18 de marzo, un día nacional de luchas, donde tendremos paros en educación y en el Servicio Público Federal. Habrá huelgas de universitarios de ANDES-SN. Recientemente, los trabajadores de Dataprev lograron detener, temporalmente, los despidos. Hay huelgas como las de la educación de MG y el 8 de marzo habrá actos en varios estados. Tenemos que luchar para unificar huelgas, movilizaciones, la lucha de las mujeres y las campañas salariales contra el gobierno de Bolsonaro / Mourão y el corrupto congreso nacional de Rodrigo Maia y Alcolumbre.

Centrales y federaciones deben unificar las luchas
Las centrales de trabajadores (CUT, CTB), las confederaciones (CNTE, CONDSEF, CONTRAF), las federaciones (FENTECT y FINDECT) y los sindicatos deben construir actividades unificadas, a partir del calendario de los trabajadores petroleros y las huelgas estatales como la de MG. Garantizar la unidad de todas las empresas estatales (empleados bancarios, ecetistas, coleccionistas de monedas, Eletrobras) en una sola lucha. Esto también debe ser tarea de los organismos de los funcionarios federales, a través de FONASEFE, garantizando la unidad con la huelga petrolera y la huelga el 18, además de confirmar el código de huelga propuesto por ANDES-SN.

Debemos evitar la dispersión actual de fechas y calendarios y el aislamiento de la huelga petrolera y los educadores de MG. Necesitamos marchas y manifestaciones de las categorías que están paralizadas, ya que todas tienen algo en común: se enfrentan al ajuste fiscal de Bolsonaro, Guedes y el Congreso Nacional. La unificación es la forma de fortalecer todas las luchas que estamos experimentando.

Es por eso que, en vista de esta situación de huelgas, la estrategia de las centrales sindicales más grandes (la cumbre nacional de la CUT, CTB, UGT y Força Sindical) no puede apostar a negociaciones en el parlamento para detener los ataques del gobierno, porque esta política permitió la aprobación de la reforma de pensiones. No hay otra forma de derrotar los ataques de Bolsonaro, Guedes y el Congreso que en las calles.

China: coronavirus y dictadura

  • Feb 26, 2020
  • Publicado en La Web

Por Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista, de Argentina, y de la UIT-CI. 14 de febrero 2020

La epidemia del coronavirus, que tiene su epicentro en China, es un gran impacto mundial por su gravedad en pérdidas de vida. Pero también por las consecuencias económicas que tendrá para las masas del mundo. China está semiparalizada. Se verá afectado el comercio mundial y habrá una nueva caída de la producción. Las multinacionales van a querer hacer pagar ese costo a los pueblos del mundo. También la crisis del coronavirus muestra la realidad social de China y de la dictadura del Partido Comunista (PC) chino. El régimen censuró las primeras advertencias de un médico y lo acusó de “perturbar severamente el orden social”. Semanas después moría infectado por el virus. Esto demoró la respuesta a la epidemia. Ni el capitalismo chino ni el sistema capitalista-imperialista mundial garantizan una respuesta adecuada a esta crisis humanitaria que está afectando a millones.

Este mes se hizo público que la epidemia del coronavirus comenzó en la ciudad de Wuhan en diciembre, pero las autoridades del gobierno chino recién en enero lo reconocieron. La ciudad de Wuhan tiene 11 millones de habitantes y es la capital de la provincia de Hubei. Allí se está produciendo la cuarentena más grande de la historia, porque en Hubei son 56 millones de habitantes.

Hasta ahora la epidemia no se ha detenido y ya ha superado los 1400 muertos en China, según las cifras oficiales del régimen. El promedio de 100 muertos por día en las vísperas pegó un salto el miércoles 12 de febrero, a 242 víctimas fatales.  Al día de hoy, las autoridades hablan ya de más de 64 mil afectados. Todavía no hay una vacuna. Con epicentro en China, se ha extendido a Asia y a algunos países de Europa.

La gravedad de la epidemia, aunque en números pueda parecer todavía baja, es que ya ha superado en el país a las muertes de la anterior epidemia del SARS (2003). Puede parecer una simplicidad decir que esta epidemia es culpa del capitalismo chino. Pero se trata de que el capitalismo, por la miseria creciente que desarrolla, crea las condiciones para el surgimiento de estas nuevas epidemias y para agravarlas.

Las causas del surgimiento y el desarrollo en China de este tipo de enfermedades, como fue en su momento el SARS, la gripe aviar, y ahora el coronavirus hay que buscarlas en la crisis social que se crece en ese país desde el retorno al capitalismo.

Por datos que se han ido conociendo sobre los posibles orígenes del coronavirus, se puede sospechar que ha surgido en los populosos mercados públicos de Wuhan, en donde se venden animales vivos: desde pollos y cerdos hasta otras aves y reptiles, que en muchos casos son faenados en el momento. También se comercializan zorros, murciélagos y serpientes. Se cree que algunos de estos animales pudieron haber transmitido el virus. Desde el gobierno chino han querido justificar estas prácticas, totalmente insalubres y que están prohibidas en muchas partes del mundo, como una cuestión “cultural”  ancestral. Cuando en realidad este tipo de mercados, que se dan  allí y en otras partes del mundo, son fruto de la miseria y la desigualdad de los pueblos. Una tradición que viene de las miserias y las hambrunas que genera la explotación capitalista.

El surgimiento y el agravamiento de esta epidemia muestran la verdadera cara de la China capitalista actual, que el imperialismo y los medios de prensa burguesa la vienen elogiando como un ejemplo de “modernidad” del capitalismo. Por su parte la mayoría de la izquierda y de la centroizquierda mundiales, entre ellos el chavismo, el lulismo o el castrismo la elogian y reivindican como un ejemplo de un supuesto “socialismo de mercado del siglo XXI”. Cuando en realidad se están desnudando las contradicciones que vive China capitalista actual y sus tremendas desigualdades sociales, con unos 400 millones de ricos y de clases media alta, frente a más de 1.000 millones de trabajadores, mujeres y campesinos que viven explotados, en condiciones de hacinamiento y de misera.

También la epidemia del coronavirus se da en el marco de un deterioro del sistema de salud chino por las privatizaciones que se fueron dando al calor de la restauración de fines de los ochenta y noventa del siglo pasado. Con  la revolución de 1949 el sistema fue estatal y gratuito. Desde la restauración capitalista “un 45% de la población urbana del país y el 80% de la población global, no tiene ningún tipo de seguro médico, admitido recientemente por el Viceministro de Salud Gao Qiang” (Andrés Oppenheimer, Cuentos Chinos, página 61, Editorial Sudamericana. 2005).

El gobierno chino y los medios han querido mostrar “cierta eficacia”, difundiendo que se instaló un hospital en 10 días. Cuando solo se trató de una improvisación desesperada buscando contrarrestar el deterioro de la salud pública que, clandestinamente, se está denunciando en China.

Muere por el virus el médico que alertó y fue censurado

La gravedad de la epidemia del coronavirus se pone en evidencia, además, por el manejo represivo y de censura de la dictadura del PCCH. Por eso los datos de fallecimientos e infectados son altamente dudosos. La única fuente de información es la mentirosa dictadura china. Pero cada vez más están trascendiendo denuncias y protestas vía las redes sociales.

El punto más alto que desató el crecimiento de las protestas del pueblo chino, es el caso de censura y represión al médico oftalmólogo Li Wenliang. Ya en diciembre  este médico de 34 años, que trabajaba en el hospital de Wuhan, fue el primero en advertir la presencia y agresividad del virus, y empezó a enviar mensajes a sus colegas alertando la gravedad y los peligros que se estaban desarrollando. El 30 de diciembre fue la primera alerta que no fue tomada en cuenta. Para peor, días después de empezar a conocerse la temprana advertencia,  funcionarios de la oficina de seguridad pública (policías) se presentaron para advertirle a este médico que estaba “cometiendo una falta grave”. Lo obligaron a firmar una nota en donde lo acusaban de hacer “comentarios falsos” y de “perturbar severamente el orden social” (Clarín, Argentina 7/02/20). Lamentablemente el médico ya había contraído el virus y terminó falleciendo a mediado de enero, lo que provocó un tremendo impacto. Hoy está siendo considerado un héroe nacional por el pueblo chino a medida que se va conociendo su lucha.

La dictadura, al negar esta advertencia, probablemente profundizó el agravamiento de la epidemia. Tal ha sido la repercusión de estos hechos que el gobierno central tuvo que destituir a la cúpula del Partido Comunista de la provincia de Hubei y la ciudad de Wuha  para tratar de contener el odio popular.

El coronavirus y la negligencia capitalista global

No solo es repudiable la actuación de la dictadura china. Esta es parte de la negligencia del sistema capitalista imperialista  mundial que agrava toda forma de respuesta para que se evite la extensión de la epidemia y las pérdidas de vidas en el mundo.
Existe una disputa entre los distintos países capitalistas, y en particular de las multinacionales de productos farmacéuticos y laboratorios privados, para ser los primeros en descubrir una vacuna por su cuenta y tener una patente y lograr más ganancias con la venta de ese producto. Por ejemplo, “el gigante farmacéutico británico Glaxo Smith Kline (GSK) ya empezó a elaborar un proyecto. La carrera es veloz y el primero se llevará el premio mayor” (Clarín, Argentina, 5/02/20).

A tal punto se ha llegado en esta inescrupulosa disputa que el mismísimo director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, acusó a “algunos países ricos de estar muy retrasados de compartir información sobre casos de coronavirus, reclamando mayor solidaridad internacional para combatir la epidemia en China” (idem, 5/02/20). Ya la OMS ha estimado que, mínimo, puede dar una vacuna recién en un año y medio.

Más allá del punto pico que llegue a alcanzar la extensión de la epidemia, y ojalá sea el menor posible, habrá un agravamiento de la actual crisis económica capitalista. La gigantesca China está semiparalizada. Se verá afectado el comercio mundial y habrá una nueva caída de la producción. Las multinacionales van a querer hacer pagar ese costo a los pueblos del mundo. Los pueblos deben preparase para seguir enfrentándolos.

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