Apr 16, 2024 Last Updated 4:53 PM, Apr 16, 2024

Escribe Nicolás Núñez, por Ambiente en Lucha e Izquierda Socialista

En un artículo escrito por nuestro compañero Agustín Gigli, integrante de la Asamblea No a la Mina Esquel, desarrollamos una crítica a las posiciones que nuestres compañeres del Frente de Izquierda Unidad están levantando en el marco de los debates del año electoral en curso, y en particular, ante las monumentales promesas que se venden respecto de que la explotación de litio sería la vía de resolver buena parte de los problemas económicos del país. Escribimos aquel artículo, centralmente, porque vemos que las propuestas y proyectos que están siendo impulsados corren el riesgo de posarse sobre la misma promesa extractivista, abriendo un curso de colisión entre la izquierda y los reclamos de los territorios.

Les compañeres de PO, respondieron a nuestra crítica en un texto bastante particular, dado que: a) elude responder al eje de nuestro planteo, a saber, que su propuesta de campaña se sostiene sobre la idea de la continuidad de la explotación megaminera, pero bajo otra lógica de propiedad; b) terminan por plantear que en realidad su política para el litio es sólo realizable bajo un gobierno de les trabajadores, sin ninguna consigna intermedia o transicional de por medio; y c) nos invitan a “debatir” a un acto divisionista de proclamación de sus candidaturas para las PASO. 

La bandera de PO: “Megaminería bajo control obrero”

Nos parece que la condición de entrar al debate, éste y todo debate, es nombrar las cosas por su nombre. La explotación de litio actual, y su estructura desplegada en instalaciones como la de Livent en el Salar del Hombre muerto, es una actividad megaminera, particularmente, por el intensivo uso de agua que implica. Como señalan las especialistas Patricia Marconi y Amelia Clark en el último informe de Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), en estas explotaciones: “el consumo es aproximadamente 1 millón de litros de salmuera y 300.000 litros de agua dulce por tonelada de litio extraído por año. Considerando que cada proyecto tiene un rango de extracción de 10.000 a 40.000 tn/año y una vida útil de 40 años, los volúmenes de agua evaporada son gigantescos y alarmantes, especialmente en el contexto de crisis hídrica global”. Esto se debe, a que la infraestructura que se encuentra desplegada a lo largo de los humedales altoandinos es esencialmente de explotación evaporífera. Técnicas alternativas, de menor peso hídrico, se encuentran en estudio en nuestro país, y de hecho, les trabajadores del CONICET y del Centro de Investigación en Materiales y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJU), denuncian la falta de inversión estatal, y la entrega de esa rama estratégica de desarrollo científico al capital privado. Nuestro planteo parte de esta realidad.

En su respuesta, PO dice que es forzada nuestra interpretación del spot de Gabriel Solano con su propuesta de explotación de litio, cuando criticamos que es incorrecto plantear meramente la estatización, sin hacer referencia a este problema ambiental, y entonces nos remiten a un artículo del año pasado de su Revista “En defensa del Marxismo” donde sí habrían desarrollado más acabadamente su propuesta.

El problema es que cuando hacemos el ejercicio de complementar el texto del spot con el de la Revista que nos mandan a leer, nos encontramos la misma posición, incluso en términos más brutales: “Mucho se discute hoy sobre cómo debe ser la explotación del litio en este momento de boom mundial de precios y demanda. En cualquier caso hay algo que no debería discutirse: el yacimiento que Livent opera desde hace 20 años en el Salar del Hombre Muerto en el límite entre Salta y Catamarca debe ser expropiado y puesto a andar por el estado bajo control de los trabajadores” (PO, 22/10/2022). El PO nos ofrece una definición de diccionario de “megaminería bajo control obrero”, y plantea que ni siquiera debería discutirse la continuidad de la explotación. PO se vale para su justificación en que “no están concluidos los estudios sobre las consecuencias ambientales de los actuales métodos de producción del litio”, PO, así pareciera poner en duda las denuncias de las asambleas que señalan la explotación hasta su agotamiento del Río Trapiche. Con lo cual ante la “duda”, en vez poner un freno, una moratoria, como planteamos desde Ambiente en Lucha e Izquierda Socialista, en vez de que prime el principio precautorio ante los potenciales riesgos ambientales, PO nos dice que no se puede discutir que la potencial “Livent obrera” tiene que seguir produciendo.

En suma, que el PO, más allá de dedicar unas líneas a hablar de la problemática ambiental, no plantea modificar el sistema de extracción, lo ratifica el hecho de que cierren el artículo planteando las viviendas que se podrían construir con la “renta absolutamente extraordinaria” de la explotación de litio. Porque nadie podría asegurar que los sistemas experimentales de obtención sin uso intensivo de agua, aún en desarrollo, sostengan desde el vamos la misma rentabilidad que los mecanismos de extracción evaporífera que fueron desarrollados no en función de su articulación en una red de generación de valor agregado en el país, sino que están estructurados al servicio de una lógica extractivista de remisión de materias primas para las multinacionales. Para nosotres, en cambio, las miles de viviendas que efectivamente necesita todo el norte argentino deben construirse en base al no pago de la fraudulenta deuda externa, de impuestos a las grandes empresas, y de cobrarle a las multinacionales por sus crímenes ambientales, así como también, que devuelvan los millones de dólares que se llevaron del país subfacturando exportaciones.

Digamos al pasar, que esta postura del PO actual es continuidad de planteos previos de “fracking bajo control obrero”, y a tal punto es fundante de los planteos de esta corriente y no una malinterpretación nuestra, que si vamos a ver el planteo del partido de Jorge Altamira (fundador de PO), Política Obrera, la consigna es la misma pero sin rebusques: “control obrero de las industrias contaminantes” (Política Obrera, 26/5/23).

Una vuelta carnero propagandística hacia la nada

Volviendo a la respuesta que nos dedicaron les compañeres de PO, nos encontramos con que después de que hicieran una reivindicación de su elaboración previa, en defensa de la estatización de la extracción del litio bajo control obrero, el artículo pega un giro sobre sí mismo para terminar planteando que en realidad, su consigna no es aquella sino “el gobierno de les trabajadores”, dado que “fuera de estos términos no es una salida la estatización”. O sea, después de plantearnos que ni siquiera debía ponerse en discusión que de forma inmediata Livent debería seguir gastando millones de litros de agua diariamente, solo que bajo control obrero, ahora nos dicen que no, que en realidad la megaminería bajo control obrero será una realidad únicamente en el gobierno de trabajadores que piensa PO.

Digamos que nunca va a dejar de ser cierto que aisladamente, la estatización de los minerales estratégicos bajo control de sus trabajadores y las comunidades, no resulta en sí una salida definitiva, ni ante el problema económico, ni ante la transición energética.  Ahora, lo propio podríamos plantear ante cualquier problemática (ambiental, económica, salarial, de derechos democráticos, etc., todas), que nunca va a poder resolverse en sí misma y definitivamente mientras no terminemos con el poder político de la burguesía. Y por eso, siempre nuestros programas y campañas electorales deben tener la consigna del gobierno de trabajadores y la izquierda. Ahora bien, si fuéramos hasta el final con el planteo de PO, no habría ninguna consigna intermedia, ninguna consigna transicional, en vez de buscar puntos de movilización junto a la clase trabajadora, los movimientos de lucha, las asambleas territoriales, y las comunidades, deberíamos únicamente hacer agitación del gobierno de trabajadores, porque ninguna otra consigna en sí misma resulta una “salida”. Se trata de un planteo ultimatista, desmovilizante y también derrotista. Porque parte de negar que es posible conquistar triunfos parciales mientras aún no tengamos la fuerza de pelear por el gobierno.

Lo cual es lo contrario de la historias recientes como las del Chubutazo, y los 20 años de lucha que han mantenido la megaminería fuera de Chubut. Mientras sigan gobernando el PJ y partidos patronales, la amenaza estará siempre al acecho, pero mientras tanto, ha sido muy correcto desarrollar la movilización por el NO a la mina. Así como tan necesario es hoy en día trazar un puente hacia las expresiones de resistencia socioambiental al saqueo extravista del litio a través de consignas que puedan impulsar la movilización. Algo que bajo ningún punto de vista puede hacerse bajo la bandera de la megaminería bajo control obrero que promueve PO.

Volvemos a citar, entonces, para quienes se sumen en este punto al debate, cuales creemos que son los puntos en base a los cuales debe plantarse la izquierda frente a la pregunta de qué hacer con el litio: 1) frenar el saqueo y la destrucción ambiental; 2) estatización del conjunto de los minerales estratégicos bajo control de les trabajadores y las comunidades; 3) moratoria (freno) de la explotación supeditada a a) la definición de las comunidades locales y les trabajadores en base a construcción de información científica de forma independiente de los intereses empresariales y de procesos asamblearios de información y participación directa vinculantes, y b) la inversión, descubrimiento y desarrollo nacional de tecnología de obtención de litio que no destruyan los humedales y territorios en general, así como también de desarrollos de valor agregado y generación de empleo en las provincias y no solo exportar materias primas; 4) garantizar el conjunto de los puestos de trabajo de la industria sobre la base de reconvertir la producción en tareas de remediación ambiental sosteniendo los salarios y convenios más favorables, 5) desarrollo de un plan de transición energética que no se base en la búsqueda de ganancias del capitalismo del norte global, sino de las necesidades de adaptación y mitigación al cambio climático de nuestros territorios. Todo lo que desde ya se combina con el programa que levantamos desde nuestras organizaciones y el FITU que incluye explicar la necesidad del gobierno de les trabajadores y la izquierda, pero de forma combinada y no contrapuesta al desarrollo de consignas inmediatas para la movilización y el freno del saqueo y la destrucción ambiental capitalista.

Sobre el acto divisionista del 17 de junio

A modo de provocación, y tras eludir responder a nuestro cuestionamiento, el PO nos plantea que deberíamos ir a discutir estos temas al acto de campaña que convocaron junto al MST tras unilateralmente quebrar las discusiones en la mesa política del FITU en búsqueda de una unidad entre los cuatro partidos que lo integramos. Un acto que tiene como principal objetivo el de ratificar y lanzar las candidaturas de Solano-Ripoll y demás cargos acordados entre ambos partidos, intentando tapar con un supuesto evento “democrático para debatir todo”, como lo llaman, su clara vocación de pisotear los acuerdos políticos alcanzados hasta el momento y forzar al FITU ir a las PASO, sobre la base de plantear que en vez de consensuar una fórmula que respete los acuerdos, llaman a un evento donde dos partidos le impongan al resto sus definiciones y candidaturas, es decir, un método contrapuesto al funcionamiento que permitió que el Frente de Izquierda pueda sostenerse en pie desde el 2011 a la fecha. A eso se le sumó que dicen que ahí PO y MST van a definir un nuevo “Programa del FITU” sin dos de sus integrantes, Izquierda Socialista y PTS. O sea, romper con los 22 puntos con los que se puso en pie hace 12 años. El carácter divisionista del evento es total.

Pero aprovechemos la provocación para decir algo más sobre un aspecto que puede confundir a compañeres activistas del movimiento socioambiental y más allá de él, sobre que se trataría de una instancia para “discutir todo sin mesas chicas”. Veamos. El PO levanta megaminería de litio bajo control obrero, el MST en cambio, en el otro extremo, “el litio no se toca” (3/5/23). ¿Acaso la Red Ecosocialista del MST va a supeditar su rechazo a la megaminería a que el PO le imponga su consigna? ¿O en cambio, va a haber una “mesa chica” donde preacuerden qué levantar o bien, qué puntos omitir, al margen de que después pueda explicar su postura contrapuesta? Nos inclinamos porque pasará lo segundo. Porque efectivamente los acuerdos entre partidos funcionan de esa manera, y eso es lo que es el acto divisionista del 17: un acuerdo de partidos, entre PO y MST contra todos los acuerdos políticos y programáticos previos del FITU.

¿Está mal abrir instancias de debate e intercambio de visiones entre las organizaciones del FITU y abierto a distintos espacios y activistas? En absoluto, eso hicimos recientemente discutiendo de forma abierta y de común acuerdo las distintas posiciones ante la invasión de Rusia a Ucrania, y eso hicimos ante la Huelga Mundial por el Clima de septiembre de 2019, donde junto a organizaciones socioambientales empezamos a trazar los lazos que luego ayudarían a la conformación de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones. Pero una cosa muy distinta es forzar espacios de imposición de definiciones, eso es un camino rupturista para el FITU.

Ante todo esto, y en particular, ante la proclamación del lanzamiento de la fórmula de PO y MST para competir en las PASO por los cargos con Solano-Ripoll, ratificamos que desde Ambiente en Lucha e Izquierda Socialista conformamos junto a les compañeres del PTS una lista que, respetando los acuerdos que hemos alcanzado a lo largo de estos doce años, se postula para enfrentar a todos los políticos capitalistas con grandes luchadoras y luchadores, haciendo valer el programa de independencia de clase que tiene el FITU y sus mecanismos de debate interno. Es decir, defender los pilares que tenemos para seguir construyendo una alternativa política que pelee en nuestro país por una salida de fondo, socialista, que ponga fin al extractivismo capitalista y todas las formas de depredación de la naturaleza. 

8/6/23

Publicamos a continuación un documento de rechazo al proyecto de “Soberanía energética” que presentó el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni (FdT), elaborado por los compañeros de Izquierda Socialista de Chubut en el Frente de Izquierda.

El gobernador chubutense Mariano Arcioni (Frente de Todos), presentó un proyecto de ley que denomina de “Soberanía energética”. Si buscamos en el diccionario el significado de todas las palabras vacías de contenido (empezando por “soberanía”) que tiene el proyecto, no llegaríamos a ningún lado. Limitándonos al ideario popular, entendemos que por “soberanía” se intenta representar la independencia del país frente a otras naciones intervinientes a través de grandes grupos económicos, tan presentes en Chubut y Patagonia. El propio texto dice “establecer como nuevo paradigma la soberanía energética entendiendo como tal, la capacidad del pueblo de la Provincia del Chubut de usufructuar el producto de la explotación de sus recursos naturales con potencial energético”. Pero esto no tiene nada que ver con lo escrito en el proyecto. 

La situación actual de la provincia con respecto a la energía es simple: Chubut es un gran productor de energía, principalmente de petróleo; posee 2 centrales hidroeléctricas: Futaleufú, la séptima a nivel país con una potencia de 560MW (construida especialmente para abastecer a la planta de aluminio Aluar), y el Dique Florentino Ameghino con 60MW y crecen los parques eólicos que no dejan ni un sólo peso por el uso del recurso viento. Toda esta energía es consumida por Aluar, las petroleras y las ciudades que están conectadas a la red o exportada fuera de la provincia ya que según surge del mismo proyecto, en Chubut, se produce 10 veces más energía de la que se consume. No obstante esta situación de exceso de generación de energía, la mayoría de los pueblos no están conectados a la red eléctrica y dependen de generadores térmicos. Sobre esto último, hay sólo unas pocas menciones para justificar el proyecto, sin plantear ninguna solución. Del petróleo, el proyecto no dice absolutamente nada. 

Para el Frente de Todos, las políticas electro energéticas las debe llevar a cabo una sociedad que cotiza en bolsa y no el Estado provincial ni nacional.

 

¿En qué consiste el proyecto?

El proyecto crea dos entidades: por un lado la empresa mixta que pasará a ser propietaria de todos los bienes estatales relacionados con la producción, transporte y distribución de energía eléctrica: la Empresa Provincial de Energía Chubut Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria, “EPECH S.A.P.E.M.”. Por otro lado crea el Mercado Eléctrico Mayorista Regional de Chubut, “MEMRECH”.

Estas entidades no son más que la continuidad de las políticas liberales de los 90, de destrucción de los bienes del estado y su entrega a privados nacionales o multinacionales. La empresa EPECH será la “organización institucional y empresarial de la Provincial del Chubut que tendrá a su cargo la ejecución de la política electro energética del Estado Provincia” (art. 24). Será una sociedad anónima con acciones que cotizarán en bolsa y de la que el estado provincial sólo mantendrá el 51% de las acciones en una etapa inicial, como lo plantea el artículo 36: “cualquier enajenación de acciones que importe la pérdida de la situación mayoritaria debe ser autorizada por ley provincial con dos tercios (⅔) favorables de la totalidad de los representantes de la Honorable Cámara de Diputados”.

Es decir que el gobierno, con la EPECH, va a privatizar todas sus intervenciones actuales y futuras en cuanto a la política energética. Y el hecho de que sea el Ministerio de Infraestructura quien elija al presidente de la EPECH (art. 44), no quita este “corrimiento” del estado. 

Tampoco quiere decir que el 51% de todas las empresas que intervienen en la explotación de bienes comunes, transporte y distribución de energía va a ser estatal. Este porcentaje sólo corresponde, en una primera instancia, como dijimos, a la empresa EPECH que será la adjudicataria del 100% de lo que actualmente posee el estado provincial.

Pero ¿Será la EPECH una forma de financiar al estado? El artículo 63 dice que toda ganancia de la empresa provincial será destinada a pagar la deuda externa: “tendrá derecho a recuperar solamente sus costos operativos y de mantenimiento totales que les permitan mantener la calidad, continuidad y seguridad del servicio (…). Los excedentes resultantes (…) integrarán un fondo unificado (…) administrado por la Autoridad de Aplicación, la que deberá atender con el mismo los compromisos emergente de deudas contraídas hasta el presente (…)”.

Con este marco, será función de la EPECH explotar todos los recursos naturales para seguir produciendo energía, para Aluar, las petroleras, las mineras, para exportar y pagar la deuda externa.

En cambio, la otra entidad creada por este proyecto, el Mercado Eléctrico Mayorista Regional de Chubut (MEMRECH) deberá “promover un modelo de desarrollo territorial basado en la idea de soberanía energética” (art. 58 pto. a), es decir, un modelo de desarrollo basado en la idea de “usufructuar el producto de la explotación de sus recursos naturales”, en explotar todo lo explotable, sin importar el ambiente, tanto recursos renovables como no renovables (pto. c) para ampliar la potencia disponible provincial (pto. d). Acá entran los actuales recursos y los futuros: represas actuales y nuevas como la presa en el Lago Fontana, el proyecto La Elena en el río Corcovado y Los Monos en el Senguer; el viento en la costa y en El Escorial; la geotérmica; el uranio en la meseta; el hidrógeno “verde”. El petróleo convencional, fracking y offshore no son mencionados explícitamente, pero son los proyectos que se impulsan desde el Gobierno Nacional como salida a la crisis, cuando bien sabemos que son causantes de la misma. Si son parte del problema, no pueden ser planteadas como soluciones. 

Otra de las funciones del MEMRECH será la del “fortalecimiento de la seguridad jurídica para inversionistas, reduciendo de esta manera el riesgo y facilitando el acceso a fuente de financiamiento”. Seguridad jurídica para las grandes empresas para explotar los bienes comunes, como con la ley de inversiones mineras. Asimismo se menciona la posibilidad de que la empresa tenga filiales en el extranjero… hablando de soberanía.

Una gran ausencia del proyecto de “Soberanía”

Una gran ausencia desenmascara aún más las intenciones privatizadoras y entreguistas del proyecto de Arcioni y el Frente de Todos. En el ámbito de incumbencia de la EPECH y el MEMRECH falta la principal energía que actualmente está siendo extraída en la provincia: el petróleo. El petróleo ya se encuentra privatizado, dejando al Estado sólo algunas regalías y llevándose no sólo el recurso energético, sino también, por ejemplo, el agua. La crisis del agua en Comodoro, Rada Tilly y Caleta Olivia, en la cuenca del río Senguer, el vaciamiento del lago Colhué Huapi, son producto del uso indiscriminado del agua para la extracción de petróleo. Situación que se agravará si permitimos que  comiencen con el fracking. Tampoco se dice nada del petróleo offshore, una embestida nacional que recorre el país por toda la costa atlántica.

El FdT con grieta y una posición común

Este proyecto también viene a responder al veto que hizo Arcioni de la ley de Renta Hídrica, presentada por diputados provinciales del Frente de Todos y aprobada por la legislatura en diciembre de 2022. Desde el Frente de Izquierda rechazamos ese proyecto (ver https://www.ael.ar/generales/chubut-el-fitu-rechaza-el-proyecto-del-fdt-de-renta-hidrica/). Aquel proyecto de Renta Hídrica, pretendía que aumenten las migajas que deja el banquete privado, centralmente para los municipios cercanos a la Hidroeléctrica Futaleufú, en momentos en que las concesiones están por vencer en 2025. En este nuevo proyecto, se barre con la posibilidad de distribuir la renta en forma diferencial, priorizando algunos municipios, y se proclama que con esta ley se pretende “posicionarlo (al Estado) estratégicamente para replantear las reglas de juego en la renegociación de contratos de concesión de las represas”. Y para ser más claros dice “desandar el inconstitucional y peligroso camino de la municipalización de los recursos naturales que sólo genera diferendos internos”. En momentos en que se plantea la necesidad y la posibilidad de reestatizar las represas hidroeléctricas, el Frente de Todos, en sus distintas versiones, plantea la continuidad de la entrega de estos recursos estratégicos, enmascarada en aumentos de rentas y la creación de empresas “pseudo estatales”. Desde Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad decimos que hay que nacionalizar las represas ya existentes y ponerlas a funcionar bajo control de trabajadores, pobladores y usuarios de la energía sin avanzar en la creación de nuevas.

Así como la Renta Hídrica planteaba de forma explícita declarar de interés provincial a todo proyecto de construcción de represas hidroeléctricas en todo curso de agua provincial, el nuevo proyecto de “Soberanía energética” va en el mismo sentido, pero aumentando la apuesta a los parques eólicos, la energía mareomotriz y otros. 

Esta municipalización de los recursos naturales es también la visión de un gobierno que no quiere que se repitan las luchas como la de Esquel en 2003. Temen que las comunidades puedan ir en contra de su política de saqueo y evitar convertirse en zonas de sacrificio. 

¿Y los actuales trabajadores?

Actualmente hay muchos trabajadores estatales que pasarían a formar parte de la planta de la empresa EPECH. Y como es obvio, sus derechos laborales caen aprovechando la “volada”. El proyecto es explícito: en el artículo 40 se dice “El Directorio tendrá amplias facultades (…) entre ellas (…) f) aprobar la dotación de personal, fijar sus retribuciones, fijar las modalidades de contratación, efectuar nombramientos de conformidad con la normativa correspondiente, aplicar sanciones y decidir bajas de personal.” De trabajadores estatales con estabilidad laboral pasan a ser empleados privados flexibilizados.

¡Ningún trabajador debe ver amenazadas sus conquistas laborales!

Podríamos incluir al análisis infinidad de argumentos en contra, que surgen de sólo leer sus páginas, escritas para garantizar la mercantilización y la entrega de nuestros bienes comunes. No es un proyecto que busque elevar la calidad de vida de las comunidades ni garantizarnos el derecho a un ambiente sano, y por lo tanto garantizar la salud de todos los chubutenses. Es un proyecto más de entrega, de saqueo, de contaminación y de mercantilización de nuestros bienes comunes. 

El gobierno quiere crear una empresa con sucursales en el extranjero para regalar nuestros bienes comunes y dejar en la provincia contaminación y pobreza.

 

Llamamos a rechazar esta política de avance sobre los bienes comunes y vaciamiento  del Estado. Tenemos que discutir qué energía, para qué  y para quién la necesitamos. Debemos ser protagonistas de una transición energética que nos de sustentabilidad, desandando el camino del extractivismo, y dejar de ser los proveedores de energías baratas para los países centrales.

Debemos rechazar los proyectos hidroeléctricos en el río Corcovado, en la naciente del Senguer y demás proyectos que buscan generar energía para petroleras y mineras. No a la explotación de uranio en la meseta.

Debemos organizarnos para frenar este nuevo avance de Arcioni y el Frente de Todos.

 


Azud del río Senguer

Finalizada la pandemia, el gobierno de Arcioni avanzó con el proyecto de endicar el lago Fontana. Cuando quieren promocionar obras lo llaman Presa Nacimiento del Senguer, pero cuando quieren disminuir el impacto lo llaman “azud”. Rechazamos este proyecto, que con la excusa de la falta de agua en Comodoro y el sur de la provincia y sin tocar a las petroleras, ni a los grups económicos de empresarios que realizan desvios para regar sus campos, pretende avanzar sobre el río y el lago (ver https://www.ael.ar/territorios/chubut-rechazamos-la-construccion-del-azud-del-lago-fontana/). Aprovechando la pandemia, se implementó un mecanismo de audiencia pública que simplemente es una payasada: enviar un correo electrónico a la empresa que escribió el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) con las observaciones, para que la consultora responda. La Autoridad de aplicación, pintada. Desde el Ministerio de Ambiente de la provincia, no hubo ningún comunicado ni información sobre cuántas personas participaron, cuántas se opusieron ni con qué argumentos.

En el EIA presentado eran claros: en esta etapa no habría generación de energía eléctrica. Sin embargo, ahora se suman al proyecto dos turbinas y sus correspondientes líneas de transmisión hasta las poblaciones de Río Senguer, Aldea Apeleg, Ricardo Rojas y Facundo (https://www.elchubut.com.ar/chubut/2023-4-29-10-40-0-destacan-que-el-dique-ameghino-tiene-20-metros-mas-de-embalse-que-el-ano-pasado). Por supuesto, sin estudio de impacto ambiental ni audiencia pública.

Escribe Nicolás Nuñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista + independientes)

Impulsado por Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista + Independientes), el encuentro representó un salto adelante en la elaboración y socialización de experiencias de enfrentamiento a la destrucción ambiental capitalista. Destrucción que en nuestro país impulsan sin grieta el peronismo del Frente de Todos, la oposición patronal de Juntos por el Cambio y los liberfachos de Milei en el marco de los planes de entrega al FMI.

La Facultad de Ciencias Sociales de la UBA recibió por la mañana del sábado 22 a las delegaciones de activistas. Desde el vamos, la apertura contó con la destacada participación de Soledad Cayunao, quien está siendo amenazada por estar al frente de la pelea contra los capitales árabes que quieren apropiarse de las nacientes del Río Chubut. Además, nuestra compañera de Izquierda Socialista Marcela Martín, integrante de la Asamblea Ambiental de Santa María de Punilla, Córdoba, y procesada en el marco de la pelea contra la Autovía que impulsa el gobierno peronista de Schiaretti y los intendentes locales, dio cuenta de la importancia de poder intercambiar experiencias y elaborar un programa en común. Por su parte, Pili Barbas, referenta de Ambiente en Lucha y de la Juventud de Izquierda Socialista, enmarcó el Encuentro en el avance en la experiencia que hemos hecho en los últimos dos años de construcción, tanto de nuestra agrupación como de la Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones (BFS). Además, Juan Carlos Giordano, como diputado nacional electo por Izquierda Socialista/FIT Unidad, asumió el compromiso de que cada una de las demandas y campañas que surjan del Encuentro fueran tomadas no solo por nuestro partido sino también propuestas a la Mesa Nacional del FIT Unidad para trabajar en conjunto.

Luego siguieron los debates en las comisiones. Allí fue esclarecedora la participación de compañeras de las Asambleas por un Mar Libre de Petroleras de Tierra del Fuego, Mar del Plata y el Partido de la Costa, así como también de Raquel Perier de la Multisectorial en Defensa del Golfo San Matías de Río Negro y de nuestra compañera de Izquierda Socialista Paula Gramajo, de Viedma. Las compañeras, entre otros temas, dieron cuenta de cómo desde el gobierno se está impulsando el avasallamiento de las legislaciones ambientales vigentes, con audiencias públicas fraudulentas que buscan instalar que el extractivismo mar adentro tiene “licencia social”, un ficticio apoyo local amparado sobre todo en falsas promesas de puestos de trabajo.

Además, la delegación de compañeres de Neuquén pudo graficar claramente como el fracking (fractura hidráulica) de Vaca Muerta, lejos de las promesas de desarrollo con que fue aprobado el pacto secreto con Chevron bajo el gobierno de Cristina Kirchner, sólo produjo una profundización de la desigualdad y aumentos siderales de la contaminación, la actividad sísmica y el agotamiento de los ríos en la provincia. Así como también informaron de otras peleas como la defensa de la Península de Hiroki, amenazada por los negocios inmobiliarios del Movimiento Popular Neuquino. Por su parte, compañeros que intervienen en la Asamblea Agüita Pura para San Juan, y los espacios anti-extractivistas de La Rioja dieron cuenta del estado de la pelea contra la megaminería en sus provincias. Estos informes fueron además potenciados con un taller posterior de presentación de la revista “La izquierda ante el no a la mina en Esquel”, que llevó adelante nuestro compañero Izquierda Socialista Agustín Gigli, integrante de la Asamblea No a la Mina, donde ante una gran convocatoria se socializaron las enseñanzas de la histórica lucha chubutense en defensa del agua y los territorios.

En paralelo a estos debates, en otra de las aulas compañeres de Rosario informaron sobre la actualidad de la pelea en defensa de los humedales, y la necesidad de una ley que no sea impuesta desde las negociaciones de los partidos patronales en el Congreso, sino que tenga acuerdo de los territorios en lucha, y que efectivamente los proteja.

Por su parte, compañeres de Córdoba que participaron de la histórica pelea por echar a Monsanto del pueblo, ratificaron la importancia de participar de las jornadas que se preparan a nivel mundial para el próximo 20 de mayo contra este gigante del envenenamiento con agrotóxicos. Además informaron sobre experiencias de impulso a la agroecología en la provincia y de la pelea contra la megaobra del acueducto Santa Fe-Córdoba que impulsan los gobernadores peronistas Schiaretti y Perotti.

Así mismo, compañeres de La Matanza comentaron sobre la pelea contra la contaminación de empresas como Klaukol, y la batalla por la relocalización de estas usinas de muerte para las y los vecinos. Y así mismo, con la participación de la legisladora porteña de Izquierda Socialista/FIT Unidad Mercedes de Mendieta, se informó sobre el avance del extractivismo urbano y la especulación inmobiliaria que impulsa Larreta en la Ciudad de Buenos Aires. Con la participación de estudiantes de la Facultad de Exactas de la UBA se discutió la posibilidad de presentar un proyecto de ley para proteger el humedal de la Reserva Ecológica de Ciudad Universitaria.

Tras las comisiones, también se llevaron adelante dos talleres de formación, uno de experiencias pedagógicas socioambientales en el aula, a cargo de compañeros del sindicato docente combativo Ademys de la Ciudad de Buenos Aires, y del que participaron tanto docentes como estudiantes de profesorados y universidades de distintas provincias. Y, por otro lado, uno de “Marxismo o colapsismo” donde delimitamos nuestras diferencias con algunas visiones que tienen un importante peso en el activismo. Creemos que estas posturas derivan en una despolitización de los debates del movimiento socioambiental, ya que subestiman la importancia de la pelea para que el poder político sea una herramienta de combate contra las consecuencias de la crisis climática y ambiental.

El sábado culminó con un panel de debate a salón repleto, del que participaron compañeros de Marabunta-Tierra para vivir  y Juventud Ambientalista, así como también Juan Esteche (vocero de la Coordinadora BFS) y nuestra compañera Pili Barbas. Más allá de los debates que quedaron abiertos, se reafirmó el compromiso de seguir impulsando la BFS en todo el país, junto a las experiencias de coordinación locales, algo que también terminó siendo una de las resoluciones del encuentro.


Algunas resoluciones y debates

La segunda jornada se llevó adelante en el Parque Centenario. Allí se pusieron en común las propuestas y resoluciones trabajadas el sábado, y se sumaron nuevas temáticas que terminaron siendo aprobadas a mano alzada por las distintas delegaciones. Se jerarquizaron una serie de puntos, como la necesidad de impulsar una campaña contra la persecución a luchadores ambientales. También, elaborar una propuesta ante el tratamiento de residuos que responsabilice a las empresas generadoras, terminar con la gestión privada de la basura y otorgar plenos derechos laborales a los recicladores. Además, tomar experiencias como el proyecto impulsado por nuestro compañero Iván Ponce como Concejal de Izquierda Socialista/FIT Unidad en José C. Paz, junto a la Asamblea de San Atilio, para avanzar con el cierre de los basurales a cielo abierto, y la pelea en Marcos Paz contra el incinerador de residuos tóxicos. Por otro lado, se planteó impulsar una comisión investigadora independiente que se encargue de relevar los más grandes pasivos ambientales generados por las multinacionales en nuestro país. Así mismo, dedicar esta semana a apuntalar la invitación a los actos del Frente de Izquierda Unidad por el Primero de Mayo aportando las demandas socioambientales; así como también, sumarse a la exigencia de que terminen los debates internistas dentro del Frente y se avance con una campaña unitaria sobre la base de la candidatura unitaria de Myriam Bregman del PTS (presidenta) y Gabriel Solano del PO (vice).

Surgió además la necesidad de delimitar nuestra posición respecto de la que han levantado compañeres del FIT Unidad, de poner el fracking o la megaminería “bajo control obrero” cuando se trata de prácticas contaminantes que debemos combatir y luchar por su prohibición. A su vez, ante el saqueo del litio y el conjunto de los bienes comunes estratégicos, votamos a favor de una transición energética al servicio de las necesidades populares y no del crecimiento de la ganancia capitalista; una transición basada en las definiciones asamblearias de los pueblos en lucha, y no en las imposiciones de los gobiernos. Frente a la insistente presión de compañeres para juntar firmas o impulsar plebiscitos (del MST y PO), creemos que la historia demuestra que sólo podemos confiar en nuestra lucha en las calles y la construcción de asambleas populares, y no en mecanismos institucionales amañados por el poder de los grandes empresarios y sus partidos patronales.

 


Nos llevamos un compromiso para las luchas

Para el cierre del Encuentro contamos con la participación de Mercedes Trimarchi, legisladora porteña electa Izquierda Socialista/FIT Unidad, quién reivindicó el esfuerzo que hicieron el conjunto de les compañeres que se organizaron y viajaron para participar de los debates. Mónica Schlotthauer, diputada nacional y delegada del Ferrocarril Sarmiento, de Izquierda Socialista/FIT Unidad, quien ratificó la importancia que tiene para nuestro partido impulsar estos debates entre la clase trabajadora, tomó la propuesta surgida del Encuentro de impulsar una campaña por la re-estatización y extensión a todo el país de la red ferroviaria, el medio de transporte más ecológico y sustentable.

Una de las resoluciones del Encuentro fue relanzar la página web de Ambiente en Lucha impulsando corresponsales de cada territorio, e informes sobre cada problemática. Allí compartiremos todas las resoluciones del Encuentro, así como también testimonios de les participantes.

De conjunto, el Encuentro ubicó las peleas socioambientales de la Argentina en el marco de la crisis climática y ambiental y las perspectivas catastróficas a las que nos están empujando el capitalismo y sus gobiernos. Salimos de este fin de semana fortalecides en nuestras posiciones y con mejores herramientas para afrontar el próximo período de auge de luchas ambientales, que sabemos que va a darse en nuestro país y el mundo. Apoyando cada una de las luchas socioambientales en curso y por venir vamos a apuntalar la construcción de una herramienta política que permita avanzar en un gobierno de les trabajadores y las comunidades, que rompa con el FMI y avance en planificar la economía en base a las definiciones que emerjan asambleariamente desde los territorios, en armonía con la naturaleza, y en camino hacia una Argentina y un mundo socialistas.

Sábado 22 - 10 hs.
Facultad de Ciencias Sociales, Santiago del Estero 1029

Domingo 23 - 11 hs.
Parque Centenario

Compañeres de asambleas y luchas socio-ambientales de todo el país nos reuniremos a discutir y elaborar de conjunto propuestas para fortalecer las peleas contra la destrucción ambiental capitalista en cada territorio.

El Encuentro de Lucha Socioambiental, organizado por Ambiente en Lucha, es una instancia abierta para debatir y aprender colectivamente. Habrá comisiones y talleres, donde intercambiaremos experiencias de enfrentamiento a los planes extractivistas que impulsan, sin grieta, el gobierno peronista del Frente de Todos, la oposición patronal de Juntos por el Cambio y los liberfachos, en el marco del acuerdo con el FMI. Estos debates se darán en un contexto de crisis climática y ambiental global que solo podemos detener organizades y en las calles.

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Escribe Nicolás Núñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista/FIT Unidad)

Tres hechos de los últimos días dan cuenta del estado en que se encuentra el saqueo de las riquezas naturales y bienes comunes, particularmente energéticos, en nuestro país. Veamos:

Litio: promesas de futuro para un presente de saqueo

Habrás escuchado hablar mucho respecto del rol que tiene el litio, como componente esencial de las baterías requeridas para transicionar desde una economía basada en combustibles fósiles (petróleo, carbón) a una basada en energías renovables que funcione en base a una matriz eléctrica. Y de que Argentina, Bolivia y Chile constituyen un “Triángulo del Litio” que cobija dos tercios de las reservas mundiales de este mineral clave. Menos habrás escuchado hablar de los ríos como el Trapiche que fueron secados por las prácticas de extracción, y menos aún a las propias voces de los pueblos originarios cuyas tierras ancestrales son pisoteadas. La novedad que comenzó a circular en estos días es una denuncia surgida en el seno de las internas del peronismo del Frente de Todos, donde sectores del kirchnerismo acusan al albertismo-massismo de estar dejando que las multinacionales del sector subfacturen el precio del litio que se llevan del país. Así, durante 2022 el precio internacional del litio se disparó de 17 mil dólares la tonelada a 70 mil dólares, y la AFIP dispuso un precio de referencia de 53 mil dólares. Pero las empresas declararon ventas en promedio a 20 mil dólares. ¿Hacen filantropía con el litio? No, se lo venden a sus propias casas matrices que son las que lo industrializan y luego venden las baterías en cuestión, un negocio redondo. La empresa yanqui Livent (asociada entre otros con el magnate Elon Musk) ya tiene en su haber una multa por subfacturación previa, pero ahí sigue lo más campante saqueando litio bajo el sol jujeño con la venia del radical Gerardo Morales.  

Con esta maniobra el Estado perdió recaudar mil millones de dólares, sobre la base de las escasas regalías que pagan las multinacionales. Recordemos que las empresas pagan el 3% de lo “declarado a boca de mina”, pero luego deducen costos de logísticas terminando por pagar solo el 1,5%, que hay que comparar con el 40% que está cobrando Chile. Por eso, el diario “The Wall Street Journal” recientemente sacó un artículo señalando que: “Argentina es la gran esperanza del aprovisionamiento global de litio por estar más abierta a la iniciativa privada”. Efectivamente: abiertas de par en par están las venas de los salares (humedales) del norte argentino para el saqueo de las multinacionales.

YPF: un cantado fallo buitre

El último viernes, la jueza Loretta Preska falló desde Nueva York contra el Estado argentino en el litigio que impulsan una serie de fondos de inversión (buitres) que le compraron los derechos de litigar al otrora aliado kirchnerista Grupo Eskenazi. Recordemos que el grupo Eskenazi entró en 2008 a YPF de la mano del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner sin poner un solo peso, “de fiado” completamente, pagando a cuenta con las regalías que se irían obteniendo. Luego, tras décadas de desinversión y agotamiento de las reservas de combustibles, la española Repsol tendió a retirarse del negocio y el gobierno peronista kirchnerista en 2012 expropió (compró) el 51% de su paquete accionario. El entonces ministro Axel Kicillof bravuconeó que por sus “pasivos ambientales” era Repsol la que iba a tener que retribuir al Estado Argentino, pero sucedió todo lo contrario. En vez de apuntalar esa denuncia y desconocer la subordinación a los tribunales yanquis, el kirchnerismo avaló meterse de lleno en la cueva de ladrones de la “justicia” imperialista, cosa que tenía un final cantado. Tras la quiebra del Grupo Eskenazi, el fondo buitre Burford compró los derechos de litigar contra el Estado argentino por no haber sido también compradas sus acciones en la expropiación de 2012, y era solo cuestión de tiempo que el tribunal neoyorquino les diera la razón.

El camino de defender los bienes comunes locales e ir hasta el final con la denuncia por los pasivos ambientales no era una opción para el gobierno peronista que acto seguido firmó en 2013 un pacto secreto con Chevron para avanzar con la explotación del fracking de Vaca Muerta, siendo que la propia Cristina Kirchner ya alguna vez comentó que: ese pacto le costó una “discusión” con Rafael Correa, dado que Chevron venía de crímenes ambientales monstruosos en Ecuador. Siendo que el apoyo de Néstor Kirchner como gobernador santacruceño fue muy relevante para la privatización de YPF en los ´90, podemos decir que el kirchnerismo ha sido un actor clave en el derrotero de la pérdida de la soberanía energética de la Argentina.

Por último, mención aparte merecen los Milei, Espert y Bullrich que salieron a festejar el fallo buitre. Todo lo que sea saqueo para el imperialismo los tendrá siempre de abanderados.

Milicos, por si faltaba algo

El último andamiaje de la maquinaria de saqueo extractivista levantó la mano y dijo “presente” también en los últimos días. Particularmente, publicado no otro día que el 24 de marzo, Juan Martín Paleo, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, afirmó que: “vamos a poner en práctica nuestra capacidad de desplazar medios militares para disuadir, y en el caso necesario defender nuestros objetivos de valor estratégico”. ¿Dónde? Se trataría de ocho planes de campaña, que comenzarían por tres: zona Comahue-Vaca Muerta, el Polo Industrial exportador de Bahía Blanca, y el Mar Atlántico donde buscan instalar masivamente infraestructura petrolera. ¿Defenderse de quién? Cómo venimos viendo, es tal la sumisión de este gobierno peronista (y desde ya el anterior macrista) al imperialismo que descartemos que de lo que se trata aquí es una cuestión de “soberanía nacional”. De hecho, Paleo dijo que ya no trabajaban con el esquema de la “fronteras de los Estados nacionales” sino de los “nodos de comunicación” que, en concreto, son las vías de ejercicio del extractivismo. De hecho, mencionó también al complejo del litio como “frontera”, en tanto que por él ingresarían divisas al país. Con lo que está claro que las hipótesis de conflicto de este despliegue militar emergerán primeramente de las comunidades que están resistiendo a los avances del saqueo, y que están padeciendo procesos de represión y criminalización de todo tipo.

Conclusión: el FMI es más extractivismo

Todo esto describe una historia de entrega de la soberanía ante los dictámenes del imperialismo, con completa connivencia, participación y acuerdo de los sucesivos gobiernos peronistas y de Juntos por el Cambio, y que quisieran profundizar aún más los liberfachos de Milei.  Los también recientes dichos de la Jefa del Comando Sur del ejército yanqui sobre la importancia que le dan a nuestros “recursos naturales”, el fallo buitre por YPF y los dictámenes del staff del Fondo Monetario Internacional que señalan al actual gobierno peronista del Frente de Todos que tiene que adaptar “el marco regulatorio” a la “necesidad” de aumentar las exportaciones, son la contracara complementaria de un marco regulatorio pro multinacionales y un despliegue represivo contra las comunidades locales, que tiene como fin aceitar a más no poder la maquinaria de saqueo extractivista.

Este marco es el que le da la real importancia estratégica que tienen las luchas socioambientales que estamos impulsando desde las comunidades de todo el país, las peleas contras las políticas extractivistas del gobierno, y su coordinación. Y a su vez, la importancia de seguir construyendo una alternativa política opuesta por el vértice a todo esto. A ambas tareas les venimos dedicando nuestros esfuerzos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad. Romper con el FMI y los tribunales imperialistas, no pagar la deuda externa, reestatizar bajo control de sus trabajadores y comunidades los bienes energéticos, son pasos urgentes y necesarios para torcer el rumbo actual de mayor pobreza, desigualdad, saqueo y destrucción de la naturaleza.

 

 

 

 

 

 

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