Dec 01, 2021 Last Updated 11:03 PM, Nov 30, 2021

El gobierno anunció importantes inversiones extranjeras para la producción de hidrógeno verde. Es una tecnología que se dice más amigable con el ambiente, generada a partir de energías renovables. Contribuiría a la disminución del uso del carbón, retirándolo paulatinamente de los procesos industriales y de producción energética, buscando bajar la emisión de anhídrido carbónico.
Es notorio que los proyectos de este tipo de tecnología están pensados para el cambio en la matriz energética en los países imperialistas, dejando los pasivos ambientales de su instalación, es decir residuos y contaminación, en el “Tercer Mundo”.

No se puede perder de vista que esta “megainversión verde” es celebrada por el gobierno peronista, el mismo que impulsa paralelamente la Ley de Hidrocarburos, y la exploración petrolera en Mar Del Plata.
Además, el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas se encargó de aclarar que el único fin de este proyecto es la exportación, evitando tocar intereses de las petroleras que abastecen al país. El gobierno, lejos de darle a esta tecnología una perspectiva de descarbonización de la matriz energética, busca la forma de sacarle dólares para pagar la deuda externa.

Todo esto también va tono con la participación de Alberto Fernandez en la COP 26, que condiciona la acción ambiental a la posibilidad de pagar deuda externa con su propuesta de “canje de deuda por acción climática”. Esto implica legitimar la deuda ilegítima y fraudulenta que contrajo Macri y “ganar tiempo” para pagarla, poniendo alguna que otra instalación de paneles solares (como también hizo Macri) mientras por debajo de la mesa se fomenta el extractivismo capitalista para juntar dólares.

Necesitamos una real transición energética, independiente de las potencias y los tenedores de deuda. Necesitamos frenar ya mismo la lógica extractivista que mandata cada decisión energética y económica del país. Proponemos reestatizar los recursos energéticos privatizados durante los ´90, y ponerlos bajo control y desarrollo democrático de les trabajadores, consumidores y la comunidad científica, un paso ineludible para cualquier tipo de transición energética y productiva.
Necesitamos dejar de pagar la deuda externa y destinar esos recursos hacia una transición ecológica y social desde abajo.

Ambiente en Lucha



Escribe Pili Barbás, dirigenta de Ambiente en Lucha y candidata a legisladora porteña por Izquierda Socialista /FIT Unidad

Cada vez son más quienes dentro del ambientalismo le dan la espalda al doble discurso de Fernández. También hay quienes, ante tanta traición de los gobiernos, dudan en ir a votar. ¿Por qué no da lo mismo que haya o no una bancada de izquierda en el Congreso?

Las elecciones legislativas se darán en un cruce de caminos de gran cantidad de desafíos del movimiento socioambiental. Nos vamos a encontrar a semanas de que pierda “estado parlamentario” la Ley de Humedales, echando atrás lo poco que había avanzado. También tenemos encima la presentación de las leyes de Agroindustria e Hidrocarburos, con las que el gobierno quiere darle aún más beneficios a la oligarquía terrateniente y a las multinacionales del fracking que explotan Vaca Muerta. El propio “Presupuesto 2022” incluye también la problemática ambiental al estar cruzado con los compromisos del gobierno para pagar la deuda juntando dólares con más devastación ambiental. Y en la Patagonia, el Pueblo Mapuche está siendo criminalizado para dar lugar al avance del desmonte de bosque nativo, la megaminería y los negociados inmobiliarios.

En todas y cada una de esas discusiones nos encontramos con que no existe absolutamente ninguna grieta entre el gobierno peronista (Frente de Todos), la oposición macrista (Juntos) ni libertaria (Avanza Libertad): todos juntos avanzan hacia la sumisión al FMI. Acuerdan seguir usando el territorio de nuestro país como terreno de descarte de la explotación contaminante. Pura y exclusivamente un bloque de diputades del FIT Unidad va a presentar una tajante oposición a esta orientación política. El planteo de no pagar la deuda externa es el punto de partida de cualquier tipo de transición ecológica, para dejar explotar la naturaleza al servicio de las ganancias de los chupasangre del capital financiero. Se debe poner esos recursos al servicio de la salud, de la educación y de la creación de puestos de trabajo en el marco de un plan que termine con la permanente devastación ambiental.

Votá a quien no le da la espalda a tu lucha

Únicamente diputades como Juan Carlos Giordano y Mónica Scholotthauer de nuestro partido, Izquierda Socialista/FIT Unidad, acompañan movilizaciones como las de las familias contra Klaukol. Solo la bancada del Frente de Izquierda tomó la bandera de la lucha contra la reprivatización del Río Paraná y presentó un proyecto de re-estatización de la “Hidrovía”. Acá no hay doble discurso: decimos que queremos la Ley de Humedales y nuestros diputades acompañan las movilizaciones por dicha Ley. No hacemos como el Frente de Todos, con sus spots que dicen “sí a la ley”, y en el Congreso son elles mismes quienes la cajonean. Y por eso también hacemos propuestas de fondo que buscan articular los reclamos que surgen desde abajo, como el proyecto por la “Derogación del Código Minero Menemista”, que trabajamos con compañeres que intervienen en asambleas contra la megaminería en cada provincia.

Somos plenamente conscientes de que al extractivismo capitalista no se le va a poner fin en el Congreso, un lugar donde justamente mandan los partidos cuyas campañas electorales son financiadas en gran medida por el capital de la industria contaminante. Pero si la izquierda no logra renovar sus bancas, los reclamos de las luchas socioambientales de todo el país perderían la posibilidad que hoy tenemos de darles amplificación al contar con representantes en el Congreso que los defiendan. Así como también, de contar con diputades comprometidos que pongan el cuerpo en las movilizaciones para fortalecerlas. Necesitamos una bancada del Frente de Izquierda que siga rompiendo la unanimidad de los bloques ecocidas y extractivistas, y necesitamos hacer cada vez más fuerte el reclamo por un cambio total del sistema de producción, dejar atrás el lucro capitalista, y poner por delante los derechos de los sectores populares y la naturaleza.

La COP (Conferencia de Partes de la Convención Marco sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas) está reunida por vez número 26, esta vez en Glasgow, Escocia. Se trata un evento en el que los gobiernos discursean sobre su preocupación respecto del calentamiento global, y -a veces- se comprometen a acciones para frenarlo, como en su edición número 21 de París, en la que la mayor parte de los presidentes firmaron un acuerdo para evitar que la temperatura mundial supere un aumento de 2° respecto de la era industrial.

Como referencia para ver si algo de eso repercutió en la realidad global, basta con tomar nota de la encuesta realizada entre los principales científicos del mundo abocados a estudiar el calentamiento global desde el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático: casi el 60% de ellos piensa que vamos a superar los 3° en las próximas décadas. Ya hoy en día estamos sufriendo con la multiplicación de huracanes, sequías e inundaciones, las consecuencias de un aumento de 1,2°. Esto generó solo en 2020, 30,7 millones de desplazados climáticos, tres veces más que los generados por guerras.

En este contexto, la COP26 se presenta tan intrascendente que su principal postal al momento fue la siestita que se pegó Joe Biden durante el informe de uno de sus pares. Las paredes del edificio no dejaron que lo despierten los gritos de Greta Thunberg, quien a viva voz con un megáfono señaló desde la puerta “los cambios no van a venir desde ahí adentro” sino desde la calle, luego de que previamente había denunciado el “bla, bla, bla” que caracterizaba estas convocatorias.
Los discursos de apertura de los presidentes dejaron muchas promesas de nuevas tecnologías, o de metas para dentro de décadas como frenar la deforestación para el… ¡2030!. Pero nada en concreto que atente contra la industria petrolera, ni mucho menos contra los intereses del FMI y todos los grandes acreedores de deuda de los países como el nuestro. Frenar el calentamiento global solo puede venir de la mano de ir contra los intereses de las cien multinacionales que generan el 70% de los gases de efecto invernadero, pero todos los gobiernos de la COP sirven a esos intereses imperialistas. En efecto, sólo a través de la movilización y de imponer programas alternativos como el que levanta el FIT Unidad es que será posible frenar el rumbo de catástrofe a la que nos lleva el capitalismo y sus gobiernos.

El próximo martes 9 de noviembre bajo el lema “La Coordinadora Basta de Falsas Soluciones le responde en la calle al bla, bla, bla de la COP26” se está organizando una gran jornada de lucha que tendrá como eje una movilización y festival en el Obelisco.


Escribe José “Pepe” Rusconi, candidato a diputado provincial Buenos Aires, por Izquierda Socialista/FIT Unidad

El 22 de octubre asambleas bonaerenses, agrupaciones ambientalistas y partidos marchamos al “Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable” (OPDS) y a la gobernación de la provincia de Buenos Aires exigiendo medidas concretas, bajo la consigna “basta de destrucción ambiental, los gobiernos son responsables”

Desde hace meses diferentes asambleas de la provincia de Buenos Aires venimos realizando conversatorios virtuales dónde compartimos las problemáticas de cada lugar.
La situación en la provincia es crítica. Avanzan sobre los humedales para negocios inmobiliarios, siguen las fábricas altamente contaminantes en los barrios, los basureros a cielo abierto, se sigue fumigando con agrotóxicos y destruyendo la vida marina y costera para la extracción de petróleo.

A medida que íbamos conociéndonos nos dábamos cuenta que además de haber responsabilidad directa de las y los intendentes, también está el problema en común de las políticas del gobierno peronista provincial y nacional. Para reclamar contra las políticas de destrucción ambiental de Alberto Fernández y sus ministros hubo numerosas marchas en la que la mayoría de las asambleas participamos. Pero a la hora de reclamar contra el gobernador peronista Axel Kicillof y el nefasto OPDS, cada lucha se encontraba aislada, lo cual nos debilitaba.

Comenzamos a ver la necesidad de impulsar una coordinación provincial, siguiendo las experiencias de Chubut, Mendoza, Córdoba y tantos lugares más que son ejemplos de lucha y organización contra el saqueo ambiental capitalista.

Jornada provincial de lucha

Junto a la masiva movilización en La Plata, en diferentes puntos de la provincia se hicieron acciones de visibilización, como en Necochea, Baradero, Hurlingham, Luján, General Madariaga, entre otros.
Desde nuestra agrupación Ambiente en Lucha fuimos parte de esta importante jornada, así como somos parte de las diferentes asambleas y luchas.  La Asamblea Vecinal Barrio Norte y el espacio de inundados de La Plata, la Asamblea x Rocha de Echeverría, la Asamblea de Vecinos contra las graseras de Lanús, La Asamblea contra Copetro en Berisso, vecinos de Virrey del Pino conta Klaukol, la Coordinadora BFS, entre tantos otros, dónde somos parte, acompañando y poniéndonos a disposición para que cada una de esas luchas triunfen.

Desafíos por delante

Luego de la importante jornada del 22 de octubre tenemos el desafío de darle continuidad a la coordinación y a la lucha. Sabemos que la destrucción ambiental de los gobiernos no sólo no tienen intenciones de terminar, sino que incluso quieren profundizarlas. El mismo ministro de Ambiente Cabandié dijo que era imposible pagar la deuda externa sin destrucción ambiental. Y si algo aseguró el gobierno del Frente de Todos fue que van a pagar la deuda si o si. Queda en evidencia su plan de hacerlo con más saqueo y destrucción ambiental. Y en eso no hay grieta entre el peronismo, en todas sus variables, el macrismo de Juntos y los negacionistas del cambio climático como Milei y compañía.
Por eso desde Ambiente en Lucha llamamos a seguir fortaleciendo la pelea en todos los terrenos.

También debemos seguir fortaleciendo la unidad de quienes luchan, como se viene haciendo desde los conversatorios provinciales y la BFS. En lo inmediato llamamos a todas las organizaciones y activistas ambientalistas a participar del próximo conversatorio del 30 de octubre a las 18 vía zoom (para tener el link lo pueden pedir en nuestras redes). Y a impulsar la jornada del 9 de noviembre de lucha socioambiental en todo el país.
Y en las próximas elecciones del 14 de noviembre llamamos a votar y apoyar a la única lista que acompaña consecuentemente la lucha ambiental, que es el FIT Unidad, y así fortalecer nuestros reclamos en el Congreso, las legislaturas y en las calles.


Escribe Noe Agüero, legisladora electa de Córdoba por Izquierda Socialista/FIT Unidad

Esta vez le tocó al norte profundo de la provincia donde pudimos ver la batalla desigual de bomberos voluntarios y vecinos contra el fuego que ya se cobró tres vidas. Como todos los años el gobierno provincial y nacional están totalmente ausentes o con intervenciones tardías, dejando correr las llamas lo más que puedan. Porque son cómplices de los incendios intencionales que buscan extender la frontera agrícola ganadera por sobre los bosques que en la provincia ya se ven reducidos a menos del 3%. En minutos arrasan con esa biodiversidad que puede tardar hasta miles de años en regenerarse.

La mayoría de los campos incendiados están en manos de pequeños propietarios, quienes perdieron todo, alambrados, casas y animales. Campesinos que sin ayuda del Estado les resulta imposible sobrevivir a esta situación, lo que los deja en una situación de quiebra y miseria. Responsabilizamos al gobierno de Schiaretti y de Alberto Fernandez por esta catástrofe que se repite año tras año sin que tomen ninguna medida de prevención, por el contrario con su política de alentar el multimillonario agronegocio de la soja, el maíz y los biocombustibles, como el negocio inmobiliario de lujo, alientan el avance depredador sobre nuestros bosques.

Durante años fuimos estafados con el impuesto al fuego, dinero que jamás se aplicó a un verdadero plan de prevención y combate de incendios, con bomberos voluntarios que jamás reciben los elementos necesarios de protección y con aviones hidrantes de pequeño tamaño y limitada capacidad de carga que nada pueden hacer con semejante territorio. Exigimos la declaración urgente de emergencia ambiental sobre las zonas afectadas, que se declare zona roja en todo el territorio del monte norteño y que se restituyan todas las pérdidas a las familias afectadas.


Ya salió la Correspondencia Internacional N48: Afganistán una nueva derrota del imperialismo
La escasez de vacunas y el negocio capitalista / Correspondencia Internacional Nº 46 - La Revista de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores (Cuarta Internacional)
Coronavirus y debacle social - La peor crisis del capitalismo en su historia / Correspondencia Internacional Nº 45 - La Revista de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores (Cuarta Internacional)
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