Escribe Javier Leonforte
En los primeros comicios provinciales el FIT ya se postula como alternativa política contra el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores. Se vota en Neuquén y próximamente en Río Negro, Santa Fe y Córdoba, donde damos pelea unitariamente mientras nos preparamos para la disputa en las presidenciales y proponemos que otras organizaciones se sumen a la unidad de la izquierda.
Luego de que Macri triunfara en las elecciones legislativas de 2017 se desató una rebelión popular contra la reforma previsional que frenó la reforma laboral. El 14 y el 18 de diciembre, como en todas las manifestaciones que se desarrollaron contra el ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores, los tres partidos del FIT, junto al sindicalismo combativo, estuvimos en primera línea. Lo mismo sucede en las luchas del movimiento de mujeres, por el aborto legal, en la defensa de la educación y la salud públicas, contra los despidos y los tarifazos, en el rechazo al acuerdo con el FMI, contra el presupuesto de hambre pactado con los gobernadores, y en el enfrentamiento a Trump y el G-20. Existe un reconocimiento de los trabajadores, las mujeres y la juventud a los diputados, dirigentes sindicales y militantes del FIT por nuestro permanente apoyo a las luchas obreras y populares.
Denunciamos que si Macri pudo avanzar con su plan de ajuste fue por la complicidad de los gobernadores peronistas, la Iglesia Católica, los dirigentes de la burocracia sindical de la CGT y las CTA y por el kirchnerismo. Ya en la movilización con Moyano del 21 de febrero de 2018 llamaron a no derrotar a Macri en las calles, sino a “esperar al 2019” y a “ganarle en las urnas con la unidad del peronismo”. Así fueron aislando las luchas y frenando la movilización, intentando garantizar la gobernabilidad de Macri para llegar a las elecciones.
El FIT es la clave para que los cientos de miles de luchadores que enfrentaron el ajuste de Macri en las calles no se dejen engañar por otra variante patronal “opositora” que ya gobernó doce años, como el kirchnerismo, para explicar pacientemente que con Cristina seguirán el FMI, las privatizadas y el ajuste.
Por eso es tan importante postular al FIT con su programa para dejar de pagar la deuda externa, reestatizar las privatizadas, para que la crisis la paguen los capitalistas y gobiernen los trabajadores. Para fortalecer una alternativa de independencia de clase en la Argentina que muestre un camino frente a la debacle de los gobiernos “progresistas”, como lo venimos haciendo con las acciones unitarias en solidaridad con el pueblo de Venezuela que, partiendo de rechazar la injerencia imperialista y el intento de golpe de Guaidó, criticamos al gobierno hambreador de Maduro. En la última acción internacionalista frente a la embajada yanqui junto con el FIT participaron también otras organizaciones como Autodeterminación y Libertad de Luis Zamora, el MST y el Nuevo MAS. A estas fuerzas y a otros grupos menores de la izquierda los llamamos nuevamente a unirse al FIT en la pelea electoral de 2019.
En la mesa nacional del FIT hemos iniciado este debate y tendremos nuevas reuniones para ver si es posible avanzar, ya que consideramos una necesidad la unidad de la izquierda. Partimos de la enorme conquista que significa el FIT desde 2011, que surgió frente a la reforma política kirchnerista que con las PASO intentó proscribir a la izquierda. Cristina se equivocó al decir que “a su izquierda estaba la pared”, ya que construimos el FIT y en cuatro elecciones nacionales y obtuvimos más de 1.200.000 votos y logramos diputados nacionales y legisladores provinciales en ocho provincias. Lamentablemente Zamora (AyL) se viene negando a unirse a la izquierda, el MST estaba en un proyecto equivocado con Pino Solanas, Luis Juez y otros espacios de centroizquierda y el Nuevo MAS, con su autoproclamación sectaria, rechazó incorporarse al FIT. Tanto fue así que en 2017 el MST y el Nuevo MAS presentaron La Izquierda al Frente para intentar competir con el FIT fracasando nuevamente. Este año los llamamos nuevamente a abandonar cualquier divisionismo.
El FIT, con ocho años de construcción unitaria entre el PTS, el PO e Izquierda Socialista, con un programa revolucionario se ha seguido consolidando, ya da pelea en las elecciones provinciales y, mientras se prepara para las presidenciales, convoca a reabrir el debate sobre la necesidad de ampliar la unidad con el resto de las organizaciones de izquierda para dar una respuesta unificada contra Macri, Cristina y todas las variantes patronales. Sigamos fortaleciendo al FIT con más unidad de la izquierda.
Con la presencia de más de seiscientos participantes se realizó el acto de cierre de campaña del FIT en la capital neuquina. Asistieron luchadores sindicales, sociales y barriales a escuchar a los principales candidatos, quienes hicieron uso de la palabra: Raúl Godoy, candidato a gobernador, junto a Patricia Jure, Blanca López y Andrés Blanco que encabezan la lista de diputados provinciales. También llegaron hasta la provincia e hicieron uso de la palabra las figuras nacionales Romina del Plá (PO), Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista) y Cristian Castillo (PTS).
Nuestra compañera Blanca López señaló: “Llamamos a votar contra los candidatos del ajuste y llamamos a los trabajadores, a los vecinos y a los jóvenes para que sigan apoyando al FIT, que vamos por un cambio de fondo en la provincia, y que tenemos un gran objetivo en esta elección que es volver a conquistar esas dos bancas, que hoy ejercen Angélica y Raúl, para dar continuidad a nuestro espacio político y poder seguir usando esas bancas para apoyar las luchas y ser la voz de los que reclaman y enfrentan el ajuste en la provincia”.
El jueves 28 de febrero se presentaron en Rosario las candidaturas del Frente de Izquierda para las próximas PASO del 28 de abril en la provincia, y las generales del 16 de junio.
El Frente de Izquierda de Santa Fe enfrenta un desafío muy importante. En primer lugar desarrollar una campaña unitaria que permita superar el obstáculo del piso proscriptivo de las PASO, luego de cumplir con una variedad de trabas legales como pocas provincias tienen para la inscripción de listas. Aun así se presentaron candidatos a senadores en casi todos los departamentos y candidatos a intendentes y concejales en más de veinte localidades.
Esta campaña se desarrollará en un escenario de polarización, donde los aparatos de los grandes partidos ya están gastando millones y han procurado evitar internas para sus candidaturas a gobernador e intendente. El Frente Progresista del PS y sectores de la UCR lleva nuevamente a Bonfatti como candidato a gobernador y al propio Lifschitz como diputado provincial, luego de las desastrosas elecciones en 2017, donde quedó evidenciada la bronca popular con un gobierno que nada tiene de progresista y donde los réditos de la riqueza de la provincia quedan siempre en las grandes empresas.
Cambiemos, que viene cayendo en las encuestas, lleva de candidato a gobernador al actual intendente de Santa Fe, el radical José Corral, y tendrá internas en Rosario entre candidatos de PRO y la UCR.
El peronismo –incluido el kirchnerismo–, en acuerdo con el Frente Renovador, tiene como principal candidato nuevamente a Omar Perotti, ex funcionario menemista y de Reutemann, votante de gran parte de las leyes macristas y “abstencionista” en la ley de legalización del aborto. Un verdadero “trago amargo” para los simpatizantes K. Pero competirá con María Eugenia Bielsa, que por ahora solo agrupa sectores menores del peronismo y cuenta con el apoyo del frente de centroizquierda que conformaron el Frente Social y Popular de Carlos Del Frade y Ciudad Futura, quienes estuvieron negociando con los K, el ex socialista Giustiniani y con la propia Bielsa su integración a la interna peronista, como parte de su política tan declamada de “frente anti-Macri”. Una muestra más de que la centroizquierda no es salida para los trabajadores frente a los grandes partidos patronales.
El Frente de Izquierda tiene, en cambio, candidatos que son parte de la pelea cotidiana de los trabajadores. Octavio Crivaro (PTS) como candidato a gobernador, Jorgelina Signa (PO), actual concejal de Capitán Bermúdez, candidata a diputada provincial. Por nuestro partido, Izquierda Socialista, Daniela Vergara, secretaria de Derechos Humanos de Amsafe Rosario, será candidata a senadora por el departamento mencionado, mientras que Juan José Gauna encabezará la lista de concejales en Villa Gobernador Gálvez.
Está en marcha la campaña electoral en la provincia. Recordemos que el gobierno del MPN convocó, en plenas fiestas de fin de año, a elecciones adelantadas ante la fuerte interna que se generó con la designación de sus candidatos.
Escribe Mariano Barba
Desde el momento de la convocatoria los avisos publicitarios en radio y televisión ensalzando las “acciones” del gobierno agobian a los oyentes. Se debe a que el gobernador Omar Gutiérrez quiere asegurar su reelección mientras que la crisis continúa, aunque dispone de los ingresos extraordinarios generados por la explotación del gas y el petróleo de Vaca Muerta. Los tarifazos, la inflación y la crisis profundizan el descontento de la población ante tantas malas noticias en el plano económico que se manifiesta, por el momento, con pasividad electoral, ningún entusiasmo y escepticismo sobre que se pueda mejorar.
Ante este panorama tenemos que redoblar el esfuerzo militante desde el FIT para llegar con nuestra propuesta demostrando que todos los candidatos que se postulan como alternativa de cambio en el fondo son lo mismo. A tal punto, que todos los bloques de la Legislatura, del kirchnerismo, del MPN y el resto del peronismo votaron, en medio de una represión feroz, la ley Chevron que había enviado la presidenta Cristina, entregando nuestras riquezas del subsuelo. Y desde ahí en adelante, bajo el gobierno de Macri, todos apostaron al usufructo de Vaca Muerta, llegando a modificar y empeorar las condiciones laborales y el convenio colectivo de los obreros petroleros en un acuerdo entre el sindicalismo de la CGT, encabezado por el burócrata Guillermo Pereyra, el macrismo, el MPN y el kirchnerismo. En una palabra, se pelean para volver a engañar con falsas promesas al pueblo neuquino. Por eso en nuestra campaña llamamos a no votar por Gutiérrez, Quiroga o Rioseco, que son los candidatos del ajuste de Macri, las petroleras y el FMI, y sí a votar a los candidatos del FIT para que en la Legislatura continúe la representación de la izquierda.
La pelea por el voto al FIT
Los tres partidos integrantes del frente vamos cubriendo distintos espacios en la provincia para llevar nuestra propuesta. Desde Izquierda Socialista repartimos diariamente nuestro volante en distintos puntos de la capital y en ciudades del interior, dialogamos con vecinos y trabajadores con el objetivo de ganar su voto y esclarecer sobre la solución de fondo a las crecientes dificultades que padece la población.
Denunciamos el endeudamiento nacional y provincial y los tarifazos que llueven a partir del pacto fiscal con el FMI y proponemos el no pago de la deuda externa que nos está hundiendo. Exigimos la estatización de la industria petrolera y gasífera para evitar que las ganancias de la extracción de los hidrocarburos se las lleven las multinacionales y los amigos del gobierno que montan decenas de empresas de servicios para lucrar. Con los fondos del no pago de la deuda externa y la recuperación de las ganancias petroleras podremos construir las 70.000 viviendas que faltan en la provincia, dotar de personal y equipamiento a los hospitales y construir las decenas de escuelas y jardines que faltan en Neuquén. Rechazamos que el 33 % de la población esté viviendo en la pobreza y que casi el 40% carece de gas natural.
La campaña culminará con el acto de cierre que realizaremos el sábado 2 de marzo, a las 19, con la presencia de los candidatos locales y los referentes nacionales de los tres partidos del FIT.
Estimados compañeros de la dirección del PTS
(con copia a la dirección del Partido Obrero):
Desde Izquierda Socialista, en nuestra carta a la dirección del PTS del 12 de diciembre (publicada luego en El Socialista Nº 413), respondimos que sí, que tomábamos su llamado a un “partido unificado de la izquierda revolucionaria” dirigido a los tres partidos del FIT e hicimos propuestas concretas en ese sentido.
En esta segunda carta queremos responder ahora a su interpretación y respuesta a aquella aceptación, y que están contenidas en la carta que nos enviaron a finales de diciembre de 2018. Nos dirigimos a los compañeros del PTS ya que aún, lamentablemente, los compañeros del PO no han dado su opinión sobre nuestras propuestas.
En su carta nos dicen: “Por nuestra parte acordamos con lo central de las propuestas”. Parecería que estamos de acuerdo. Pero están modificando por completo “lo central de las propuestas”.
Según ustedes, sería “continuar el proceso de debate mediante la conformación de un Comité de Coordinación entre nuestras organizaciones, que se reúna regularmente y la publicación en común de un Boletín de Discusión...” Nosotros no proponemos un comité coordinador para publicar “un boletín de discusión”. Esa no es la propuesta central que enviamos en nuestra carta. Hay una mala interpretación o una tergiversación de vuestra parte.
Lo que respondimos en nuestra carta es dar “los pasos necesarios para explorar la posibilidad de un partido unificado”. Y que el “primer objetivo concreto” era acordar entre los tres partidos “un período de funcionamiento” en el cual el FIT asuma una “forma transitoria” distinta para “al finalizar ese período evaluar… si se han creado las condiciones para ser un partido unificado bajo centralismo democrático”.
Nosotros proponemos una “forma transitoria” de actuación para “que el FIT deje de ser un acuerdo meramente electoral y de acuerdos esporádicos, o saque una declaración o marcha cada tanto, sino que el FIT empiece funcionar cotidianamente para responder políticamente en común a todos los hechos de la lucha de clases, políticos, sindicales, estudiantiles, de las mujeres y populares. Preparando el terreno para responder con una política común revolucionaria de movilización de las masas ante la agudización de la crisis del sistema, del régimen y de los gobiernos”. Esto es “lo central” de nuestra propuesta. A partir de ello proponíamos un comité coordinador y en ese contexto un Boletín de Discusión.
La carta del PTS responde creando una confusión. Dice acordar con lo “central” de nuestra propuesta pero a renglón seguido la tergiversan. Con lo cual, a nuestro entender, buscan disimular que se niegan a dar pasos hacia testear la posibilidad de lograr un partido revolucionario unificado.
¿Cómo lo hacen? Usan el método del sí pero no. Primero, modifican nuestra posición, ya que no es “lo central” hacer un Boletín de Discusión. Segundo rechazan el centro que es acordar un cambio de funcionamiento en el FIT, a lo cual le llamamos pasar de un frente electoral a un frente único revolucionario (FUR). Ustedes nos responden con una acusación o un debate diciendo que no concuerdan, porque ese planteo es de la tradición de la corriente de Nahuel Moreno. Nos acusan de hacer una propuesta “oportunista”, tergiversando como de costumbre las posiciones de Izquierda Socialista y de nuestro fundador Nahuel Moreno. Ya que el PTS lo critica al frente único revolucionario “por oportunista desde hace muchos años” ya que, según ustedes, esto lo habría planteado Nahuel Moreno en la década del ´80 como una “táctica privilegiada” orientada hacia “corrientes maoístas o guerrilleristas” cuando la táctica del frente único revolucionario data de sus “tesis de Leeds” de 1958 (ver www.nahuelmoreno.org). Pero su respuesta tiene como objetivo rechazar en concreto nuestra propuesta de cambiar el funcionamiento del FIT con una forma transitoria hacia un partido revolucionario común y lo enredan con un ropaje de supuesta “aclaración teórico-estratégica”.
Porque es evidente que nosotros no estamos proponiendo ningún acuerdo con organizaciones maoístas ni guerrilleristas. Estamos haciendo propuestas para avanzar entre los tres partidos trotskistas que integramos el FIT desde 2011. Podemos discutir todo lo que quieran: qué significa FUR, y lo podemos poner en la agenda de discusión. Desde ya rechazamos la calificación de “oportunista”. Para nosotros y para Nahuel Moreno, siguiendo la tradición de Lenin y Trotsky, el FUR es la unidad de organizaciones revolucionarias para dar pasos hacia un partido revolucionario con centralismo democrático. Pero ahora lo que pusimos en la discusión es “un período de funcionamiento”, un “plan de exploración” en base a cambiar el funcionamiento del FIT centrado en lo electoral, con pocas y muy esporádicas acciones comunes y reiteradas divisiones y desencuentros. Propongan otro nombre: “frente estratégico” o un “acuerdo revolucionario” hacia un partido revolucionario unificado. Lo que proponemos es un cambio de actitud y de metodología en el FIT. Si acordáramos en esto si podemos avanzar en constituir un comité que lo vaya concretando en la práctica, y un Boletín de Discusión.
Nos parece que al rechazarlo se niegan a tratar de superar cuestiones divisionistas que señalamos en la anterior carta: “Dejar definitivamente atrás hechos lamentables como los de las elecciones de ATEN y del ferrocarril Sarmiento, donde directamente dividieron y atacaron a directivas combativas encabezadas por dirigentes del FIT. O que no podamos contar con ustedes en la importante unidad antiburocrática del Plenario Sindical Combativo de Lanús. Rechazando integrar esta coordinación obrera que es un embrión, un paso hacia formas de coordinación y de organismos superiores de lucha para situaciones más álgidas de la movilización de masas. En el caso de las elecciones de ATEN Capital de Neuquén vuestra ruptura de la Multicolor, con la lista Bermellón, dio lugar a que la burocracia recuperara la seccional. En el caso del Sarmiento, el equivocado intento de cuestionar al Pollo Sobrero y a la lista Bordó tildándolos de “burócratas” fracasó estrepitosamente. Estos hechos divisionistas no podemos ignorarlos, son muy recientes, casi en simultáneo con la propuesta de partido único que se hizo inicialmente en el acto de PTS del miniestadio de Argentinos Juniors del 8/10. Los criticamos duramente porque reflejan dos posturas opuestas por el vértice para el movimiento obrero. Por eso no nos engañamos que será una experiencia difícil lograr un partido unificado, aunque lo señalamos nuevamente, vale la pena intentarlo.”
Esto es lo que ustedes están rechazando, dar el paso práctico y político de pasar a un plano distinto de la relación de los tres partidos. Para nosotros están poniendo un obstáculo a tratar de avanzar hacia ese plan difícil de exploración, que no puede pasar solo por un Boletín de Discusión, sino fundamentalmente por hechos prácticos en común. El 14 de febrero, por ejemplo, el PTS no se hizo presente con una columna militante en la marcha de toda la izquierda y el sindicalismo combativo contra el ajuste. Esto es lo que ustedes esconden armando todo un debate sobre Nahuel Moreno, que no debe ser el punto central. Es indudable que desde Izquierda Socialista nos reivindicamos continuadores del legado político y teórico de Moreno. Como también sabemos que el PTS podríamos decir que se define como opuesto al “morenismo” y han definido acercarse a las posiciones políticas del marxismo europeo de Antonio Gramsci (ver www.izquierdasocialista.org.ar “A los 80 años de la muerte de Antonio Gramsci”, El Socialista Nº 347) y Ernest Mandel. Pero eso es lógico ya que tenemos distintas trayectorias y tradiciones, métodos y posiciones políticas. Pero a pesar de esos hechos evidentes y conocidos, ustedes hicieron la propuesta del partido único, y nosotros dijimos que sería muy bueno, que lo exploremos. Por eso el centro para testear la posibilidad de un partido revolucionario común entre nosotros no puede pasar por poner el centro en una discusión sobre la trayectoria de décadas de nuestras corrientes y sus dirigentes.
Ustedes lanzaron una propuesta y ahora vemos en su respuesta una negativa a avanzar en el terreno práctico de un plan de exploración con cambios en el FIT. Compañeros del PTS: acepten nuestra propuesta, no lo llamemos FUR, e incorporemos este tema dentro de la lista de debates que les propusimos en nuestra carta de diciembre pasado.
Esperando también la respuesta de los compañeros del PO, les volvemos a reiterar nuestra propuesta de la carta de diciembre. En síntesis: ratificamos que estamos abiertos a discutir todos los pasos que podamos dar hacia lograr un partido unificado revolucionario entre el PTS, el PO e Izquierda Socialista. Ojalá podamos avanzar, siempre en el marco de la defensa de la unidad lograda en el FIT.
Saludos revolucionarios
Dirección Nacional de Izquierda Socialista
15 de febrero de 2019