Cientos de miles de estudiantes, en su mayoría adolescentes, salieron de sus escuelas y universidades a las calles en más de 1.600 ciudades y pueblos en lo que llamaron una “huelga global por el futuro” exigiendo respuestas de los políticos y empresas ante la emergencia climática que amenaza al planeta.
El movimiento está centrado en países de Europa, también en Australia, India, Colombia y Sudáfrica. Las “cumbres climáticas” terminaron en promesas huecas y con el gobierno yanqui de Trump retirándose aun de las medidas mínimas de reducción de emisiones de carbono.
Son 400.000 trabajadores en el estado indio de Tamil Nadu. El 60% de ellos adolescentes, muchos de apenas 15 años, empleados en enormes fábricas textiles por 1,3 euros diarios, 68 horas de trabajo semanal, sin contrato, ambiente insalubre, no pueden salir…
Y producen ropa para marcas carísimas: los españoles detallan a Zara, Bershka (Inditex), Corte Inglés, Cortefiel y Carrefour.
El pasado 22 de mayo, el tambaleante presidente Jovenel Moïse se ha visto forzado a designar un primer ministro aún no confirmado por el Parlamento. El anterior primer ministro cayó después de grandes manifestaciones en febrero.
Desde julio del año pasado hay intermitentes protestas populares masivas. Comenzaron por el aumento del combustible. Y continuaron por los aumentos de precios, la miseria creciente y por la estafa en Petrocaribe, la importadora de petróleo en acuerdo con Venezuela, que desvió fondos a paraísos fiscales en cuentas de los gobernantes. “¿Dónde está el dinero de Petrocaribe?”, es la insistente pregunta que atruena en las calles, que no deja dormir a los que se lo robaron.
Miles de estudiantes enfrentaron a la policía en Tegucigalpa el 22 de mayo.
Hay grandes protestas desde hace un mes contra los recortes de presupuesto de salud pública y educación. Los manifestantes levantaron barricadas en las calles con neumáticos encendidos y basura. Los médicos y maestros están en huelga denunciando que las reformas son el primer paso a la privatización.
Extractamos el siguiente texto de la Corriente Clasista Unitaria, Revolucionaria y Autónoma (C-cura).
El día 9 de mayo, se llevó a cabo en el auditorio de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en Caracas, un primer encuentro de trabajadoras y trabajadores convocado por Eduardo Sánchez, presidente del sindicato de trabajadores de la Universidad (SinatraUCV) y la federación que agrupa a los empleados administrativos de las universidades nacionales.
El encuentro sindical en la UCV contó con la participación de más de cien personas pertenecientes a distintos sectores laborales. Empleados públicos, petroleros, universitarios, trabajadores de la salud, de vigilancia privada, de empresas caucheras, alfareras y metalmecánicas del centro del país. También se hicieron presentes organizaciones políticas como el Partido Socialismo y Libertad (PSL), Marea Socialista, LTS, Izquierda Revolucionaria, Lucha de Clases.
En el podio se encontraban Eduardo Sánchez; Horacio Silva, directivo sindical del sector petrolero; Thony Navas, presidente de Sirtrasalud Distrito Capital, y José Bodas, secretario general de la Futpv y de la corriente sindical C-cura.
El evento fue instalado por César Mogollón, de la agrupación Chavismo Bolivariano del estado Aragua, organización del chavismo disidente, despedido de Fundacomunal, quien dio la bienvenida a los presentes y dijo que había llegado el momento de profundizar la lucha y presentar al país un plan de lucha ante los ataques del gobierno de Maduro a los derechos de los trabajadores.
Intervenciones destacadas
Eduardo Sánchez afirmó que “esta crisis no la crearon los trabajadores, fue creada por el capital”. Planteó que se organizó una gran estructura de corrupción en el gobierno. De acuerdo con Sánchez, la derecha lo que plantea es un “quítate tú pa ponerme yo”, frente al gobierno, pero dentro de la misma lógica capitalista. Y agregó categórico: “en este país todo el mundo quiere que Maduro se vaya”, agregando que “Maduro no saldrá sino con la fuerza de los trabajadores, por eso debemos tener un programa de lucha”. Planteó la autonomía sindical y afirmó: “Los sindicatos no pueden defender al gobierno ni a los patronos, ni a los partidos”. Fue muy claro en plantear la necesidad de que los trabajadores tengan una herramienta de lucha propia, independiente de Guaidó, para enfrentar la política antiobrera del gobierno de Maduro. Cerró rechazando la intervención imperialista de Estados Unidos, pero también la injerencia rusa y china.
José Bodas, coordinador de C-cura y secretario general de la Futpv, planteó que el gobierno prefirió pagar la deuda externa a costa del hambre de los trabajadores.“Este es un gobierno que entrega el petróleo a las transnacionales, no solo a las chinas, rusas, noruegas, francesas, también a la Chevron norteamericana”. Bodas repudió el golpe de Estado de Guaidó y la injerencia del imperialismo norteamericano y planteó que los trabajadores debemos salir a pelear por nuestros derechos y contra la política antiobrera y antipopular del gobierno de Maduro. “Es necesario construir una alternativa político-sindical de los trabajadores, independiente de Guaidó, que luche por nuestras reivindicaciones”, concluyó.
Thony Navas, presidente del sindicato de salud de la capital, planteó que “dos cúpulas tratan de hegemonizar, sin embargo hay un espacio para construir una alternativa clasista, de izquierda, para enfrentar al gobierno e independiente de Guaidó”. “Es necesario la unidad sobre la base de la autonomía sindical, podemos convertirnos en un referente político, para lucha por nuestros derechos y contra la política hambreadora de Maduro”. Y concluyó rechazando el golpismo y la injerencia imperialista.
Resoluciones
Posteriormente se reunieron cuatro mesas de trabajo donde se debatieron la coyuntura política, los diferentes conflictos en curso, el programa de lucha y el plan de acción y la necesidad de instrumentar nuevas formas organizativas y de lucha en el movimiento sindical. Al final del importante debate en las mesas se presentaron las resoluciones de cada una de ellas y se convocó a una nueva reunión para sistematizar y publicar los acuerdos y precisar las acciones de calle a realizarse en los próximos días.
El evento concluyó con un acuerdo general de conformar una plataforma o alianza de lucha nacional que tenga una mesa de coordinación que se reúna periódicamente. Los participantes en el evento definirán posteriormente el nombre de esta nueva herramienta de lucha.