Desde hace más de un mes los trabajadores de Valeo, empresa que fabrica ópticas para varias automotrices, vienen manteniendo un quite de colaboración y asambleas de una hora por turno, como consecuencia de que la patronal en medio de las vacaciones aprovechó para despedir a cinco operarios. Dichas medidas son llevadas a cabo sin el menor respaldo de la UOM, a pesar de la exigencia de que se ponga al frente del conflicto y del temor que quieren infundir un grupo de delegados boicoteando las acciones en las asambleas. Esto, lejos de amedrentar a los trabajadores suma más bronca y la decisión de seguir adelante con las medidas de fuerza por la reincorporación de los despedidos.
Luego de casi tres meses de lucha, los trabajadores bancarios lograron torcerle el brazo a los banqueros y al gobierno, imponiendo un aumento salarial del 24.3%.
La pelea comienza en noviembre pasado con la reapertura de las paritarias. Durante las negociaciones, llevadas a cabo en el Ministerio de Trabajo, se llegó a un acuerdo en el que se fijaba un incremento del 24% para 2017. Dicha suba fue suscripta por las cámaras patronales Abapra (bancos públicos, privados del interior y cooperativo) y Adeba (bancos privados locales) que emplean a más del 80% de los trabajadores de la actividad.
Ante el escándalo suscitado por la condonación de la millonaria deuda del grupo Macri por el Correo, el 21 de febrero fue interpelado en el Congreso el ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad. Juan Carlos Giordano, diputado de Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda, deschavó que “Aguad reconoció que el presidente Macri sabía todo sobre el perdón de la deuda a su grupo empresario” y exigió rematar sus bienes para que esa plata vaya a escuelas, hospitales y a aumentar el salario de los trabajadores.
Escribe: Simón Abreu
Escribe Sol Jordán
Como si las jubilaciones no fueran ya de miseria, el gobierno intentó bajar de 12.96% a 12.65% el porcentaje de aumento que correspondía otorgar en marzo, modificando la fórmula de actualización. Esto también hubiera afectado a las asignaciones universales por hijo y familiares y otras pensiones. Pero el escándalo fue tal que Macri tuvo que anular la resolución.
Macri, arrodillado ante el rey, el presidente Rajoy y los dueños de las multinacionales españolas, fue junto a empresarios argentinos y burócratas sindicales a aprender de la “flexibilización laboral” española.
Escribe José Castillo