
Escribe José Castillo
En Plaza de Mayo, convocado por Izquierda Socialista, el Partido Obrero y el MST, se realizó un masivo acto por el Día del Trabajador. Miles de manifestantes se pronunciaron contra Javier Milei y en defensa del Frente de Izquierda Unidad. El PTS, en cambio, decidió dividir con un acto propio.
Como tantas otras veces, en un nuevo aniversario del Día Internacional de las y los trabajadores, el Frente de Izquierda Unidad copó la Plaza de Mayo. Las banderas de Izquierda Socialista, el Partido Obrero y el MST se hicieron presentes, junto con las de otras organizaciones como Vientos del Pueblo, Opinión Socialista, Unión y Lucha Barrial. También sobresalían los estandartes de la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria junto con las banderas de la lista Bordó, las del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna) con sus carteles de “FATE no se cierra”, de la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires, de la lista Multicolor del Suteba y de otras agrupaciones opositoras a la burocracia sindical. Estaban, y le daban color y fervor, las juventudes de los tres partidos convocantes. También se veían las banderas de agrupaciones en defensa del ambiente, de movimientos piqueteros y de organizaciones combativas de jubiladas y jubilados.
Fue un acto en memoria y homenaje de los mártires de Chicago, con un carácter internacionalista, como se realizaba ese día en distintos lugares del mundo. Pero el centro no fue solo la rememoración. También se señaló que el origen de la jornada fue la pelea por las ocho horas de trabajo, las mismas que Milei acaba de eliminar con su reforma laboral antiobrera, entregada sin lucha por la burocracia sindical de la CGT. El carácter internacionalista del acto se expresó en la reivindicación de la lucha del pueblo palestino y en la denuncia de la detención ilegal, en aguas internacionales, de los barcos de la Flotilla Global Sumud y el secuestro de sus integrantes. Entre ellos los miembros del Frente de Izquierda: Mónica Schlotthauer y Ezequiel Peressini, de Izquierda Socialista; Pablo Giachello, del Partido Obrero; Celeste Fierro y Raúl Laguna, del Movimiento Socialista de los Trabajadores; y la activista ambiental Cristina Agüero. Al final del acto se vivió un momento muy emocionante, cuando se proyectó un video de estas compañeras y compañeros saludando tras haber sido liberados en Grecia.
El carácter unitario del acto convocó a una importante cantidad de personalidades independientes. Estuvieron presentes Nina Brugo y María Julia Constant, de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto; Victoria Agüero, hermana de una de las participantes de la Flotilla Global Sumud; y los economistas Eduardo Lucita y Claudio Katz. También estuvieron presentes Carlos Loza, ex detenido en la ESMA y Mirta Israel, del colectivo Unidxs por la Cultura y de Actrices Argentinas y distintos referentes sociales y de derechos humanos.
Subieron al escenario representantes de las principales luchas de los últimos tiempos. En el primer bloque de discursos, hablaron Alejandro Crespo, del Sutna, quien relató la lucha de las y los obreros de FATE; Norma Lezana, de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Hospital Garrahan; y Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste y referente del sindicalismo combativo. También habló Norberto Señor, de Vientos del Pueblo, y se leyó un saludo de Opinión Socialista.
En la segunda parte del acto, tomaron la palabra los dirigentes políticos de los partidos convocantes. Hablaron Gabriel Solano, del Partido Obrero, y Alejandro Bodart, del Movimiento Socialista de los Trabajadores. Por Izquierda Socialista, intervino el diputado nacional electo Juan Carlos “Gringo” Giordano, quien destacó la importancia de continuar y profundizar la lucha contra el gobierno ultraderechista de Milei. También alertó que el peronismo no es una salida y que la única alternativa es el Frente de Izquierda Unidad. En ese marco, señaló como grave el error del PTS al haber decidido realizar un acto en solitario.
La jornada culminó con todas y todos los presentes entonando La Internacional, el himno mundial de la clase trabajadora. La multitud se retiró con el convencimiento de la necesidad de continuar y redoblar la lucha contra el plan motosierra de Milei y el FMI, y con la tarea de seguir fortaleciendo, en unidad, al Frente de Izquierda. El objetivo es que la salida no sea una nueva frustración, como la que prefigura el peronismo, sino un gobierno de las y los trabajadores y la izquierda, en camino al socialismo.
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