No pagar la deuda externa y romper con el FMI
El total de la deuda externa supera los 550 mil millones de dólares. 120 mil vencen en los próximos cuatro años. Se trata de una deuda usurera que el pueblo no vio. ¿Por qué hay que seguir pagando esa supuesta deuda y sometidos al FMI hipotecando la vida de millones?
La única salida es suspender inmediatamente los pagos, romper los acuerdos con el Fondo Monetario y poner todos esos recursos al servicio de resolver las más urgentes necesidades populares. Es la primera medida que impondría la izquierda.
Nacionalizar la banca y el comercio exterior
Los grandes banqueros hacen super ganancias especulando con tasas altísimas, fuga de capitales y todo tipo de maniobras. Mientras tanto, el pueblo trabajador está endeudado hasta la desesperación. Hay que terminar con esto, nacionalizando la banca para que el ahorro popular vaya a créditos accesibles para el consumo, la vivienda y se termine con las deudas usurarias.
Al mismo tiempo, hay que nacionalizar el comercio exterior, para que los dólares de las exportaciones queden en el país y no en manos de los pulpos transnacionales como Cargill, Dreyfuss y otras. Para que se decida que se vende al exterior, qué se prioriza para el consumo interno y qué bienes se permite importar.
Imponer fuertes impuestos a los ricos y a las grandes empresas
Hay que eliminar el IVA de los productos de la canasta familiar y terminar con el nefasto impuesto al salario, que no es ganancia. Como contrapartida hay que imponer un fuerte impuesto a las super ganancias de las grandes empresas y a la riqueza de los multimillonarios. Se debe derogar inmediatamente el RIGI, el Super-RIGI y toda la legislación mileísta que deroga o baja impuestos a los ricos.
Reestatizar las privatizadas
Hay que rescindir todas las concesiones de las empresas de servicios públicos que fueron privatizadas a lo largo de 30 años brindando servicios pésimos, no invirtieron un peso, sometiendo al pueblo a tarifazos impagables. Hay que reestatizarlas y ponerlas a funcionar bajo gestión de sus propios trabajadores y usuarios. Al mismo tiempo, hay que nacionalizar el gas y el petróleo creando una YPF 100% estatal que reciba todos los recursos de las actuales concesiones privadas y reeditar Gas del Estado. En ambos casos, proceder a explotar los recursos con pleno acuerdo de las comunidades locales afectadas.
Aumento de salarios y jubilaciones
Nadie debe ganar menos que el valor de la canasta familiar, ajustado por la inflación mensual. Hay que reabrir todas las paritarias sin techo alguno. Se debe terminar con el trabajo informal, precarización y tercerización. Hay que anular la ley esclavista de reforma laboral. Las jubilaciones deben partir de un mínimo igual a la canasta familiar indexadas de acuerdo al 82% móvil.
Plan de construcción de viviendas populares
Proponemos utilizar una parte sustancial de los fondos que surjan del no pago de la deuda para el lanzamiento de un programa de viviendas populares que a la vez que resuelva el déficit habitacional, genere decenas de miles de nuevos puestos de trabajo genuino y empiece a reactivar la economía.










