
Escribe José Castillo
Con una escandalosa apertura de sobres, el Grupo Neuss, con estrechos vínculos con el gobierno de Javier Milei, se quedó con la privatización de Transener. El dinero ingresado irá directo al pago de los próximos vencimientos de deuda.
Se trata de la principal red de transmisión eléctrica de alta tensión del país, con un tendido estratégico que cubre todo el territorio nacional. Hasta ahora, el Estado conservaba el 50% del paquete accionario, mientras que la otra mitad estaba en manos de Pampa Energía, del Grupo Mindlin. A partir de esta privatización, la empresa quedará 100% en manos de pulpos privados.
Prácticamente se la regalaron: el precio base fue fijado en 306 millones de dólares, muy por debajo de la cotización bursátil de la compañía. En el camino, el Ministerio de Economía flexibilizó los requisitos de experiencia.
Se presentaron tres empresas. El consorcio conformado por Genneia S.A. y Edison Transmisión S.A. resultó “ganador”, tras ofrecer 356 millones de dólares, y pasará a ser cocontrolante junto a la firma dirigida por Marcelo Mindlin.
La apertura de sobres fue un escándalo. Había otras dos propuestas: Central Puerto S.A., cuyos principales accionistas eran la familia Miguens-Bemberg, Eduardo Escassany y Guillermo Reca, que ofreció 301 millones de dólares; y Edenor S.A., encabezada por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti, que propuso 230 millones.
Cuando llegó el momento de abrir los sobres y conocer las propuestas ganadoras, no había nadie más. Pero, en ese momento, hubo un “corte informático” que suspendió el acto. Cuando se reanudó, apareció por arte de magia la tercera propuesta, “mejor” que las anteriores, que resultó ganadora.
¿Quién está detrás de los ganadores? El Grupo Neuss, de estrechos vínculos con el gobierno de Javier Milei. Este grupo ya viene posicionándose en el negocio de la energía y ganando licitaciones en los últimos meses, de la mano de sus contactos con La Libertad Avanza.
Los capitalistas amigos de Milei
Edison Transmisión es el brazo de transmisión de Edison Energía, el holding de los hermanos Juan y Patricio Neuss. Los Neuss llegaron a esta licitación con un historial de adquisiciones recientes. El grupo ya opera Edersa, la distribuidora eléctrica que abastece a más de 280.000 usuarios en Río Negro, y Harz Energy, una generadora solar en Córdoba.
A principios de 2024 sumó las distribuidoras de Tucumán, Edet; de Jujuy, Ejesa; la transportista Litsa; y la hidroeléctrica Cempsa, operadora de la represa Potrerillos, en Mendoza. A fines del año pasado adquirió la central hidroeléctrica de Cerros Colorados.
Los Neuss saltaron de ser una empresa dedicada a la venta de gaseosas, que los memoriosos recordarán por el “Pomelo Neuss”, a convertirse en un gran jugador de la primera línea de las privatizaciones de energía. ¿Cómo lo lograron? Parte de la respuesta está en que son aportantes de la Fundación Faro, el think tank de ultraderecha dirigido por Agustín Laje, el principal “intelectual” del gobierno de Milei.
Los Neuss son uno de los grupos económicos privilegiados de Milei. En este caso, comparten negocios con otro de los tocados por la varita mágica libertaria: Marcelo Mindlin.
Vila y Manzano, que salieron terceros, también tienen sus premios. Se dice que se les pidió que presentaran una oferta testimonial para blanquear el proceso de licitación. Ya los tienen en Edenor y, en el futuro próximo, en Metrogas, mientras consolidan sus posiciones en petróleo con su participación en Vaca Muerta y en la comercialización, a partir de la inminente compra de las estaciones de servicio de Shell.
¿Qué es Transener?
Transener administra más de 12.600 kilómetros de líneas de 500 kV que cruzan el país de norte a sur y constituye la espina dorsal del Sistema Argentino de Interconexión. Su red se extiende aproximadamente 3.700 kilómetros entre Jujuy y Santa Cruz, y opera más de 20 mil kilómetros de líneas de alta y media tensión y 160 estaciones transformadoras.
Es un negocio monopólico, con ingresos regulados y una rentabilidad bruta cercana a los 200 millones de dólares anuales.
Negocios futuros para los Neuss, plata hoy para pagar la deuda
Mientras el Grupo Neuss se relame planificando sus superganancias futuras, el dinero que aportó por esta privatización tendrá un destino ya anunciado: cubrir parte de los vencimientos de julio con los acreedores privados.
Saqueo y negocios para los amigos. Nada bueno puede salir de todo esto. Por eso nos ratificamos en la exigencia de reestatización de todas las privatizadas, en este caso del complejo eléctrico, para que pasen a funcionar bajo gestión de sus trabajadores y de las organizaciones de usuarios.










