
Escribe Pilar Barbas, dirigenta nacional de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA)
La Corte Suprema dejó firme la medida cautelar dictada en el marco del proceso impulsado por las autoridades universitarias. La resolución ordena al Poder Ejecutivo Nacional garantizar la recomposición salarial del personal docente y no docente, así como la actualización de las becas estudiantiles y de las demás partidas contempladas en la Ley de Financiamiento Universitario, en los términos allí previstos.
Durante estos casi tres años de gobierno de Javier Milei y su plan motosierra contra las universidades, fueron las movilizaciones masivas, como las cuatro Marchas Federales en defensa de la educación pública, las actividades de visibilización, los paros, las asambleas y las ocupaciones, las que lograron que hoy estemos ganando una nueva pulseada.
Mientras el gobierno atraviesa una crisis política, ahora con la renuncia de Manuel Adorni ante las causas de corrupción, las conducciones sindicales y un sector de los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional apostaron a un acuerdo con el gobierno. Firmaron un acta que significó una traición a todo el movimiento universitario. Salvaron al gobierno de Milei por un acuerdo menor en salarios y becas, cuando podíamos conquistarlo todo.
Quienes peleamos por la universidad pública debemos sostener esta lucha hasta que se cumpla efectivamente la Ley de Financiamiento Universitario. Esta ley incluye el aumento retroactivo de lo perdido en salarios y la convocatoria a paritarias para negociar de forma permanente los salarios y las condiciones de trabajo. También contempla el aumento de los gastos de funcionamiento para obras de infraestructura, servicios y mantenimiento, la actualización de las becas de estudio y las partidas presupuestarias para proyectos de investigación y desarrollo tecnológico.
La defensa de la educación pública está en nuestras manos. Por eso es clave la participación activa en asambleas, exigiendo continuar con el no inicio, los paros y un plan de lucha si el gobierno sigue sin cumplir la Ley de Financiamiento Universitario conquistada en las calles. Exigimos a las conducciones sindicales y estudiantiles que convoquen a medidas de lucha.
Mientras tanto, seguimos impulsando las autoconvocatorias que se fueron realizando, junto con iniciativas de petitorios y distintas medidas de lucha. En ese camino se ubica el ejemplo del Conicet, que viene reclamando por la defensa del sistema científico nacional, y el de los gremios combativos que rechazaron los acuerdos con el gobierno.
Toda esa fuerza debe avanzar hacia una mayor organización independiente de todas las variantes patronales del radicalismo y del peronismo. La lucha sigue y le podemos ganar al gobierno ultraderechista de Milei.










