Foto de portada: Milei desmanteló el reactor Carem y lo entregó a la empresa extranjera Meitner Energy
Escribe Rodolfo Sánchez, doctor en Física, CNEA-Conicet y dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad de Bariloche
Javier Milei ataca al sistema de ciencia y técnica construido durante casi 80 años. Lo hace con recortes presupuestarios, despidos masivos y la entrega de avances científicos a Estados Unidos y las multinacionales. Ahora busca desmantelar la CNEA, donde ya fueron desvinculados 500 trabajadores y trabajadoras.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fue creada en 1950 con el objetivo de investigar y desarrollar los usos pacíficos de la tecnología nuclear. En 1955, el Instituto Balseiro comenzó a formar profesionales y, en 1958, Argentina construyó el primer reactor nuclear experimental de América Latina. De allí surgieron empresas tecnológicas como Investigación Aplicada (Invap), una empresa de tecnología y diseño de sistemas complejos creada en los años ‘70 por un grupo de científicos del Centro Atómico Bariloche y reconocida a nivel mundial por fabricar satélites, reactores nucleares, radares y equipamiento médico. Con el desarrollo de la CNEA, en 1984 Argentina pasó a ser el séptimo país del mundo capaz de producir uranio enriquecido.
El ataque y el achique de la CNEA comenzaron con el gobierno peronista de Carlos Menem, que la fue desguazando en varias empresas, como Nucleoeléctrica Argentina (NASA), que opera las tres centrales nucleares del país; Conuar, que fabrica los combustibles nucleares; Dioxitek S.A., que utiliza el uranio para usos médicos e industriales; FAE, Fábrica de Aleaciones Especiales orientada a la industria nuclear y aeroespacial; y ENSI, hoy Empresa Neuquina, que administra la planta de producción de agua pesada en Arroyito.
¿Cómo la desmantelan ahora?
Desde el comienzo del gobierno ultraderechista de Javier Milei, los salarios en ciencia y tecnología perdieron un 50% de su poder adquisitivo, dejando a las y los contratados y a las categorías más bajas en la línea de pobreza. En 2026, el presupuesto del organismo es un 58% inferior, en términos reales, al ejecutado en 2023. Durante la actual gestión libertaria se perdieron cientos de puestos de trabajo, entre ellos los de muchos profesionales altamente formados, que fueron rápidamente captados por empresas internacionales del rubro.
Al comienzo del gobierno de Milei, la CNEA tenía tres proyectos principales, el RA-10, el CeArP y el Carem. Los tres podían terminarse durante esta gestión, pero Milei los desfinanció para entregárselos a los privados.
¿Cuáles son estos tres proyectos? El RA-10 es un reactor de investigación y producción de radioisótopos aplicados a la industria y a la medicina nuclear. El gobierno ya está hablando de entregar en concesión a privados la producción y comercialización que comenzará en 2027.
El Centro Argentino de Protonterapia (CeArP) ya está habilitado para ponerse en marcha y brindar tratamientos contra tumores y cánceres. El gobierno también está buscando inversores privados para asociarlos y permitirles hacer negocios.
Finalmente, el tercer y principal proyecto de la CNEA era el Carem, el primer reactor nuclear modular destinado a la producción de electricidad, que sirve para aumentar la participación de la energía nuclear en la matriz energética del país. Es una usina que puede instalarse en cualquier punto del país para proveer electricidad. Es un invento reconocido como único en el mundo.
Fue construido en un 80% y solo falta una inversión final de 300 millones de dólares. Sin embargo, Milei decidió desmantelarlo, vaciarlo y entregárselo a la empresa Meitner Energy, de capitales yanquis y desconocida en el área nuclear.
Tan brutal es la entrega del gobierno que, el pasado 2 de julio, el ministro de Economía Luis Caputo, junto con Ramos Nápoli, su secretario de Asuntos Nucleares, y el CEO de Meitner Energy, anunciaron la “inversión” de 1.200 millones de dólares, con los beneficios del Super RIGI, para construir el reactor ACR-300, que es una copia del Carem, en un predio de la propia CNEA. Presionan y despiden a especialistas de la CNEA, mientras que a otros los obligan a renunciar e irse a Meitner Energy.
Los libertarios copan los cargos jerárquicos
El copamiento de la cúpula de la CNEA por personajes saqueadores está en marcha a toda velocidad. Por eso, el gobierno coorganiza con la Embajada de Estados Unidos congresos de cooperación nuclear (First) y nombra a verdaderos topos destructores para garantizar la entrega.
Designó a libertarios que no tienen ningún conocimiento especializado. Nombró al contador José Ignacio Bruera como gerente de Área de Coordinación Operativa y Administrativa; al bachiller y exasesor de Adorni Felipe Randle como gerente de Área de Articulación Institucional; a la instructora de yoga Gisela Mangone como gerenta de Recursos Humanos; y a Santiago Vieyra, exdirector de La Derecha Diario en Córdoba, en la Gerencia de Aplicaciones Nucleares a la Salud.
Por eso afirmamos que, con la entrega de las áreas estratégicas de la energía nuclear a sus amigos financistas privados y extranjeros, se está destruyendo lo construido por los argentinos con mucho esfuerzo durante los últimos 76 años.
Defendemos a la CNEA como empresa estatal, luchamos por la reincorporación de las y los despedidos y exigimos que las y los propios trabajadores y científicos determinemos qué proyectos necesita nuestro país y elijamos a los funcionarios que conducen la empresa.










