
Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
Fernando Cerimedo pasó de manejar un taxi en Mar del Plata a codearse con la primera plana de la ultraderecha latinoamericana. En 2016 fue condenado por estafa y defraudación. Luego se convirtió en empresario y tejió vínculos con figuras de los servicios de inteligencia. Según una investigación de Natalia Volosin, mantuvo relaciones societarias con personas conectadas a integrantes históricos de la SIDE.
Hoy se encuentra en una cárcel VIP en Palmasola, Bolivia, por el intento de femicidio de su pareja Nadia Beller, en un pabellón en el que no comparte espacio con otros reclusos y al que acceden exfuncionarios, policías cesanteados o condenados “con dinero” (Clarín, 24/08/2026).
Era uno de los principales asesores del gobierno ultraderechista de Rodrigo Paz y se encargó de la campaña de trolls y ataques en redes durante la rebelión popular contra el ajuste y la represión. Desde allí tejió vínculos con fuerzas de seguridad, militares y agentes de inteligencia, y formó parte de una red de corrupción transnacional y lavado de dinero que llegaba a la Argentina.
Cerimedo fue asesor de Javier Milei en la campaña que lo llevó a la Presidencia en 2023. Trabajó para Jair Bolsonaro y su hijo Eduardo Bolsonaro en Brasil. Luego del triunfo de Milei, Cerimedo continuó un tiempo más asesorando a los Milei y a los Bolsonaro, y creó empresas mientras lograba afianzar vínculos con el empresario Brad Parscale y con el inversor texano Tim Dunn, ambos cercanos a Donald Trump. También fue contratado por el reaccionario Nasry Asfura, quien ganó las últimas elecciones en Honduras.
El exasesor de Milei consiguió convertirse en socio en Latinoamérica de Brad Parscale, exasesor en redes y tecnología en la primera campaña electoral de Trump. La revista The Economist señaló que Cerimedo era el consultor de MAGA, el eslogan de Donald Trump, en Latinoamérica. En febrero pasado, una organización de la ultraderecha de Estados Unidos le otorgó un premio en una celebración organizada en una residencia del propio Trump en Florida, Mar-a-Lago.
Cerimedo no llegó hasta allí por casualidad. Su historia expone la trama detrás de la ultraderecha de Milei, Bolsonaro, Trump y sus aliados, empresarios, operadores políticos, servicios de inteligencia y ejércitos de trolls al servicio de la motosierra, la corrupción y la represión.










