Aye Verón, psicóloga, Juventud de Izquierda Socialista Córdoba
Durante el mes de julio, se dio a conocer el alarmante porcentaje de suicidios en Argentina,con un incremento drástico. Según datos del Observatorio de Política Criminal y el Ministerio de Salud, la tasa alcanzó 11,8 casos cada 100.000 habitantes, una cifra que no se observaba desde la crisis del 2001.
No es casualidad que este aumento impacte de lleno en la juventud, un sector que hoy atraviesa una incertidumbre constante. La flexibilización laboral, la precarización y la normalización del pluriempleo, generan una profunda inestabilidad. El día a día se reduce a cómo llegar a fin de mes, costear los alimentos, afrontar los aumentos del transporte o pagar un alquiler. Proyectar un futuro se vuelve imposible y la independencia habitacional una utopía. Por eso aumenta la ansiedad, angustia e incertidumbre.
Hay un claro agravamiento de la crisis de salud mental bajo el gobierno de Javier Milei. El desfinanciamiento y el vaciamiento de los dispositivos de atención pública en salud mental dejan a la deriva el abordaje de una problemática esencialmente multicausal. La inversión este año fue del 1,42% del presupuesto total de salud, cuando la ley de salud mental exige 10%.
Como si fuera poco, el gobierno busca impulsar una nueva ley de salud mental. Plantea reducir al mínimo los espacios de atención primaria y prevención territorial y centra sus recursos casi exclusivamente en el dispositivo del hospital monovalente y con medidas de encierro. Cada vez es más difícil conseguir turnos para atención en salud mental en las salitas de los barrios a donde las comunidades recurren en el cotidiano.
La problemática de la salud mental se agrava profundamente en tiempos de crisis económica y social, ante la desidia del gobierno de Milei. Es de vital importancia visibilizar y hablar abiertamente sobre esta temática para que deje de ser un tema tabú, pero con eso no alcanza.
Exigimos un aumento presupuestario para el cumplimiento efectivo de la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657, que no se cierren más dispositivos comunitarios de asistencia y que los profesionales tengan salario digno. ¡La salud mental es un derecho, defendamos la Ley 26.657 y vamos a la Marcha de la Bronca el 19S!










