El 18 de octubre hay elecciones en Adosac Santa Cruz. En la provincia y en la filial Rio Gallegos la Naranja Docentes en Marcha nos presentamos con la lista única de oposición 7 Multicolor Naranja Rosa. Como alternativa a la burocracia Lila, por un gremio democrático, de lucha y opositor a los ajustes de Milei y del gobernador Vidal
En estos días se dió la última ronda de testigos en el juicio de desafuero contra nuestro compañero Juan Manuel Di Vincenzo, delegado de Ademys. Continuamos movilizados para frenar este ataque.

Escribe Noelia Agüero, legisladora electa por Córdoba Izquierda Socialsta/FIT Unidad
A dos semanas del inicio de los devastadores incendios en las sierras de Córdoba todavía quedan focos activos y el estado del clima no es alentador. Las consecuencias son dramáticas, cuarenta y cuatro viviendas quemadas, cientos de animales muertos y alrededor de 50 mil hectáreas arrasadas por el fuego. ¿Por qué hay tantos incendios?
El peronismo gobierna Córdoba desde hace veinticinco años; en ese lapso se han quemado más de un millón de hectáreas y casi otras 80.000 en lo que va de 2024. Los especialistas aseguran que solo queda entre un 3 y un 5% de bosque nativo.
En un 95% estos incendios son intencionales y al servicio de la destrucción del bosque para luego cambiar el uso del suelo permitiendo la ampliación de la frontera agrícola y el negocio inmobiliario.
El gobernador Martín Llaryora lo niega, porque “la Ley de Bosques impide cambiar el uso del suelo”. Pero han sido su gobierno y los anteriores los encargados de violar sistemáticamente esa legislación. ¿O cómo explica la aparición de barrios cerrados sobre zonas rojas incendiadas en Candonga, La Calera, Falda del Carmen, Falda del Cañete, entre otras? Organizaciones de Punilla denuncian que zonas incendiadas coinciden con parte de la traza de la Autovía Bioceánica de la Ruta 38 diseñada para el saqueo de nuestros bienes comunes.
Achican el monte nativo y el presupuesto para ambiente
Llaryora, aliado de Milei, un declarado negacionista del cambio climático, se muestra preocupado y pide endurecer las penas a los responsables de los incendios. Ellos serían los primeros, porque lo que hoy sucede es consecuencia de la reducción del presupuesto ambiental. El Plan de Manejo del Fuego sufrió un recorte del 40%. La Ley Bases eliminó el fideicomiso del Fondo Nacional de Manejo del Fuego con el voto de los legisladores del peronismo cordobés.
Llaryora también aplica este ajuste en la provincia, porque al Ministerio de Ambiente le corresponden 9.404.385.000 pesos y utilizó menos de la mitad, a pesar de que vemos a vecinos, brigadistas y bomberos voluntarios extenuados, combatiendo las llamas con recursos insuficientes. Claramente defiende los intereses de los grupos económicos que están detrás de los incendios. Por eso coincide con el plan extractivista de Milei y el plan de saqueo del RIGI que quiere aprobar en la legislatura cordobesa.
En estos días recibió al presidente Milei disfrazado de Rambo para sobrevolar el siniestro, pero dejaron plantados a bomberos y a la población afectada, ya que no resolvieron nada que paliara la crítica situación.
¿Cuál es la salida?
En lo inmediato, lograr, con la movilización de las asambleas ambientales y la población trabajadora, que se implemente la Emergencia Nacional que votó el Congreso pero otorgando los recursos necesarios para apagar el fuego y resarcir el 100% de los bienes que perdieron las familias. Pero además, no podemos seguir corriendo detrás de los incendios. Hay que implementar en forma inmediata un plan de detección y alerta temprana del fuego. Esto implica destinar recursos técnicos, científicos y presupuesto, para contar con una red de guardaparques, guarda ambientes y pobladores brigadistas debidamente equipados, alertar y actuar inmediatamente. El dinero necesario debe salir de un fuerte impuesto a las grandes fortunas y los empresarios, en especial a los complejos inmobiliarios, terratenientes y pools de siembra que lucran con estos incendios. Y dejar de pagar la fraudulenta deuda externa para concretar un plan nacional de prevención de incendios. La situación es dramática, las medidas a tomar tienen que ser drásticas.
Ni el gobierno nacional del “no hay plata” ni Llaryora estarán dispuestos a hacerlo, por eso hay que implementar una campaña permanente y un plan de lucha para conseguir esos recursos. Desde Izquierda Socialista y Ambiente en Lucha llamamos a todas las organizaciones socioambientales de Córdoba a conformar y replicar la experiencia de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones en la provincia para unificar las luchas en defensa del ambiente y contra el plan ecocida de estos gobiernos capitalistas que nos llevan a la catástrofe.
Esto dijo nuestra diputada Mónica Schlotthauer de Izquierda Socialista/FIT Unidad en la sesión de la Cámara de Diputados al tratarse la emergencia por los incendios en Córdoba. Mónica desafió la negativa a que hiciera uso de la palabra, igual que se le impidió tanto a todo el Frente de Izquierda como a los diputados por Córdoba. El objetivo era fundamentar su voto favorable pero crítico al proyecto que venía del Senado, ya que el Frente de Izquierda presentó su proyecto propio.
Schlotthauer señaló: “Acompañamos el pedido de emergencia nacional en Córdoba, pero alertamos que puede ser más humo si no se destinan los fondos suficientes. Se aprobó una “partida extraordinaria” sin especificar el monto, ni de dónde va a salir el dinero. Por eso criticamos que los créditos para los afectados se hagan con impuestos que paga el pueblo y no de un impuesto especial a la riqueza, grandes fortunas, agronegocio y mineras como propusimos con nuestro proyecto”.
“Repudiamos el cinismo de La Libertad Avanza que se abstuvo en el Senado y ahora posó de “sensible”. Ante un Milei negacionista del cambio climático que solo ejecutó el 40% de las partidas para combatir el fuego y en el Presupuesto 2025 dispone cuarenta veces menos que lo que estipula la ley para el fondo de la Ley de Bosques. Mientras por su parte, el gobernador Llaryora mentía diciendo que estaba todo controlado, cuando hay 70 mil hectáreas incendiadas, encubriendo claramente a los negocios capitalistas que destruyen el monte nativo”.
Escribe Federico Novo Foti
El 10 de octubre de 1954, las tropas del Viet Minh (Liga para la Independencia de Vietnam) entraron en la ciudad de Hanoi. El pueblo había liberado Vietnam del Norte y se avanzaba hacia la expropiación de la burguesía y terratenientes. Luego, derrotaron la dominación estadounidense en el sur. La restauración capitalista desde la década de 1980 expuso el problema de la dirección.
Desde mediados del siglo XIX el imperialismo francés comenzó a dominar la península de Indochina, en el sudeste asiático. Para 1880 tenía el dominio de Cochinchina, Annam y Tonkin (actual Vietnam) y otras zonas de la península. Desde entonces, multinacionales francesas saquearon las minas de carbón, estaño y zinc de la región. Siendo territorios fértiles e irrigados por numerosos ríos, como el Rojo (norte) y el Mekong (sur), los franceses se aseguraron la explotación casi exclusiva de sus cultivos tropicales: arroz, algodón, caña de azúcar, tabaco, té y café. A comienzos del siglo XX, crearon plantaciones de heveas, plantas de las que se obtiene el caucho para la fabricación de neumáticos.
Cerca de treinta millones de habitantes (80% campesinos pobres) conformaban la población local. Dicha cifra contrastaba con los cuarenta mil franceses (funcionarios, militares, comerciantes, colonos, empleados de plantaciones y de bancos) que ejercían el control económico, político y cultural, bajo la autoridad de dos gobernadores (uno en la ciudad de Hanoi -norte- y otro en Saigón -sur-) nombrados en París. Pero desde el inicio de la ocupación francesa existieron fuertes movimientos nacionalistas, tanto en el norte como en el sur. En la década de 1920 se fundó y se hizo fuerte el Partido Comunista, que desde 1933 tuvo un importante ala trotskista. Los estalinistas dominaban el norte y centro del país y los trotskistas tenían una considerable influencia en la zona industrial del sur, en Saigón.1 El fundador del trotskismo vietnamita, Ta Thu Thau, era una figura reconocida. Había sido encarcelado en 1937 por el ministro de Colonias, por la publicación de un artículo “sedicioso”. En 1939, la lista encabezada por Ta Thu Thau ganó las elecciones con el 80% de los votos para el Consejo Colonial de 1939. La sección trotskista en Vietnam llegó a tener cerca de cinco mil miembros.
La liberación del Vietnam del Norte
En septiembre de 1940, Japón inició la ocupación de Indochina, tras la derrota de Francia a manos del ejército nazi en la Segunda Guerra Mundial. Pero su dominio fue cuestionado por importantes levantamientos, ocurridos alternativamente entre octubre de 1940 y enero de 1941, en Tonkín, Conchinchina y Annam. En mayo de 1941 se constituyó el Viet Minh: la Liga para la Independencia de Vietnam, encabezada por el líder estalinista Ho Chi Minh. Estaba integrada por dos partidos nacionalistas, que abarcaban a la pequeño burguesía y el ala izquierda de la burguesía liberal, los dos partidos comunistas (el estalinista y el trotskista), organizaciones de mujeres, campesinos, obreros, soldados y jóvenes.2
En agosto de 1945 se rindió Japón, tras la caída del fascismo y el nazismo, culminando la Segunda Guerra Mundial en favor de las potencias aliadas y la URSS. La capitulación japonesa avivó un fuerte ascenso de masas en Indochina y el surgimiento de organizaciones populares que tomaron en sus manos los gobiernos locales. El Viet Minh quedó entonces como el único gobierno central, con sede en Hanoi. Pero los acuerdos del líder totalitario de la URSS, José Stalin, con las potencias imperialistas en las reuniones de Yalta y Potsdam permitieron que los imperialistas franceses reinstalaran su dominio colonial.
Ho Chi Minh negoció con el gobierno francés para que reconociera al nuevo gobierno pero fracasó, a pesar de acordar el abandono del reclamo por la independencia. El imperialismo francés, decidido a restablecer el orden colonial, reinició la ocupación militar de Indochina en el sur. Los trotskistas combatieron junto al Viet Minh, comandando algunas de sus unidades militares, pero a medida que la represión francesa los fue obligando a replegarse hacia el norte, se fueron debilitando y los estalinistas los persiguieron implacablemente, acusándolos de “secuaces de los fascistas”. En septiembre de 1945, los estalinistas asesinaron a Ta Thu Thau.
Desde noviembre de 1946 Francia acentuó su ofensiva sobre el norte. En poco tiempo, dominó las ciudades y poblados más importantes. Obligadas a abandonar Hanoi, las fuerzas del Viet Minh se agruparon en las regiones montañosas y aldeas rurales, desde donde llevaron adelante una intensa guerra de guerrillas. La conducción estalinista se esforzó por mantener su alianza con la débil burguesía nacional, pero la continuidad de la ocupación y la guerra encarnizada la obligaron a lanzar la reforma agraria en 1953. Esto provocó que el campesinado se volcara masivamente a la guerra de liberación nacional y la defensa de la reforma agraria.
En 1954 se dio la decisiva batalla de Dien Bien Phu, una zona selvática y montañosa de difícil acceso. Los mandos franceses suponían que el general Vo Nguyen Giap del Viet Minh no podría trasladar y mantener allí armamento pesado. Pero el 13 de marzo comenzó la batalla cuando, para sorpresa de los franceses, se inició un masivo ataque de artillería. Al final de la primera noche, 9 mil bombas habían caído sobre las posiciones francesas. En una de las más sorprendentes operaciones de logística jamás conocidas, la artillería había sido trasladada pieza por pieza a través de la selva en bicicletas o trasladada a pie.3 El 7 de mayo de 1954 las fuerzas francesas cayeron derrotadas en Dien Bien Phu. El 9 de octubre, los ocupantes huyeron de Hanoi hacia el sur.
El triunfo y el problema de la dirección
El 10 de octubre de 1954, las tropas del Viet Minh ingresaron a Hanoi. Fueron festejadas por más de 200 mil residentes que los recibieron con banderas y flores. Habían derrotado al imperialismo francés. La Conferencia de Ginebra reconoció parcialmente esa victoria, partiendo Indochina: aceptó la independencia de Vietnam del Norte, estableció un gobierno títere del imperialismo francés y yanqui de Ngo Dinh Diem en Vietnam del Sur, y prometió que en 1956 se realizarían elecciones generales para unificar al país. Pero en 1955, Diem dio un golpe de estado para mantenerse en el poder, sostenido por Estados Unidos. Sin embargo, la resistencia del pueblo vietnamita continuó. La solidaridad mundial creció, especialmente en Estados Unidos con masivas movilizaciones. En 1975, tras años de enormes sacrificios, derrotaron al imperialismo estadounidense.4
La combatividad de los campesinos y luchadores vietnamitas, junto a la solidaridad mundial, logró vencer al imperialismo. Pese al heroico triunfo, quedó planteado con toda agudeza el problema de la dirección. Tras la expropiación de la burguesía y terratenientes, Ho Chi Minh creó en Vietnam del Norte lo que los trotskistas llamamos un estado obrero burocrático. Impuso un régimen totalitario de partido único a imagen y semejanza de los regímenes de la URSS y China, que continuó tras la reunificación de Vietnam en 1975. Y, cuando la burocracia china inició el curso restauracionista, la burocracia vietnamita la acompañó abriendo las puertas al retorno del capitalismo. Hoy, en pleno siglo XXI, continúan las luchas contra el capitalismo imperialista en crisis. Los pueblos de Irak y Afganistán volvieron a demostrar que se puede vencer al imperialismo. Pero aún queda pendiente la tarea de construir una nueva dirección socialista revolucionaria que lleve a la conquista de gobiernos de trabajadores y trabajadoras y la lucha por el socialismo mundial. A esa tarea nos abocamos desde Izquierda Socialista y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI).
1. Mercedes Petit. “Apuntes para una historia del trotskismo”. Ediciones El Socialista, Buenos Aires, 2005.
2. Nahuel Moreno. “Las revoluciones china e indochina”. Ediciones El Socialista, Buenos Aires, 2015. Disponible en www.nahuelmoreno.org
3. Ver la película “Dien Bien Phu” (1992) de Pierre Schoendoerffe.
4. “Los yanquis derrotados en Vietnam” en “El Socialista” Nº 458 (6/5/2020)