Mónica Schlotthauer, reconocida delegada ferroviaria del Sarmiento y diputada nacional por Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad (mc) conversó con El Socialista sobre la campaña que está en puerta para la Legislatura bonaerense.
El Socialista: ¿Qué desafíos tiene ser candidata en esta elección en particular?
Mónica Schlotthauer: Tenemos que dar la batalla para que miles de compañeras y compañeros castiguen con el voto al chacal de Javier Milei y al gobierno de hienas y pirañas que se alimentan del sufrimiento de los trabajadores y el pueblo. Un gobierno que llegó prometiendo atacar a la casta para terminar con la pobreza, pero que, durante más de un año de gestión, ha atacado sistemáticamente los derechos sociales, laborales y democráticos de toda la población. Y que además avanza en el saqueo de mares, ríos y territorios.
Hay que rechazar en las urnas este “ajuste sin fin”, como miles ya lo estamos rechazando en las calles. Convocamos a las y los luchadores a batallar por el voto de las y los candidatos del FIT Unidad. Contra Milei, y también contra los candidatos del peronismo, que en las elecciones se ponen la camiseta de Perón y Evita para robar el voto de las y los trabajadores, pero dejan millones de pobres en cada gobierno.
ES: ¿Cómo fue tu experiencia anterior siendo diputada nacional?
MS: Ser diputada obrera y socialista es una conquista de nuestro partido, fundador del Frente de Izquierda, y también un privilegio. Poder denunciar en el Congreso a los políticos patronales que representan la decadencia del país es una tarea cargada de responsabilidad, nervios y satisfacción. La izquierda está en ese espacio de poder donde se votan las peores leyes, para alzar la voz por los reclamos del pueblo trabajador y llevar las propuestas socialistas frente a los males del capitalismo.
¡Porque plata hay! Y presentamos proyectos que señalan de dónde sacarla: impuestos a las grandes fortunas, no pagar la deuda ilegítima con el FMI, nacionalizar los puertos, el comercio exterior y reestatizar empresas clave para recuperar el patrimonio nacional.
ES: Diputada y a la vez delegada en el Sarmiento
MS: La lucha es la misma: construir unidad entre compañeras y compañeros en el trabajo, en las calles y, desde el Congreso, impulsar un plan económico obrero y popular para todo el país.
Pero el mayor privilegio es acompañar las luchas. Desde Tierra del Fuego hasta Jujuy, miles de trabajadoras y trabajadores resisten los planes de ajuste del gobierno nacional y los provinciales. Esa fuerza es la que nos alimenta de esperanza.
ES: ¿Cómo se lleva adelante una campaña electoral en medio de luchas?
MS: Tenemos que salir sin miedo a denunciar las mentiras de los liberfachos y también de la dirigencia peronista. Está claro que debemos enfrentar, sin cuartel, lo que el gobierno llama “batalla cultural”: un sistemático bombardeo de violencia verbal contra las y los trabajadores y los sectores más vulnerables: personas con discapacidad, jubiladas y jubilados, familias atravesadas por enfermedades graves y/o crónicas, despedidos y desocupados.
Pero también tenemos que desenmascarar al peronismo, que cuando gobierna, también ataca a las y los trabajadores. Fueron diputados peronistas quienes le pusieron a Milei los votos que le faltaban para aprobar los peores proyectos, y son peronistas también los dirigentes sindicales de la CGT y la CTA que se niegan a unificar la pelea contra este plan económico que nos hunde en la miseria infinita.
Otra vez: ¡Plata hay! Pero se la llevan el FMI y los grandes capitalistas. Mientras a nosotros nos recortan presupuestos para mandar dólares a los bancos internacionales, nos dejan sin médicos, científicos ni escuelas, a ellos les reducen impuestos, a nosotros nos aumentan las tarifas, los alimentos y nos bajan los salarios. Hay que meterle la mano en el bolsillo a los que se la están llevando.
Soy Cristian “Chupa” Duarte, tengo 46 años y soy de Puerto Esperanza, una ciudad pequeña pero pujante, allá en la provincia de Misiones, cerca de la triple frontera y de las Cataratas.
Ahí jugué al fútbol y me apasioné por él. Por eso, hasta el día de hoy juego un torneo senior en la zona de Pilar. Soy hincha y socio del Club Atlético River Plate, de ir a la cancha hasta el día de hoy. También, por elección, soy hincha de Atlas.
Soy padre de seis hijas y compañero de una dirigenta gremial, trotskista y feminista. Somos ferroviarios de la combativa Lista Bordó, que hace más de veinte años fue arrancada a la burocracia y viene enfrentando gobierno tras gobierno, empresa tras empresa, sea estatal o privada. Soy dirigente de la Bordó, delegado de boletería, y hoy formo parte de la Comisión de Reclamos. También soy referente de la izquierda en General Rodríguez, donde resido desde hace más de veinte años y que es mi lugar en el mundo. En 2001 conocí a mi partido, a la corriente a la que pertenezco hasta el día de hoy y por la cual sigo construyendo Izquierda Socialista.
Desde el Frente de Izquierda damos la lucha contra la motosierra de Milei, y hoy también nos postulamos como opción para seguir peleando dentro de la Legislatura.
Sábado 26 de julio
Recorrida de Mónica Schlotthauer junto a las y los candidatos locales de zona sur y La Matanza
Arieta e Yrigoyen , San Justo a las 11
Charla - debate
25 de mayo 196, Temperley a las 16

Escribe Adolfo Santos
El cierre de listas del peronismo, ahora Fuerza Patria, en la provincia de Buenos Aires, quedó cruzado por una feroz interna. Los tres principales grupos en pugna: La Cámpora (kirchnerismo), el “massismo” y el Movimiento Derecho al Futuro del gobernador Axel Kicillof, trataron hasta última hora de imponer sus candidatos. Con el plazo casi agotado y sin un acuerdo cerrado, cerca de la medianoche un sospechoso corte de luz, obligó a la Justicia Electoral a prorrogar el plazo hasta el lunes. Consiguieron un respiro para evitar una fractura expuesta, pero no pueden disimular la profunda crisis de ese partido.
Como expresó un dirigente peronista kirchnerista: “Un cierre así es una catástrofe. Las heridas van a quedar, pero nos une el espanto de Milei”. La disputa no es programática o por integrar referentes que hayan estado a la cabeza de las luchas, es por cargos y espacios de poder que le permitan tener influencia en los negocios que ofrece la política patronal. Salvo pequeños períodos, el peronismo gobierna la provincia desde hace décadas y la situación social ha empeorado sin solución de continuidad. Kicillof también aplica el ajuste. Lo sufren las y los docentes, los trabajadores y trabajadoras de la salud o los estatales, en el Gran Buenos Aires aumenta el desempleo y más del 50% de la población vive bajo la línea de pobreza.
Frente a ese escenario, amplios sectores populares no ven salida con el peronismo, lo que lleva a políticos oportunistas a saltar del barco para tratar de retener votos. Es el caso del intendente de Tigre, el ex massista Julio Zamora, que se sumó a Somos Buenos Aires, una lista integrada por referentes de diferentes partidos patronales que se autodenomina la “tercera vía”. Es un “sálvese quien pueda” frente a una crisis que cada vez tiene más dificultades para mantener unido al peronismo y donde la pelea por los pequeños espacios de poder se disputa a dentelladas.
No hay nada nuevo o que pueda “enamorar” en las candidaturas de Fuerza Patria. Son las caras de siempre. Veamos los candidatos de las dos principales secciones electorales. En la Primera presentan al ex ministro de Alberto Fernández Gabriel Katopodis, a Malena Galmarini, esposa de Sergio Massa, y a Mario Ishii, intendente de José C Paz, famoso por admitir que cubría a los ambulancieros cuando vendían “falopa” en su municipio. En la Tercera sección Fernando Espinosa, acusado de abuso sexual, irá como primer candidato a concejal por La Matanza y Verónica Magario, ex intendenta de ese partido y actual vicegobernadora de la provincia, será la principal figura. Algunos de ellos solo se presentan de forma “testimonial”, engañando al votante, porque luego no asumirán. Ninguno representa los intereses de los que sufren el ajuste y pelean en las calles contra el plan motosierra.
El peronismo no es salida para el pueblo trabajador, es más de lo mismo. Por eso es fundamental apoyar y votar las listas del Frente de Izquierda Unidad, la única alternativa para el pueblo pobre y trabajador. Es la única fuerza cuyos legisladores a nivel nacional, provincial y municipal se han plantado contra las medidas de ajuste de Milei y de los gobernadores, incluido Kicillof. Lo hacen desde sus bancas, pero también en las calles, participando, apoyando y tratando de unificar las luchas para que triunfen. El FIT Unidad es el único espacio que propone un programa alternativo frente al ultraderechista Milei y el doble discurso del peronismo, cuya propuesta es “mejorar” las negociaciones con el FMI y los acreedores usureros, una estrategia que nos llevó al desastre actual. Contra todas las variantes patronales, sumate a fortalecer una alternativa de izquierda en la disputa electoral.