Este jueves 12 de junio el Comité argentino de solidaridad con Palestina realizó una concentración en el Obelisco en repudio a la visita de Milei al estado genocida de Israel. El evento contó con la presencia de artistas y representantes de diversas organizaciones sociales, de derechos humanos y políticas. Una muestra fotográfica del drama que está ocurriendo en Gaza fue expuesta a lo largo de la jornada frente a lo Obelisco.
Estuvo presente el premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel. Se denunciaron las detenciones y deportaciones a la flotilla de la libertad en el Mediterráneo y a la caravana que desde Marruecos se dirigía a Rafah, esto último en Egipto. Se repudió la persecución por parte de la justicia Argentina a compañeras como Vanina Biasi y Alejandro Bodart. Y, tomó la palabra por Izquierda Socialista la diputada de CABA Mercedes Trimarchi.
Luego se marchó hasta la embajada de Francia donde se reclamó la absolución a Anasse Kazib, procesado por tuitear contra el genocidio. En ese acto el compañero Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo por Izquierda Socialista, apoyó el llamado a continuar la lucha con la convocatoria de las organizaciones solidarias con el pueblo palestino el domingo 15/6 a las 16:00 en Callao y Corrientes, para dar apoyo a la Marcha global hacia Rafah, exigiendo el cese del genocidio, el alto el fuego y la entrega de alimentos y medicamentos.
Por Miguel Angel Hernández, dirigente del PSL de Venezuela y de la UIT-CI.
11/06/2025. Estados Unidos será epicentro de una nueva gran jornada nacional e internacional de protesta el próximo sábado 14, cuyos organizadores han denominado “No Kings” (Sin Reyes). En el marco de la misma está previsto que se realicen 1800 protestas a lo largo y ancho de Estados Unidos. La convocatoria se ha extendido a otros países y regiones como Europa, varios países de África, Canadá y México, entre otros.
Esta jornada de lucha se producirá con el trasfondo de las fuertes protestas que estallaron el pasado viernes 6 en la ciudad de Los Angeles, contra las violentas redadas llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Estados Unidos, popularmente conocido como ICE, por sus siglas en inglés.
La movilización del próximo sábado tendrá como principal motivación el rechazo a las arbitrarias e ilegales deportaciones de migrantes, instrumentadas por el ultraderechista Trump, y sus principales consignas serán ¡Abolir ICE! Y ¡Fuera ICE de las comunidades!
Esta jornada nacional e internacional de protesta está siendo promovida por la articulación Indivisible, surgida tras la elección de Donald Trump en 2016, junto al Movimiento 50501, que en el mes de abril organizó una protesta nacional de 1.200 manifestaciones en todo el país, con la consigna «Hands Off» (Manos Fuera), rechazando la política de recortes y despidos en oficinas federales adelantada por Trump y Elon Musk, mientras este fue el responsable del Departamento de Eficiencia Gubernamental (Doge).
Originalmente el objetivo de la protesta “No Kings” era rechazar el desfile militar programado por Trump para el 14 de junio, con motivo del aniversario del ejército norteamericano, el cual coincide con su cumpleaños, lo que llevó a que activistas y organizaciones sociales y políticas de Estados Unidos interpretaran esto como un gesto de exaltación de su figura. El inédito y nada usual desfile será realizado con fondos públicos, los cuales ascenderían a 45 millones de dólares, mientras el gobierno despide miles de trabajadores del Estado y recorta recursos para la seguridad social, las escuelas públicas, el Medicaid, dejando sin seguro médico a 10,9 millones de personas, el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (Snap), dejando a casi 4 millones de personas sin derecho a recibir cupones de alimentos de dicho programa, entre otras conquistas sociales.
La jornada de movilización del próximo sábado se convertirá muy probablemente en un nuevo momento de ascenso y masificación de las protestas contra la política migratoria racista de Trump.
Después de la furia popular que se desató en Los Angeles, la movilización en apoyo a los inmigrantes se ha extendido con manifestaciones de miles de personas, incluyendo a ciudadanos norteamericanos, en todo el país. Las movilizaciones se han llevado a cabo frente a tribunales de inmigración, oficinas de ICE y ayuntamientos, en ciudades como Filadelfia, Boston, San Francisco, New York, Seattle, Chicago, Denver, Dallas, Austin, Atlanta y Washington, entre muchas otras. Al apoyo a los inmigrantes se suma el rechazo a la militarización de Los Angeles, a donde Trump envío 2000 efectivos de la Guardia Nacional y 700 marines, todo como parte de su deriva cada vez más autoritaria y represiva.
La jornada de movilización del próximo sábado puede ser un punto de inflexión en el ascenso de la protesta contra las políticas antiobreras y antipopulares de Trump. Allí confluirán la defensa de los inmigrantes, el repudio a la militarización de Los Angeles y a las tendencias autoritarias de Trump; el rechazo a los despidos y a los recortes en los programas sociales.
Esta gran jornada de protesta puede ser un escenario unitario propicio para extender las movilizaciones en todo el país, frenar los ataques a las libertades democráticas, exigir la libertad de las y los detenidos, abolir al ICE y terminar con la persecución, las detenciones y deportaciones de las personas migrantes y el pueblo trabajador.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores- Cuarta Internacional (UIT-CI), damos nuestro respaldo a la jornada de movilización “No Kings”, rechazando las tendencias autoritarias y antidemocráticas de Trump, y hacemos nuestras las consignas que gritan los manifestantes desde Los Angeles a New York: ¡Abolir la ICE! ¡No a las deportaciones! ¡Libertad a los presos de Los Ángeles y otras ciudades! ¡No al toque de queda en Los Angeles! ¡Fuera la Guardia Nacional, los marines y el FBI de las comunidades! ¡Abajo la represión de Trump!
La Corte Suprema ratificó la condena a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Cristina Kirchner. Lo hizo en un año electoral, a días de que la ex vicepresidenta y titular del PJ anunciara su candidatura a diputada por la provincia de Buenos Aires. Repudiamos esta proscripción, más allá de nuestras diferencias que mantenemos con Cristina Kirchner y las políticas del peronismo.
Estamos en contra de toda decisión judicial o política que cercene elementales derechos democráticos, como en este caso, como así también todo ataque contra las y los luchadores sindicales, sociales, ambientalistas y pueblos originarios. Estos jueces cortesanos no tienen ninguna autoridad jurídica, política, ni moral para hacerlo. Jueces a quienes no los elige nadie (por eso deben ser elegidos por el voto popular), viven en el privilegio, ganan sueldos millonarios y tienen cargos vitalicios.
Nos oponemos a esta proscripción, mientras denunciamos que esta justicia no dice una palabra ante los hechos corruptos que se dieron con Macri (vaciamiento del Correo, negociado con el soterramiento del Sarmiento o el endeudamiento por 45.000 millones de dólares con el FMI). O ante Milei, dejando correr el pacto entreguista y corrupto que firmó con el FMI a través de un DNU o su participación directa en la estafa cripto.
Señalamos que este fallo de la Corte va en consonancia con la política ultraderechista de Milei, que persigue al periodismo, reprime a las y los jubilados, tildó de 'terroristas y golpistas' a quienes nos movilizamos contra la Ley Bases, blinda con fondos millonarios a la SIDE para perseguir a opositores, gobierna a través de Decretos de Necesidad y Urgencia, veta leyes que se logran con la movilización de distintos sectores y abraza a genocidas del pueblo palestino, como el sionista Benjamín Netanyahu, entre tantas otras barbaridades.
Estamos en contra de la proscripción de Cristina Kirchner y lo hacemos desde una política de independencia de clase. De esa manera venimos enfrentando a los gobiernos peronistas kirchneristas. Denunciando sus entramados de negocios capitalistas corruptos con la obra pública, donde Lázaro Báez pasó de empleado bancario a tener 300 propiedades y 400 mil hectáreas. Esta corrupción también se vio con el festival de subsidios que recibía la patronal de TBA y el Grupo Cirigliano del ferrocarril Sarmiento, plata que no iba a las unidades, lo que hizo colapsar el servicio, ocasionando en 2012 la masacre de Once con 52 muertos y 800 heridos, mostrando que la corrupción mata.
No hay que olvidar los planes económicos que se aplicaron en los años kirchneristas bajo el rótulo de la “redistribución de la riqueza”, mientras se pactaba con la Barrick, Chevrón y era pagador serial de la deuda externa. Donde se judicializó la protesta social, metió preso a nuestro dirigente combativo ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero acusado falsamente de quemar trenes, se impuso el espionaje de la Gendarmería a través del “Proyecto X” y la propia Cristina Kirchner siendo presidenta designó al represor Milani al mando del Ejército. O más recientemente ante el desastroso gobierno de Alberto y Cristina, que por pactar con el FMI, dejó un 42% de pobreza y un 211% de inflación, al mismo tiempo que pedía el voto “para combatir a la derecha”. Sin olvidar también que Cristina Kirchner vetó el 82% a los jubilados y actualmente percibe jubilaciones millonarias.
Mientras repudiamos la proscripción contra Cristina Kirchner, llamamos a unir las luchas contra el plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI, en especial por un aumento inmediato de salarios y jubilaciones, contra los despidos y los recortes en discapacidad y las universidades, en defensa de la salud y la educación pública. En función de ello, como se reclama desde cada lucha, exigimos a la dirigencia peronista de la CGT que rompa el pacto con el gobierno y apoye los reclamos en curso, como la emblemática lucha del Garrahan, convocando a un nuevo paro general de 36 horas y a un plan de lucha nacional. Al mismo tiempo que llamamos a fortalecer al Frente de Izquierda Unidad para pelear por una salida de fondo, en las calles y en las elecciones.
Comité Ejecutivo Nacional de Izquierda Socialista
12-6-25
La lucha del Hospital Garrahan es un ejemplo que goza de una amplia simpatía popular. Hace semanas las y los residentes pusieron sobre la mesa los escalofriantes niveles de miseria salarial (menos de 800 mil pesos por 70 horas semanales) para quienes salvan vidas de niñas y niños en un hospital único de alta complejidad pediátrica, reconocido internacionalmente. Salvo por Milei y su ministro Lugones, quien dijo que no le importan los salarios de pobreza ni la atención de los niños, sino mantener el déficit fiscal. Un caradura total, cuando destinan millones a los pagos de una deuda externa usurera.
El reclamo salarial es para que nadie perciba menos de la canasta familiar valuada en 1.800.000 pesos por la Junta Interna de ATE Indec. Asambleas generales de todo el personal votaron salir a un enorme plan de lucha. Un ejemplo para toda la clase trabajadora mientras la CGT no hace nada.
Pese a las mentiras, difamaciones y aprietes del gobierno ultra derechista de Milei amenazando con despidos a las y los residentes, la lucha sigue firme con paros y movilizaciones masivas.
Desde Salud en Marcha y la corriente sindical Aluchar consideramos que es imprescindible extender la solidaridad con la lucha del Garrahan. Desde cada hospital, centro de salud y cada sector de trabajo, sea de la actividad que sea, tenemos que rodearla de solidaridad.
En ese sentido le reclamamos a la conducción de ATE, el sindicato más importante dentro del Estado y de la salud pública, que transforme su discurso opositor al gobierno en medidas de acción concretas, debatidas y preparadas de antemano, y que no repita convocatorias formales a paro que después no se concretan porque eso debilita la lucha.
Saludamos las asambleas de todo el personal que se vienen realizando independientemente de la afiliación sectorial en pos de medidas unitarias. Es imprescindible la unidad de todo el personal del Hospital para enfrentar esta dura pelea. Porque se puede ganar. Ysi gana el Garrahan estaremos en mejores condiciones de poder derrotar el plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI.
Convocamos a participar del plenario solidario en apoyo al Garrahan este sábado 14 de junio a las 12 hs en el Hospital para lanzar una campaña solidaria y apoyar el fondo de lucha.
Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista de Argentina y de la UIT-CI
9/06/2025. Desde el viernes 6 de junio, el ultraderechista Donald Trump utilizó al Servicio de Inmigración y Control de Estados Unidos, (ICE por sus siglas en inglés), a llevar a cabo redadas para detener, encarcelar y deportar a migrantes indocumentados en Los Angeles, capital del estado de California. En una primera redada habrían sido detenidas cerca de 50 personas, lo cual generó una gran movilización popular, concentrándose cientos de personas frente a los sitios de detención, repudiando la represión y exigiendo su liberación. La ICE no pudo frenar las protestas y Trump envió a la Guardia Nacional para militarizar Los Ángeles y otras ciudades cercanas.
Desde que asumió su segundo mandato, Trump dispuso deportaciones masivas de migrantes y prometió expulsar a un millón por año, superando con creces las 400.000 deportaciones anuales llevadas a cabo por el demócrata Barack Obama. Trump dio súper poderes a la ICE que fue creada en 2003 para perseguir a la población musulmana. Inició redadas en distintas ciudades con alta población latina, concentrándose en restaurantes y comercios, pero también sacando directamente de sus casas a muchos inmigrantes. Igualmente ha utilizado su agresiva política antimigratoria contra activistas universitarios que defienden la causa palestina, como el caso de Mohamed Khalil, a quien encarceló. Expulsó y trasladó forzosamente a más de 200 migrantes venezolanos a las cárceles de El Salvador del ultraderechista Bukele. Antes había enviado migrantes a la cárcel de Guantánamo en Cuba.
Para alcanzar el objetivo del millón de deportados en su primer año de gobierno, Trump busca avanzar sobre el estado de California, encontrándose con una fuerte resistencia en Los Angeles, que tiene una alta población de inmigrantes. Una “ciudad santuario” donde en términos generales la policía no coopera con las autoridades federales en materia migratoria. Igualmente, de forma ilegal, facultó al departamento de Justicia y al Pentágono para el envío de militares y fuerzas federales como el FBI, para reprimir las protestas.
2.000 militares para frenar la movilización
Las protestas de Los Angeles contra la política migratoria de Trump no son un rayo en cielo sereno. A 10 días de su toma de posesión, miles de inmigrantes se movilizaron en todo el país contra la política migratoria gubernamental, particularmente en la capital de California, donde las protestas fueron masivas. Fue así que el viernes 6 de junio, la ICE llegó a Los Ángeles –segunda ciudad del mundo con más mexicanos después de Ciudad de México- ejecutando redadas indiscriminadas, las cuales se centraron en el llamado “distrito de la moda” ubicado al sur y en el centro histórico de la ciudad, zona de fábricas y comercios textiles y de confección, donde la mayoría de sus trabajadores son latinoamericanos y asiáticos. Una verdadera caza de brujas se desató, ejecutada por hombres armados, violentando todos los derechos de las personas. En estos operativos fueron detenidas casi 50 personas, en su mayoría mexicanas.
Como parte de la movilización creciente contra la política ultraderechista de Donald Trump, la respuesta no se hizo esperar. Durante el viernes 6 y el sábado 7 de junio, cientos de personas se agolparon en las puertas de los centros de detención para protestar contra las detenciones arbitrarias e ilegales, y exigiendo la libertad de las personas apresadas. Con pancartas que decían: “Los billonarios son los reales enemigos, no los inmigrantes”, “ICE fuera de nuestras comunidades”, “Todos los derechos para todos los inmigrantes” “Educación, no deportación”, ponían en evidencia el repudio a ICE y el gran malestar que anida entre los trabajadores migrantes, sin derechos, viviendo en las sombras, padeciendo la exclusión de la salud, la educación y todos los servicios. En ese marco, efectivos de ICE y de la policía del estado fueron desbordados por quienes se movilizaban.
Ante ello el gobierno ultraderechista de Trump, continuando en su deriva autoritaria y represiva, saltándose las propias leyes norteamericanas, dispuso el envío de 2.000 soldados de la Guardia Nacional, a pesar de que esto no había sido solicitado por el gobernador del estado. Igualmente afirmó: “500 marines están listos para desplegarse en la ciudad si se les ordena”.
La presencia de efectivos militares en la ciudad y la feroz represión desplegada por estos, indignó a la población que salió masivamente en un tercer día de protestas, desatándose verdaderos días de furia de trabajadores y el pueblo migrante. Las protestas se extendieron a Paramount, población ubicada al sur de Los Angeles, donde el 82% de sus habitantes son de origen latino. También hubo protestas el Compton, población también en el sur de la capital de California.
En ese marco hubo prolongados y duros enfrentamientos. Ya hay cientos de detenidos y decenas de heridos. Entre los detenidos está David Huerta, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios de California (SEIU, por sus siglas en inglés), uno de los más grandes del estado con 750.000 miembros, quien resultó herido.
A pesar de las detenciones y la creciente militarización, la movilización se extendió, y la represión desplegada endureció la legítima respuesta de las y los luchadores que heroicamente enfrentaron los gases lacrimógenos, las granadas aturdidoras, las descargas eléctricas y las balas de goma.
¡A extender la movilización a los 50 estados junto a las y los trabajadores!
Las extraordinarias jornadas de lucha que transcurren en Los Angeles no son expresiones aisladas, en un país en el que se acrecienta la desigualdad, con una larga historia de racismo y de violencia policial. Estas protestas son parte del rechazo de millones de personas contra el gobierno de Donald Trump. En sus pocos más de 100 días, grandes movilizaciones han recorrido los Estados Unidos. Al iniciar su mandato los trabajadores públicos se movilizaron contra los recortes y despidos del Departamento de Eficiencia Gubernamental (Doge, por sus siglas en inglés) y su ex socio, Elon Musk. En abril hubo 1200 manifestaciones en 50 ciudades, luego siguieron las protestas por los ataques a la salud y educación, entre ellas, los ataques a las universidades de Harvard y Columbia. Ahora el movimiento 50501 está convocando a una movilización nacional para el 14 de junio bajo la consigna “No Kings” (No Rey, refiriéndose las pretensiones autoritarias de Trump). Esta movilización puede ser un escenario unitario propicio para extender las movilizaciones, frenar los ataques a las libertades democráticas, exigir la libertad de las y los detenidos, abolir al ICE y terminar con la persecución, las detenciones y deportaciones de las personas migrantes y el pueblo trabajador.
Mientras los parlamentarios y funcionarios demócratas se limitan a hacer declaraciones en las redes sociales, esconden que bajo sus gobiernos se deportaron miles de migrantes. El demócrata Barack Obama es el presidente norteamericano que más personas ha deportado, con una cifra que casi llega a los 3 millones en sus dos mandatos.
Hoy el pueblo trabajador y sus organizaciones sindicales y sociales; la juventud combativa que recuerda la lucha por justicia tras el asesinato de George Floyd, que en el 2020 obligó a Trump a atrincherarse en el capitolio, sabe que junto a los trabajadores, que han hecho numerosas huelgas en los últimos años; las mujeres, la población negra y todo el pueblo empobrecido, puede derrotar a Donald Trump y su gobierno que ya comienza a transitar una crisis política que recientemente se expresó con la escandalosa ruptura con el magnate Musk.
En la próxima movilización nacional prevista para el 14 de junio se debería manifestar, una vez más, la solidaridad de la juventud y los trabajadores norteamericanos con la resistencia palestina y su rechazo a la persecución de los estudiantes de otros países perseguidos y deportados por defender la causa del pueblo palestino, así como el secuestro de Greta Thunberg y los otros activistas que viajan en la flotilla del barco Madlene, quienes fueron interceptados por el ejército israelí, cuando llevaban la ayuda humanitaria que ningún gobierno quiso garantizar al pueblo gazatí.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores- Cuarta Internacional (UIT-CI) nos sumamos a los reclamos de: ¡Abajo la represión de Trump! ¡Libertad a los presos de Los Ángeles! ¡Fuera la Guardia Nacional, los marines y el FBI de los barrios! ¡Abolir la ICE y frenar las deportaciones!