
Escribe Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general Unión Ferroviaria Oeste y referente de A Luchar
Dos días antes de la multitudinaria marcha en defensa de la universidad y la educación pública, una delegación con los principales dirigentes de la CGT, encabezados por Héctor Daer (Sanidad), Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra) y Roberto Fernández (UTA), se reunieron con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y con el “asesor estrella” Santiago Caputo. Lo hicieron en medio del brutal ajuste de Javier Milei y los gobernadores, del veto al aumento de las jubilaciones, los tarifazos en la luz, el gas, el agua, el transporte, del índice de pobreza más alta de la historia, los despidos, suspensiones y cierres de empresas, los paros de Aerolíneas, docentes, salud, estatales, de la reglamentación de la reforma laboral y los ataques a las obras sociales, los intentos de privatizaciones y más despidos. Sí, en medio de esta tremenda crisis social, la burocracia sindical de la CGT fue a acordar con el gobierno de Milei seguir la tregua que iniciaron después del último paro nacional del 9 de mayo. Trascendió que hablaron de cómo “regular” los bloqueos en conflictos obreros, cómo evitar el paro de transporte el 17 de octubre, el ingreso al “Consejo de Mayo” y seguir la tregua mientras no lleven al Congreso el proyecto de la UCR y el PRO de reforma sindical. Sobre el robo salarial, los despidos y el ajuste, ni una palabra, ¡Estos burócratas son una vergüenza!
Desde nuestra corriente sindical A Luchar llamamos a apoyar y rodear de solidaridad todas las luchas en curso de los trabajadores, para que puedan ganar. Tenemos que exigir a la CGT que rompan la tregua y llamen a un nuevo paro nacional y plan de lucha. Es fundamental la coordinación de los sectores en lucha para romper la atomización de los conflictos que impone la burocracia sindical.
Volvemos a llamar a las y los integrantes del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) a que reunamos su Mesa de Coordinación para apoyar los conflictos y romper la tregua de la CGT. Sumate a la corriente sindical A Luchar, para avanzar en estas tareas.
El 18 de octubre hay elecciones en Adosac Santa Cruz. En la provincia y en la filial Rio Gallegos la Naranja Docentes en Marcha nos presentamos con la lista única de oposición 7 Multicolor Naranja Rosa. Como alternativa a la burocracia Lila, por un gremio democrático, de lucha y opositor a los ajustes de Milei y del gobernador Vidal
En estos días se dió la última ronda de testigos en el juicio de desafuero contra nuestro compañero Juan Manuel Di Vincenzo, delegado de Ademys. Continuamos movilizados para frenar este ataque.

Escribe Noelia Agüero, legisladora electa por Córdoba Izquierda Socialsta/FIT Unidad
A dos semanas del inicio de los devastadores incendios en las sierras de Córdoba todavía quedan focos activos y el estado del clima no es alentador. Las consecuencias son dramáticas, cuarenta y cuatro viviendas quemadas, cientos de animales muertos y alrededor de 50 mil hectáreas arrasadas por el fuego. ¿Por qué hay tantos incendios?
El peronismo gobierna Córdoba desde hace veinticinco años; en ese lapso se han quemado más de un millón de hectáreas y casi otras 80.000 en lo que va de 2024. Los especialistas aseguran que solo queda entre un 3 y un 5% de bosque nativo.
En un 95% estos incendios son intencionales y al servicio de la destrucción del bosque para luego cambiar el uso del suelo permitiendo la ampliación de la frontera agrícola y el negocio inmobiliario.
El gobernador Martín Llaryora lo niega, porque “la Ley de Bosques impide cambiar el uso del suelo”. Pero han sido su gobierno y los anteriores los encargados de violar sistemáticamente esa legislación. ¿O cómo explica la aparición de barrios cerrados sobre zonas rojas incendiadas en Candonga, La Calera, Falda del Carmen, Falda del Cañete, entre otras? Organizaciones de Punilla denuncian que zonas incendiadas coinciden con parte de la traza de la Autovía Bioceánica de la Ruta 38 diseñada para el saqueo de nuestros bienes comunes.
Achican el monte nativo y el presupuesto para ambiente
Llaryora, aliado de Milei, un declarado negacionista del cambio climático, se muestra preocupado y pide endurecer las penas a los responsables de los incendios. Ellos serían los primeros, porque lo que hoy sucede es consecuencia de la reducción del presupuesto ambiental. El Plan de Manejo del Fuego sufrió un recorte del 40%. La Ley Bases eliminó el fideicomiso del Fondo Nacional de Manejo del Fuego con el voto de los legisladores del peronismo cordobés.
Llaryora también aplica este ajuste en la provincia, porque al Ministerio de Ambiente le corresponden 9.404.385.000 pesos y utilizó menos de la mitad, a pesar de que vemos a vecinos, brigadistas y bomberos voluntarios extenuados, combatiendo las llamas con recursos insuficientes. Claramente defiende los intereses de los grupos económicos que están detrás de los incendios. Por eso coincide con el plan extractivista de Milei y el plan de saqueo del RIGI que quiere aprobar en la legislatura cordobesa.
En estos días recibió al presidente Milei disfrazado de Rambo para sobrevolar el siniestro, pero dejaron plantados a bomberos y a la población afectada, ya que no resolvieron nada que paliara la crítica situación.
¿Cuál es la salida?
En lo inmediato, lograr, con la movilización de las asambleas ambientales y la población trabajadora, que se implemente la Emergencia Nacional que votó el Congreso pero otorgando los recursos necesarios para apagar el fuego y resarcir el 100% de los bienes que perdieron las familias. Pero además, no podemos seguir corriendo detrás de los incendios. Hay que implementar en forma inmediata un plan de detección y alerta temprana del fuego. Esto implica destinar recursos técnicos, científicos y presupuesto, para contar con una red de guardaparques, guarda ambientes y pobladores brigadistas debidamente equipados, alertar y actuar inmediatamente. El dinero necesario debe salir de un fuerte impuesto a las grandes fortunas y los empresarios, en especial a los complejos inmobiliarios, terratenientes y pools de siembra que lucran con estos incendios. Y dejar de pagar la fraudulenta deuda externa para concretar un plan nacional de prevención de incendios. La situación es dramática, las medidas a tomar tienen que ser drásticas.
Ni el gobierno nacional del “no hay plata” ni Llaryora estarán dispuestos a hacerlo, por eso hay que implementar una campaña permanente y un plan de lucha para conseguir esos recursos. Desde Izquierda Socialista y Ambiente en Lucha llamamos a todas las organizaciones socioambientales de Córdoba a conformar y replicar la experiencia de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones en la provincia para unificar las luchas en defensa del ambiente y contra el plan ecocida de estos gobiernos capitalistas que nos llevan a la catástrofe.
Esto dijo nuestra diputada Mónica Schlotthauer de Izquierda Socialista/FIT Unidad en la sesión de la Cámara de Diputados al tratarse la emergencia por los incendios en Córdoba. Mónica desafió la negativa a que hiciera uso de la palabra, igual que se le impidió tanto a todo el Frente de Izquierda como a los diputados por Córdoba. El objetivo era fundamentar su voto favorable pero crítico al proyecto que venía del Senado, ya que el Frente de Izquierda presentó su proyecto propio.
Schlotthauer señaló: “Acompañamos el pedido de emergencia nacional en Córdoba, pero alertamos que puede ser más humo si no se destinan los fondos suficientes. Se aprobó una “partida extraordinaria” sin especificar el monto, ni de dónde va a salir el dinero. Por eso criticamos que los créditos para los afectados se hagan con impuestos que paga el pueblo y no de un impuesto especial a la riqueza, grandes fortunas, agronegocio y mineras como propusimos con nuestro proyecto”.
“Repudiamos el cinismo de La Libertad Avanza que se abstuvo en el Senado y ahora posó de “sensible”. Ante un Milei negacionista del cambio climático que solo ejecutó el 40% de las partidas para combatir el fuego y en el Presupuesto 2025 dispone cuarenta veces menos que lo que estipula la ley para el fondo de la Ley de Bosques. Mientras por su parte, el gobernador Llaryora mentía diciendo que estaba todo controlado, cuando hay 70 mil hectáreas incendiadas, encubriendo claramente a los negocios capitalistas que destruyen el monte nativo”.