A pocos días de cumplidos los 50 años del inicio de la dictadura militar se realizó una reunión para recordar a lxs compañerxs del Partido Socialista de los Trabajadores.
Con la presencia de militantes de varias organizaciones de izquierda, Nuevo Mas, PTS, Izquierda Socialista y compañerxs de las luchas de Mar del Plata de los ‘70 se recordaron a los 30 desaparecidxs-asesinadxs del PST de Mar del Plata.
Con el compartir de anécdotas y recuerdos de las luchas de los fileteros del puerto, de los enfrentamientos con las bandas fascistas y de la calidad humana de los compañerxs perdidxs. Se manifestó claramente la necesidad de estar unidos en las acciones para enfrentar al gobierno de Milei y su política de ajuste, de apoyar las luchas estudiantiles y sindicales, enfrentar los avances de las políticas sionistas y de Trump.

Izquierda Socialista Mar del Plata
Las y los trabajadores de FATE continúan llevando adelante una lucha permanente contra el cierre de la empresa, que dejó a más de 920 trabajadores en la calle.
Una delegación de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional (UIT-CI) encabezada por Enrique Gómez, del Movimiento al Socialismo de México y Nuno Geraldes, de Trabajadores Unidos (TU) de Portugal se hicieron presente en la toma de FATE para expresar su apoyo a la lucha y se comprometieron a difundir la misma en el plano internacional.
Las y los trabajadores de FATE no están dispuestos a bajar los brazos y continúan luchando en busca de una solución. El Sutna acaba de presentar una propuesta a todos los bloques de la Legislatura bonaerense. Convoca a aprobar un proyecto de ley que asegure la continuidad productiva de la empresa, única fabricante de neumáticos para camiones y colectivos del país, para resguardar el transporte público y de mercaderías.
El 24 de marzo se dio una movilización histórica. Más de un millón de manifestantes en todo el país salieron no sólo a repudiar a la dictadura genocida, sino también al negacionismo del gobierno ultraderechista de Javier Milei y sus políticas de superajuste contra el pueblo trabajador y sectores populares.
Todas y todos salían de los distintos actos y manifestaciones fuertemente entusiasmados. El gobierno fracasó en instalar un nuevo capítulo de su “batalla cultural” negacionista. Ni siquiera logró impacto con el nuevo video provocador, que pasó sin pena ni gloria. Lo que predominó a lo largo de toda la jornada fue lo que ya se venía gestando en los días previos: la combinación entre el repudio democrático al golpe genocida cívico-militar y la bronca creciente contra un gobierno negacionista, corrupto y ajustador.
Todo esto se dio en un contexto de creciente malestar, cae la imagen de Milei y se reducen las expectativas en el gobierno, especialmente entre sectores del pueblo trabajador que lo habían votado. Esto responde tanto a las consecuencias de un superajuste que profundiza la miseria como a lo nuevo, el estallido de los escándalos de corrupción, primero con Manuel Adorni y luego con las nuevas revelaciones del caso $LIBRA.
El gobierno venía envalentonado tras las elecciones y había logrado avanzar con la reforma laboral. Sin embargo, la realidad (y en particular el bolsillo) desmoronó rápidamente el discurso de que eso generaría empleo. Lo mismo ocurre con la inflación, una de las principales promesas de Milei.
No ocurrió ninguna de las dos cosas. Continuaron los cierres de empresas y el crecimiento del desempleo. En cuanto a la inflación, febrero marcó 2,9%, igual que enero, y marzo se perfila peor. El primer trimestre cerraría con más de un 9% acumulado, muy lejos de la “inflación cero”. Por el contrario, hace meses que el índice de precios no deja de subir.
En este escenario llegamos al 24 de marzo, a 50 años del golpe genocida, donde el gobierno volvió a fracasar en su intento de instalar su narrativa negacionista. Lo que prevaleció fue la movilización masiva y el rechazo tanto a la dictadura como a las políticas actuales.
¿Cómo seguimos? Esa es la pregunta que se hacen quienes participaron de las marchas.
Sin duda, hay que aprovechar la fuerza de la movilización para continuar en las calles. Hay múltiples luchas abiertas, la de FATE, la defensa de la educación pública (con docentes universitarios avanzando hacia un plan de lucha, incluso con paros por tiempo indeterminado en algunas facultades), el reclamo por una nueva marcha federal, las luchas docentes en distintas provincias, la aplicación efectiva de la Ley de Emergencia en Discapacidad, la defensa de la Ley de Glaciares y la pelea semanal de las y los jubilados.
El camino es claro: hay que seguir luchando en las calles. Por eso insistimos en exigir a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y convoque, junto a las CTA, a un paro general con un plan de lucha por aumento de salarios y jubilaciones y contra los despidos.
Al mismo tiempo, crece el interrogante sobre la salida política.
El 24 de marzo dejó señales claras, se coreó que la deuda no se paga, se reafirmó que “no perdonamos, no olvidamos y no nos reconciliamos”, se denunció a los responsables del ajuste y se defendieron derechos como el acceso al agua. También se reclamó con fuerza un paro nacional.
El peronismo, responsable de haber allanado el camino al gobierno de Milei tras el fracaso de la gestión de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa, y que tampoco enfrentó el ajuste, intenta reubicarse impulsando la “unidad” de todos sus sectores: desde Miguel Ángel Pichetto hasta Massa, pasando por Cristina y Axel Kicillof. Incluso se habla de un frente que podría incluir sectores del PRO y, según algunos, hasta a Victoria Villarruel.
¿Qué programa puede surgir de ese armado? Ninguno favorable para la clase trabajadora. No es ese el programa que se expresó en las calles el 24 de marzo. Ese contenido sí coincide con lo que plantea la izquierda.
Por eso sostenemos que hay un espacio que debemos disputar, como lo hacemos desde el Frente de Izquierda Unidad y de Izquierda Socialista.
Insistimos, el peronismo no es salida. Así como defendemos la unidad en las calles para enfrentar a Milei, también afirmamos que la única alternativa política es el Frente de Izquierda Unidad. Somos quienes proponemos un programa opuesto al actual, basado en dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI y destinar esos recursos a resolver las necesidades urgentes del pueblo trabajador.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo de Izquierda Socialista/FIT Unidad
El 24M fue multitudinario, histórico y esta vez unitario. Cientos de miles ganamos las calles y las plazas del país. Fue un contundente, claro y merecido repudio a las políticas ultraderechistas, negacionistas, de brutal ajuste y represivas del facho Milei. Y una prueba contundente de que el pueblo no olvida ni perdona, aunque pasen los años, y que seguirá dando pelea contra la impunidad de ayer y de hoy y el siniestro plan motosierra.
Una vez más, como todos los 24 de marzo, se movilizaron varias generaciones. Las que vienen de los años ‘70 entre familiares de las víctimas y sobrevivientes que militaron valientemente bajo las Triple A de Perón e Isabelita y enfrentaron a la dictadura; quienes nos movilizamos contra la impunidad de todos los gobiernos capitalistas pos caída de la dictadura; y las nuevas generaciones que se incorporan cada año, la juventud, las adolescencias, incluidas niñas y niños y hasta bebés llevados en brazos por sus padres.
A 50 años del golpe los contingentes se multiplicaron, militancia, partidos, sindicatos, distintos colectivos, personalidades, hinchadas de fútbol, entre un largo etcétera. La Plaza de Mayo se llenó varias veces. La gente llegaba hasta la 9 Julio, colmando las diagonales y calles aledañas. Los organizadores hablan de un millón de personas en el acto central en CABA, al que hay que sumar los cientos de miles que marcharon en las distintas provincias (ver "Multitudinarias marchas en el interior del país").
Milei, el gran derrotado
El gobierno de Milei fue el gran derrotado de la jornada. Su discurso no entró. Rebotó una vez más. Detrás de su “batalla cultural” por la denominada “memoria completa”, está la defensa de la dictadura y sus crímenes atroces y el intento de salvar a los milicos asesinos y a sus cómplices civiles. Esto es lo que se palpa.
El nuevo video al que nos tiene acostumbrado el gobierno en los 24, fracasó. Apenas conocido, denunciamos ese bodrio de una hora y 14 minutos con el intento de confundir y evitar una concurrencia masiva. Logró el efecto contrario. Fue tan burdo, que hasta eligió el relato de una nieta recuperada donde precisamente muestra el horror de las y los niños apropiados en dictadura, donde encima su apropiador está preso con cadena perpetua por hechos aberrantes. Una señora decía precisamente: “el gobierno cree que con un video va a borrar 50 años de lucha”. No pudieron en dictadura, no podrán ahora.
Logramos un acto unitario
Este año se logró un acto unitario, con un solo documento, consensuado entre el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (EMVJ), del cual nuestro partido forma parte, y la Mesa de Organismos, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros. Desde Izquierda Socialista y el Frente de Abogadxs por los Derechos Humanos y el Socialismo (Fadhus) consideramos que era correcto a 50 años del golpe enfrentar con la mayor unidad posible a este gobierno ultraderechista. Es lo que corresponde. Lamentablemente PO y PTS no se sumaron, haciendo su propio acto (ver polémica en "PO y PTS fracasaron en boicotear la unidad").
En el escenario central de espaldas a la Casa Rosada, subieron las luchas en curso, entre ellas representantes de las y los jubilados, trabajadores de FATE con su secretario general, del Garrahan, la docencia universitaria, en defensa del agua y la Ley de Glaciares, entre tantas otras. Fue una explosión de alegría ver a Pablo Grillo en el palco sacando fotos a la multitud.
La lectura del documento fue interrumpida varias veces por la multitud (ver "El documento unitario"). Hubo masivos chiflidos cuando se mencionaba a Milei, se denunció la complicidad de los gobernadores y a las centrales sindicales por la falta de un plan de lucha, al grito ¡Paro, paro, paro, paro general! Y fuertes aplausos cuando se dijo que hay que dejar de pagar la deuda externa; se condenó la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán y al genocidio en Gaza; y se vociferó por Palestina Libre. Mientras permanentemente se levantaban las fotos de las y los desaparecidos, entre ellas las de nuestras compañeras y compañeros del glorioso PST, que dieron la vida por una Argentina y un mundo socialista.
El masivo 24M alienta la pelea por derrotar el plan motosierra
Está claro que este 24M fue más fuerte porque se coló el gran malestar popular que hay contra el plan motosierra de Milei que solo genera despidos, desocupación, inflación, caída salarial, como parte de un gobierno sacudido por una tremenda corrupción. Las encuestas muestran el crecimiento de la imagen negativa del presidente y que parte de sus propios votantes reprueban sus políticas nefastas.
Hay que aprovechar el envión que nos dio este masivo 24M para fortalecer cada reclamo cotidiano, en el camino de seguir bregando por la mayor unidad obrera y popular, exigiendo un paro y plan de lucha nacional a la CGT y las CTA, para derrotar el plan motosierra de Milei y los gobernadores en beneficio de los grandes empresarios, Trump, Estados Unidos y el FMI.

Escribe Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
Por tercer año consecutivo Milei lanzó un video del 24 de Marzo bajo el lema de “memoria completa”. Desde la cuenta oficial de la Casa Rosada, presentó a la dictadura de 1976 como un régimen “cívico-militar” y a la lucha contra la impunidad contra un “relato” de cuál se benefició el kirchnerismo. Con un video de una duración de una hora y 14 minutos, la estrategía comunicacional se basa en dos testimonios: el de Miriam Fernández, la nieta recuperada 127 por Abuelas de Plaza de Mayo y el de Arturo Larraburu, hijo de un militar que trabajó en Fábricas Militares que fue secuestrado en 1974 por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). En más de 74 minutos no se menciona a las y los 30 mil ni se presentan los hechos más oscuros de nuestra historia como consecuencia del terrorismo de estado. Para finalizar, llamó a “dar vuelta la página” y a la “reconciliación” con los milicos asesinos. Un video negacionista del genocidio de la última dictadura militar.
La insistencia del gobierno de Milei en hablar de “memoria completa” es la presentación del relato de los genocidas para su propia defensa. Esta narrativa no busca “completar la memoria”, sino relativizar el genocidio, erosionar el #NuncaMás, y poner en duda nuestra historia. Su objetivo es negar el terrorismo de Estado, invocando una “guerra” e intentando equipar las acciones de la guerrilla con el plan de la dictadura de desaparición, tortura y exterminio de una vanguardia obrera y popular que buscaba transformar el sistema capitalista.
Al revés de lo que dice el gobierno, las sentencias judiciales, los archivos desclasificados y el trabajo incansable de organismos como Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo y a la lucha de décadas del movimiento de derechos humanos no dejan lugar a interpretaciones ambiguas. Fue, por ejemplo, gracias a Abuelas de Plaza de Mayo y al Banco de datos genéticos (organismo atacado por este gobierno) que en diciembre de 2017 Miriam Fernández supo quiénes eran sus padres biológicos: Carlos Simón Poblete y Maria del Carmen Moyano, ambos desaparecidos en 1977. Y fue por medio de las investigaciones judiciales que se comprobó que Amando Osvaldo Fernández (oficial de la policía durante la dictadura genocida) se apropió de Miriam y por lo que fue condenado a diez años de prisión por robo de identidad.
Y si no llegamos a toda la verdad, es por el pacto de silencio de los genocidas, por eso en la Plaza de Mayo este 24 se gritaba ¡que digan dónde están! Frente a ello, reivindicamos el enorme trabajo del equipo de antropología forense que días atrás logró identificar doce cuerpos de detenidos-desaparecidos en La Perla, uno de los mayores centros clandestinos de la provincia de Córdoba. Si aún no conocemos toda la verdad, es porque no se abrieron todos los archivos de la dictadura militar y porque nos faltan 300 nietas y nietos. Es porque a 50 años del inicio de la dictadura genocida sigue habiendo impunidad y cada paso que se dio, no fue concesión de ningún gobierno, sino producto de la lucha incansable del movimiento de derechos humanos.
Lucha que este 24 mostró que, en el país del #NuncaMás, no hay lugar para el negacionismo de Milei. Que la pelea sigue contra la impunidad de ayer y de hoy, contra el desmantelamiento de las políticas y organismos de derechos humanos, contra el intento de llamar a la reconciliación para abrir lugar a los indultos. En todo el país, el pueblo trabajador respondió con una movilización histórica, fuimos una marea de millones, llenamos las calles para decir bien fuerte: ni olvido, ni perdón, cárcel común y perpetúa para los genocidas y sus cómplices civiles. Porque en nuestro país no hay lugar para la impunidad: fueron 30 mil y fue genocidio.