Escribe Mariano Barba
En Juntos por el Cambio la pelea electoral toma cada vez más un cariz represivo, Patricia Bullrich y Horacio Larreta están corriendo una carrera donde todas las curvas doblan a la derecha. Larreta, que quiere aparecer como dialoguista y negociador para sus futuras medidas de gobierno, cada vez que se refiere a los trabajadores apunta contra las conquistas y derechos laborales. Su blanco favorito es atacar a la docencia porteña, que de la mano del sindicato Ademys más batallas le dió al jefe de la ciudad. No solo persigue a Jorge Adaro, secretario adjunto del gremio y candidato a Jefe de la Ciudad por el Frente de Izquierda, con un juicio de desafuero sindical por defender la educación pública, sino que ahora quiere declarar a la educación como “servicio esencial” para perseguir a los que luchan y limitar el derecho de huelga. Es un plan piloto que se lleva adelante en CABA para extenderlo a todo el país. Está en sintonía con la política represiva y antisindical aplicada por el gobernador radical Gerardo Morales (precandidato a vice de Larreta) de Jujuy que está siendo resistida por la docencia y el pueblo de aquella provincia.
Otra perlita del perfil de Juntos por el Cambio fueron las declaraciones de Franco Rinaldi, precandidato a primer legislador porteño por la lista de Jorge Macri. Su video se viralizó por su nefasto contenido homofóbico, misógino y racista. Los radicales están exigiendo que sea separado de la lista, algo que posiblemente no ocurrirá, porque en ese frente solo consideran el video como una publicación menor y una jugada equivocada.
La otra lista de la interna de Juntos por el Cambio presenta como candidata presidencial a Patricia Bullrich. Su cercanía con la política de Milei es innegable. Sigue negando los 30.000 desaparecidos y declara que no hubo un estado terrorista durante la dictadura, sino que fue solo un “enfrentamiento fratricida”. En sus lemas de campaña propone mano dura y pide que la voten “para tener mucha fuerza para terminar con los paros, los piquetes y las manifestaciones”. Ya vimos en Jujuy lo que esto significa.
Ante la crisis del gobierno peronista la alianza patronal Juntos por el Cambio se presenta como alternativa, pero desde la izquierda decimos con claridad que ellos ya gobernaron con Macri, empeoraron las condiciones laborales y sociales del país y nos endeudaron por cien años con el FMI. Con ellos en el gobierno será más y más ajuste.
Escribe Guido Poletti
En un acto realizado en Salliqueló y con la presencia del presidente Alberto Fernández, la vice Cristina Fernández y el candidato Sergio Massa, se ínauguró el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner. La obra es el primer tramo para, posteriormente, llevar el gas que se extrae de Vaca Muerta en Neuquén hacia el centro y norte del país y, luego permitir su exportación. Se lo presentó como la “gran obra”, llamada a superar nuestra dependencia energética. ¿Es así?
Recordando la historia: Vaca Muerta, YPF y el fracking
Vaca Muerta es uno de los yacimientos de gas y petróleo no convencional más importantes del mundo. Que, recordemos, comenzó a ser explotado a partir de un pacto secreto con Chevron, firmado bajo el gobierno de Cristina Kirchner. Hoy funciona como una inmensa área de extracción de gas y petróleo por medio del fracking. Sus trabajadores están bajo un convenio colectivo ultra flexibilizado, acordado con la complicidad del burócrata del sindicato de Petroleros Privados Guillermo Pereyra, que ha producido incontables accidentes de trabajo y varias muertes. La explotación de Vaca Muerta, una auténtica fuente de saqueo para las multinacionales, está generando innumerables desastres ambientales, con sismos por las explosiones generadas por el fracking y el agotamiento de los ríos.
El gobierno se jacta de la velocidad en que se construyó el gasoducto y felicitó a las empresas Sacde (Grupo Midlin) y Techint por la obra. Los únicos que merecen felicitaciones son los trabajadores y técnicos que trabajaron a destajo, día y noche. Sacde y Techint no pusieron un peso, la obra se financia totalmente con fondos estatales, con dinero del impuesto a las grandes fortunas, que debía ser para atender las necesidades de la pandemia y que desde el Frente de Izquierda, denunciamos que se iba a utilizar para financiar los negocios de Vaca Muerta, como acaba de suceder.
La dependencia energética no se termina, porque cada vez más la extracción de gas y petróleo va dependiendo de lo producido en Vaca Muerta, por medio de contratos de saqueo en los que participan los pulpos internacionales y locales del negocio petrolero y gasífero. El gasoducto (y su futura extensión) tienen como objetivo exportar el gas para aumentar los dólares de superávit comercial y poder cumplir con los pagos de deuda externa.
Por supuesto que son necesarias grandes obras de infraestructura en materia energética, pero que acerquen estos recursos a los sectores populares. Desde las privatizaciones del gas y el petróleo lo que ha sucedido es lo opuesto. Ha sido al servicio del saqueo. Somos un país con gas y petróleo, pero pagamos el combustible como si no lo fuéramos. Todo el NE argentino no está conectado a la red de gas natural, igual que otras localidades del país. Necesitamos obras para que el gas que se extraiga, con métodos no contaminantes y bajo estricto control de las comunidades locales, lleguen al pueblo trabajador y si queda un excedente, se exporte y los dólares generados aporten a nuestro desarrollo y no a seguir financiando el barril sin fondo de la deuda externa.
La salida es reestatizar integralmente el negocio del gas y el petróleo. Todas las concesiones gasíferas y petroleras deben ser anuladas. Hay que recrear una nueva Gas del Estado y una YPF 100% estatal gestionada por sus trabajadores, que actúe sobre todo el proceso, desde prospección, extracción, refinamiento, transporte y comercialización. Solo asi podremos darnos el objetivo de la mencionada “soberanía energética”.
Escribe Atilio Salusso
Grabois invitó a Stanley
El precandidato a presidente peronista Juan Grabois rechazó, a través de una carta, mantener una reunión con el embajador de Estados Unidos Marc Stanley. Lo consideró un “ritual de sumisión”, porque según Grabois “hay una subordinación neocolonial producto de una corresponsabilidad de Estados Unidos con actores locales políticos”. Debería decírselo a Sergio Massa, que se la pasa en Washington pagando deuda al FMI, y a su jefa Cristina Kirchner, quien recibió al representante yanqui en el Senado. Aunque Grabois parece arrepentirse de no poder dialogar con Stanley porque en la misiva dice: “No vemos inconveniente en recibirlo junto a Paula Abal Medina (su vice) en nuestras oficinas, un espacio tal vez humilde para élites”.
Grabois, Milei y el euro
“Hay una cosa en la que yo coincido con Milei: el peso está muerto y enterrado, no sirve más”. ¿Quién lo dijo? El precandidato Grabois, que lleva toda la boleta de Sergio Massa. ¿Qué propuso a cambio? “Un euro del Cono Sur” (Reportaje Clarín, 8/9). Milei propone la dolarización y Grabois el euro latinoamericano, mientras el FMI, las multinacionales, los bancos y grandes capitalistas se la llevan en pala.
Piparo y el whisky
La precandidata a gobernadora de Buenos Aires en la lista de Milei, Carolina Píparo (hoy actual diputada aliada a Espert) tuvo que reconocer que hubo “errores no forzados” en el armado de las listas de su jefe ultraderechista. Y sorprendió diciendo que estaba empeñada en conformar su propio armado interno, solo con mujeres. Al preguntarle por qué, contestó: “Cuatro tipos se encerraron a tomar whisky y no me permitieron renovar mi banca de senadora. Ahora quiero que también haya mujeres sentadas en la mesa de decisión tomando whisky”. Menos mal que aclaró no estar en ningún colectivo feminista.
El DipuSantos + 17.000 euros
El diputado nacional de PRO cordobés y titular de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados de la Nación, Gustavo Santos, hace diez meses que vive en Madrid. Santos pidió licencia como diputado tras asumir como director para las Américas de la Organización Mundial de Turismo, percibiendo un jugoso sueldo de 17.000 euros mensuales. Si bien dejó de percibir la dieta como diputado, mantiene siete empleados en su despacho con sus respectivos sueldos, cobra el plus por “desarraigo” y goza de pasajes aéreos mensuales. Santos fue ex ministro de Turismo de Macri, del cual dice “es un líder único, un amigo incondicional”. Macrismo explícito, el que habla contra la corrupción.
José Luis Espert, liberfacho integrante de Juntos por el Cambio, solicitó la expulsión de los legisladores del Frente de Izquierda del Congreso en la última sesión, por haber participado de las movilizaciones del pueblo jujeño.
La diputada Myriam Bregman y precandidata a presidenta rechazó la denuncia: “El pueblo de Jujuy con sus movilizaciones, les habló a ustedes... por más que te felicite Bullrich, te felicite Larreta, Sergio Massa se calle la boquita frente a la represión. Hay un pueblo que les está diciendo basta, basta de bajos salarios. Basta de atacar a las comunidades originarias y negarles sus derechos. Basta de que siempre el ajuste lo pague el pueblo trabajador… Lo que hicimos y estamos haciendo es acompañar al pueblo de Jujuy”.
Desde Izquierda Socialista repudiamos las declaraciones de Espert y el intento de expulsar a las y los diputados del Frente de Izquierda del Congreso.

Escribe Pili Barbas, Vocal Federación Universitaria Argentina y precandidata a Legisladora porteña de Izquierda Socialista/ FIT Unidad
La semana pasada nos hicimos eco de la nefasta declaración de la precandidata a presidenta Patricia Bullrich respecto a la educación pública. Con un claro discurso xenofobico al estilo Javier Milei, dijo que el problema en Argentina respecto a la universidad pública es que el 50% de les estudiantes son extranjeres. Nada más fuera de la realidad, cuando los índices dan que son apenas el 4%. Esta declaración de Bullrich no solo fomenta un discurso xenofobico muy grave, sino que corre el eje del verdadero problema que tiene la educación pública en Argentina que es el recorte presupuestario que el gobierno peronista de Fernández, Cristina y Massa vienen impulsando. Bullrich defiende un modelo privatista de la educación, para que deje de ser un derecho y pase a ser un privilegio al que puedan acceder solo los ricos. El espacio político patronal del que forma parte, Juntos por el Cambio, en la Ciudad de Buenos Aires con Larreta y Acuña a la cabeza viene desarrollando un ataque tremendo a la educación pública, vaciando las escuelas de presupuesto, persiguiendo a les docentes que luchan por salario (como lo hacen con Jorge Adaro) e impulsando el cierre de profesorados. Por eso, tanto Bullrich y Larreta como Milei solo buscan destruir la educación pública.
Pero desde la Juventud de Izquierda Socialista en las listas del Frente de Izquierda Unidad, que llevamos a Myriam Bregman como precandidata a presidenta, tenemos un planteo totalmente opuesto para defender la educación pública.
Responsabilizamos al gobierno peronista nacional que tiene a Massa como ministro de Economía de acordar con el FMI y priorizar el pago de la deuda externa en vez de que esa plata vaya para educación.
Para nosotres, esa plata tiene que ir para garantizar condiciones de cursadas dignas, becas integrales, boleto educativo a nivel nacional y salarios acorde a la canasta familiar para nuestres docentes y nodocentes. Queremos que se financie la educación pública y se deje de poner plata en las escuelas privadas.
Por eso llevamos en nuestras listas a compañeres que son defensores de la educación pública y son parte de las peleas contra el ajuste del gobierno del Frente de Todos y Juntos por el Cambio. En la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Adaro de Ademys como jefe de gobierno, en Neuquén con Angélica Lagunas de ATEN capital, en provincia de Buenos Aires con Graciela Calderón del Suteba Multicolor de La Matanza.
La única salida para que les trabajadores y la juventud accedamos a una educación pública científica, laica y de calidad es apostar por fortalecer la unidad de la izquierda con la lista A 136 en todo el país.