Una de las dictaduras más sangrientas que haya conocido la historia de la humanidad pasó al archivo hace exactamente un año. El 8 de diciembre de 2024, con el fin de la dinastía Assad tras 54 años, se abrió una nueva página no solo en el futuro de Siria sino en el de toda la región. Hoy compartimos y participamos en las celebraciones y la alegría del pueblo sirio, que puso fin a este régimen sanguinario pagando un precio enorme.
El cambio en Siria comenzó cuando la ola revolucionaria que, iniciada en Túnez a finales de 2010, se extendió por toda la región, llegó a Siria en marzo de 2011 y el pueblo tomó las calles con las demandas de “libertad y dignidad”. Tras casi 14 años de un proceso lleno de avances y retrocesos, durante el cual la dictadura de Assad intentó aplastar la revuelta popular con sangre, el lema “¡El pueblo quiere la caída del régimen!” finalmente se hizo realidad.
Con la caída del régimen, se cerraron los centros de tortura y masacre que eran las cárceles, los presos políticos recuperaron su libertad y el pueblo sirio obtuvo avances importantes en términos de libertad de expresión y de organización. Sin embargo, durante el último año se produjeron acontecimientos muy graves que amenazaron las conquistas de la revolución. Las masacres perpetradas en la región costera y en Suwayda fueron los hechos más significativos que mostraron la fragilidad del nuevo periodo. La expansión de la ocupación sionista en el sur y la continuidad de sus operaciones militares, la ausencia de cualquier mejora seria en las condiciones económicas y sociales de la población trabajadora, así como los desarrollos que amenazan los derechos de las mujeres, formaron otros ejes determinantes de esta etapa.
El rasgo fundamental de este nuevo periodo, lleno tanto de oportunidades como de peligros, es que, tras la caída del régimen, el poder quedó en manos de un gobierno burgués provisional que no representa las demandas revolucionarias de “libertad y dignidad”. La prioridad de este gobierno provisional, constituido bajo la dirección del líder de HTS, Shara, es reconstruir el Estado capitalista dañado por la revolución y consolidar su poder politico.
El gobierno provisional, que trató de legitimar su poder primero mediante una “Conferencia de la Victoria” declarada unilateralmente y luego mediante una farsa electoral en la que solo seis mil personas tenían derecho a votar, intentó sostenerse en esta fase mediante dos políticas centrales. En primer lugar, intentó monopolizar la representación de la mayoría árabe suní explotando las divisiones sectarias y nacionales heredadas del régimen anterior. En este marco, no dudó en presentar como amenaza a las minorías étnicas y sectarias que son componentes históricos y originarios del país. Los resultados de esta política se materializaron en la exclusión sistemática de todos los actores políticos ajenos al gobierno provisional y, finalmente, en las masacres ocurridas en la región costera y en Suwayda.
La otra política fundamental del gobierno provisional fue obtener el apoyo de las potencias regionales y globales, sin importar el costo. Buscando consolidar su legitimidad mediante el reconocimiento internacional, adoptó una línea basada en ofrecer todo tipo de concesiones. No tomó ninguna posición en defensa de la soberanía nacional frente a las nuevas ocupaciones sionistas en el sur, ni frente a la ocupación turca en el norte y el control que mantiene en varias áreas mediante sus extensiones militares, ni frente a la presencia militar de Estados Unidos y sus operaciones en el país, ni frente a las bases militares de Rusia que continúan existiendo y protegieron al antiguo régimen.
Este enfoque complaciente pretendía que se levantaran las sanciones existentes y que el desarrollo económico se alcanzara mediante inversiones externas y privatizaciones. Sin embargo, a pesar de decenas de acuerdos firmados, desde el Golfo hasta Europa y Estados Unidos, hasta ahora no se ha logrado ningún resultado concreto. Más aún, la ejecución de dichos acuerdos no significaría una mejora en las condiciones de vida del pueblo trabajador, sino que transformaría la condición del país: de ser semicolonia de Rusia e Irán en el pasado, pasaría a ser semicolonia de los imperialismos occidentales y de los países del Golfo.
Mientras el gobierno provisional sigue pidiendo “más tiempo” para obtener avances concretos, nosotros decimos que “lo que habéis hecho es garantía de lo que haréis”. Por ello participamos en las movilizaciones del aniversario de la caída del régimen con demandas y consignas claras. Las reivindicaciones auténticas de la revolución siria solo pueden realizarse mediante la movilización de las masas trabajadoras sirias, y únicamente bajo un gobierno obrero y popular podrán convertirse en conquistas duraderas y definitivas. El régimen de Assad cayó, pero nuestra lucha por la libertad y la dignidad continúa!
* ¡Justicia ya para los asesinados, los desaparecidos y los presos!
* Las riquezas del país deben emplearse para las necesidades urgentes del pueblo trabajador. Todas las propiedades pertenecientes a la oligarquía de Assad y a sus socios deben ser nacionalizadas sin compensación. Deben cancelarse los pagos de la deuda externa hacia Rusia e Irán. Deben anularse las deudas públicas heredadas del periodo Assad, y los recursos resultantes deben destinarse a satisfacer las necesidades más urgentes del pueblo: vivienda, alimentación, transporte, salud y educación.
* ¡Fuera el sionismo de Siria y Palestina! El Golán es sirio. Palestina libre desde el río hasta el mar.
* Estados Unidos, Rusia, Turquía y todas las fuerzas extranjeras deben abandonar el país de inmediato.
¡Intensifiquemos la lucha contra todas las políticas de exclusión y marginación aplicadas a las mujeres en la vida política, social y laboral, así como contra la opresión dirigida a los pueblos oprimidos! Estos derechos no serán garantizados por promesas ni por las autoridades actuales, sino únicamente mediante la movilización del pueblo sirio.
* ¡No a las elecciones falsas! Para garantizar todos los derechos y libertades democráticas exigimos una Asamblea Constituyente libre y soberana.
Unidad Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)
Este viernes 5 de diciembre, en una sala colmada de la Cámara de Diputados de la Nación, se realizó la audiencia pública contra la reforma laboral esclavista convocada por las y los diputados del Frente de Izquierda Unidad a iniciativa de la diputada nacional Mercedes de Mendieta y el diputado nacional Juan Carlos Giordano de Izquierda Socialista. Estuvieron presentes e hicieron uso de la palabra, a su vez, las y los diputados nacionales Christian Castillo (PTS); Néstor Pitrola (PO) y Vilma Ripoll (MST) y la flamante diputada por Provincia de Buenos Aires y delegada ferroviaria, Mónica Schlotthauer (Izquierda Socialista).
Giordano y de Mendieta llamaron a la mayor unidad para derrotar la reforma laboral, exigieron que la CGT rompa el pacto con el gobierno y convoque a un paro y plan de lucha nacional y llamaron a participar de la marcha que se está preparando para el 19 y 20 de diciembre (ver videos con las principales intervenciones).
Estuvieron presentes en la audiencia importantes referentes nacionales del sindicalismo combativo y de distintos sectores en lucha con importantes delegaciones de cada lugar de trabajo, sindicato, cuerpo de delegados y del activismo que lucha, destacándose Rubén “Pollo” Sobrero (Secretario General de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste y dirigente de la Corriente Sindical A Luchar); Soledad Mosquera (flamante Secretaria General del sindicato docente Ademys de CABA); Pablo Almeida, delegado general ATE Ministerio de Economía y miembro de la Mesa Nacional del Plenario del Sindicalismo Combativo, entre otras compañeras y compañeros.
Brindaron importantes testimonios, el secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, Pesca y Cabotaje Marítimo, Mariano Moreno; Enrique Gandolfo, secretario general CTA Bahía Blanca; Jorgelina Matusevicius (Marabunta-Vientos del Sur); Cristian Canay, trabajador de la fábrica ocupada Morvillo; Sergio Villalba, chofer de la línea 46; Laura Soria, trabajadora despedida del Ministerio de Capital Humano; Noemí (mamá de familiares “Soy Garrahan”); Ana Valverde (Unidad de Trabajadores Jubilados en Lucha); Ingrid Urrutia, ATE INCAA; Alberto Bertis (Jubilados Trabajadores Portuarios); Olga Ortigoza, concejala de La Matanza por Izquierda Socialista; Mónica Méndez (Cicop y Salud en Marcha), , entre otras valiosas exposiciones.
Al final, además de reivindicarse la importancia de tener diputadas y diputados del Frente de Izquierda que tengan estas importantes iniciativas, hubo coincidencia en que todas y todos salimos fortalecidos para llevar las conclusiones a los lugares de trabajo, barrios e instancias de coordinación de los distintos sectores en lucha, llamando a fortalecer la pelea para derrotar la nefasta reforma laboral esclavista de Milei, los gobernadores y el FMI. Felicitaciones a todas y todos por hacer posible esta importante convocatoria.
Diputado Juan Carlos Giordano
Diputada Mercedes De Mendieta
Sec. Gral. Unión Ferroviaria Oeste - Rubén "Pollo" Sobrero
Diputada Mónica Schlotthauer
Sec. Gral. de Ademys - Soledad Mosquera
Toda la audiencia
Declaración UIT-CI 3/12/2025
El ultraderechista Donald Trump, ha vuelto a anunciar, este 2 de diciembre que: “Empezaremos a atacar también en tierra”, refiriéndose a Venezuela y abriendo la posibilidad que también lo hagan con Colombia. Lo hizo usando el falso argumento del narcotráfico: “Colombia tiene fábricas enteras de cocaína” (…) Cualquiera que haga eso y lo venda a nuestro país está sujeto a ataques... no solo Venezuela”, advirtió Trump (La Nación, Argentina, 3/12/2925). Tal el grado de agresión imperialista que Trump “ordenó” cerrar el espacio aéreo de Venezuela a las compañías comercial aéreas de pasajeros.
Desde la UIT-CI, como socialistas revolucionarios, repudiamos estas amenazas imperialistas y los ataques con misiles ejecutados por el ultraderechista Donald Trump en el Caribe y el Pacifico. Desde de septiembre, Estados Unidos ha llevado a cabo decenas de bombardeos con un saldo de más de 80 personas muertas, varios de ellos venezolanos, colombianos, ecuatorianos y de Trinidad y Tobago. Se trata de verdaderos asesinatos, en aguas internacionales. Varias de las personas asesinadas de Colombia, Venezuela y Trinidad, han sido reconocidas por familiares como pescadores que llevaban a cabo faenas con sus pequeñas embarcaciones en aguas del Caribe sur.
Esta política agresiva del imperialismo norteamericano, bajo el cuento de la lucha contra el narcotráfico, busca redoblar el saqueo de los recursos naturales de los países, la sobreexplotación de los pueblos del mundo, y frenar la movilización de masas que jaquea al conjunto del sistema capitalista/imperialista, sumido en su crisis más profunda
Todos estos ataques son parte de una contraofensiva global desplegada por Trump que intenta revertir la crisis de dominación y económica de los Estados Unidos, que es parte de la crisis global del capitalismo imperialista. Trump persigue hacer nuevamente a “América grande”, como dice su lema, hasta ahora sin éxito. Más recientemente todo esto se ha expresado en su apoyo incondicional al genocida de Netanyahu y la limpieza étnica en Gaza y toda Palestina, donde aún no han podido cantar victoria
Desde hace meses el ultraderechista Donald Trump ha desplegado aproximadamente 10.000 efectivos militares, destructores con misiles Tomahawk, aviones F-35 y bombarderos estratégicos B-52 junto al envío de su portaviones más grande al Caribe, el USS Gerald Ford, que es acompañado por un grupo de ataque compuesto por varios buques de guerra. muy cerca de las costas de Venezuela y Colombia. Trump pactó con el gobierno de República Dominicana usar el país como apoyo militar.
En realidad, todo este despliegue militar en el Caribe y el Pacífico no es una muestra de fortaleza, por el contrario, se pone en evidencia las debilidades y crisis del imperialismo que lleva años de retrocesos y fracasos económicos, políticos y militares. Que arrancaron con la derrota de Vietnam en 1975 y siguieron con la retirada de Afganistán, en 2021, después de 20 años de ocupación fallida.
Tampoco la tiene fácil Trump en el propio Estados Unidos, donde las últimas encuestas dan que más de 70 por ciento de la población se opone a una invasión militar en Venezuela u otro país. Varios parlamentarios demócratas y algunos republicanos han cuestionado la legalidad de los bombardeos en aguas internacionales. Al punto que seis congresistas demócratas –todos veteranos de las fuerzas militares o de inteligencia–, publicaran un video en el que les advierten a los militares que “pueden rechazar órdenes cuando son ilegales. Trump acusó a los demócratas de “comportamiento sedicioso” y escribió: “Cada uno de estos traidores a nuestro país debería ser detenido y juzgado”. Y agregó que su actitud era “punible con la muerte” (datos La Nación, Argentina, 3/12/2025).
Esto se produce en el marco de denuncias que el presidente norteamericano respaldó a su secretario de Defensa, por una presunta orden para matar a dos sobrevivientes en el Caribe, y dijo que “muy pronto” lanzarán operativos dentro de Venezuela.
Un informe de The Washington Post, en base a testimonio de funcionarios del Pentágono, señaló que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había dado la orden. verbal de matar a dos sobrevivientes que se aferraban a los restos del naufragio en llamas. El almirante Frank Bradley, jefe del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC, por sus siglas en inglés), aparentemente transmitió la orden a sus fuerzas, que lanzaron un ataque adicional donde murieron los dos sobrevivientes indefensos.
La UIT-CI y sus secciones ratifican su repudio a este accionar criminal de Trump en el Caribe y el Pacífico, sus amenazas de agresión militar sobre Venezuela y Colombia, como cualquier bombardeo o invasión a sus territorios. Trump también ha incluido en sus amenazas la exigencia de que el Nicolas Maduro se renuncie al poder. Cuestión que también repudiamos.
La UIT-CI y el Partido Socialismo y Libertad (PSL), su sección venezolana, no apoyamos al gobierno de Maduro al que consideramos una dictadura capitalista, que bajo un falso discurso socialista reprime y explota al pueblo trabajador; pero es el pueblo trabajador venezolano el que debe resolver su destino y no el imperialismo genocida de los Estados Unidos. Por eso repudiamos la agresión imperialista en las costas de Venezuela, así como cualquier ataque o intento de invasión militar al país.
Desde la UIT-CI llamamos a los pueblos de América Latina y el mundo a repudiar y a movilizarse para rechazar la presencia de las naves de guerra y tropas de EE.UU. en el mar Caribe y el Pacifico. El presidente de Colombia Petro también ha rechazado las amenazas agresivas de Trump. Proponemos que convoque a una jornada de repudio y a una movilización continental para derrotar a Trump. Que en el mismo sentido se pronuncie Lula, en Brasil. Cosa que hasta ahora no ha ocurrido. Que las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles, de mujeres y disidencias, que se reclaman democráticas y antiimperialistas convoquen en cada país a movilizaciones unitarias en las calles o frente a embajadas o consulados de los Estados Unidos. ¡Basta de bombardeos navales y asesinatos en el Caribe y el Pacífico! ¡No a las amenazas intervencionistas de Trump y el imperialismo sobre Venezuela y Colombia! ¡Fuera Trump de América Latina!
Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
3 de diciembre de 2025

Diputadas y diputado nacionales: De Mendieta, Giordano, Ripol y Castillo

Diputadxs Castillo, Giordano, De Mendieta, Bregman, Del Pla, Del Caño y Pitrola
Escribe Mariana Scayola, Comisión Directiva de Ademys
Se fortalece el sindicalismo combativo para enfrentar el ajuste de Milei y Jorge Macri.
El jueves 27 de noviembre se realizaron las elecciones para renovar la directiva de nuestro sindicato Ademys. La lista Multicolor Unidad alcanzó el 48% de los votos, logrando así, como primera minoría, iniciar a partir del próximo miércoles 3 su quinto mandato al frente del sindicato.
Desde el punto de vista político, no solo significa un aval a la pelea que Ademys viene dando en soledad en la Ciudad de Buenos Aires contra la política del ultraderechista Milei y su socio Jorge Macri, que aplican un feroz ajuste sobre el salario, las condiciones laborales y el intento de liquidación del sistema educativo estatal. También es el reconocimiento a un modelo sindical encabezado por la Multicolor y defendido fuertemente por nuestra agrupación Lista de Maestres y Profesores, donde la participación de toda la docencia está garantizada mediante asambleas abiertas para decidir acciones y planes de lucha, donde no existe el “atornillamiento” en los cargos y se concreta la tercera rotación en la Secretaría General luego de dos mandatos. Asimismo, es la ratificación de la política Multicolor de coordinación a nivel nacional, articulando con otros sindicatos combativos como Adosac Provincial, UEPC Córdoba Capital y ATEN Capital, entre otros, así como también con el Plenario del Sindicalismo Combativo, con los Movimientos Piqueteros, con Jubiladas y Jubilados en Lucha, donde hemos sido parte protagónica. Lo fuimos anteriormente en la experiencia del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) y lo mantuvimos en pie cuando otros sectores intentaron desalentarlo en plena confrontación contra el gobierno de Alberto Fernández, Cristina y Massa.
El gobierno de Jorge Macri, consciente del fortalecimiento de Ademys como único sindicato opositor en la docencia de CABA, intentó hacer fracasar la elección negando la posibilidad de realizar los comicios en cuatro escuelas designadas como sedes de votación. Con un gran esfuerzo la elección se realizó de todas maneras en las puertas de esos establecimientos. Esta actitud antidemocrática y antisindical, junto con el crecimiento del sindicato en las escuelas, llevó a que la votación se transformara en la de mayor participación: casi 1.300 votantes contra los 910 de la última elección. Esto demuestra que el principal interesado en dividir al principal sindicato combativo de la Ciudad es el gobierno.
El rol divisionista de Tribuna Docente
Debemos remarcar también la actitud sectaria y divisionista que tuvo Tribuna Docente (Partido Obrero), que se retiró de la Multicolor justo en el momento en que enfrentamos los ataques de un gobierno de ultraderecha y su Plan Motosierra contra la clase trabajadora y sus organizaciones. Mientras la docencia resiste no solo la política del gobierno nacional y de la Ciudad sino también el acompañamiento cómplice de la burocracia sindical peronista desde la CGT, la CTA y la UTE en CABA, Tribuna Docente eligió romper y tratar de debilitar a la Multicolor. Primero adujo un supuesto problema democrático en la discusión del programa y de las candidaturas que abandonó rápidamente, para luego llamar a construir un “frente” para refundar Ademys que también fracasó, culminando en una lista propia cuya elaboración desconocemos si fue producto de algún plenario democrático. Nunca hicieron un llamado público para discutir programa o candidaturas como sí lo hicieron para romper la Multicolor. No es nuevo: ya en la Junta Electoral de 2022 presentaron una lista alternativa, rompiendo la unidad, y desde entonces actuaron como oposición interna y permanente. Lo llamativo es que hace pocos meses votaron a favor de la aprobación de lo hecho por la dirección Multicolor en el último año. Se desmorona, así, el discurso de la “refundación” y queda claro que se trató de una disputa por cargos, además de una irresponsabilidad política frente a la necesidad de unidad en un momento crítico. De cara a lo que viene es un alerta: la docencia de Ademys no vio con buenos ojos esta ruptura y sigue reclamando la mayor unidad para enfrentar los avances de la ultraderecha.
Como lo hemos dicho públicamente en distintas oportunidades Tribuna Docente ha desarrollado una política para dividir a la docencia y al activismo en momentos donde más que nunca son imprescindibles las políticas unitarias como es el sostenimiento del frente Multicolor, para seguir fortaleciendo una dirección combativa y democrática en CABA, sosteniendo la coordinación nacional de la docencia combativa y antiburocrática en todo el país para enfrentar la ofensiva de Milei.
Las tareas y desafíos inmediatos del Frente Multicolor Unidad
El gobierno de Milei, envalentonado por su triunfo electoral de octubre, avanza con una agenda antiobrera en el Congreso. Intentará presentar el proyecto de reforma laboral bajo el eufemismo de “modernización”, junto con la aprobación del Presupuesto 2026, la reforma del Código Penal, la reforma impositiva y, como último anuncio, la nueva ley de Educación denominada de “Libertad Educativa”. Este proyecto, de avanzar, atentará profundamente contra la estructura del sistema educativo, disolviendo su carácter público, estatal, gratuito y laico. Pretenden avanzar también sobre conquistas laborales, quitar estabilidad y limitar el derecho a huelga, entre otros retrocesos.
A todo esto, debemos sumarle el grave problema salarial: el poder de compra se pulveriza día a día, llevando a la docencia a no contar con ingresos más allá de la primera quincena, aumentando el endeudamiento con tarjetas de crédito o consumiendo los escasos ahorros para afrontar alquileres, alimentación y tarifazos.
La nueva dirección Multicolor Unidad ratifica sin dudas la necesidad de fortalecer el sindicalismo combativo para enfrentar estos intentos brutales de la ultraderecha, de las patronales y del Fondo Monetario Internacional que vienen por las conquistas históricas de la clase trabajadora. Plantea, lejos del sectarismo, la necesidad de construir mayor unidad para luchar.
Ademys seguirá construyendo un gran cuerpo de delegadas y delegados que ha crecido sensiblemente en este último período, para profundizar la organización en cada escuela y tener mejores condiciones para enfrentar estas políticas. Seguiremos exigiendo a la CGT que rompa el pacto con el gobierno y junto a la CTA llamen a un paro general y a un plan de lucha para derrotar la reforma laboral esclavista y levantar la bandera del aumento salarial para trabajadores ocupados y desocupados, así como también a la Ctera a frenar el intento de La Libertad Avanza de destruir la educación como derecho social de la clase trabajadora.
Escribe José Castillo, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde el comienzo del gobierno de Milei hasta agosto pasado habían cerrado 19.164 empresas, con la destrucción de 276.624 puestos de trabajo. Este simple dato ya es terrorífico, pero no contabilizada lo que ha pasado desde agosto a hoy.
Ahí no está aún el cierre de la autopartista DANA en San Luis, ni el de la planta de YPF y de la avícola Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay. Tampoco el de la textil Sueño Fueguino. Yendo al conurbano bonaerense, en estas últimas semanas también nos enteramos del cierre de la planta autopartista SKF en Tortuguitas, la fábrica de muebles Color Living en Pacheco, y de la presentación de quiebra de Acerías Berisso.
En los últimos días tomó estado público el escandaloso cierre de la planta de Whirlpool abierta en 2022 en Pilar, echando a sus trabajadoras y trabajadores, para destinarse exclusivamente a importar. Unos días antes nos habíamos enterado que había tomado la misma decisión la emblemática empresa de ollas y sartenes Essen.
La lista de las últimas semanas es terrorífica: quiebra de la Suipachense, concurso preventivo en Bodegas Norton, cierre del local de Temperley de Frávega, de la sucursal Bahía Blanca del supermercado Yaguar, despidos en Newsan de Tierra del Fuego, entre tantos otros casos. Textiles, metalúrgicos, lácteas, avícolas, comercio minorista, sector industrial o comercial que se mire, tiene ejemplos de despidos o suspensiones. En muchos casos, las empresas lo hacen para transformarse en importadoras. También hay múltiples ejemplos en que se adelantan vacaciones, pre anunciando cierre de turnos, retiros “voluntarios” o nuevas cesantías.
Sigue la motosierra en el Estado
Como si todo esto fuera bien, el gobierno ha anunciado reducir en un 10% más la planta de estatales. Son 30.000 empleados. Esto se suma a los 58.000 despidos que ya se han producido en el sector público en la era Milei. En la mira ahora están los organismos descentralizados como Arca, Amnat, Conicet, Inta, Inti, Enacom, Televisión Pública y Radio Nacional y otros.
¿Quién debe pagar la crisis?
Las y los trabajadores no podemos seguir siendo el pato de la boda de esta crisis autoinfligida por el gobierno ultraderechista de Milei, que, mientras hunde salarios y jubilaciones, aumenta también el flagelo del desempleo. Y que tiene como contrapartida los miles de millones de dólares que se embolsa el capital financiero, las grandes patronales, los especuladores y los buitres de la deuda. ¡Que la crisis no la paguen las y los trabajadores, sino los que la generaron y se benefician con ella! Hay que prohibir inmediatamente los despidos y suspensiones, expropiando y poniendo a funcionar bajo gestión de sus trabajadoras y trabajadores a toda empresa que cierre, despida o suspenda. Por supuesto esto incluye detener inmediatamente la motosierra en el Estado y la reincorporación de los despedidos. Al mismo tiempo, hay que poner en marcha un programa de creación de empleo de emergencia, un gran plan de obras públicas, centrado en la construcción de viviendas populares, que genere trabajo genuino y, al mismo tiempo, resuelva el déficit habitacional, otro de los flagelos que sufre nuestro pueblo. Todo financiado con dinero proveniente de la suspensión del pago de la deuda externa.
Pero por sobre todas las cosas, hay que luchar y enfrentar la motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI. A los despidos y suspensiones, los salarios y jubilaciones de hambre y el ajuste sobre salud, educación y todos y cada uno de nuestros derechos, tenemos que darle pelea. Por eso, como venimos sosteniendo desde Izquierda Socialista y el sindicalismo combativo, hay que organizarse por estas propuestas, apoyar las luchas, y al mismo tiempo, exigirle a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y llame a un paro nacional y un plan de lucha.