May 30, 2020 Last Updated 1:40 PM, May 30, 2020

Ante el intento de despedir 1450 trabajadores: Techint tuvo que retroceder por la presión popular

Publicado en EL SOCIALISTA N° 453
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El 28 de marzo se dio a conocer la noticia de que en medio de la crisis mundial por el coronavirus, Techint despidió a 1.450 trabajadores y le redujo el sueldo a otros tantos. Estos despidos se sumaban a las 191 cesantías que realizó la empresa en enero en su planta de Campana, donde trabajan unos cuatro mil empleados, la mitad de ellos precarizados. Sin embargo, el repudio popular obligó al gobierno a dictar la conciliación obligatoria y retrotraer la medida.

Escribe Diego Martínez

Techint “sorprendió” con su anuncio de los 1.450 despidos. Se trató de la señal de largada, para que otro montón de empresas, salieran también a amenazar, o directamente concretar, despidos, suspensiones y planteos de rebajas salariales. La empresa de la familia Rocca, una de las principales fortunas argentinas, increíblemente argumentó que “no tenía dinero” para seguir pagando esos sueldos, debido a la detención de diversas obras de infraestructura. Una auténtica caradurez por parte del principal grupo económico argentino. 

¿Quién es Techint?

Tenaris-Techint es, por lejos, el grupo empresarial más poderoso del país; posee sedes en cien países e intereses millonarios en Vaca Muerta. Su dueño y principal accionista, Paolo Rocca, cuenta con una fortuna personal que asciende a los 9.800 millones de dólares.

El grupo liderado por la familia Rocca construyó su fortuna sobre la base de su amistad con los sucesivos gobiernos. En sus orígenes el Estado argentino fue su principal contratista. Los Rocca mantuvieron excelentes relaciones con el gobierno militar y luego con el alfonsinismo y el menemismo, que le entregó en bandeja la privatización de Somisa a un precio irrisorio y que además dejó a más de 8.000 trabajadores en la calle. Sus negocios continuaron durante el kirchnerismo, período en el que llegaron a amasar su mayor fortuna.

Techint recibe también a través de su empresa Tecpetrol, que opera en Vaca Muerta, millonarios subsidios de parte del Estado. En 2019 esa cifra ascendió a 700 millones de dólares (El Cronista, 13/5/19).

Alberto Fernández, quien se pronunció hace un par de días en la TV pública a favor de un sistema más igualitario y criticó a quienes “con avaricia buscan una ganancia desmedida” (Télam, 26/3/2020), no ha movido un dedo para anular estos subsidios otorgados por el macrismo a la empresa más rica del país, dueña del monopolio del acero.

Como si esto fuera poco, Techint tiene sede legal en Luxemburgo, paraíso fiscal donde sus ganancias están exentas de cualquier impuesto. El mismo Paolo Rocca está implicado en la "causa de los cuadernos”. A él se lo involucra en el pago de coimas a funcionarios kirchneristas para que intercedan ante Hugo Chávez para lograr que Venezuela pagara una indemnización por la nacionalización de Sidor, una filial de Techint que opera en ese país, por la suma de 1.900 millones de dólares. El empresario ya acumulaba en su haber la citación de la Justicia italiana por el pago de coimas en Brasil por 9 millones de dólares para quedarse con obras de Petrobras en ese país. Hasta el momento no ha sido citado por ninguna de estas causas.

¡Reincorporación definitiva de los 1450 despedidos! ¡Ninguna reducción de sueldos!

Techint es la empresa más importante de la Argentina. En un contexto de profunda crisis social y económica, que afecta profundamente a los trabajadores desde hace tiempo incrementó en el primer semestre 2019 sus ganancias un 20% con respecto a 2018 (Diario El Cronista, 1/8/2019). Lejos está de tratarse de una empresa en crisis. Lo que pretenden hacer Rocca y compañía es una “avivada” aprovechando la crisis por el coronavirus para reducir personal y seguir así incrementando sus ganancias. Debido a la masiva indignación que generaron los despidos en este marco de crisis, el ministerio de trabajo dictó la conciliación obligatoria que pone en suspenso los despidos por dos semanas.  Luego la presión popular, obligó a Alberto Fernández a dictar la prohibición general de suspensiones y despidos por 60 días, todo un triunfo para la clase trabajadora. Ahora hay que exigir que sean las patronales como Techint quienes paguen la crisis, con impuestos especiales a sus superganancias. ¡Que la crisis la paguen los patrones, no los trabajadores!

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