Jan 21, 2022 Last Updated 4:04 PM, Jan 20, 2022

Escribe Rodolfo D. Sánchez, Dr. en Física, Investigador de CONICET, Director del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (CNEA-CONICET) y referente de Ambiente en Lucha Bariloche e Izquierda Socialista en el FITU.

El 7 de diciembre, la caída de un rayo inició un incendio que fue tomando dimensiones catastróficas en la zona de los lagos Martin y Steffen. Recién el 22/12, cuando el incendio era incontrolable, se reunió el Comité de Emergencia, el 28/12 se declaró la Emergencia ígnea y el 31/12, el reporte oficial contabilizaba 5.935 hectáreas quemadas. Esto, claramente muestra la falta de respuesta oportuna de parte de Parques Nacionales, del Gobierno Provincial de Arabela Carreras y del Gobierno Nacional de Alberto Fernández y de sus responsables directos de Medio Ambiente, el Ministro Juan Cabandié y el secretario de Control y Monitoreo Ambiental, Sergio Federovisky.

En 2020, estando Cabandié ya en funciones, se quemaron más de un millón de hectáreas en el país. Hubo ganado desplazado, subsidios a productores, declaraciones de emergencias y se calcula que para recuperar las tierras arrasadas se deberían invertir entre 1.100 y 3.700 millones de dólares. Esto debería haber sido una alerta importante para un gobierno (y para un funcionario) que recién asumía. Sin embargo en febrero y marzo de 2021, se vuelve a repetir la escena en la región y se quemaron más de 50.000 hectáreas. La zona de la Comarca Andina fue una de las más afectadas, un fuego de interfaz rural-urbana dejó cerca de 500 viviendas inutilizadas, muchas de ellas con destrucción total.

En aquel momento, los vecinos y los intendentes reclamaban “más recursos” para combatir el fuego pero el Secretario Federovisky contestaba que todos los recursos disponibles de la Nación para manejo del fuego, se habían movilizado a la zona (del orden de un centenar de brigadistas 2 aviones hidrantes, 2 helicópteros y 5 autobombas). Como “logro”, del 2021, el gobierno nacional destaca en su página oficial que en 2021 se redujo un 70% la superficie quemada en 2020. Es un relato optimista, la realidad es que se quemaron 300 mil hectáreas más al millón de quemadas en 2020.

Federovisky, hace apenas unos días, volvió a poner el acento en el cambio climático y la brutal sequía como principal ingrediente de los incendios. Sabemos por las 26 Cumbres Mundiales y las noticias internacionales que el aumento y la gravedad de los incendios es una de las consecuencias de este fenómeno climático. Es muy difícil de creer que este factor no haya sido tomado en cuenta por un especialista en medio ambiente en la “Planificación” de recursos para combatir el fuego. Luego, el 24/12, el Secretario de Control y Monitoreo Ambiental afirma en forma contundente: “No es cierto que falten medios para combatir los incendios”.

Chile tiene la mitad de hectáreas de bosques que la República Argentina, nuestros vecinos también sufren el cambio climático y la sequía, a tal punto que el número de incendios aumentó 380%. Sin embargo, su CONAF y CORMA tienen dos veces más presupuesto para controlar los fuegos que nuestro Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF). Se dispone para los bosques chilenos, 4 veces más dinero por hectárea y por año que para los bosques argentinos. Además, sus acciones contra incendios forestales cuentan con 40 aviones cisternas, 53 helicópteros y 7566 brigadistas mientras que nuestro país solo dispone de 9 aviones, 8 helicópteros y 262 brigadistas (con recurrentes reclamos salariales y seguros de vida por actividad riesgosa).

En Argentina, el dinero ejecutado para acciones del SNMF viene sistemáticamente decreciendo de 14 millones de dólares en 2017 (gestión de Macri-Bergman) a 4 millones en 2021 (gestión Fernández-Cabandié). Claramente cómo se expuso, a pesar de las reiteradas declaraciones del Secretario en sentido opuesto, los recursos argentinos son insuficientes. No contamos con bases temporales para aeronaves y brigadistas, cámaras de detección infraroja de focos embrionarios (como la que desarrolló INVAP hace años), torres de vigilancia y vecinos o pobladores capacitados para actuar. Esto último, es constantemente expuesto por Guillermo Defossé, investigador y colega de CONICET, especialista con más de 40 años en bosques andinos patagónicos. Se necesita “un enfoque integral y preventivo”. Se sabe que el 77% de los incendios ocurren en la interfaz urbano-rural y Defossé concluye: “se pueden evitar”.

Este último incendio no está en la categoría de interfaz. Comenzó con un rayo en una zona boscosa del Parque Nacional Nahuel Huapi. Contar con aviones hidrantes de tipo Bombardier o Canadair, hubieran permitido atacar el foco ígneo el mismo 7/12 cuando se divisó la columna de humo. La historia sería otra y no estaríamos lamentando la quema de 6.000 hectáreas en uno de los lugares más imponentes. El costo de un Bombardier ronda los 26 millones de dólares y con el presupuesto anual para acciones contra incendios forestales, alcanza para una cuarta parte del avión hidrante.

Cuando el incendio avanzó de la zona del lago Martin al lago Steffen y comenzaba a reunirse el Comité de emergencia, el gobierno argentino pagaba al FMI para facilitar el acuerdo que cerrará en los próximos días, el equivalente a 60 aviones hidrantes, exactamente 1.800 millones de dólares. Para proteger nuestros bosques, mantenerlos con vida y evitar que se sigan quemando, necesitamos “Planificación, Prevención y Presupuesto”. El actual cronograma de pagos en 2022, con 24 vencimientos por capital, intereses y sobrecargos, da un total de 19.115 millones de dólares y algo similar es para el 2023. Este cronograma, o cualquier otro que surja del acuerdo, recortará el Presupuesto Nacional y en particular, no se garantizarán los recursos suficientes para proteger los bosques Andino patagónicos. Pagar o no pagar la Deuda Externa, está directamente en conexión con la supervivencia de nuestros bosques.

Fuente: https://www.rionegro.com.ar/bosques-en-llamas-escasos-recursos-y-pagos-de-la-deuda-2111932/

 

Escribe Nicolás Núñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista e independientes)

El final del 2021 con la rebelión en Chubut y el inicio del 2022 con las multitudinarias movilizaciones contra la explotación petrolera off shore en la costa bonaerense, ratificaron que la pelea en defensa del ambiente, contra la destrucción y el saqueo, se seguirá dando en todo el país, frente a la política del gobierno nacional, los gobernadores, las multinacionales y el FMI. Desde Ambiente en Lucha, en la coordinadora Basta de Falsas Soluciones, e Izquierda Socialista/FIT Unidad, seguiremos impulsando estas importantes luchas.

En diciembre una vez más el pueblo chubutense se rebeló y en una semana logró derogar la ley de zonificación que habilitaba la megaminería en la provincia. Ahora, en la última semana del 2021, el gobierno del Frente de Todos decidió apuntar sobre el Mar Argentino, habilitando la explotación petrolera “off shore”. Inmediatamente las Asambleas de la Costa Bonaerense y la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones convocaron a una jornada con movilizaciones en más de treinta ciudades del país, donde participamos con Izquierda Socialista/FIT Unidad. Miles colmaron cada punto costero, con convocatorias históricas en Mar del Plata y Necochea, en defensa del mar y por poner un freno al saqueo extractivista.

El Plan de saqueo “plurianual”

La habilitación de la explotación petrolera “off shore”, a 300 kilómetros de Mar del Plata en este caso, se veía venir de la mano de la Ley de Hidrocarburos que impulsó el gobierno, con beneficios de todo tipo para las petroleras. Detrás de este proyecto de saqueo está el acuerdo que quieren firmar con el FMI, y su plan “plurianual” que quieren votar en el Congreso: las regalías de exportación son una de las garantías que oferta el gobierno del Frente de Todos para el pago de la deuda externa.

El 24 de diciembre, como regalo navideño, en el Boletín Oficial salió la habilitación a la Secretaría de Energía para aprobar los pliegos de licitación de explotación petrolera en la zona marítima de las Islas Malvinas, lo que habilitaría incluso a multinacionales inglesas. Este antecedente es importante, porque el gobierno podría también haber dejado en manos de Darío Martínez, lobista del fracking y Secretario de Energía, la autorización de la explotación en el mar de los balnearios bonaerenses. Pero no fue así.

Quien dio luz verde fue el propio Juan Cabandié, Ministro de Ambiente, el mismo que organizó una Audiencia Pública donde sólo el 4% de los casi 400 participantes se manifestaron a favor de los beneficios económicos del emprendimiento, y quien desde su cargo había señalado que no iba a aprobar una explotación de estas características sin un “plan de transición energético nacional”. El aval a la multinacional Equinor (en un convenio con Shell e YPF) para explotar el mar costero bonaerense, mostró la unidad del Frente de Todos en la definición de que su “plan de transición energético” es el “Plan Plurianual” de ajuste y saqueo del FMI.

Equinor: garantía de saqueo y desastres ambientales

La habilitación de la explotación off shore se realiza en base a un “estudio de impacto ambiental” que encargó la propia empresa noruega Equinor, sin ningún tipo de chequeo por parte de organismos científicos o universidades locales. Esto mientras un informe de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Centro estima “para algunos niveles de producción estimados para la plataforma argentina, la ocurrencia de derrames es del 100%, incluso de derrames de grandes proporciones mayores a 1.000bbl”. Lo que no inmutó a Cabandié, a pesar de que la vigente Ley de Ambiente habla del “principio precautorio” que debe primar para frenar habilitaciones de explotación ante la posibilidad de este tipo de riesgos.

Esta explotación se realizaría sobre el principal corredor biológico del Mar Argentino, área de alimentación de la ballena franca austral, lo que representa un escenario de riesgos irreparables para la biodiversidad marítima. Parte de lo que explica que la industria pesquera y del turismo la estén rechazando.

Equinor (empresa de capitales mixtos fundada por el Estado de Noruega) a pesar de que el gobierno quiera presentarla como una empresa “modelo” tiene antecedentes de incendios en sus instalaciones en su país matriz en 2020; en Bahamas derramó 119.000 barriles en 2019; y le rechazaron el intento de realizar exploración en la Bahía Australiana. Noruega es de esos países que hacen gala de su matriz energética verde, pero se trata de una conversión energética que se sostiene justamente en la explotación y devastación ambiental de países semicoloniales como Argentina, donde también está metida en el negocio del fracking. La transición energética frente a la amenaza del cambio climático solo puede ser global y debe ser construida en base al fin del saqueo imperialista.

La soberanía energética es sin las multinacionales

El gobierno del Frente de Todos defiende esta iniciativa repitiendo los mismos argumentos del ex ministro macrista, Juan José Aranguren, primer impulsor de este acuerdo durante su gestión. La justifica “para sostener el abastecimiento”, intentando extorsionar al pueblo trabajador frente a la crisis energética.

Si la preocupación fuera garantizar el suministro energético, lo que hay que hacer es terminar con el robo de las privatizaciones que llevó adelante el gobierno peronista menemista y que todos los gobiernos sostuvieron hasta ahora. Terminar con los contratos de las empresas que jamás invierten lo necesario para garantizar el servicio. Reestatizar los recursos energéticos que hoy están mayoritariamente en manos del lucro privado de capitales extranjeros y que no son pensados como herramientas para planificar la transición productiva y energética que el país necesita. Y terminar con el pago de una deuda ilegítima y fraudulenta para poner esos recursos al servicio del desarrollo de la infraestructura que el país necesita.

En definitiva, la firma de Cabandié para la explotación petrolera off shore y la Ley de Hidrocarburos que el gobierno presenta como una “patriada”, son en realidad un mensaje diciendo: vengan a llevarse lo que quieran, les vamos a bajar las retenciones, les vamos a dar facilidades impositivas, si se generan pasivos ambientales el Estado Argentino se va a hacer cargo, y lo que recaudemos, se lo vamos a dar pagando la deuda.

Desde Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista e independientes) entendemos que es necesario reforzar la movilización, siguiendo el ejemplo del Chubutazo, hasta derrotar esta política. Movilizarnos por nuestros mares, por nuestros bosques y sierras incendiadas en doce provincias en las últimas semanas; por los humedales que se quedaron sin su ley; por desterrar el fracking, la megaminería y el veneno de los agrotóxicos de todo el territorio argentino. Por un plan de transición energético y productivo al servicio de las mayorías populares y en armonía con la naturaleza.

Las bancas del FITU al servicio de la lucha

Graciela Calderón, nuestra diputada bonaerense por Izquierda Socialista/FIT Unidad, presentará un proyecto de repudio y anulación de la habilitación de la explotación petrolera off shore. Asimismo, un pedido de informe al Ministerio de Ambiente de la Provincia que, en manos de La Cámpora, ha dejado correr este crimen ambiental que el Atlanticazo se propone frenar. ¡La lucha sigue!

A 20 años del argentinazo, el pueblo de Chubut salió masivamente a la calle. Una verdadera rebelión popular contra la ley de zonificación para la megaminería que el gobernador Arcioni hizo aprobar con el apoyo del gobierno nacional de Alberto Fernández y de diputadas y diputados del Frente de Todos y del PRO. El estallido social logró que se derogara la Ley.

Arcioni y todos ellos buscaron una vez más meter la megaminería en Chubut. Ahora incorporó a la mesa del “reparto de migajas” a los intendentes y a algunos burócratas sindicales de la UOCRA- Construcción, Petroleros, Camioneros y Mineros, a los que les correspondería entre el 1 y el 3% de las regalías que obtuvieran con la megaminería.

Pero, ante este estallido en toda la provincia, Arcioni tuvo que retroceder. Primero intentó desmovilizar y desviar el rechazo planteando una “suspensión” de la ley y el llamado a un “plebiscito”. Pero el pueblo de Chubut y las asambleas ambientalistas no se tragaron el anzuelo y siguieron movilizadas hasta lograr la derogación de la ley. ¡Hace 18 años que el pueblo chubutense ha plebiscitado en las calles su masivo rechazo a la megaminería contaminante y al saqueo de los recursos por las multinacionales! Y esta nueva rebelión lo ratifica.

Finalmente, ya aislado socialmente, sólo con el apoyo público de la canadiense Panamerican Sylver (que se iba a quedar con la concesión de la explotación megaminera) y de la Cámara de empresarios mineros, Arcioni tuvo que enviar a la legislatura la derogación de la ley, que fue derogada por unanimidad con los mismos legisladores que 3 días antes la habían aprobado.

Este es un gran triunfo, que fortalece a todos los que defienden el ambiente y rechazan la contaminación y el saqueo de nuestros recursos en todo el país. También a todos los que quieren enfrentar los planes de ajustes del gobierno nacional, los gobernadores y las patronales y que se preparan para luchar contra el pacto de mayor ajuste del gobierno con el FMI. Como lo hicieron el 11 de diciembre decenas de organizaciones junto al FIT-U, con la multitudinaria movilización en Plaza de Mayo, contra el pago de la deuda externa.

El pueblo de Chubut demostró cómo se debe enfrentar a estos gobiernos y sus funcionarios, movilizados masivamente en las calles y haciendo frente a la brutal represión policial, que utilizó gases, balas de goma, realizó cacerías en barrios populares y encarceló decenas de manifestantes. Nada de esto los detuvo y lograron ganar. Se sumaron a esta lucha los sindicatos de la Alimentación, Pesca y Marítimos, quienes pararon y cortaron la estratégica ruta 3, exigiendo la derogación junto a los ambientalistas.

También fue fundamental la solidaridad nacional, que fue impulsada por el Frente de Izquierda Unidad, por el sindicalismo combativo, los movimientos sociales, las asambleas ambientalistas, la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, que realizamos movilizaciones y actos frente a la Casa de Chubut en CABA y en las principales ciudades del país. Además, los diputados del Frente de Izquierda, Alejandro Vilca y nuestro compañero de Izquierda Socialista Juan Carlos Giordano, viajaron especialmente a apoyar la lucha callejera en Chubut.

El pueblo de Chubut marca el camino de lo que puede pasar a 20 años del argentinazo, si el gobierno nacional y los partidos patronales insisten en acordar con el FMI y seguir haciendo pasar el ajuste contra el pueblo trabajador. En las calles, junto al “NO ES NO”, “el agua no se vende, se defiende” o “el agua vale más que el oro”, se volvió a gritar el “que se vayan todos que no quede ni uno solo”.

La única salida a la crisis social es que se rompa con el FMI y se deje de pagar la deuda externa. Y que ese dinero vaya para resolver las necesidades obreras y populares, salario, trabajo, educación, salud. Eso impulsamos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad. 

Izquierda Socialista - FITU

Contactos:
Juan Carlos Giordano: 15-3119-3003 @GiordanoGringo

Entre gallos y medianoche y a pocas semanas de las elecciones en que fue derrotado Arcioni, la legislatura provincial con el apoyo de diputados del Frente de Todos, del PRO y de la burocracia sindical de petroleros, camioneros y la UOCRA, aprobaron la Ley de Zonificación para implementar la megaminería contaminante en Chubut. El pueblo de Chubut se sublevó y se movilizó masivamente en toda la provincia contra este nuevo acto de saqueo y contaminación. Fue brutalmente reprimido por la policía y la gendarmería con heridos y encarcelados. Por eso se reaccionó quemando la Casa de Gobierno y otros organismos al grito de “¡Fuera Traidores! ¡Fuera Arcioni! ¡Que se vayan todos!”.

Que se anule la ley

Hace años que todos los gobiernos provinciales y nacionales quieren imponer la megaminería en nuestra provincia. Han acordado con la multinacional Panamerican Silver el saqueo de nuestras riquezas naturales y la contaminación de nuestro ambiente.
El gobierno, los partidos peronistas del Frente de Todos y Juntos por el Cambio durante años mintieron que con la megaminería no habría contaminación, se generarían riquezas y trabajos para miles y que la provincia “saldría de la crisis” amenazando con que si no se implementaba no habría plata para pagar los salarios, salud o educación. Pero estos males son culpa que se gobierna para las mineras, petroleras, patronales de la pesca y en contra del pueblo trabajador, situación que esta ley va a agravar. El pueblo no se dejó engañar.
Cada vez que fue necesario los trabajadores y el pueblo chubutense nos expresamos masivamente en contra de cualquier proyecto que avanzara hacia la implementación de la megaminería. Hicimos movilizaciones, actos, campañas y así logramos frenar y hacer retroceder cada intento del gobierno. Dijimos NO ES NO. Ahora tenemos que seguirla hasta derrotar la ley.

Arcioni, Alberto Fernández, el Frente de Todos y el macrismo de Juntos son los responsables

Tal como denunciamos desde Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad (FITU) somos consecuentes contra la megaminería y venimos apoyamos decididamente a los cientos de luchadores que vienen peleando por ello desde hace años, a las Asambleas ambientales de la UACCH, Ambiente en Lucha, la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones (BSF) y todos los que la rechazan. Y dijimos que los gobernantes, diputados y concejales peronistas de cualquier variante del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio iban a traicionar el reclamo popular. Esto es lo que acaba de pasar.

Arcioni y el Frente de Todos se animaron a hacer votar la zonificación minera porque tuvieron el impulso de Alberto Fernández quien viajó a Chubut y se reunió con diputados para reclamar que no se esperara más, que la megaminería era un negocio de miles de millones de dólares, ya acordado con las multinacionales y que si no se avanzaba en Chubut se demoraría en el resto del país. Detrás de esta votación están el gobierno nacional de Fernández, el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Todos son responsables. Y esto es parte del mayor ajuste y saqueo que se viene con el pacto que preparan con el FMI, al cual el Frente de Izquierda repudia e hizo un gran acto en Plaza de Mayo el pasado 11D.

Sigamos movilizados hasta que se anule la ley. Exijamos a los gremios el paro. Que se impulse una gran movilización nacional.

Sólo con la movilización masiva del pueblo de Chubut y el apoyo nacional de los trabajadores y de los sectores ambientalistas hemos logrado frenar hasta hoy la megaminería en la provincia. Esa será la única manera de hacer retroceder una vez más al gobierno de Arcioni y de Alberto Fernández.

Por eso desde Izquierda Socialista llamamos a mantener las movilizaciones en toda la provincia. A seguir en estado de movilización permanente y organizar acciones provinciales coordinadas. Exigir a los sindicatos y a la CGT que llamen al paro provincial y abandonen su complicidad con Arcioni y las multinacionales. A la CGT y CTA nacionales les decimos que dejen de apoyar al gobierno y apoyen al pueblo de Chubut. Y que se vaya Arcioni y todos los responsables.

Llamamos a todas las organizaciones del país que defienden el ambiente y rechazan el saqueo de nuestros recursos naturales a que sigamos coordinando una fuerte campaña nacional en repudio a la Ley de Zonificación, por su inmediata anulación, por el cese de la represión y las persecuciones a las y los luchadores y castigo a los culpables.

Izquierda Socialista Chubut en el Frente de Izquierda Unidad
Sábado 18 de diciembre 2021

Escribe Nicolás Núñez, referente de Ambiente en Lucha

El 2021 fue otro año en el que la ciencia ratificó que estamos camino a grandes cataclismos fruto del calentamiento global. En el que los gobiernos capitalistas siguieron con su “bla, bla, bla” como si nada pasara, y en el que la lucha socioambiental siguió creciendo en las calles de todo el mundo.

Aumenta la temperatura de un planeta en llamas

Primero la evidencia científica. Para evitar el aumento de la temperatura global de 1.5° (punto de inflexión que podría desatar cataclismos climáticos incalculables), las emisiones de gases de efecto invernadero deberían reducirse casi a la mitad para 2030 y en un 100% en 2050. ¿Cuánto disminuyeron en 2021? Nada. Aumentaron. A escala global las multinacionales impusieron en 2021 ritmos brutales de contaminación, y aumentos de precios en el caso de las energéticas, para “recuperarse” de la crisis desatada por la pandemia del Covid-19. Además, las petroleras, principales emisoras, tuvieron un gran triunfo al conseguir que la COP 26 (Glasgow, Escocia), conferencia de la que participaron los gobiernos de todo el mundo, no proclame ningún objetivo específico para el sector.

Es este marco el que explica cómo cada año que pasa bate récords de temperaturas, se generalizan los incendios descontrolados, las inundaciones y sequías. Y también se dan fenómenos como los tornados en pleno otoño que se dieron en el centro de Estados Unidos la semana pasada.

Argentina: acotado doble discurso y múltiple saqueo

Alberto viajó a la cumbre de Glasgow para hacer gala de su preocupación por el calentamiento global, y siguió el Frente de Todos rodeándose de agrupaciones afines como Jóvenes por el clima, pero la realidad es que en 2021 la negociación con el FMI dejó poco margen incluso para su característico doble discurso. Hicieron campaña con un spot que decía “sí a la Ley de Humedales”, pero la están dejando perder estado parlamentario. Prometieron apoyo a los pueblos originarios, pero dejaron vencer en el Congreso la Ley 26.160 de emergencia territorial. Presentaron un presupuesto 2022 que ajusta partidas claves como las de protección de bosques, acompañadas además por una Ley de Hidrocarburos pro-fracking, y una Ley de Agroindustria pro-oligarcas y pro-Monsanto. Además, en provincias como Chubut el año es capicúa: empezó con la resistencia a la rezonificación pro-megaminera, y así mismo está terminando, con el gobierno de Arcioni cumpliendo con el mandato de Fernández de ir por levantar las trabas legales para esta industria contaminante. En el medio, sí logramos que el gobierno desista a nivel nacional de firmar el memorándum de las mega fábricas de cerdos con China, pasando ahora la resistencia a cada una de las provincias que busquen acuerdos bilaterales como Chaco.

La realidad es que ya sean ríos, sierras, bosques, humedales, montañas, llanuras, etcétera, no hay territorio del país a salvo de ser explotado al servicio de juntar dólares para pagar la deuda, y otorgar facilidades a las multinacionales amigas del gobierno.
 
Basta de Falsas Soluciones

En el balance del año, el gesto de Greta Thunberg, la joven referente del movimiento ambientalista global, no debe pasar desapercibido: plantarse ante la COP 26 y decir que los cambios vienen de la calle y no de ahí adentro, es lo contrario de lo que hicieron las agrupaciones ambientales más mediáticas de la Argentina que entraron “a las negociaciones” a los abrazos con  Cabandié, ministro de Ambiente del gobierno nacional, y después tratando de buscar algo positivo de una cumbre que fue un fraude. Se ratifica que la independencia política de los gobiernos y apostar a la movilización y no a las negociaciones palaciegas son las dos piedras fundamentales sobre las que construir un movimiento de lucha unitario contra la catástrofe ambiental.

Es con esas dos premisas que este año se consolidó el desarrollo de experiencias como la de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones a nivel plurinacional, y otras experiencias locales ligadas como la de la Coordinadora Socioambiental de la Provincia de Buenos Aires. En ellas, desde Ambiente en Lucha apostamos a seguir interviniendo en pos de la mayor unidad y contundencia, y al mismo tiempo, discutir con todo el mundo las medidas de fondo necesarias para frenar la devastación ambiental capitalista: aquellas que vendrán de la mano de conquistar gobiernos de la clase trabajadora.
2021 ratificó que la disyuntiva es: socialismo o catástrofe.


 
 

Jeff Bezos y los tornados

(foto de nota)

Treinta tornados golpearon esta semana simultáneamente zonas donde entre 1991 y 2010 casi no hubo ninguno, generando decenas de muertos. Entre ellos seis operarios que murieron en Illinois, al derrumbarse una central de acopio de Amazon, la empresa de Jeff Bezos. Uno de los hombres más ricos del mundo, que obligó a sus empleados a ir a trabajar a pesar de las alertas. Un botón de muestra de escenas cada vez más generalizadas en el mundo por venir si no ponemos un freno a la barbarie capitalista.

 

Salió la revista dedicada al tema ambiente
Ya salió la Correspondencia Internacional N48: Afganistán una nueva derrota del imperialismo
La escasez de vacunas y el negocio capitalista / Correspondencia Internacional Nº 46 - La Revista de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores (Cuarta Internacional)
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España: con las Cortes, cortar la monarquía (1977)
Los sujetos históricos (1984)
Feudalismo y capitalismo en la colonización de América (1971)
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