Aug 05, 2020 Last Updated 3:52 PM, Aug 5, 2020

Debate: ¿Qué hay detrás de la foto del 9 de julio?

Publicado en El Socialista N° 469
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Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad

Hay un gran revuelo dentro del gobierno y del peronismo del Frente de Todos. No fue por debatir sobre cómo combatir mejor la mayor crisis de la pandemia o cómo “enfrentar a la derecha”, sino por motivos que provienen del propio intestino del peronismo, lo que se conoce como “fuego amigo”.

Todo comenzó a partir de la foto de Alberto Fernández, cuando dio su mensaje el pasado 9 de julio en la Quinta de Olivos, con los titulares de la Sociedad Rural, la Unión Industrial, la Bolsa de Comercio, la Cámara de Comercio y de la Construcción y la Asociación de Bancos. También estuvieron Daer, de la CGT, y varios funcionarios.

“La semana pasada usted sentó en su mesa a todos los que explotan a nuestros trabajadores y trabajadoras y a los que saquearon el país”, le escribió Hebe de Bonafini en una carta a Alberto Fernández. Y Cristina Kirchner tuiteó un artículo publicado por Alfredo Zaiat en Página12, donde también cuestiona la foto.

Esto se suma a otro hecho. Fernández, al explicar una vez más que no va a expropiar Vicentin, dijo que esperaba que ante la noticia se “saliera a festejar”, y tuvo que llamar a Víctor Hugo Morales para aclarar el cuestionamiento público que le hizo porque un funcionario suyo pidió que se respeten los derechos humanos en Venezuela. Todo en momentos en que crece la decepción entre los votantes del Frente de Todos por el actual ajuste, anunciar y nunca presentar el famoso impuesto a la riqueza (el único proyecto en el Congreso es el del Frente de Izquierda), o porque hace ochenta días que Facundo Castro está desaparecido a manos de la repudiable policía bonaerense de Berni y Kicillof.

A tal punto llega la crisis interna, que el ministro de Defensa puesto por Cristina Kirchner, Agustín Rossi, salió a respaldar a Fernández. Lo mismo hizo Larroque, de La Cámpora, y hasta un sindicato amigo del gobierno sacó afiches callejeros con la leyenda “Fuerza presidente”.

 El peronismo kirchnerista ya gobernó para los de arriba

¿Qué significan estos cuestionamientos? ¿Qué habría un Alberto “malo” y un peronismo kirchnerista “bueno”? Es cierto que históricamente el peronismo tiene distintos sectores en su interior que se van reacomodando. ¡Pero ojo con el doble discurso! Todos tiran para el mismo lado.

Cristina Kirchner simula que cuestiona, pero fue su propio hijo y diputado nacional Máximo Kirchner quien, junto con Sergio Massa, se reunió recientemente con los “explotadores” de los trabajadores, a saber: Bulgheroni, Mindlin, Acevedo de la UIA y los banqueros Jorge y Pablo Brito. ¿De qué enfrentamientos hablan? ¿O acaso no fue el propio Máximo Kirchner quien anunció el impuesto a la riqueza y luego lo archivó? ¿Alguno de los que cuestionan a Fernández salió a decir que hay que estatizar a Vicentin, por ejemplo? Ninguno. Es más, el propio periodista Zaiat –que elogió Cristina– escribió una nota este domingo en el mismo diario diciendo que, para que no fuera “incompleta” la foto del 9 de julio, tendrían que haber estado representantes de las pymes, de los movimientos sociales o Hugo Yasky. ¿Para qué? Para “dar un mensaje al establishment” y reforzar la convocatoria que hizo Fernández para “construir un capitalismo solidario”. En esto termina su cuestionamiento.

El trasfondo de todo esto hay que buscarlo en el permanente doble discurso del peronismo, que usa refranes “nacionales y populares” para seguir confundiendo a los trabajadores y demás sectores populares que de verdad quieren que se combata a los grandes empresarios y a la oligarquía. A esos sectores les decimos que el PJ (más en las últimas décadas) ha venido gobernando para los de arriba. Recordemos la década menemista que en los años ’90 entregó todo el patrimonio nacional (ferrocarriles, teléfonos, petróleo, empresas de agua, luz, gas, etcétera). Y, fundamentalmente, lo que pasó en los doce años de gobierno kirchnerista.

Néstor y Cristina Kirchner habilitaron el saqueo contaminante de la Barrick Gold, permitieron que Repsol se lleve todo nuestro petróleo y se firmó un pacto secreto con Chevron por Vaca Muerta. Es una mentira total que el país se desendeudó en esos años. Todo lo contrario. Se pagaron 200.000 millones de dólares de deuda externa y quedó una deuda similar mientras crecían los paros docentes por el salario y la pobreza llegó al 30% a pesar de las mentiras del Indec intervenido por la patota del repudiable Guillermo Moreno.

El kirchnerismo le dio continuidad al proceso de concentración económica en manos extranjeras y en unos pocos grandes grupos nacionales, adecuado a los planes imperialistas y de las multinacionales, consolidando el esquema exportador agropecuario (Grobocopatel) y de la agroindustria, favoreciendo a los grandes pulpos exportadores extranjeros (Bunge, Cargill, Nidera, Dreyfus) y a los exportadores de combustibles, minería y automóviles (la amplia mayoría controlados por multinacionales extranjeras). También siguió favoreciendo al capital financiero. Por eso, de las diez primeras empresas de mejor rentabilidad de 2011, cinco son bancos. Techint y Arcor se transformaron en multinacionales argentinas y se consolidaron como los grupos Roggio, Ledesma (Blaquier), Perez Companc, Madanes (Aluar-Fate), Bulgheroni (Bridas) y Pescarmona.

O sea que Cristina, Kicillof y tantos otros kirchneristas que están hoy con Fernández (incluido el propio presidente, que fue parte de ese proyecto político) ya gobernaron para esos sectores y la Argentina siguió siendo una semicolonia dependiente de los yanquis mientras el pueblo trabajador tuvo que dar peleas enormes contra la traidora CGT de entonces para defender sus conquistas.

 ¿Solo peronistas o radicales? No. La alternativa viene por izquierda

La secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, rompió el silencio y se metió de lleno en el debate defendiendo a Alberto Fernández. “El que piense que hay otra opción está desencaminado. Esa opción ya nos llevó al fracaso y fue Macri”, dijo. Quiere instalar que la única opción para el pueblo trabajador es el peronismo. En esto coincide con el presidente de la UCR, el diputado radical mendocino Alfredo Cornejo, el mismo que pidió una reunión especial de su bloque con el gobierno por fuera del Frente de Izquierda (“porque es anticapitalista”, señaló) para lograr “acuerdos sensatos”, es decir, para el pago de la usurera deuda externa o seguir salvando a los grandes empresarios, algo en que coinciden tanto el gobierno como la oposición patronal.

Contra el peronismo gobernante y todas las variantes patronales postulamos la salida de fondo que levantamos desde la izquierda. Llamamos a los trabajadores, a las mujeres y a la juventud a no dejarse engañar. El peronismo no es la salida para combatir los males capitalistas. “No es parte de la solución”, como se estila decir ahora. Por ello postulamos una nueva alternativa política de los trabajadores y de la unidad de la izquierda, como venimos haciendo con el Frente de Izquierda Unidad, para luchar por las transformaciones de fondo que necesita el pueblo trabajador y que el peronismo no va a realizar.   

 

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