May 20, 2024 Last Updated 6:07 PM, May 18, 2024

Quién gana y quién pierde con el plan motosierra

Publicado en El Socialista N° 580
Tags


Escribe José Castillo

70% de inflación acumulada. Pulverización de salarios y jubilaciones. Cierres de organismos. Paralización de la obra pública. Decenas de miles de despidos. ¿Quién se beneficia?

El gobierno ultraderechista de Milei, el ministro de Economía y endeudador serial Nicolás “Toto” Caputo, sus periodistas adeptos y el ejército de trolls pagados por la Casa Rosada insisten en que estamos transitando un ajuste “necesario” y que, al final del camino, vendrá la recuperación que beneficiará a todos. Se trata de una vulgar y vil mentira.

Nos encontramos frente a un mega-ajuste, el más grande de la historia argentina, superior al realizado por Macri y aún al del menemismo, con efectos catastróficos sobre los bolsillos del pueblo trabajador sólo similares al ejecutado por Martínez de Hoz al comienzo de la dictadura genocida de 1976.

Los que pierden

La “licuadora”, léase una inflación desaforada provocada a propósito por el propio gobierno, pulverizó los salarios y las jubilaciones. Para poner un único ejemplo: en apenas tres meses, ya llevó los salarios al nivel adquisitivo que tenían en 2006. La consultora ABC, del ex secretario de industria de Macri, Dante Sica, calcula que los gastos fijos de una familia en términos de luz, gas, agua, transporte público y prepagas ya alcanza al 60% del total de los ingresos promedios. Las jubiladas y jubilados han sido tomados desvergonzadamente como principal variable de ajuste del gasto público, quedando la mayoría con ingresos de indigencia.

A todo esto tenemos que sumarle el nuevo drama que crece día a día: la ola de despidos. Decenas de miles en el sector público, que se suman a cierres o virtual congelamiento de oficinas y organismos del Estado, la mayoría de ellos que tenían como fin garantizar derechos de los sectores más vulnerables y empobrecidos de la sociedad.  A lo que hay que agregar los datos que crecen día a día de despidos, suspensiones, vacaciones anticipadas y ofrecimientos de “retiros voluntarios” en empresas del sector privado, claramente afectadas por la recesión.
Un dato no menor a agregar es la virtual asfixia presupuestaria sobre todo el sector de la salud, la educación, ciencia y técnica y políticas sociales.

Ley Ómnibus, DNU y reformas estructurales

Milei y sus cómplices van por más.  En su agenda inmediata están las privatizaciones de empresas públicas estratégicas, una reforma laboral antiobrera (que implica un retroceso de prácticamente un siglo en derechos conquistados), el desfinanciamiento (que está en curso) a las provincias. Y un vía libre para el saqueo y los negociados con nuestros recursos naturales, como el gas, el petróleo y el litio.

Los ganadores

Mientras el pueblo trabajador sufre cada día más, del otro lado están los que se están embolsando millonadas. Empecemos por los grandes empresarios de los monopolios de consumo masivo (Arcor, Molinos, Coca Cola, Pepsico, Quilmes, Ledesma, Procter&Gamble, Johnson, Unilever) que remarcaron desaforadamente aprovechando la eliminación de todos los controles y son los responsables directos (junto con los grandes supermercadistas como Coto, Carrefour, ChangoMás, La Anónima o Cencosud) de los abusos que vemos todos los días en las góndolas.

Sigamos con los dueños de las prepagas como OSDE o Swiss Medical, con Belocopitt a la cabeza, lanzados a aumentos mensuales que, de diciembre a esta parte, ya promedian el 158%.
A todo esto sumemos los dueños de las empresas de servicios públicos privatizados, que se embolsan los tarifazos en el gas, la electricidad o el agua.

Además de todos estos, que ganan por su facturación, están aquellos que se benefician por su ubicación estratégica en los negocios del gobierno. A la cabeza está el Grupo Techint, que se quedó con YPF y con nada menos que la secretaría de Trabajo. También hay lugar para el lobby, con decenas de sus gerentes en puestos claves en el gobierno.

Dentro del listado de ganadores, no podemos olvidar a los bancos, las fintech (con Galperín y Mercado Pago a la cabeza), los brokers y especuladores de bolsa y los buitres de la deuda externa, que siguen cobrando puntualmente sus vencimientos de miles de millones de dólares.

En síntesis, el pueblo trabajador sigue perdiendo. No hay “recuperación” que lo beneficie y esa es la razón por la que continúa luchando con el objetivo de derrotar el plan motosierra.

Deja un comentario

Los campos marcados (*) son necesarios para registrar el comentario.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa